domingo, 18 de noviembre de 2018

libro: Opera prima. De la independencia al blockbuster

Los comienzos nunca son fáciles. Cuesta empezar una nueva andadura o inicio en cualquier faceta de la vida. Y si ya hablamos del mundo de la cultura, esas complicaciones se amplían. Ya que a la hora de crear cualquier obra, ya sea pictórica, literaria o cinematográfica, como es el caso del libro que se reseña hoy aquí, uno ha puesto muchas esperanzas, esfuerzo e ilusión en que el resultado sea lo mejor posible. La entrada de hoy nos habla de algunos realizadores que comenzaron dentro del terreno independiente, para luego pasar a dirigir grandes superproducciones. Algunos con mejor resultado que otros. Así pues veamos que nos depara el presente tomo.

Coordinado por Miguel Ángel Plana que se encarga de la introducción y del epílogo, prólogo de Miguel Ángel Vivas y con la colaboración de expertos en el séptimo arte como Carlos Díaz Maroto, Ángel Gómez Rivero, Montse Rovira, Carlos Benítez Serrano, José Luis Salvador Estébenez y Jairo Sobrino Rubio el libro nos habla de la primera cinta de realizadores como Christopher Nolan, Duncan Jones, Darren Aranofsky o Nicolas Winding Refn entre otros y de su salto posterior, salvo en el caso de Refn, al cine más taquillero.

Interesante y ameno libro en el que los directores antes mencionados, más otros que he dejado sin mencionar, son analizados por los expertos quienes nos hablan de la primera cinta de los realizadores y de las influencias que tuvieron a la hora de afrontar su debut en la realización. También de como algunos de ellos tuvieron que suplir la falta de presupuesto, con grandes dosis de imaginación para sacar adelante el proyecto en el que se habían embarcado.

Con un lenguaje sencillo, cada uno de los colaboradores nos cuentan su opinión acerca de la primera cinta de estos directores, así como la evolución que ha ido sufriendo su carrera. Mientras que algunos de ellos han seguido teniendo intacto el talento que les hizo debutar, como en el caso de Nolan, otros, como Josh Trank, Gareth Edwards o Jones, han visto como proyectos en los que se han inmiscuido no han salido tan bien como habían planeado en un principio. Ya sea por desencuentros con el reparto, por no haber podido desarrollar del todo la idea que tenían en un principio o por haber resbalado en taquilla, lo cierto es que algunos de estos realizadores parecen haber perdido parte de la fuerza que hizo que Hollywood se fijara en ellos.

Si bien ya conocía alguna de las operas primas que se mencionan, otras me resultaban desconocidas y a raíz de leer su argumento me ha entrado curiosidad  por verlas. Y es que si una de las funciones principales de los libros que versan como un tema en particular, como historia, cocina o cine como es el caso que nos ocupa, es el de dar a conocer al público que se acerca a los mismos datos o información que desconocía.

Si algo he echado en falta es que no se mencionen a otros directores que empezaron en el cine de bajo presupuesto, para luego dar el salto a la primera división cinematográfica. De esta forma realizadores como Bryan Singer, Quentin Tarantino o Steven Spielberg entre otros son mencionados en el capítulo correspondiente a las operas primas que hay que ver. Me extrañó que no se mencionasen a estos cineastas, algo que luego pude comprobar, ya que algunos de ellos dirigieron algunas cintas que hoy son consideradas obras de culto, como Reservoir Dogs de Tarantino, El diablo sobre ruedas de Spielberg o Los duelistas de Ridley Scott.

Pese a la brevedad del libro, poco más de 160 páginas, uno se queda con ganas de más.Como si fuera una especie de introducción a futuras entregas con la misma temática. Sin duda sería interesante conocer el punto de vista de más colaboradores acerca de la opera prima de cineastas como Jim Jarsmuch, Kevin Smith o Steven Sodenberg, los cuales se mencionan dentro del apartado de operas primas que hay que ver arriba mencionado.

En resumidas cuentas un libro que gustará a aquellos aficionados al cine, o a los que quieran saber algo más acerca de la opera prima de algunos de los realizadores que hoy día se encuentran de moda.

martes, 13 de noviembre de 2018

película: Malos tiempos en el Royale

Ayer tuve la oportunidad de asistir al pase de prensa de la entrada de hoy, y que supone el segundo largometraje de su director tras la buena acogida que supuso La cabaña en el bosque, su debut en la dirección. ¿Habrá conseguido mantener el listón, o por el contrario ha supuesto un bajón con respecto a su anterior trabajo? La respuesta a continuación.

Escrita y dirigida por Drew Goddard, la historia ambientada a finales de la década de los 60 nos cuenta como unos desconocidos entre los que se encuentran el vendedor de aspiradoras Laramie Seymor Sullivan, Jon Hamm, el padre Daniel Flynn, Jeff Bridges, la cantante Darlene Sweet, Cynthia Erivo, la hippie Emily Summerspring, Dakota Johnson, acompañada de su hermana Rose, Cailee Spaeny, el recepcionista del establecimiento Miles Miller, Lewis Pullman, y el misterioso líder de una secta Billy Lee, Chris Hemsworth, se encuentran en el hotel Royale situado entre Nevada y California y que conoció tiempos mejores. Todos ellos tienen secretos que ocultar, los cuales saldrán a la luz en una noche que ninguno podrá olvidar. Y de paso algunos podrán alcanzar una redención que llevan tiempo buscando.

Interesante thriller con escenas bastante interesantes y buenas interpretaciones, pero al que le pesa una duración excesiva cercana a las dos horas y media. Y es que no siempre más es mejor. Si la cinta hubiera tenido menos metraje, sin duda le hubiera beneficiado al resultado final. Con esto no quiero decir que sea un mal film, dista mucho de serlo, pero si que con menos minutos podría haber resultado mejor.

Cuando uno ve el film es inevitable acordarse de Tarantino, y es que Goddard intenta imitar el estilo del realizador de Pulp Fiction. Pero Tarantino solo hay uno, y por mucho que uno quiera es imposible acercarse a su estilo. El único director que se le puede asemejar un poco es Guy Ritchie y, aún así, el director británico no lo consigue del todo. La mención a Tarantino no resulta gratuita, y es que tanto Ritchie como ahora Goddard, y tantos otros, no tienen la misma chispa a la hora de crear grandes diálogos o situaciones, como si consigue hacer el director de Reservoir Dogs.

Uno de los puntos a favor es su reparto, en el que consiguen brillar Bridges, Erivo,Miller y, en opinión de quien esto suscribe, Hermsworth. El famoso actor australiano, más conocido por dar vida a Thor, interpreta a un villano carismático y con mucha labia. En las ocasiones en las que el intérprete de las Antípodas se ha enfrentado a roles más serios, como en Rush o En el corazón del mar, ha dado muestras que es más que una cara bonita y que puede sorprender en papeles con mayor carga dramática, o incluso en papeles cómicos como ya se vio en la nueva versión de Cazafantasmas, en donde daba rienda suelta a su vis cómica.

También hay que destacar varias secuencias o momentos, los cuales no se pueden mencionar sin destripar algunas de las sorpresas que nos tiene reservados el realizador. Aún así ,si que se puede destacar el momento en el que el personaje interpretado por Hamm descubre el secreto que se esconde tras el hotel; el final, bastante sangriento o los flashbacks en donde los espectadores conocen más acerca del pasado de los personajes interpretados por Bridges y Erivo.

Pero la cinta, tal y como he mencionado anteriormente, se ve lastrada por una excesiva duración. No es que se haga aburrida, ya que dista mucho de serlo, puesto que el director le sabe imprimir un buen ritmo que no decae. Pero aún así menos metraje le hubiera beneficiado.
También se le puede acusar de ser "tramposo", que parezca querer ocultar sus cartas y sorprender a los espectadores con sus giros de guión. Cuando los mismos se ven venir, más o menos, si uno es un espectador avezado en el thriller. Y esto es lo que hace que el resultado final no sea más satisfactorio, puesto que en su afán de ir de innovador y ser más listo que el espectador no termina de cuajar del todo.

Si antes he mencionado a Tarantino, también resulta complicado no acordarse del film de Akira Kurosawa Rashomon, puesto que en un par de ocasiones el realizador nos muestra la misma secuencia tras el punto de vista de otro de los protagonistas.

Pese a lo mencionado en los dos párrafos anteriores, la cinta es bastante disfrutable y cumple con su objetivo de entretener. No innova ni lo pretende dentro del género del thriller, pero al menos es una propuesta adulta y que supone una agradable sorpresa en la cartelera actual, y que seguro hará pasar un buen rato a los amantes de este género cinematográfico.

A continuación el trailer:

Desde aquí dar las gracias a la distribuidora a la hora de proporcionarme el material a la hora de realizar  esta reseña, así como su atención y amabilidad en el pase de prensa.
La cinta se estrena el viernes 16.




domingo, 11 de noviembre de 2018

pelìcula: Tu hijo

Después del remake de Al interior, el realizador Miguel Ángel Vivas cambia completamente de tercio y nos ofrece una cinta alejada del género del terror. En esta ocasión nos ofrece un drama con gotas de thriller, donde el amor y la venganza están más que presentes a lo largo del metraje.

Dirigida por Miguel Ángel Vivas, que también colabora en el guión junto con Alberto Marini, la cinta nos cuenta la historia de Jaime, José Coronado, un cirujano que trabaja en Sevilla cuya vida da un vuelco cuando su hijo Marcos, Pol Monen, con quien tiene una gran relación sufre una agresión a la salida de una discoteca. A raíz de la cual que la cual queda en coma. Desde ese momento, Jaime buscará la verdad que se esconde tras la paliza.

Interesante y atrevida propuesta por parte de su realizador, alejado del terreno del terror en donde se encontraban sus dos anteriores trabajos. En esta ocasión nos ofrece un drama que, sin duda, causará no pocos debates a la salida de su proyección. Sobre todo a raíz de un final bastante duro, y que hará preguntarse a los espectadores quien es el verdadero villano de la cinta.

