sábado, 30 de septiembre de 2023

libro: Tu atención, por favor

No hay duda, que las tecnologías forman parte de nuestro día a día. Ya sea en forma de móviles, ordenadores, tablets o smartphones. Pero también en plataformas donde hay miles de opciones para entretenernos, y, por supuesto las redes sociales. Hay que saber como administrar el tiempo para todo esto, y, a la vez, tener la posibilidad de no depender tanto de estos avances. Precisamente, de esto va la entrada de hoy. Desde aquí, dar las gracias por el ejemplar de cortesía para hacer la reseña.

Escrito por Roger Casas-Alatriste, el presente ensayo supone tanto una guía, como un estudio acerca de cómo las tecnologías han influido en nuestras vidas, y de como ya apenas podemos pasar sin las mismas.

He de decir que el libro me sorprendió para bien. El tema es interesante, pero, si no se sabe llevar bien, puede resultar farragoso y aburrido. Pero, no ha resultado ser así. El autor, ya desde las primeras páginas, avisa que va a usar un lenguaje sencillo de comprender, así como la utilización de párrafos cortos para que no resulte denso a los lectores no acostumbrados a este tipo de lecturas.

A lo largo del libro, el autor mezcla experiencias propias, acerca de su propio uso de tecnologías, como del uso de las mismas en nuestra vida. Los que hace que, en no pocos instantes, los lectores se sientan identificados, con las situaciones que se muestran.

Otro de los detalles a rescatar, es que, en un par de ocasiones, el autor da una serie de consejos a todos aquellos que, alguna vez que otra, les haya picado el gusanillo de adentrarse en el mundo de las redes sociales, ya sea Tik Tok, Instagram o YouTube. Son pequeños aportes que, sin duda, ayudan.

La extensión del libro, de poco más de 160 páginas, hace que, si sois lectores voraces, os dure poco. 

Tanto si os gustan los ensayos sobre nuevas tecnologías, así como si queréis iniciaros en las mismas, es un libro que recomiendo su lectura.

jueves, 21 de septiembre de 2023

teatro: Las nubes

Hay quien dice, que la risa es una de las mejores medicinas. Si eso fuera posible, esta obra sería sin duda un gran remedio. Puesto que casi desde su comienzo, hasta su final, las risas están aseguradas. Así pues, veamos que nos depara esta comedia de Aristófanes.


Dirigida por Paco Mir, que adapta la comedia de Aristófanes, la trama nos cuenta como un avispado productor teatral, Marino Peña, interna vender una obra de teatro a una suspicaz empresaria, Cristina Almazán, sobre la vida de Estrepsiades, Pepe Viyuela,un hombre acuciado por las deudas y su hijo Hipocomiso, Samuel Viyuela, a quien apunta a la escuela socrática, dirigida por un singular filósofo, Manuel Monteagudo.

Muy divertida obra, que supone una buena adaptación por parte de Mir a nuestros días. No son pocas las ocasiones, en las que el director y guionista, traslada a nuestros días esta comedia clásica. 

Son estas pequeñas indirectas al pensamiento de nuestros días, las que arrancan no pocas carcajadas al público. A ello ayuda el bien hacer de sus actores, y la complicidad que tienen con el público.

Y es que, la audiencia participa en unas cuantas ocasiones a lo largo de la obra, no son pocos los instantes en los que el público participa, aunque sea de manera testimonial, en algunos momentos de la representación.

Resulta interesante, cómo se produce un ejercicio de metateatro, si es que existe tal término, en donde el público asiste a una representación de teatro, a la vez que se representa al público.


A lo largo de la representación, no son pocos los números musicales que nos encontramos. Aquí, hay que destacar el registro vocal de Cristina Almazán, que me sorprendió gratamente. En ocasiones, cada vez que cantaba, parecía una cantante de ópera.

La obra, supone tanto una crítica a la escuela de pensamiento socrática, como a todo aquellos que nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino.

La escenografía es simple, pero no por ello menos efectiva. Aquí se demuestra que, no hacen falta grandes decorados, si los mismos se suplen con gran imaginación.

No hay que poner ningún pero. Los gags funcionan, los intérpretes demuestran una gran compenetración entre ellos, y de paso con el público, y transmiten su buen rollo a la audiencia.

