domingo, 18 de enero de 2026

libro: Sesión continua

La entrada de hoy es un viaje al pasado en toda regla, si se pudiera definir con olores podría decirse que huele a palomitas, kikos e incluso bocadillos de tortilla. El libro que hoy os traigo seguramente os transportará a vuestra infancia, a aquellos cines de barrio que ponían dos películas seguidas a un precio más que razonable y en la podías pasar de ver clásicos del cine a cualquier otro film de menor calidad, pero que eran hechos con un objetivo, el de entretener. Así pues, acompañadme a este viaje nostálgico y cargado de cariño.

Escrito por Anthony Vulcano, el ensayo se encuentra dividido en diversos géneros: bélico, acción, comedia, musical, terror, ciencia ficción o artes marciales por nombrar solo algunos de los que aquí aparecen y algunos de los títulos más característicos que se estrenaron durante la década de los 60/70. De esta forma, títulos tan conocidos como La gran evasión, El coloso en llamas, Operación dragón, Grease, El retorno de Walpurgis o El planeta de los simios por citar algunos ejemplos se dan cita en cada uno de sus apartados correspondientes.

El ensayo es una gozada de principio a fin, no solo por estar escrito en lenguaje bastante ameno, aquí olvidaos de términos cinematográficos complicados o lenguaje técnico. Este libro es leer las opiniones de ese colega loco por el cine que todos tenemos, y que se nos pone a hablar de sus pelis favoritas cuando era niño. He de decir que coincido en la mayoría de filmes que aquí aparecen, ya que también se encuentran dentro de mis favoritos, en cambio con algún que otro ejemplo no tengo la misma opinión que el autor.

Pude descubrir este libro por casualidad, poco antes de reyes de este año. Fue leer la contraportada, cuando decidí hacerme con él. Además que su portada también me llamó la atención, me recordó a aquellos carteles pintados a mano que solían adornar las marquesinas de los cines de Madrid, y que nos anunciaban el gran estreno de la semana. Fue verlo e, inmediatamente, verme transportado a mi infancia cuando iba al cine con mis padres o abuelos y veía esos posters.

Además de ver bajo su particular punto de vista los títulos arriba mencionados, el ensayo también me sirvió para descubrir algún que otro título que desconocía. Al leer la opinión del escritor sobre los mismos, me ha animado a verlos y ver si mi opinión coincide con la suya una vez lo haya hecho.

A lo largo de las páginas nos vamos a encontrar no solo con los carteles de cine originales, sino también con no pocas fotografías, aquellos famosos fotocromos, de algunos de los momentos que íbamos a ver a continuación en la gran pantalla. por lo que sirve de complemento perfecto ante el texto que analiza el film correspondiente.

He de decir que siento cierta envidia, ya que este es el tipo de ensayo que me hubiera gustado escribir alguna vez. Se nota la pasión y el cariño que el autor ha puesto en cada una de las películas que van apareciendo delante de nuestros ojos. A medida que iba leyendo, una sonrisa nostálgica estaba de forma perenne. Ya que, como he dicho, si bien no tuve la oportunidad de ver gran parte de estos títulos en gran pantalla, salvo en forma de reestreno, si que forman parte de mi infancia cinematográfica e incluso alguno que otro los vi con mi padre, por lo que el recuerdo es todavía mejor.

Poco más queda que añadir, ya que, tal y como habéis podido comprobar aquí me está pudiendo la pasión y la nostalgia, algo normal si adquirís el ensayo. Si, como aquí el que suscribe, ya peináis alguna que otra cana, sabréis de lo que estoy hablando. El libro nos transporta a una época en lo que lo único que le pedíamos a una película es que nos entretuviera, nos hiciera viajar a otros mundos y, sobre todo, hacernos pasar un buen rato.