Cuando vi el tráiler, me esperaba la típica película de padre justiciero que busca venganza en la línea de cintas protagonizadas por Charles Bronson y compañía. Nada más lejos de la realidad, aquellos que estéis pensando en ver a Coronado en plan badass, mejor entrar a ver otro film. Lo que aquí nos ofrece el realizador es un estudio acerca de la venganza, y del precio que un padre está dispuesto a pagar para que se haga una justicia que la policía no le ha dado. A medida que avanza el metraje, el personaje interpretado por Coronado va sacando su faceta más oscura y saca al monstruo que lleva dentro.

El tercio final de la cinta es bastante duro, y en donde la razón queda aparcada para dar paso a la ira y a la venganza. Es en estos instantes donde el espectador se cuestiona si ellos hubieran actuado igual, o, si por el contrario, de forma diferente.


Coronado demuestra que últimamente no hay papel que se le resista. Aquí nos ofrece una actuación bastante contenida, y en el que lo ha de dar todo en los numerosos primeros planos que hay a lo largo de la cinta. Sin pronunciar una sola palabra, consigue transmitir a la audiencia el dolor, miedo, angustia e impotencia mediante sus miradas.

Varios son los momentos a destacar dentro de la cinta, pero sin lugar a dudas es su parte final la que queda clavada en las retinas de los espectadores. Y su imagen final es bastante dura, no hay palabras, tan solo un gesto con el que Coronado sella su destino sin importarle las consecuencias. Aquí se puede aplicar la frase "el amor es ciego". Y es lo que le pasa al personaje de Coronado, su amor por su hijo le impide ver la realidad.
También hay que destacar los breves, pero sangrientos, estallidos de violencia que hay repartidos. Cuando los mismos suceden es que la situación ha llegado a tal punto que, los personajes, se mueven más por instinto que por razón. Baste como ejemplo citar el momento en el coche, en el que la tensión se puede cortar con un cuchillo y cuya resolución hará que todo termine por saltar por los aires.

Una cinta que demuestra el buen estado de salud que tiene el cine español actual, y en el que intérpretes como Coronado, y una desaprovechada Ana Wagener en su rol de madre de Marcos, brillan con luz propia. Tan solo hay que esperar que esta buena racha continúe, y que realizadores como Vivas sigan dándonos estas alegrías.

A continuación el tráiler:

viernes, 2 de noviembre de 2018

pelicula: Bohemian Rhapsody

¿Is this the real life? ¿Is this just fantasy? Con estas palabras comenzaba "Bohemian Rhapsody" la que es, en opinión de los aficionados al rock, una de las mejores canciones de este género y del grupo Queen. Después de mucho tiempo de rumores y proyectos que no se llegaron a concretar , al fin llega a nuestras pantallas el biopic acerca de la formación inglesa y de su mítico cantante, el oriundo de Zanzíbar Freddie Mercury.

Dirigida por Bryan Singer y escrita por Peter Morgan y Anthony McCarten, la película se inicia y concluye con el mítico concierto de Wembley de Live Aid en donde la formación liderada por Mercury, Rami Malek, e integrada por Bryan May, Gwilym Lee, Roger Taylor, Ben Hardy, y John Deacon, Joseph Mazzello, participaron junto a otros grandes artistas. Pero antes de llegar a ese momento, la cinta nos cuenta como surgió el grupo y las diversas vicisitudes por las que pasaron hasta lograr el éxito, su separación y posterior reunión en el mencionado evento celebrado en el estadio inglés. Así como la agitada vida privada de su cantante.

Biopic interesante pero que se queda a medio gas. Si bien el film cuenta con varios elementos a su favor, de los cuales hablaré a continuación, son algunas decisiones no muy acertadas lo que hace que el film no termine de ser más redondo. Todos los aficionados al rock conocen, en mayor o menor medida, la azarosa vida privada de Mercury gracias a las anécdotas que han ido surgiendo con el paso del tiempo. Por lo que uno esperaba encontrarse parte de estos excesos reflejados en pantalla. Nada más lejos de la realidad.
La cinta que ha llegado a nuestras pantallas es algo descafeinada, y ofrece a los espectadores una visión edulcorada de la vida de Mercury. Si bien nos muestra como fue su relación con su esposa Mary Austin, Lucy Boynton, y como poco a poco va aceptando su condición de homosexual, al llegar a esta parte en la que Mercury ya es consciente de su condición sexual pasa muy por encima. No se nos muestra ningún tipo de exceso. Incluso una de sus famosas fiestas en las que las drogas y el alcohol corrían por doquier está mostrada de forma que nadie pueda escandalizarse por lo que ve en pantalla.

Pero esto no ha de echar a los espectadores hacía atrás a la hora de ver el film. Puesto que tiene otros elementos que hacen que su visionado merezca la pena. El primero de ellos es, como no podía ser de otra forma, la interpretación llevada a cabo por Malek. El protagonista de Mr. Robot está muy bien caracterizado, y consigue ser bastante creíble en el rol de Mercury. Pese a las evidentes diferencias físicas entre ambos, Mercury era más alto y corpulento que Malek, el actor estadounidense consigue una gran interpretación, en uno de esos papeles que puede cambiar la carrera de un intérprete.

El segundo es la interpretación del resto de los actores. Pese a que ninguno consigue hacer sombra a Malek, si que logran ser buenos acompañantes en la cinta. Dentro del reparto hay que destacar el rol de Allen Leech como Paul Prenter, el "villano" de la película y quien arrastra a Mercury a su descenso hacía la adicción a las drogas y el alcohol, y es el responsable de la separación de la banda. Es un personaje que no cae bien casi desde que aparece, pero precisamente es Prenter quien consigue, por irónico que parezca, que las cosas vuelvan a su cauce tras una visita de Mary a Mercury, preocupada por el estilo de vida que ha adoptado el cantante.

El tercero es la dirección de Synger. Alejado del universo mutante que ayudó a construir, el realizador consigue aquí uno de sus mejores trabajos tras las cámaras junto con Sospechosos habituales. Y demuestra que no ha perdido del todo ese toque, que hizo que la industria se fijara en él para afrontar grandes superproducciones. Tal vez esta sería una oportunidad de oro para el realizador neoyorquino, de volver a situarse ante proyectos más serios y alejados de superhéroes.

Por último hay que destacar su tercio final, en el ya mencionado concierto. Son 20 minutos finales en los que Malek da todo lo que tiene y consigue emocionar a los espectadores interpretando los temas que tocó la mítica banda, entre los que se encuentran Bohemian Rhapsody, Love of my life o Hammer to fall. Aquí la utilización de efectos digitales es simplemente impresionante, y logran recrear a la multitud que allí se reunió para asistir a un evento sin precedentes en la historia del rock and roll. Es un momento que logró emocionarme y hacerme sentir participe del concierto.

En resumidas cuentas, un acertado, aunque se le podía haber pedido más, biopic que supone un buen acercamiento a una de las figuras más carismáticas dentro de la historia de la música, con un talento y voz indiscutibles y que, por desgracia, dejó este mundo a una temprana edad.

A continuación el tráiler:


Desde aquí dar las gracias a la distribuidora por los materiales a la hora de realizar la reseña.

jueves, 1 de noviembre de 2018

libro: Y bailar sobre tu tumba

Tal y como avancé ayer, la entrada de hoy supone el punto y final al díptico compuesto por Reír en tu funeral y que, a diferencia de su predecesor, tiene un carácter más terrorífico y sangriento. Una vez más, el autor sitúa a los lectores y a sus protagonistas en una trama en lo que nada es lo que parece. Y donde antiguas leyendas aparecen al final para esclarecer los hechos que se han ido desarrollando a lo largo de las páginas.

Escrito por Ignacio Cid Hermoso, el libro nos cuenta la historia de Ismael un universitario no muy agraciado físicamente y al que sus compañeros, a excepción de Lili, suelen dar de lado. Todo cambiará para el joven con la llegada de Catalina, su nueva compañera de piso, y con la aparición de un extraño vecino.

A diferencia del título ayer reseñado, en la entrada de hoy el autor apuesta por un terror más conocido, más visceral y sangriento, sobre todo en su tercio final. Y desde luego que el riesgo ha merecido la pena. A medida que avanza la acción, también lo va haciendo su protagonista principal, quien va evolucionando hasta algo que no creía que podía ser.

A medida que avanzaba en su lectura creía que podía saber el papel que podía desempeñar el nuevo vecino. Pero bastó un giro por parte del autor, para que todas las suposiciones se vinieran abajo. Y es que hasta el momento de la sorpresa pensaba que el libro podía ir por unos derroteros que tenía pensado. Nada más lejos de la realidad, con la sorpresa que el autor tiene reservada a los lectores la novela gana más interés del que tenía hasta ese instante.

Según va avanzando la acción, la atmósfera que rodea al protagonista se va enrareciendo. Los sucesos sobrenaturales no dejan de sucederse, los cuales se encuentran relacionados con la religión y con los monstruos más conocidos, y usados, dentro del género de terror. De igual forma las pesadillas de nuestro protagonista, se irán haciendo cada vez más reales. Lo que poco a poco irá desembocando en la perdida de cordura de Ismael, a la vez que su timidez va desapareciendo para dar salida a algo que no creía ser, o poseer, hasta entonces.

La novela se puede comparar a un guiso casero. Es decir, el autor pone todos los ingredientes a cocer de forma lenta. Poco a poco va ganando calor, todo comienza a alcanzar un punto en el que los sabores se van integrando e intercambiando sabores. Hasta llegar al final, cuando todo rompe a hervir y los sucesos se acaban descontrolando. Es en el tercio final, cuando los lectores ya pueden degustar y terminar de disfrutar de la receta que ha preparado el escritor. Y el sabor que deja en el paladar de los lectores, no podía ser mejor.

Es en su parte final cuando Ignacio da rienda suelta a toda la violencia que, hasta entonces, tan solo se podía intuir. Y es que, a pesar de que la sangre y la brutalidad apenas ocupan un par de páginas, las mismas parecen traspasar las páginas y salpicar a los lectores. Hasta ese momento los lectores hemos asistido a muestras de crueldad que diversos personajes han mostrado hacia Ismael. En el instante de la revelación final, todo cobra sentido para el protagonista y decide aceptar el que será su destino.

El autor nos muestra un mundo en el que las apariencias engañan, y donde todo no parece ser lo que es en un principio. Los seres sobrenaturales que aparecen tienen, como ya he mencionado anteriormente, su origen en las leyendas que alguna vez hemos oído y con las que nos asustaban cuando éramos pequeños, y que posteriormente lo hacen siendo adultos en forma de terror. Ya sea mediante la literatura o en imágenes.