Si os gustan las obras basadas en el teatro clásico, actualizadas a nuestros días, no lo dudeis y dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis.





martes, 19 de septiembre de 2023

teatro: Adictos

Dentro de la ciencia ficción, nos encontramos con producciones de gran presupuesto, y otras más modestas. Es en esta segunda categoría, donde se encuentra está obra de teatro que tuve la ocasión de ver ayer. Un escenario y tres actrices en estado de gracia, bastan para captar la atención de la audiencia.


Dirigida por Magüi Mira, y escrita por Daniel Dicenta y Juanma Gómez, la trama nos cuenta como en un futuro la científica Estela Anderson, Lola Herrera, ha creado una inteligencia artificial que cambiará el mundo. Pero, el día de la presentación el auditorio es atacado por un grupo rebelde opositor al gobierno. 
Esto hará que Estela acabe en una clínica psiquiátrica dirigida por la doctora Soler, Lola Baldrich, que será entrevistada por la reconocida periodista Eva Landau, Ana Labordeta. Estas tres mujeres, unirán sus fuerzas para desenmascarar al gobierno y exponer la verdad que se oculta tras el grupo de rebeldes.

Más que interesante obra, que bebe tanto del thriller como de la ciencia ficción, y que también nos habla sobre el precio a pagar por pensar diferente, y las consecuencias que ello acarrea.

Tal y como se puede ver por el argumento, los autores suelen recurrir a uno de los tópicos dentro del género de la ciencia ficción. Ya sea en literatura, baste recordar los casos de Fahrenheit 451, o Equilibrium por citar dos ejemplos.
Pero, es la forma en que lo cuentas, lo que hace que resulte más interesante o no para la audiencia. Y, en este caso, ambos autores salen airosos de la situación.

Ambos escritores critican en la obra, tanto la presencia de las inteligencias artificiales en nuestro día a día, que hacen que perdamos la noción de la realidad y la compañía con otros seres humanos, como el uso, en ocasiones equivocado, que le pueden dar a las mismas.


Esta era la segunda vez, que he podido ver en teatro a Lola Herrera, una de las grandes damas del teatro español. La primera vez que la vi, fue en Cinco horas con Mario, el papel que más alegrías le ha dado en su larga carrera. En esta ocasión, si bien su rol también tiene una carga dramática bastante fuerte, no supone tanto desgaste como el de Menchu, protagonista de la ya citada obra de Delibes.

Es Lola Baldrich la que comparte la mayor parte de escenas junto a Herrera, saliendo bastante airosa del duelo interpretativo. Labordeta es quien menos coincide con Herrera, pero, cuando las tres coinciden en el escenario, dan muestras de su saber hacer y química. 

Esta era la primera ocasión en la que veía sobre un escenario tanto a Baldrich como a Labordeta. Y espero que no sea la última. Si bien conocía el pasado televisivo de ambas intérpretes, no es lo mismo que verlas en directo y en teatro. Sobre todo teniendo en cuenta la carga emocional que llevan ambos roles.

La obra se encuentra apoyada por una buena escenografía y efectos de sonido, que hacen su aparición en el asalto ya mencionado. Lo que ayuda tanto a la representación como a las actrices. A ello ayuda también, que su duración sea de poco más de una hora.

Tanto si os gustan las obras ambientadas en la ciencia ficción, como si sois seguidores de Lola Herrera, esta es una representación que no deberíais dejar pasar.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy.






sábado, 16 de septiembre de 2023

concierto: Joaquín Sabina

Ayer pude disfrutar, por segunda vez en mi vida, del recital que el artista de Úbeda, dio ayer en Pamplona y donde volvió a demostrar, una vez más, que el cantante, a pesar de su edad, sigue siendo capaz de emocionar, como la primera vez que se subió a los escenarios.


Con una puntualidad casi británica, puesto que apenas pasaban unos minutos de las nueve de la noche, daba comienzo el espectáculo. El artista decidió comenzar con Cuando era más joven, una buena forma de abrir fuego, y que supuso el aperitivo, de poco más de dos horas de concierto, en donde Joaquín fue alternando sus temas más recientes, con los más clásicos. Todo ellos fueron acompañados de imágenes, que se iban poniendo en la pantalla que se encontraba en el escenario.

Así, los temas que sonaron a continuación, fueron Sintiéndolo mucho, Lo niego todo y Mentiras piadosas. Después, el artista prosiguió con Lágrimas de mármol, Cuando aprieta el frío y Por el boulevard de los sueños rotos. Está fue una de las canciones que más me gustaron, no solo por ser uno de mis temas favoritos del andaluz , sino porque oírlo en directo es una maravilla.