Algo que este libro cumple de sobra. Desde aquí os animo ha haceros con él, si lo hacéis seguro que no os vais a arrepentir de su adquisición.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

sábado, 17 de enero de 2026

película: 28 años después. El templo de huesos

Saludos a todos y bienvenidos un año más. La entrada de hoy es de las que te hacen preguntarte si, de verdad, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Una vez visto el resultado de la cinta de ayer, uno podría decir que sí. Mira que no había visto nada, que no esperaba nada, iba sin expectativas, lo cual fue bueno ya que así el cabreo que tuve cuando acabé de verla fue menor. Así pues, veamos que nuevas peripecias les aguardan a los supervivientes en un mundo devastado por los infectados.


Dirigida por Nia DaCosta y escrita por Alex Garland, la trama arranca poco después de los sucesos de su predecesora, cuya reseña podéis leer aquí, con el doctor Ian Kelson, Ralph Fiennes, entablando una relación de amistad con el infectado alfa, Chi Lewis-Parry, a quién ha bautizado con el nombre de Sansón. Por otra parte Spike, Alfie Williams, ha entrado a formar parte de la banda liderada por Jimmy Cristal, Jack O'Conell, y empieza a entablar una relación de amistad con Kelly, Erin Kellyman, mientras hacen de las suyas en un mundo apocalíptico. Los caminos del doctor y la banda de Jimmy no tardarán en cruzarse.

La cinta empieza bien, parece que esta vez han tomado el camino correcto, pero, bastan varios minutos para darse cuenta que no es así. Parecía que la directora tomaba como referencia parte del argumento de El día de los muertos, de Romero, con el doctor intentando domesticar a un infectado que parece mostrar síntomas de inteligencia. Nada más lejos de la realidad. En lugar de optar por tomar el camino fácil, ver a la banda de Jimmy enfrentándose a las hordas de muertos vivientes, tal y como hacían en el final del anterior film, aquí no vamos a ver nada de eso. En su lugar, tenemos un drama en el que se demuestra que el hombre es el peor monstruo, capaz de las peores atrocidades como nos muestran Jimmy y sus acólitos.

Lo peor no es esto, que tiene un pase, lo que de verdad cabrea es que es aburrida. La trama avanza a trompicones, y tan solo se salvan los momentos en los que Fiennes hace acto de presencia. Toda la amenaza que puede suponer Jimmy se queda en agua de borrajas, y eso que nos lo presentaron de forma espectacular en la conclusión de 28 años después, pero aquí olvidaos de piruetas y demás. Es el típico líder de culto engreído que, cuando toca un enfrentamiento de verdad, no es capaz de estar a la altura de las circunstancias.


Lo mejor de la cinta vuelve a ser, tal y como ocurría en la anterior, Fiennes. El intérprete británico es de lo poco que se puede salvar de esta cinta, aquí sabe aprovechar el protagonismo y mantener la atención de la audiencia cada vez que aparece en pantalla. Suyos son los mejores momentos, baste citar como ejemplo como empieza a construir su relación de amistad con el ya citado Sansón.

Lo peor es el resto, salvo las interpretaciones de Williams y Kellyman que se salvan de la quema. Cuando yo voy a ver una película de zombis, lo que espero encontrarme es a los muertos vivientes haciendo de las suyas, puteando a los protagonistas y haciéndoles pasar las de Caín. No me importa que apenas aparezcan, pero que si tengan una presencia importante en el argumento. Algo que aquí no ocurre ni por asomo. No vamos a ver rastro de ellos salvo en un par de instantes esporádicos, es como ver una película de acción sin emoción o tensión alguna.

Lo único que también merece la pena destacarse es su epílogo, el cuál no voy a desvelar y que, esperemos, promete poner punto y final a la tercera parte de esta saga que, en opinión de quien esto suscribe, era innecesaria. O por lo menos se podía haber hecho de otra forma, las dos primeras películas 28 días después y 28 semanas después sabían encontrar el camino adecuado entre los zombis y el drama. Pero aquí, los muertos vivientes ni están ni se les espera.

Si os gustó la anterior cinta, o si sois seguidores de Fiennes o del género zombi, puede que os guste. El resto, pues no sé si recomiendo verla o no, puesto que os puede aburrir o cabrear, depende de como os pille el día. Yo, desde luego, no la volvería a ver.

A continuación, el tráiler de la entrada de hoy:


Espero que os haya gustado la entrada de hoy.