La frase con la que finaliza la obra, es la que da nombre a la misma. Y desde luego que el título no podía resultar más acertado. Sobre todo teniendo en cuenta lo que ha ido sucediendo hasta su conclusión. En ese momento las palabras utilizadas cobran todo el sentido del mundo, y explican la razón por la que la novela se llama de ese modo y no de otro distinto.

Con este nuevo libro, el autor nos traslada a un ambiente de pesadilla, donde las personas normales dejan salir el monstruo que albergan en su interior.

Una vez más la editorial sorprende a los lectores ofreciéndoles un libro de terror pequeño en tamaño, pero grande en interés. Si os gustan las novelas cortas, que se leen en un suspiro, y que apuestan por explorar nuevas facetas dentro del terror, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que os arrepentiréis en absoluto.







miércoles, 31 de octubre de 2018

libro: Reír en tu funeral

La entrada de hoy, junto la de mañana, forman parte de un díptico de dos novelas independientes entre sí, pero cuyos títulos se complementan. De esta forma hoy os hablo de la primera, que es la extensión de un relato que ya apareció por aquí hace tiempo, y que no hace sino enriquecer al texto original. Así pues, veamos que se esconde detrás de tan macabro título. Ideal para la noche de todos los Santos que se celebra hoy.

Escrito por Darío Vilas Couselo, la historia nos cuenta como la vida de Jano y Andrea cambia tras la aparición de una extraña helada con carácter sobrenatural. Lo que hará que su relación, ya fría de por si, baje más grados entre ellos. Por si eso fuera poco, una extraña presencia en la casa, así como los demonios interiores de ambos, no hará sino que la sensación de claustrofobia aumente según vaya bajando la temperatura.

Como ya comenté en el párrafo que inaugura esta reseña, esta pequeña novela aumenta y enriquece el relato original. Con una extensión mayor de páginas, el autor consigue que los lectores puedan conocer algo más a unos personajes que, si bien ya quedaban bien explicados en la historia inicial, aquí están mejor perfilados, así como su relación.

El momento en el que todo cambia para nuestros protagonistas, es cuando Jano pronuncia una frase tan inocente como "pues yo tengo frío". Desde ese instante, el ambiente sobrenatural hace acto de presencia, y no abandonará a Jano y Andrea, ni por supuesto a los lectores, hasta que la lectura ha finalizado.

Si algo ha caracterizado la carrera de Darío, es por como lleva al terreno del terror y del carácter sobrenatural a sus protagonistas. Y para ello no necesita de sobredosis de sangre, sino que son los ambientes en los que están envueltas sus obras los que consiguen asustarnos. Así el autor nos envuelve en una atmósfera que se irá enfriando, y esa sensación de soledad, claustrofobia y sentimientos ya fríos, consigue meterse bajo nuestra piel y hacer que sintamos un escalofrío al leer como el hielo va ganando terreno, hasta conseguir su propósito de enterrar al matrimonio.

Si algo caracteriza a esta obra es el carácter frío con el que fue escrita. Apenas hay momentos cálidos o agradables entre el matrimonio. El único momento íntimo entre ellos esta exento de pasión, no hay amor, lo que hacen es más por necesidad de buscar calor, ante una temperatura que no deja de bajar, que por reavivar sentimientos que ya están helados. Así se puede interpretar que la soledad, el frío y el hielo no son sino la transformación en el mundo real de la frialdad entre ambos protagonistas.

Los demonios interiores de nuestros protagonistas consiguen que el resquemor y las palabras no dichas, salgan a la superficie. Nunca les vemos, al igual que al misterioso habitante que está en su casa y que puede existir dentro de la imaginación de Jano o no. Pero sin duda allí están, y su presencia se hace notar. Estos seres alejan cada vez más al matrimonio, su intención es que las dudas y los reproches salgan a la luz a la menor oportunidad.

Con esta novela, Darío vuelve a mostrarnos su talento y consigue transportar a los lectores a un mundo donde el frío y la claustrofobia son los actores secundarios en una obra. No pronuncian palabra alguna, pero su presencia se hace notar a cada momento. Y eso es lo que más miedo consigue dar, que esa sensación no nos deja en ningún momento. Aquí la imaginación de cada lector puede variar, e imaginarse a los seres como prefiere. El autor no los describe en ningún momento, por lo que son los lectores los que pueden dar cuerpo y forma a los mismos.

Una obra pequeña en tamaño, pero grande en interés. La recomiendo a todos aquellos que quieran leer una obra de terror que no se basa en los mismos tópicos o ambientes de siempre.


sábado, 27 de octubre de 2018

documental: Desenterrando Sad Hill

Una de mis películas de cabecera es El bueno, el feo y el malo, cinta dirigida por Sergio Leone en 1966. Me encanta no solo por su dirección y guión, sino también por su banda sonora y su trío de intérpretes, entre los que destaca un excepcional Eli Wallach como El feo. Precisamente es Wallach el artífice de que este documental se llevara a cabo. Ya que cuando falleció el actor la asociación cultural Sad Hill, grandes seguidores del film, decidió ponerse manos a la obra, y reconstruir el cementerio donde tiene lugar el duelo a tres para hacerse con el botín escondido en una de las tumbas. Este documental es la historia acerca de como se llevó a cabo la restauración del camposanto.


Escrita y dirigida por Guillermo de Oliveira, quien debuta en la gran pantalla tras haber dirigido algunos cortos para el canal de YouTube de Zapruder Pictures, la cinta nos transporta al abandonado cementerio y cuenta con los testimonios no solo de algunos miembros de la asociación antes citada como Joseba del Valle, Diego Montero, David Alba o Sergio García, sino también del biógrafo del fallecido realizador italiano Christopher Frayling; de famosos que son confesos seguidores del film de Leone como James Hetfield, Joe Dante o Alex de la Iglesia y de algunos de supervivientes de la cinta como el compositor Ennio Morricone, el ayudante de cámara Sergio Salvati o Clint Eastwood.

Me resulta complicado escribir esta reseña sin que el fan de esta película salte. Pero es que resulta muy difícil ser imparcial cuando dos de tus pasiones, como el amor al cine y el film de Leone, se dan la mano y te transportan a un viaje que logra emocionar y ser interesante a partes iguales.

Y es que el documental no solo muestra a los espectadores las historias personales que hay detrás de los miembros de la asociación de Sad Hill y lo que para ellos significa el final de la trilogía del dólar, sino también la magia que rodea a esta cinta y como 52 años después de su estreno, sigue siendo un referente para muchos cinéfilos.

El trabajo llevado a cabo por el director ha sido arduo, puesto que además de viajar a diferentes localizaciones como Londres, Roma, San Francisco o Los Ángeles para conseguir entrevistar a Morricone; Hetfield; Frayling o Salvati, tuvo que grabar también como el abandonado cementerio situado en Burgos poco a poco iba recuperando su aspecto original de 1966, y cuya construcción fue llevada a cabo por el ejercito español. En ese proceso de restauración no solo participó la asociación Sad Hill, sino también voluntarios llegados de Alemania o Francia quienes no dudaron en viajar a nuestro país para ayudar a reconstruir el camposanto. Esto hace una idea de lo que la película de Leone significa para mucha gente.

Algunos de los testimonios resultan bastante interesantes, e incluso algunos de ellos bastante divertidos. Uno de ellos es el que rodea a una de las anécdotas más famosas ocurridas durante el rodaje, que es la de la voladura del puente, sobre la que se han escrito multitud de historias. El documental por fin la aclara, y uno no puede sino esbozar una sonrisa a pesar de conocer la misma. Pero oírla por aquellos que la vivieron, no es lo mismo que leerla.


Cuando fui a ver el documental, tuve la suerte de coincidir con Joseba del Valle, integrante de la asociación, y con Luisa Cowell, productora de la cinta. Al acabar no pude sino expresarles mi agradecimiento por haberla hecho posible. Y es aquí cuando el fan ha salido, ya que al acabar la proyección estaba muy emocionado. No solo por lo que acababa de ver, sino también de poder expresar mi agradecimiento a que uno de los responsables del documental hubiera hecho posible el sueño de muchos de los seguidores, entre los que me incluyo, de ver en su estado original a uno de los cementerios más famosos de la historia del cine.

Tal y como nos comentó la productora, si bien pudieron conseguir el testimonio de los famosos como Morricone, Hetfield o Eastwood esto no fue tarea fácil. Puesto que si algunos de ellos les pareció buena idea colaborar, primero había que pasar por sus representantes, secretarios, etcétera hasta conseguir llegar a ellos para conseguir sus declaraciones. Pero hubo un famoso que no colaboró, a pesar de fan declarado del film y lo ha confesado en multitud de ocasiones. Me estoy refiriendo a Quentin Tarantino, con quién resulto imposible obtener sus opiniones. Sin duda hubiera resultado muy interesante oír sus opiniones acerca del film de Leone.

Uno de los mejores momentos del documental tiene lugar en sus momentos finales, cuando el cementerio ha sido reconstruido y, coincidiendo con el 50 aniversario del estreno de El bueno, el feo  y el malo, una proyección tiene lugar en el mismo. En ese instante sentí envidia, sobre todo por los saludos que hay antes de que comience la cinta. El último de ellos es sin duda el mejor. El estar en ese instante, en ese lugar, y estar en persona y sentir como se dirigen a ti es un momento que se queda clavado en la memoria de cualquier cinéfilo.

Un documental imprescindible para todos los amantes del cine en general, y de los fans del film de Leone en particular. Quienes colaboraron para que el documental se hiciera realidad, gracias a ellos pudo llevarse a cabo. Como recompensa todos obtuvieron su nombre en su correspondiente lápida en el cementerio.  Este es un ejemplo claro de como, en algunas ocasiones, los sueños se acaban haciendo realidad si uno pone el esfuerzo en conseguirlo. Algo que los protagonistas han demostrado de sobra.