Durante la mayor parte del recital, el cantante apenas se movió del taburete, salvo en un par de momentos, en los que anduvo por el escenario. Ya no es un chaval, y prefiere estarse quieto antes que sufrir otro accidente, como el que sufrió en el Wizin center. 

A lo largo del concierto, el cantante interactuó, en no pocas ocasiones, con los asistentes. Hasta lanzó varios guiños y piropos a la ciudad pamplonica. Ganándose con ello no solo los aplausos del público, sino también su cariño.

Algo que me sorprendió, fue que al poco de comenzar a cantar, a la séptima canción que fue Llueve sobre mojado que grabó con Fito Paez, Joaquín presentó a la banda. Algo que, por norma general, suele hacerse hacia el final del recital.

Hacia mitad del recital, Joaquín se tomó un pequeño respiro, y fue a cambiarse, momento en el que Mara Barros, que cantó Yo quiero ser una chica Almodóvar y Antonio García de Diego, que interpretó La canción más bonita del mundo, y que acabó de cantar Sabina.

De nuevo sobre el escenario, y con fuerzas renovadas, el artista prosiguió el recital con Tan joven y tan viejo, A la orilla de la chimenea, Una canción para la Magdalena, a duo con Mara Barros, simplemente impresionante y 19 días y quinientas noches, momento en el que el público acompañó a Joaquín durante no pocos instantes.

Peces de ciudad, canción que me encanta pero que sigo prefiriendo la versión que hizo Ana Belén, y la copla Y sin embargo te quiero, interpretada de nuevo por Mara Barros, supuso el aperitivo para Y sin embargo. Temazo impresionante, y que consigue que te emociones, debido a la pasión y fuerza que Mara pone en su parte.

Después de este tema más pausado, era el momento de dar caña de nuevo. Por ello, Joaquín decidió tocar Princesa,  una canción que no se caracteriza por ser rockera precisamente. Pero que, en alguna que otra ocasión, ha decidido hacerla más movida.

Con esta canción, se ponía punto y final al espectáculo, por lo que los bises no tardaron en llegar. El caso de la rubia platino, Contigo, Noches de boda, Y nos dieron las diez, canción que, personalmente, hubiera escogido para poner punto y final al recital, algo que hizo con Pastillas para no soñar.

Durante poco más de dos horas, Joaquín con su característica voz desgarrada, nos hizo disfrutar de su talento. Poco importa que no tocara algunos de sus temas más reconocidos como Pacto entre caballeros, Quién me ha robado el mes de abril o La del pirata cojo. 

Todo apunta a que está gira, será la de despedida del artista. Algo que esperemos que no ocurra, ya que, mientras sus seguidores, entre los me incluyo, sigan llenando los recintos, tal y como sucedió ayer en el Navarra arena, al cantante le queda aún mucho que decir sobre los escenarios.

Así pues, tan solo me queda decir: Gracias Joaquín. Gracias por tus canciones, por volver a subir a un escenario y, sobre todo, por conseguir emocionarnos y arrancarnos alguna que otra carcajada, con tus ocurrencias y simpatía.





lunes, 11 de septiembre de 2023

teatro: La curva de la felicidad

El pasado sábado, pude asistir a la representación de esta divertida comedia, en la que los enredos, las situaciones disparatadas y, sobre todo, las carcajadas, están aseguradas.


Dirigida por Josu Ormaetxe, que también es uno de los protagonistas, y escrita por Eduardo Galán y Pedro Gómez, la trama nos cuenta como Quino, Gabino Diego, se acaba de separar de su mujer Carmen, y va a poner a la venta el piso para comenzar una nueva vida. El problema viene cuando firma tres documentos de preventa a Javier, Jesús Cisneros, Fer, Antonio Vico, y a Manu, el ya citado Josu Ormaetxe.

Desconocía por completo la trama de la obra, hasta que no la leí en el folleto del teatro. Y, la verdad, es lo más aconsejable cuando se trata de este tipo de representaciones. Cuanto menos sepa uno, mejor.

Está era la primera vez que veía a Gabino Diego en teatro, después de haberle visto en no pocas cintas, en la que demostraba su vis cómica. Verle en directo es una pasada, puesto que consigue que su personaje te caiga bien a los pocos minutos de haber comenzado la obra.

Gabino, se encuentra bien arropado por el resto de intérpretes. Cada uno de ellos tiene su momento de lucimiento, pero, mi favorito fue, si duda, el personaje de Vico. Sus instantes con Gabino son bastante divertidos, lo que no quita para que, tanto Cisneros como Ormaetxe, consigan arrancar no pocas carcajadas al público.