A continuación el tráiler:


Desde aquí dar las gracias a la distribuidora por proporcionarme las imágenes y el tráiler a la hora de realizar esta reseña.

domingo, 21 de octubre de 2018

teatro: Dos más dos

El pasado viernes tuve la oportunidad de asistir a la representación de la obra Dos más dos, adaptación a la escena teatral de la cinta homónima argentina con guión de Daniel Cúparo y Juan Vera y dirigida por Diego Kaplan. Al no haber visto el original voy a dar mi opinión acerca de su traslación a los escenarios.


Adaptada por Olga Iglesias, Maite Pérez Astorga y David Serrano, la obra nos cuenta como la vida de Adrián, Daniel Guzmán, y Julieta, Miren Ibarguren, que llevan casados hace años y con un hijo cambia cuando reciben la proposición de Silvia, Kira Miró, y Tomás, Álex Barahona, de entrar en el mundo del intercambio de parejas.

Comedia entretenida y que mantiene a los espectadores con una sonrisa constante a lo largo de la representación. Uno de los factores a destacar es la química que se establece entre los cuatro protagonistas, quienes intercambian diálogos divertidos a una gran velocidad y que me recordó, salvando las distancias, a algunas comedias de enredo clásicas.

Dentro de los intérpretes hay que destacar a Daniel Guzmán, que vuelve a demostrar de nuevo su vis cómica, pero que en los instantes finales de la obra saca su faceta más seria al igual que el resto de sus compañeros de reparto. Es Adrián quien no acaba de ver del todo claro lo del intercambio entre parejas, es la parte sensata de los protagonistas y al que la propuesta realizada por sus amigos y a la que no tarda en sumarse su mujer, no acaba de convencerle del todo.

Julieta no tarda en sumarse a la propuesta, harta de la monotonía en la que ha entrado su matrimonio, en donde ambos han entrado en una rutina en la que Adrián se encuentra cómodo, no ocurriendo así con ella. Julieta quiere probar cosas nuevas, salir de la rutina habitual para avivar su vida sexual. Y ve en la proposición lanzada por Silvia y Tomás la excusa perfecta para ello.

Son Tomás y Silvia quienes dan el pistoletazo de salida a la trama. A pesar de llevar juntos 10 años su pensamiento acerca de las relaciones de pareja se aleja bastante del pensamiento que tienen Adrián y, en menor medida, Julieta. Ellos creen en el amor libre y en las relaciones abiertas, y no tienen problema alguno en reconocerlo ante sus amigos. Para Tomás y Silvia es solo sexo, atracción física y poco más. Pero, tal y como se nos revelará en los instantes finales de la obra, en algunas ocasiones no siempre ocurre así. Ya que los sentimientos no tardarán en aparecer.


Y es precisamente llegados al punto donde aparecen los sentimientos cuando la obra cambia completamente. El único que veía que eso podía ocurrir era Adrián, y que todo podía irse al traste entre ambas parejas.

A pesar de su evidente tono cómico, la obra tiene un trasfondo serio y que invita a la reflexión entre los espectadores. La pregunta que se harán los espectadores una vez acaba la obra es si ellos aceptarían hacer intercambio de parejas, si confiarían en su pareja una vez ha tenido sexo con alguien que no es él a pesar de que ha sido con consentimiento mutuo o si es o no infidelidad cuando ambos han estado de acuerdo en prestarse a ese juego.

Una obra que os hará pasar un buen rato y cuya duración, poco más de 90 minutos, pasa en un suspiro, sobre todo gracias a que las situaciones se van sucediendo rápidamente, pero sin llegar a resultar atropelladas, lo que sin duda favorece al ritmo de la obra. Si tenéis oportunidad de verla, dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis.

A continuación el tráiler:


domingo, 14 de octubre de 2018

libro: WWF Titanes del ring

Allá por los años 90 en nuestro país desembarcaron las televisiones privadas. Esto permitió a una generación descubrir series de animación y programas que formaron parte de la infancia de muchos. Uno de estos fue el Pressing Catch, combates de lucha libre en el que unos atletas se daban de mamporros e iniciaban rivalidades que ya forman parte de la historia de este espectáculo de entretenimiento. La entrada de hoy esta dedicada a esta forma de evasión, en un volumen muy entretenido y que nos transporta a las mañanas de fin de semana.

Escrito por Ismael Rubio, con un prólogo a cargo de Rodrigo Zayas, luchador y uno de los fundadores de la triple W en nuestro país, y textos adicionales y epílogo a cargo de José Viruete, el libro supone un recorrido por la época dorada de este deporte, y que estuvo comprendida durante la década de los 80 hasta los primeros años de los 90.
Dividido en 7 capítulos, a los que hay que añadir un apéndice, el epílogo ya citado y una entrevista con José Luis Ibáñez, el comentarista que acompañó a Héctor del Mar en las retransmisiones de este deporte, el presente volumen supone un recorrido por las principales figuras de este espectáculo, así como los principales eventos, sus inicios o los principales videojuegos surgidos a raíz de este fenómeno tanto en diversas plataformas como en recreativas.

Mientras avanzaba en la lectura del libro, que a pesar de su longitud de lee en un suspiro, tenía una sonrisa casi permanente en mi rostro. Y es que el autor consiguió transportarme a mi infancia, y hacerme recordar aquellos combates, que uno creía que eran reales hasta que se topó con la realidad, que luego recreaba con los muñecos que tenía. Este es un libro hecho tanto para los nostálgicos, como para aquellos que quieran conocer algo más acerca de la empresa fundada por Vincent McMahon senior, y de la cual se encuentra ahora al frente su hijo.

Este volumen se encuentra profusamente ilustrado, con fotografías tanto de los luchadores como de algunos eventos estelares en los que intervinieron, así como algunas de las películas que interpretaron. Ya sea como protagonistas o en un rol secundario. Pero también nos encontramos con las portadas de los videojuegos, así como de capturas de pantalla de las recreativas que, quien más o menos, jugó en sus tiempos mozos.

Hay que destacar el trabajo que ha llevado a cabo el autor, a la hora de escribir el libro. Puesto que ha buceado en diversas fuentes para traer a los lectores un libro lo más completo posible, sobre un espectáculo que, a día de hoy, sigue arrastrando a las masas y llenando pabellones allá donde van.

Cuando uno lee el libro, se sorprende al encontrar que algunos de los luchadores que vimos ejecutar sus acciones ya han fallecido. Bien sea por problemas de salud, accidente, suicidio o asesinados, uno no puede sino apenarse ligeramente al ver que aquellos wrestlers que creía vivos ya no se encuentran entre nosotros. Y lo que más choca es que algunos de ellos fallecieron con poco más de cuarenta años, e incluso menos como en el caso de Tornado Texas. Pero hay que tener en cuenta que eran otros tiempos, y los esteroides no estaban tan controlados como están hoy día. Sobre todo gracias al programa de bienestar que ha establecido la WWE, lo que antes era la WWF.

Una de las cosas que se echan en falta es que no hubiera estado mal que se hubiera incluido alguno de los combates que aquí se mencionan en DVD. Sin duda hubiera sido emocionante el volver a ver el mítico combate entre Hulk Hogan y El último guerrero. Poco importa que sepamos el resultado, pero el volver a ver a estos dos iconos de nuevo en acción hubiera sido, cuanto menos, un bonito recuerdo y volver a nuestra infancia.

Ojala que el autor saque un segundo volumen, y que retome justo donde acaba éste. Y conocer más acerca de la attitude era, facciones como DX; Evolution; NWO o luchadores como Steve Austin; The Rock o Triple H. De esta forma sería un complemento perfecto al presente volumen, y así tener en dos libros gran parte de la historia de este espectáculo.

Tanto si sois fans de el pressing catch, como si os gusta recordar aquellos tiempos en donde veíamos a estos atletas ejercer sus proezas físicas este es un libro que no deberíais dejar pasar. Una vez más la editorial que ha sacado este ejemplar vuelve a darnos una alegría a aquellos que, como un servidor, somos aficionados al cine y, como en este caso, a la cultura popular.

A continuación el book tráiler que se hizo con motivo del lanzamiento del libro:



sábado, 13 de octubre de 2018

película: La sombra de la ley

El pasado día 11 se estrenó en nuestras pantallas La sombra de la ley, el segundo film de Daniel de la Torre tras su debut en El desconocido y tras una carrera en televisión. Y la verdad es que este nuevo trabajo confirma al realizador como uno de esos directores a seguir en un futuro. Una vez más el director gallego vuelve a probar suerte en el terreno del thriller, esta vez ambientado en la Barcelona de principios del Siglo XX. Y su propuesta, a pesar del riesgo que conllevaba, no podía haber resultado más acertada.

Dirigida por Daniel de la Torre y escrita por Patxi Amezcua, la cinta nos cuenta como en la Barcelona de principios de siglo un tren militar sufre un robo de armas por parte de unos anarquistas. A la ciudad acude a investigar el caso el inspector de la brigada de investigación Aníbal Uriarte, Luis Tosar, quien entrará en contacto no solo con los policías corruptos dentro de la policía, entre los que se encuentran El Tísico, Ernesto Alterio, sino también con el gangster El Barón, Manolo Solo, y los huelguistas Salvador, Paco Tous, y su hija Sara, Michelle Jenner. Los caminos de todos no tardarán en cruzarse, y lo que parecía un robo no tardará en convertirse en algo más peligroso.

Tras su primer avance y los siguientes reportajes en diversas revistas especializadas en cine, esta era una cinta que quería ver sí o sí. No solo por el buen sabor de boca que me dejó el debut en la gran pantalla del realizador, sino también porque su reparto me llamó la atención. Y la espera ha merecido la pena, no os dejéis engañar por lo visto en los trailers que han ido apareciendo, ya que la película esconde un par de ases bajo la manga. Los cuales han sido bien escondidos para sorprender a los espectadores que se acerquen a ver la nueva propuesta del director gallego.

Varios son los elementos a destacar dentro de la cinta. El primero de ellos es la interpretación llevada a cabo por los intérpretes antes mencionados. Todos ellos dando lo mejor de sí, destacando especialmente un Alterio en un rol que huele a nominación a los Goya. Y que decir de Tosar, aquí vuelve a demostrar, una vez más, que es uno de los mejores actores que hay dentro del panorama cinematográfico español actual. En cuanto a Jenner nos ofrece una gran interpretación de una mujer con aspecto frágil, pero en cuyo interior se esconde una luchadora que no se rendirá ante las adversidades.

El segundo factor a destacar es su guión. Bajo su apariencia de cine negro, se esconde también unas gotas de drama e incluso de historia que nos situará en lo que, de forma posterior, se acabará convirtiendo en uno de los hechos históricos más destacados dentro de nuestra crónicahistórica. El guión de Amezcua sabe oscilar entre el tono de otros thrillers ambientados en la segunda década del siglo XX, resulta complicado no acordarse de Los intocables de Elliot Ness mientras uno ve esta película, como el drama antes mencionado y donde una importante carga feminista. Así el personaje de Jenner se nos presenta como una mujer concienciada con los derechos de las mujeres, pero que no duda a la hora de empuñar las armas para luchar por sus ideales.

Por último, pero no por ello menos importante, es la dirección de su realizador. Aquí De la Torre se lanza a la piscina y decide ofrecernos una cinta que se aleja de otras propuestas dentro del thriller patrio. Y es que pocas veces una película ambientada dentro del género negro, intenta asemejarse a sus homólogos fuera de nuestras fronteras. El intento podrá haberle salido mejor o peor, obviamente el que esto suscribe se queda con la primera opción, pero sin duda hay que aplaudir la valentía del realizador por intentar ofrecer algo distinto.

Si acaso el único pero que hay que ponerle es la utilización de algunos efectos digitales, a la hora de trasladar a los espectadores a la Barcelona de principios de siglo. Algunos planos cantan bastante, pero es solo un pequeño pero a una cinta que mantiene a los espectadores en una atención constante a medida que avanza su metraje.

El mundo que nos presenta De la Torre es gris, donde salvo un par de personajes, todos buscan su beneficio propio y no dudan en traicionar para salirse con la suya. De esta forma, a pesar de que los personajes quedan establecidos entre buenos y malos, el realizador nos presenta un ambiente en donde el poder siempre queda por encima de los intereses del resto de la gente. No importa los ideales que tenga la población, éstos siempre quedarán sepultados bajo los que están por encima de ellos.

Si os gustan las cintas del género negro ambientadas en nuestro país, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que no os vais a a arrepentir.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: el guión, los actores y la dirección.
Lo peor: la utilización de algunos efectos digitales.
La secuencia: la persecución en los maizales.
El momento: la reunión entre Aníbal y el personaje encarnado por Fernando Cayo.

A continuación el trailer:










sábado, 29 de septiembre de 2018

libro: Gimrod

Todos los que sois seguidores de este blog, sabéis mi querencia por el género pulp como género literario. Sus situaciones, personajes y el modo en que están contadas permiten viajar a los lectores a otros mundos, ya sean en nuestro planeta o en lugares más allá de nuestra galaxia. Precisamente fuera de la tierra es donde tiene lugar la entrada de hoy, un planeta plagado de peligros al que llegará el protagonista de la entrada de hoy, y donde se verá involucrado a su pesar en una batalla donde el destino de una galaxia estará en juego.

Escrito por Miguel Ángel Naharro, la trama nos cuenta como el astronauta australiano Brad Gimrod se ve transportado por accidente a otro mundo mientras intentaba arreglar un satélite. Allí forjará una alianza con Sekaya, una saterdocisa guerrera, y con Torak, un humanoide acorazado, mientras se enfrentan a los secuaces del letal Zarko Haro, cuyos planes de dominación intentarán evitar este inusual trío.

Una vez más la editorial Dlorean vuelve a ofrecer a sus lectores una aventura cien por cien pulp, y que nos hará pasar un buen rato mientras acompañamos a nuestros protagonistas en sus diversas peripecias. A pesar de que en la contraportada se mencionan como influencias a John Carter, del creador de Tarzan Edgar Rice Borroughs, o Almuric de Robert E. Howard, autor de Conan, personalmente veo más semejanzas con Flash Gordon, creado por Alex Raymond y Don Moore, que con los personajes antes citados.

Y es que mientras uno avanza en su lectura es imposible, al menos en opinión de quien esto suscribe, no acordarse del rubio aventurero en sus aventuras en el planeta Mongo y gobernado por el tirano Ming. Y es que Gimrod no es sino una adaptación actual del género space opera, que nos contaba como un ser humano se ve trasladado a un mundo que no es el suyo, e intentará sobrevivir utilizando sus habilidades. En este caso Gimrod utilizará sus habilidades para el combate aprendidas mientras pertenecía al ejercito.

Una vez más el autor vuelve a mostrar su aprecio por el género pulp, transportando a los lectores a un universo donde las aventuras y las situaciones cargadas de adrenalina son la tónica habitual. Y es que Naharro se siente como pez en el agua dentro del género de aventuras y se nota el cariño que pone a la hora de describir a los lectores las diversas situaciones en las que se ven envueltos los personajes de la novela.
Así pues no resulta extraño leer combates llenos de acción y movimientos espectaculares, y que están narrados de forma bastante cinematográfica. Esto ayuda a visualizar estos momentos cargados de adrenalina.

Uno de los aciertos de la obra reside en sus personajes, y es que si de algo sabe el autor es de dotar a sus protagonistas de carisma. Y es que Gimrod dista mucho de ser el típico joven ávido de aventuras. Ya tiene 50 años, con una larga lista de aciertos y errores a sus espaldas. Su motivación principal es regresar a su hogar, y retomar su vida justo donde la dejó, a pesar de que la misma no fuera perfecta. De esta forma a nuestro personaje no solo le mueve las ganas de derrotar al villano, sino también volver a su mundo.
Pero si Gimrod mola, sus compañeros de peripecias no le van a la zaga. Sekaya es tan bella como letal, y Torak es un compañero de armas tan eficaz en el combate como en los momentos más distendidos. Ambos tendrán sus momentos de lucimiento y demostrarán que son más que los meros acompañantes del protagonista principal del libro.

Pero los grandes héroes no son nada sin un villano al que hacer frente. Y es este aspecto Zarko Karo es un malo muy bien descrito. Su motivación principal es el conseguir más poder, para ello no duda en masacrar a todo aquel que se le pone por delante. Para ello contará con la ayuda no solo de su fiel ejercito, sino también de su consejero Naga, cuyas intenciones ocultas se desvelarán en los instantes finales del libro.

El pero que se le puede poner a la obra son las numerosas erratas, que hace que la valoración final baje puntos. Y es que da mucha rabia ver diversas faltas de ortografía repartidas a lo largo de la obra, así como diversos errores de maquetación. Lo que es una verdadera lástima, ya que si bien Dlorean nos trae obras que los aficionados al pulp agradecen, no estaría mal que cuidara más el producto y vigilara más estos errores gramaticales.

Si os gustaron Flash Gordon o John Carter, dadle una oportunidad al libro. Seguro que os hará pasar un buen rato.





jueves, 27 de septiembre de 2018

pelicula: Predator

El pasado 14 de septiembre se estrenó en nuestras pantallas la última entrega de la saga iniciada en 1987 con Depredador, y que continúa la historia iniciada hace 30 años. Ahora el peligroso alienigena vuelve a visitar nuestro planeta, para continuar haciendo lo que mejor sabe: el cazar a seres humanos. Así pues, veamos que nuevas aventuras nos esperan con el Yautja, la raza de depredadores.

Escrita y dirigida por Shane Black, que colaboró en la primera parte de esta saga, la historia nos cuenta como tras un encuentro con un Depredador, el capitán Quinn Mckenna, Boyd Holbrook, envía parte del equipo del extraterrestre a su hijo autista Rory, Jacob Tremblay. Tras accionar por error el dispositivo y hacer que llegue a nuestro planeta un nuevo Depredador, la lucha por salvar a su hijo acompañado de un grupo de ex soldados y una científica comenzará.

Interesante y entretenida cinta que cumple con el objetivo con el que fue hecha, pero que pierde si la comparamos con las dos primeras partes de la saga. Afortunadamente es superior al anterior film Predators, sobre el que será mejor correr un tupido velo.

Al menos aquí se nota la mano de Black, cuyo talento como guionista quedó plasmado en películas icónicas del cine de acción como Arma letal o El último boyscout. Black sabe mezclar bien la acción y la comedia, y vuelve a salir airoso de su cuarta aventura tras las cámaras, tras el buen sabor de boca que dejaron sus anteriores propuestas.

Pero antes de proseguir con la reseña voy a decir lo que no me gustó de la cinta. Y es la utilización de algunos efectos digitales, puesto que hay ocasiones en que los mismos cantan bastante. Algo que no resultaría raro en películas con un menor presupuesto, pero que llega a extrañar en una cinta con un presupuesto holgado como el que cuenta esta película. Y Black ya usó efectos digitales en la tercera parte de Iron Man, por lo que su uso no le resulta del todo ajeno. Y es una pena, ya que si se hubieran utilizado mejor, el resultado final hubiera sido mejor sin lugar a dudas.

Otro punto que tampoco me acabó de convencer es su protagonista. Cierto es que tenía el listón alto con Schwarzenegger y Danny Glover, más creíbles como tipos duros, especialmente en el caso del primero. Pero a Holbrook le falta lo principal para ser un buen héroe de acción, y es el carisma. Se esfuerza por serlo, pero en ningún momento llega a los niveles de molonidad de los dos casos antes citados. Y es que en ocasiones resulta un poco soso. Si el protagonista hubiese sido Benicio del Toro, que tuvo que apearse del proyecto por problemas de agenda, sin duda su interpretación hubiera sido mejor, ya que el portorriqueño resulta más intimidante que el mencionado Holbrook.

Pero no todo iba a ser malo. Es de agradecer el uso de la violencia, ya que el director no se corta a la hora de plasmar en pantalla los diversos tiroteos y enfrentamientos entre el grupo de ex soldados contra el Depredador. Black recupera el espíritu de las cintas de acción de los 80, caracterizadas en su mayoría por grandes dosis de violencia, y las traslada al cine de acción actual donde muchas de las cintas estrenadas obtienen la calificación para menores de 13 años, por lo que el producto final es descafeinado y apto para los menores. Algo que por fortuna aquí no encontramos.