Al final, lo único que buscan tanto Quino, como Javier, Fer y Manu es conseguir una estabilidad que, a pesar de haber pasado los cincuenta, aún no han podido hallar. Son como niños grandes, que todavía no han madurado del todo.

La obra, además de una historia interesante, contó con algún que otro momento de improvisación por parte de los actores. Algo que se notó cuando ni ellos mismos podían contener las carcajadas. Se lo estaban pasando bien, algo que consiguieron transmitir a la audiencia.

Os recomiendo verla, sobre todo si queréis pasar un rato divertido, que, con la que está cayendo, es bastante necesario.


sábado, 9 de septiembre de 2023

libro: Curiosidades del cine

Una de mis aficiones favoritas es el cine, otra es leer. Cuando se juntan estos dos factores, el resultado no podría ser otro que disfrutar el doble de la lectura. Algo que ha ocurrido en la entrada de hoy. Además, este libro fue un regalo de un gran amigo, por lo que su valor sentimental aumenta más su lectura.


Coordinado por Richard T. Kelly, y con la colaboración de diversos críticos, el libro supone un viaje a través de diversas listas, en las que los colaboradores expresan su opinión sobre diversos momentos en la historia del cine.

Ya sean escaleras, finales, personajes alcohólicos o fumadores, goles o traiciones, los escritores expresan su opinión sobre los factores arriba mencionados.

Interesante ensayo que me permitió descubrir no pocos filmes, cuya existencia desconocía en absoluto. La forma en la que se describen esos instantes, consiguen que uno quiera ver la cinta comentada, no solo para ver ese momento en concreto, sino también apreciar el conjunto en general.

En esta ocasión, apenas nos encontramos fotografías, salvo en algún caso que otro. Puesto que, aquí lo que importa, es conocer las opiniones de los colaboradores y, en caso de haber metido más instantáneas, pueden conseguir que los lectores presten más atención a los fotogramas que al texto en si.

Algo que me gustó, fue la forma en la que está escrito. Se nota que, los escritores, están muy familiarizados con las cintas que comentan y consiguen transmitir su pasión. Y, de paso, hacer lo propio con los lectores.

Tal vez, en alguna que otra ocasión, no conseguía coincidir del todo con algunas de las listas comentadas, puesto que hubiera puesto otras películas, o ponerlas en otro lugar, del que finalmente tienen en la entrada de hoy.

Su extensión, que no llega a las trescientas páginas, hacen que su lectura no llegue a ser pesada en ningún momento.

Tanto si sois seguidores del séptimo arte, como si os gusta descubrir nuevas cintas, este es un libro que recomiendo leer.

jueves, 7 de septiembre de 2023

película: The equalizer 3

Según reza el viejo dicho, los viejos rockeros nunca mueren. Algo, que se le puede aplicar a los héroes de acción veteranos. Intérpretes como Liam Neeson en la saga Venganza, Keanu Reeves en John Wick, o el protagonista de la saga de hoy, un Denzel Washington que vuelve como el antiguo agente Robert McCall.


Dirigida por Antoine Fuqua, y escrita por Richard Wenk, la trama nos cuenta como Robert McCall, Denzel Washington, está viviendo en Nápoles intentando alejarse de su pasado. Pero, cuando la Camorra amenaza a sus nuevos amigos, Robert pondrá sus habilidades a prueba una vez más para detener a los villanos.

Además de a Washington, en el reparto también nos encontramos con Dakota Fanning, que vuelve a encontrarse con Washington después de hacerlo hace casi 20 años en El fuego de la venganza.

Entretenimiento asegurado con esta tercera parte, y que desde que empieza consigue ganar la atención de los espectadores con una secuencia donde se pone de manifiesto las habilidades de McCall.

Tanto Denzel como Antoine, le tienen bien cogida la medida a la saga. Algo que se nota en como están hechas las escenas de acción, a la vieja usanza y con trabajo de especialistas. Algo que los aficionados al cine de acción apreciamos.

Denzel vuelve a demostrar, que no se necesitan grandes músculos o saber artes marciales, para intimidar a tus enemigos. Y de eso el intérprete de Marea roja, sabe un rato. Ya que cada vez que ha intervenido en el cine de acción, ha salido bastante airoso del trámite.


La trama, sin ser novedosa en absoluto y que se mantiene a lo largo de la saga, consigue ser lo bastante interesante para entretener. Y es que este tipo de filmes suelen estar cortados por el mismo patrón, por lo que la novedad, por regla general, brilla por su ausencia. 

Pero, es la forma en la que lo cuentas o el carisma que tenga el protagonista, lo que hace que el film resulte más o menos interesante.

La primera hora, de las cerca de dos que dura, pasa en un suspiro. Es en el último tercio, cuando McCall entrará en acción, dando su merecido a los criminales que se han atrevido a meterse con la persona equivocada y sus amistades.

La única pega, es que el personaje de Fanning no aparezca más. Pero, en los breves momentos en los que coincide con Washington, vuelve a mostrar la química que mostraron en la ya citada El fuego de la venganza. 

Tanto si os gustaron los dos primeros films de esta saga, como si sois fans tanto del cine de acción o de Washington, es una cinta que no deberíais dejar pasar.

A continuación, os dejo con el trailer de la entrada de hoy:


Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

lunes, 4 de septiembre de 2023

libro: Capone. Su vida, su legado y su leyenda

¿Qué tendrán las figuras de los gangters, ya sean reales o ficticios, para resultar tan interesantes? Sabemos que no son ejemplos a seguir, pero, por motivos que no sabemos o entendemos, personajes como Lucky Luciano; Vito Corleone; Carlito Brigante o, el protagonista de la entrada de hoy, nos atraen por el modo que tuvieron de vivir su vida, que no tiene nada de ejemplar. A pesar que sean vistos como héroes por algunas personas, cuando son todo lo contrario.


Escrito por Deirdre Bair, la presente biografía se encarga de analizar a fondo la figura de Al Capone, mostrando a los lectores tanto su vida como criminal, así como su faceta más personal y familiar a lo largo de casi 500 páginas.

Interesante libro que tenía en la larga lista de pendientes, y que en estos días de verano al fin le pude hincar el diente. Es un tomo que mantiene entretenido, sobre todo en aquellas partes en las que se nos cuentan las actividades criminales de Capone, su inicio en este mundo, así como su ascenso y posterior caída.

Una de las partes que más me gustó, fue como la autora se encarga de desmontar algunas de las leyendas, que han corrido a lo largo de los años acerca de uno de los mafiosos más famosos de los primeros años del siglo pasado. Algunos de estos mitos los conocía, mientras que otros me eran por completo desconocidos.

Algo que me sorprendió leer, fue la faceta más íntima y personal de una persona a la que no le temblaba el pulso, a la hora de llevarse por delante a aquellas personas que, o bien le estorbaban en su camino, o que suponían una amenaza. Es como si hubiera dos Capone completamente distintos: por un lado el familiar, un marido y padre que quería mantener alejada a su familia de su mundo criminal, a pesar que los mismos sabían de donde venía el dinero que ingresaba, y por otro el mafioso que no tenía nada que ver con su parte más amable, por así decirlo.

Otro de los puntos a destacar del libro, fue descubrir a un Capone que haría cualquier cosa por su hijo pequeño Sonny, al igual que por su mujer Mae. Una fémina con un carácter fuerte para su época, y que chocaba con su familia política. No solo por ser irlandesa, sino también porque no se dejarse amilanar por la madre y hermana de Capone, que querían gobernar la casa a su manera, y no veían con buenos ojos que su pequeño Al se hubiera casado con alguien no italiano. Algo que la autora remarca en no pocas ocasiones.

Las partes que más me gustaron fueron, sin duda, las que nos narran los aspectos criminales de Capone. Lástima que no hubieran más ejemplos, ya que, al tratarse de una biografía, hay que analizar todo el conjunto, y no quedarse tan solo en la superficie. Pese a ello, es un ensayo que disfruté.

El libro, está complementado por una serie de fotos que nos muestran tanto al Capone más joven y vital, como aquel más crepuscular y en decadencia, debido a la sífilis que adquirió en su juventud y transmitió a su mujer e hijo, lo que hizo que, durante sus primeros años de vida, el pequeño Capone pasara por no pocos problemas de salud.

Es un libro que se lee sin problema alguno. La autora apenas utiliza lenguaje técnico y se nota que se pegó un buen trabajo de investigación, ya que, al final del libro, existen abundantes páginas sobre donde ha sacado la información a la hora de llevar adelante la escritura del volumen.

Tanto si os gustan los libros sobre mafiosos, como si queréis saber más acerca de una de las figuras clave de la mafia de los primeros años del siglo XX, es una lectura que recomiendo sí o sí.