Otro punto a favor es que la trama enlaza con las dos primeras cintas, y es que a lo largo del metraje aluden a algunos de los hechos ocurridos. Así pues, nos encontramos con referencias al primer encuentro del alienigena en la jungla o su posterior viaje a Los Ángeles. De esta forma se podría decir que Predator es oficialmente la tercera entrega, ya que Predators está ambientada en el mismo universo pero sin tener en cuenta lo sucedido en los filmes protagonizados por Schwarzenegger y Glover.

El último punto a su favor reside en el grupo de secundarios, a pesar de que cada uno de ellos son clichés andantes. Y aún así cumplen con su función de caer simpáticos al espectador, a pesar de que ya conozcamos el destino que sufrirán la mayoría en su enfrentamiento con el Depredador. Dentro de este grupo de secundarios nos encontramos con caras conocidas como Thomas Jane, protagonista de Deep Blue Sea, Alfie Allen, Theon Greyjoy en Juego de tronos, u Oliva Munn, Mariposa Mental en X-Men Apocalipsis.

En definitiva una cinta que, sin ser ninguna maravilla, cumple como cinta de acción y cuyo final puede dar pie a futuras entregas, en caso de que la taquilla acompañe. Si os gusta el universo de Depredador, dadle una oportunidad.

A continuación el trailer:




jueves, 6 de septiembre de 2018

libro: Misterios de cine

Cuando oímos hablar del mundo del cine, inmediatamente viene a nuestra cabeza glamour, riqueza etcétera. Pero también existe una cara no tan amable, en la que algunas estrellas fallecieron de forma prematura debido a causas naturales, por asesinato o víctimas de una extraña maldición. Este y otros ejemplos son los que forman parte de la entrada de hoy, en donde leyendas de Hollywood y otras figuras no tan conocidas comparten espacio en un volumen bastante ameno.


Escrito por Mikel Navarro y compuesto por 23 capítulos, el libro permite a los lectores acercarse no solo al mundo del cine, sino también a recuerdos del autor, algunos más personales que otros, y a la trastienda más oscura del mundo del cine, en donde el nazismo, la bomba nuclear, las muertes misteriosas o la mafia se mezclan con el séptimo arte.

Interesante ensayo de corta extensión, de 130 páginas por lo que los más ávidos lectores lo leerán de una sentada, que nos descubre algunas de las anécdotas más famosas del mundo del cine, como el del coche que causó la muerte a James Dean o el anillo de Rodolfo Valentino que causó desgracias a todo aquel que lo vistió, a la vez que saca del error de otras historias que ya conocíamos, como por ejemplo la muerte de Jane Mansfield que no fue decapitada, tal y como se creía.

Uno de los capítulos que más me gustó fue el de El Seco, una extraña figura vestida de negro y sombrero y que trae desgracias a todo aquel que tiene la desgracia de cruzarse en su camino. En este capítulo de investigación, el autor nos cuenta su experiencia tras cruzarse con esta figura, a la vez que nos trae los testimonios de otras personas que lo vieron. Es una historia bastante inquietante la verdad, pero que a la vez permite descubrir un personaje que podría servir de base para una cinta de terror.

De igual forma otro capítulo bastante entrañable es aquel, en el que el autor nos cuenta su experiencia al visitar la tumba de Yul Brinner ubicada en una vieja abadía francesa. Mediante sus palabras, el escritor hace que sintamos, al menos en mi caso, una mezcla entre envidia y admiración. Al relatar este suceso me recuerda la razón por la que me gusta el cine. La forma en la que lo cuenta hace que queramos meternos en ese momento, y acompañarle en un momento tan especial de su vida.

La única pega, si es que se puede decir así, es que gran parte de los sucesos que se cuentan en el libro ya los conocía de haber leído sobre ellos anteriormente. Aún así no me importó, ya que según lo cuenta el autor hizo que parecía que no supiera nada acerca de los mismos. Y es que el escritor ha puesto pasión, y grandes dosis de cariño, a la hora de escribirlo. Y eso es algo que se nota, a medida que uno va avanzando en la lectura puede notar el afecto que tiene Navarro por el mundo del cine en general.

Como he indicado al principio de la reseña, en el libro también existe espacio para los aspectos más escabrosos relacionados con el mundo del cine. Algo que se puede comprobar, por ejemplo, en los capítulos dedicados a Ed Gein, asesino que inspiró a Robert Bloch a la hora de crear a Norman Bates, el protagonista de Psicosis, como las muertes de parte del elenco de Poltergeist.

Un libro que sin duda gustará a todos aquellos aficionados al cine y al misterio, ya que aquí ambos elementos se dan la mano para ofrecer a los lectores un rato de evasión con el que sin duda pasarán un buen rato.

jueves, 30 de agosto de 2018

libro: La independencia del condado de Castilla

Hoy en el blog dejamos aparcada la fantasía, el terror y la acción para traeros un libro de historia bastante interesante. El mismo nos habla de un tema tan curioso como la independencia del condado de Castilla del reino de León, y del proceso que siguió al mismo. Así pues, el presente volumen cumple con un doble objetivo: el primero es el de divulgar, mientras que el segundo se ocupa de arrojar algo de luz a un tema que, incluso soy, sigue siendo polémico entre algunos historiadores.


Escrito por Andrés Altés Domínguez, el presente volumen trata de forma amena, a la par que rigurosa, como el condado de Castilla llegó a independizarse del reino de León.

Pese a que en un principio el tema no pueda resultar interesante, al menos a aquellos que no les guste leer historia o saber más acerca de ella, una vez uno comienza la lectura del mismo va conociendo datos curiosos, a la par que interesantes, acerca de el enfrentamiento entre ambos y de los diversos mitos que surgieron a través del mismo. De ahí el subtítulo de la obra.

Para explicarlo de la mejor forma, el autor estructura el libro en cuatro apartados diferenciados, y dentro de cada uno de ellos encontramos diferentes subapartados. Los cuales ayudan a entender mejor, a la vez que amplían, lo expuesto en su correspondiente capítulo. De esta forma en el primer apartado el autor pone la base para lo que desarrollará de forma posterior. Así pues, comienza su ensayo sobre las bases medievales del mito. Para ello explica las cuatro versiones que más se conocen, y que han llegado a nuestros días, siendo la segunda de ellas la de Los jueces de Castilla la que cuenta con una mayor extensión. Tal vez por ser la versión más conocida acerca de la independencia.
Esta primera parte me resultó la más farragosa de leer. Y no porque estuviera mal escrita o explicada, nada más lejos de la realidad. Pero me resultó complicado el avanzar debido a la gran cantidad de citas y aparición de castellano antiguo. Lo que no quita para que a la vez me resultase curioso el descubrir un tema del que no tenía la más mínima idea.

Es a partir de la segunda parte, cuyo título es el mito en la historiografía liberal, cuando el libro me empezó a gustar más. En este segundo capítulo, vemos aparecer más autores y comprobamos como el tema llegó a interesar a la Generación del 98, y a uno de sus principales figuras como fue Miguel de Unamuno. Es en este apartado cuando vemos como diferentes historiadores se atrevieron a dar su punto de vista a lo largo de casi cien años, abarcando desde mediados del siglo XIX hasta que finalizó la Guerra Civil española en 1939.
En esta segunda parte es cuando el libro empezó a llamarme más la atención. Ya sea porque una vez pasada la parte medieval o porque al tratarse de historia más cercana a nuestros días, lo cierto es que en este segundo apartado el tema me resultó mucho más interesante que su predecesor, a la par que más ameno y menos farragoso. Algo que se confirmó con el tercer apartado, que se acabó convirtiendo en una de mis partes favoritas del libro.

En el tercer apartado el autor nos explica el mito durante la posguerra, y como los autores próximos al régimen franquista dieron su opinión acerca del mismo. Aquí resulta interesante comprobar como hubo incluso autores extranjeros que se atrevieron a dar su opinión acerca del mito. Mientras que unos tuvieron suerte y pudieron ver publicada su obra, otros como el historiador francés Pierre Vilar quien por sus ideas marxistas tuvo que esperar a ver su obra publicada durante la Transición, a pesar de haber sido publicada en 1947. A pesar de ello, durante esos años circularon diversas ediciones que pudieron ser leídas de forma clandestina.
Aquí de nuevo el libro volvió a interesarme más, y pude descubrir como este mito llegó a ser tratado durante la dictadura, sin que los autores que llegaron a tratarlo fueran del todo imparciales.

Por fin, en el último apartado el autor se encarga del mito desde los años 60 hasta el 2015. Aquí el autor se encarga de desmantelar el mito que llegó hasta nuestros días y de como ha sido tratado en la época escolar, desde los años de la EGB hasta su estudio en el instituto y años preuniversitarios.  En este último capítulo, el escritor también tiene tiempo para citar aportaciones recientes de diversos autores, de ideologías políticas distintas que tratan el tema según su pensamiento, así como de escritores, ya sean historiadores o no versados sobre el tema, que usan el mito para ambientar sus obras por lo que la polémica está servida.
En este capítulo final el lenguaje y la forma de contar estos sucesos se hace muy ameno, y supone un buen punto y final a un ensayo que me resultó farragoso al principio, para ir ganando interés a medida que avanzaba en sus partes posteriores.

A pesar de su breve extensión, que apenas alcanza las 150 páginas, es un libro que cunde y que resulta interesante, pero que tuve que leer en diversas etapas. Y no porque fuera aburrido, que no lo es, pero era mucha información para ir asimilando de una sola sentada. A pesar de ello, este libro me recordó porque la historia era de mis asignaturas favoritas durante mi época de estudiante.

Siempre se dice que nunca te acostarás sin saber una cosa nueva, y este libro volvió a hacer bueno ese dicho. Gracias al mismo pude descubrir nuevas palabras, a la vez que me valió para refrescar algunos conocimientos que tenía algo oxidados. Baste citar como ejemplo el momento en que el autor cita a las JONS, término que me sonaba y que tuve que releer para comprobar si lo que tenía por ahí  perdido en la memoria era cierto o no, como acabé confirmando que así era.

Un libro que sirve para arrojar algo de luz a un tema que ha sido objeto de diversos estudios y que resultará interesante para todos aquellos amantes de la historia de nuestro país.

lunes, 27 de agosto de 2018

libro: Goma 2. El cine explosivo de José Antonio De La Loma

En la historia del cine hay directores a los que solemos asociar a un género, bien sea porque parte de su filmografía transcurre dentro de una determinada categoría o porque sus películas más famosas o reconocidas están en una determinada clase. Uno de los ejemplos más claros lo encontramos en John Ford, erróneamente catalogado como un director solo de westerns cuando, en realidad, trabajó en cintas alejadas del cine de vaqueros. En nuestro país otro caso está en el realizador de la entrada de hoy, pese a que se le conoce por sus cintas dentro del cine quinqui, en realidad, le dio tiempo a dirigir otros films como el thriller, la acción o la comedia.

Escrito por Javier Ikaz, el libro supone un ameno recorrido por la filmografía de este realizador español. Desde sus primeros trabajos hasta su última cinta, el autor desvela a los lectores algunos detalles como que antes de ser realizador fue escritor de novelas; que participó en varias coproducciones o que supo aprovechar el fenómeno de los videoclubs.

Tal y como hiciera en su ensayo de Mariano Ozores, ver enlace aquí este nuevo volumen acerca a los lectores a un realizador con una filmografía que, sin albergar obras maestras, si que forma parte de la historia de nuestro cine. A lo largo de poco menos de 200 páginas, y estructurado en un prólogo, 5 capítulos en donde se nos va desgranando su trabajo, y un epílogo el autor va descubriendo a los lectores títulos que, en mayor o menor medida, llamarán la atención a aquellos seguidores de este director que quieran conocer sus obras menos conocidas.

Como no podía ser de otra forma, el libro se encuentra profusamente ilustrado con los carteles de las cintas, así como de diversos fotocromos ya sea de su estreno en nuestro país como en el extranjero. Esto sin duda ayuda a identificar mejor los films, y recordar algunos de sus instantes más impactantes o famosos.

A lo largo de sus páginas, el autor nos va desvelando el argumento de cada una de las cintas, así como su conclusión. Esto puede hacer que a uno se le quiten las ganas de ver la película que se menciona, pero nada más lejos de la realidad. En algunos libros de cine que he tenido oportunidad de leer, al hablar de la filmografía de un determinado director se nos habla de sus films, las escenas más destacadas y también de su conclusión.

Como no podía ser de otra forma, al hablar a los lectores de las películas el autor también nos expresa su opinión acerca de las mismas. Y he de decir que, si bien me faltan unas cuantas por ver, no comparto del todo su opinión acerca de sus cintas enmarcadas dentro del género quinqui. Si bien ambos coincidimos en las persecuciones y por como están coreografiadas, no termino de coincidir del todo acerca de la segunda y tercera parte de Perros callejeros. Cierto es que la segunda y tercera parte, especialmente esta última, no alcanzan el nivel mostrado por la primera parte. Pero la segunda parte fue la primera que vi de la saga de El torete, y a la vez es la que más me gusta. Por ello no puedo ser del todo imparcial, y sea esto lo que no me permita compartir el punto de vista expresado por el escritor.

Las cintas dirigidas por De La Loma, especialmente las de cine quinqui, no podrían hacerse en la actualidad. Son hijas del tiempo en el que se estrenaron, y como tal hay que verlas. El realizador supo aprovechar el momento y alertar a la sociedad sobre un problema que estaba presente en las calles. Es en este tipo de cine donde da ciertas nociones de moralidad, algo que se puede ver también en títulos anteriores, pero realizados durante el régimen de Franco y enmarcados dentro del género dramático, y en donde aquellos que iban en contra de la sociedad no tenían un buen final.

A modo de complemento, nos encontramos con diversas fichas de aquellas personas que, en algún momento de sus vidas, colaboraron en alguna de las cintas dirigidas por De La Loma. Así, nos encontramos con Ignacio F. Iquino, el maestro del realizador de la entrada de hoy, John Saxon o Inma de Santis, por citar a algunos de los que aparecen.

Un libro imprescindible para acercarnos a la figura de un realizador que, en mayor o menor medida, forma parte de la historia de nuestro cine. Una vez más la editorial Applehead nos trae la figura de un cineasta que marcó a la generación del videoclub.

A continuación, parte de la promoción que le hicieron al libro en el espacio de la 2 Días de cine:


lunes, 20 de agosto de 2018

libro: La llamada de la luna

El mito del hombre lobo es, junto con los vampiros, fantasmas y muertos vivientes, una de las figuras más clásicas y recurrentes a la hora de crear historias de terror, ya sea en forma de letras o en imagen real. Así pues, el licántropo es el protagonista de la entrada de hoy. Pero desde una perspectiva interesante, en donde dejan de ser villanos y los monstruos son de otro tipo. Desde aquí dar las gracias a la editorial por hacerme llegar un ejemplar de cortesía con el que poder hacer la entrada de hoy.

Escrito por Cristian Blanco, el libro nos cuenta como Casiano, Sergio y Nando, tres amigos adolescentes, pasan sus vacaciones de Semana Santa en el pueblo de Santa Gardenia, ubicado en Barcelona en el año 1996. Lejos están de imaginar el vuelco que darán estos días de asueto al conocer a la enigmática Lluvia, ni las peligrosas aventuras que les aguardan.

Este libro se toma su tiempo a la hora de ir presentándonos a los personajes. Los vamos conociendo y las circunstancias que rodean la vida de cada uno de ellos, siendo la más dura la de Nando. Cada uno de ellos son adolescentes sin habilidades que les hagan destacar, pero poseen un alto sentido de la amistad y camaradería. Por lo que no dudan en apoyarse los unos a los otros, y dar la bienvenida a la recién llegada al pueblo, lo que acarrea el primer amor y la revolución hormonal típica de esa época.

Una vez hemos conocido a los principales personajes, y aquellos secundarios que tendrán importancia en el devenir de los acontecimientos, la acción va cogiendo velocidad hasta llegar a su sangrienta conclusión. Antes la sangre aparecía en momentos puntuales, pero necesarios para que la historia avanzase, pero es en los momentos finales cuando el autor pone toda la carne en el asador y ofrece a los lectores instantes que no tienen nada que envidiar a cintas de terror con licántropos como protagonistas, como Aullidos o Un hombre lobo americano en Londres.

Tal y como se puede ver por el argumento, uno puede ver la influencia de Super 8 o Stranger Things. Y es que los adolescentes de estas producciones también han de vérselas con seres sobrenaturales. Pero mientras que tanto la una como la otra incorporan el factor nostalgia de aquellos años, aquí la misma brilla por su ausencia. Salvo por alguna que otra referencia a las videoconsolas o series que estaban de moda en aquella época. Al autor no le hace falta plagar su obra de homenajes para hacer avanzar la historia, aquí los personajes y sus acciones son lo importante.

A pesar de su tono de aventuras, dentro de la novela también encontramos drama, sobre todo en las partes de la historia centradas en Nando y su familia, unas gotas de suspense y el ya mencionado terror. Todos estos elementos son mezclados y agitados por el autor, para ofrecer a los lectores un trago que deja con buen sabor de boca, a pesar del agridulce final de la obra. Pero nadie dice que todas las historias han de tener una conclusión feliz para sus protagonistas.

El libro, además de la amistad, habla a los lectores de la importancia de la familia y de como nos vemos ligados a la misma. Las hay mejores, como la de Sergio o Lluvia, y peores, como la de Nando. Y son las acciones de los adolescentes lo que hace que se sientan más ligados o no a aquellos que forman parte de su entorno más cercano. Mientras que unos se sienten más integrados, como es el caso de Lluvia, otros como Nando encuentran más amor y confianza en aquellos que no comparten vínculo familiar alguno con él.

El toque sobrenatural está muy bien integrado, y además sirve de homenaje a la mitología escandinava y a cierto lobo participe del Ragnarok. Es precisamente este lupino el gran villano de la historia, además del padre de Nando, y a quien nuestros protagonistas, tanto humanos como licántropos, tendrán que hacer frente en el violento y sangriento final, tal y como he indicado unos párrafos atrás.

Con este nuevo libro, la editorial vuelve a dar a los seguidores una nueva alegría y demuestra que se está convirtiendo en un buen referente en lo que a literatura de género patrio se refiere.




martes, 7 de agosto de 2018

libro: Alcachofa-terror. La invasión de las hortalizas del espacio exterior

Según definición gamberrada es la acción propia del gamberro. Y es que esta palabra es la que mejor se ajusta a la entrada de hoy, un divertimento en toda regla donde el humor negro, en ocasiones negrísimo e irreverente, los homenajes y guiños al rock, la literatura, el cine grindhouse y de terror e incluso un par de series de televisión están presentes en todo momento en una lectura que nos mantendrá con una sonrisa constante en la boca. Desde aquí dar las gracias una vez más a la editorial por hacerme llegar un ejemplar de cortesía para poder hacer la reseña.

Escrito por Liss Evermore, la historia nos cuenta como Albuquerque en los años 70 es invadido por unas alcachofas cuyo plan es, como no podía ser de otra forma, la conquista de la tierra. Y que mejor modo de hacerlo que por esta pequeña ciudad del condado de Nuevo México.

Viendo la portada los lectores ya pueden intuir lo que habrá en su interior. Y es que la tapa es un homenaje, más que evidente o al menos así lo creo yo, a las novelas pulp y películas de los cincuenta de ciencia ficción hechas con cuatro duros. Ese es el espíritu que se respira a medida que uno avanza en la lectura de este volumen, el de una cinta con poco presupuesto pero realizada con la función de entretener. Y eso es algo que aquí se nota.

Desde sus primeras páginas ya notamos el espíritu irreverente que va a estar presente en el resto del libro. Lo que al principio parece un homenaje a la cinta The blob, con una masa que devora todo lo que se le pone en su camino, pronto cambia a un relato de invasión extraterrestre ante el que un diverso grupo de personajes intentará hacer frente, con mayor o menor fortuna todo hay que decirlo a los enemigos que van apareciendo.
Así algunos de estos personajes son un trío de bellezas, claramente inspirados en las protagonistas del film de culto Faster Pussycat, Kill Kill; un karateka negro con patillas y con el nombre molón de Black Grenade y que recuerda a Black Dynamite cinta de exploitation protagonizada por Michael Jai White; un rudo sheriff y su novato ayudante o un puñado de paletos del sur profundo.

Los capítulos, cuya extensión es bastante corta, favorecen la lectura. La autora nos engancha desde un principio y ya no nos suelta hasta que, o bien paramos de leer o acabamos el libro. Liss sabe marcar los tiempos e ir alternando las escenas más sangrientas, con las de acción pero siempre acompañadas con humor. Pese a que estemos viendo cometer una masacre ante nuestros ojos, la autora nos lo describe como si fuera un chiste o estuviéramos viendo un episodio de los Looney Toones, en donde las escenas violentas eran acompañadas del sentido del humor tan característico de estos famosos dibujos animados.

La novela, al estar ambientada en la década de los setenta, nos muestra algunos de los estribillos del rock de esta época, que con el tiempo se han convertido en verdaderos himnos. De esta forma, a lo largo del libro podemos identificar grandes temas como Stairway to heaven de Led Zeppelin; Angie de los Stones u Hotel California de los Eagles. Por supuesto que hay más, pero estos son los que más se identifican. El resto os lo dejo a vosotros, para que podáis reconocerlos y ver si sois amantes del rock o no. Así que tomarlo como un juego.
Y es que la novela, además de divertir, es un enorme juego tal y como he indicado en el párrafo que inauguraba esta reseña. La autora juega con los lectores, plagando el libro de multitud de referencias de cultura general. Algunas son más fáciles de identificar que otras, e incluso una de ellas puede dar lugar a confusión, pero sin lugar a dudas el entretenimiento está garantizado por partida doble: en primer lugar por la loca, y divertida, historia que nos cuenta la escritora y en segundo lugar por ver como están los conocimientos de los lectores en cine, música y literatura.

El libro en ningún momento ha de ser tomado en serio. Es una gran broma y una locura, en el buen sentido de la palabra. Desde que Tim Burton dirigiese Mars Attacks, pocas veces se han visto unos invasores con tanta mala leche e irreverentes como las alcachofas imaginadas por Liss. Lo que sin duda sería interesante, y muy divertido de leer, sería hacer un crossover entre las alcachofas extraterrestres y los tomates asesinos. El unir a dos hortalizas tan ricas en una batalla contra la humanidad sería algo interesante, y sin duda divertido, de leer. Al menos para el que esto suscribe, y que hará que no volvamos a mirar con los mismos ojos a estos alimentos.

En definitiva una novela ideal para leer en estos días tan calurosos y que hará que pasemos unos buenos momentos.

A continuación el trailer realizado para el libro, y en donde se puede ver por donde irán los tiros:












martes, 31 de julio de 2018

libro: Al caer la noche. Terror catódico americano 1970-1981

Tal y como indica el título, el libro supone un recorrido por aquellas producciones destinadas a la pequeña pantalla, a pesar que algunas de las mismas se estrenaron entre nosotros en pantalla grande, enmarcadas dentro del género de terror, y en algunas ocasiones dentro también del fantástico. Un estudio bastante interesante que cumple con una doble función: por un lado entretener, y por el otro dar a descubrir muchas producciones desconocidas, al menos en mi caso, a los amantes del terror.

Escrito por Tonio Alarcón, y con prólogo a cargo de Jesús Palacios, el presente volumen nos ofrece un recorrido más que interesante por aquellas producciones destinadas a la pequeña pantalla, y que en algunas ocasiones supuso la plataforma de lanzamiento para futuros realizadores, como Steven Spielberg, o de futuras estrellas, como Harrison Ford. Así como de refugio a viejas glorias como Bette Davis, Joan Crawford o Stella Stevens quienes aportaron su buen hacer y talento a estas cintas.

Las series como Alfred Hitchcock presenta o Dimensión desconocida creada por Rod Serling son, sin duda, el antecedente más claro de las numerosas producciones que aparecen en este libro. No en vano, son citadas en el libro como el anticipo a lo que estaba por venir dentro de la televisión. Algunas de ellas hoy convertidas en películas de culto, como El diablo sobre ruedas o El misterio de Salem's Lot.


A lo largo de sus 8 capítulos, el autor nos va desgranando aquellos nombres y producciones que ya forman parte del terror catódico. De esta forma, los lectores pueden conocer algo más acerca de nombres clave de realizadores como Dan Curtis, Curtis Harrington o John Llewellyn Moxey y que nos legaron títulos como Los enigmas de Karen, Los muertos no mueren jamás o Acoso homicida respectivamente. Estos nombres no los conocía, y ni siquiera me sonaban, hasta que acabé la lectura del libro. Por lo que, tal y como indicaba en el párrafo que inauguraba la entrada de hoy, me han permitido descubrirlos.

Si por algo se caracterizaban estas cintas eran por no contar con un gran presupuesto, por lo que habían de compensarlo con grandes dosis de imaginación y un guión que supiera atrapar a los espectadores. Algunas de ellas lo conseguían, mientras que otras se quedaban por el camino. Es decir, tenían un buen planteamiento inicial pero, bien sea por la falta de medios, por no saber sacar adelante la idea inicial, por no saber dar con el tono adecuado o por que el guión no daba más que para una duración menor, lo cierto es que muchas de estas cintas se quedaron a mitad de camino.

Si en el párrafo anterior mencionaba el guión, es debido a que uno de los nombres esenciales en el terror y el fantástico, Richard Matheson, colaboró en algunas de las producciones que se citan en el libro. Bien sea adaptando historias suyas, como en El diablo sobre ruedas, o ajenas, como Crónicas marcianas de Ray Bradbury, lo cierto es que es uno de los nombres que se cita en no pocas ocasiones a lo largo de las páginas de este ensayo. Y es que Matheson fue uno de los mejores contadores de historias fantásticas y de terror del Siglo XX.

Muchas de estas cintas tenían que eludir la censura. Ya sea por la violencia o por los desnudos, por lo que las muertes se resolvían fuera de campo. Y es que la television no era tan permisiva con mostrar escenas subidas de tono o sangrientas. Aún quedaban un par de años, para que nueva generación de Hollywood y de cineastas enclavados dentro del cine de terror, mostraran a los espectadores escenas con desnudos y sangre. Pero cineastas como Craven o Carpenter, encontraron en la televisión un medio con el que pulir su estilo y ofrecernos de forma posterior algunos títulos clave dentro del terror moderno como Pesadilla en Elm Street o La cosa respectivamente.

Con este nuevo volumen, la editorial Applehead vuelve a traer a los aficionados al cine un nuevo ensayo sobre una época en la que el cine de terror se acercó a las pantallas de los hogares estadounidenses en la cadena ABC, y de forma posterior a nuestro país con su emisión en Estrenos Tv.
Una vez más Applehead ofrece a los aficionados al cine un acercamiento, a una época que permanecía desconocida para muchos aficionados al terror. Y es que este sello editorial cuida sus productos cinematográficos al máximo, mostrando un acercamiento ameno, a la par que bien documentado, al séptimo arte.





domingo, 29 de julio de 2018

cortometraje: La oscura piel del alma

Para los escritores de terror siempre es un gusto ver trasladada su obra en imágenes, ya sea en formato largo o corto.  Dos de los ejemplos más claros los tenemos en las figuras de Clive Barker y Stephen King, que han dirigido algunas de sus creaciones. Ya en nuestro país, dos escritores del género de terror como Juan de dios Garduño, con su cortometraje Fe, y ahora Allan J. Arcal con la entrada de hoy se han atrevido a dar el salto a la dirección y el guión para asustar a los espectadores con sus obras en formato corto.


Escrito y dirigido por Allan J. Arcal, el corto nos cuenta la historia de Carlos, Ruben Faura, quien oculta un cadaver en el bosque de un demonio en mitad de la noche. Al volver a su casa con su mujer Ana, Elvira Tejerina, y su hija Olivia, Aitana Roleytana, se dará cuenta de la horrible verdad.

Con estas breves palabras se puede resumir esta obra, el avanzar algo más sería reventar el giro final que nos tiene deparado el director. Tres son los elementos a destacar dentro del corto: uno de ellos es la atmósfera. Desde los primeros segundos el realizador consigue ponernos en situación y captar nuestra atención con ese comienzo antes mencionado. La acción tiene lugar de noche, momento ideal para asustar más, por lo que la oscuridad no hace sino acrecentar la sensación de desasosiego que vive el protagonista.

Y es precisamente en su protagonista, y en los demás miembros del reparto, donde está otro de los elementos a destacar. La historia está narrada en primera persona, como algunas de las narraciones de Poe o Lovecraft, por lo que los espectadores reciben la información a la vez que el personaje. El intérprete consigue transmitir su sensación de angustia y miedo al verse acosado por un demonio.
Las actrices aparecen en el tercio final del corto, pero su aparición desde luego es de vital importancia. Sobre todo en los casos de Ana y Olivia, ya sea cuando es niña, encarnada por Leyre Roleytana, o en su etapa adolescente con los rasgos de Aitana Roleytana.


Por último, pero no por ello menos importante, es la historia. Ya desde que comienza, nos sentimos intrigados por saber que ha llevado a nuestro protagonista a enterrar a este supuesto demonio en mitad del bosque. Poco a poco, y mediante el uso de flashbacks, se nos va desvelando la historia de Rubén y su familia. Hasta llegar al giro final que nos pilla de improviso, donde se nos muestra que toda mala acción tiene sus consecuencias.

Antes de dar el paso a la dirección. Allan ya había probado suerte en el género de terror con su obra El huerto del espantapájaros, y en el de la fantasía con el comic La colina del recuerdo. En ambos casos, sobre todo en el primero, el escritor sabe como crear atmósferas que den mal rollo y eso ha sabido transmitirlo a su debut como director en el formato de cortometraje.

El cortometraje nos muestra una vez más el famoso dicho que reza, menos es más, y es que en apenas diez minutos la historia nos sumerge en una pesadilla de la que nuestro protagonista quiere despertar. Y todo ello sin apenas sangre, aquí lo importante es la historia y no la cantidad de hemoglobina que se derrama.

El corto ha sido galardonado con multitud de premios a lo largo de sus diversos pases por festivales de terror, ya sea en nuestro país o fuera del mismo. Una vez visto el resultado, uno no puede sino dar la razón a todos aquellos votaron por el mismo.
Tan solo queda esperar a que Allan vuelva a sorprendernos con una nueva historia, y ver de que es capaz en su nueva aventura como realizador de cortometrajes.

A continuación el trailer:




Y con permiso del autor, aquí tenéis el corto: