martes, 18 de diciembre de 2018

libro: el club de los kakamonstruos. Que viene Mr. Bully

Se acerca la Navidad, época de amor, paz y felicidad. Y nada como traeros una recomendación para los más pequeños de la casa para que se inicien en el maravilloso mundo de la lectura, con la secuela de un libro que ya apareció por aquí y del que ahora os traigo la correspondiente reseña. Así pues veamos que nuevas aventuras les deparan al club de los kakamonstruos.

Escrito de nuevo por Ana Coto Fernández e ilustrado por Kike Alapont, la secuela arranca con el inicio del nuevo curso en donde nos volveremos a encontrar con Alex, Gonzalo, Cristina, Estrella y Marco, el club de los kakamonstruos a quienes ahora se incorporan dos nuevos compañeros, Vampi, antigua amiga de Estrella, y Lucas. Juntos tendrán que resolver el misterio que se esconde tras la inquietante figura de Mr. Bully.

Tras su buena experiencia y colaboración en el club de los kakamonstruos y superhéroes high school los autores vuelven a unir sus fuerzas, creatividad y talento para traernos la segunda parte de una aventura que, hasta ahora, no ha parado de dar alegrías a ambos. En esta ocasión el tema sobre el acoso escolar queda en un segundo plano, a pesar de que haga su aparición en un par de instantes a lo largo de la trama, y la escritora ha preferido centrarse en el valor de la amistad y de la importancia de tener amigos, como hará Alex en el decisivo final.

Tal y como he expresado en el párrafo anterior, aquí la escritora basa el libro en la amistad y de la importancia de tener amigos, además de familia por supuesto, para que nos ayuden a superar las diversas dificultades que nos encontramos en nuestra vida. Y es que éstos siempre van a estar ahí, dispuestos a ayudar y hacernos sentir que no estamos solos, aunque a veces como le pasa a Estrella, nos de por pensar eso por la intromisión de otras personas.
Y es que aquí Estrella se erige como la protagonista de una trama que nos habla de los malos pensamientos y miedos que todos tenemos. La niebla verde, de gran importancia en el devenir de los acontecimientos, se puede interpretar como la presencia física de todo lo que nos asusta. La misma nos envuelve, nos quita la luz que hay dentro de todos nosotros y nos quita la alegría y esperanza, hasta hacernos sentir invisibles al resto del mundo.

También en el libro Ana Coto, a través de su alter ego literario Eleancot, nos habla de que no hay que dejarse guiar por las apariencias. Que lo creemos que es una cosa, acaba por convertirse en otra distinta. Para juzgar a una persona hay que conocerla primero, así una vez que se ha hablado con ella ya podemos construir nuestro propio juicio sobre ella. Algo que se puede aplicar a Lucas, cuya apariencia tosca chocará en un principio a nuestros amigos, para más tarde ver que se trata de un gran amigo y aliado.
Es Eleancot la que narra dos cuentos dentro del libro, los cuales serán de gran importancia y apoyo para la historia principal. Y es que estas narraciones irán ligadas a la trama del libro, y sirven como enlace a la misma. En especial la segunda, donde el enemigo principal hará acto de aparición y con su historia, los protagonistas aprenderán como derrotar a tan temible adversario.

Si ya en la primera parte la autora creó al personaje de Culitrón, ahora se saca de la manga a tres personajes adorables, tres bolitas de pelo con los nombres de Pin, Pan y Pun. Huelga decir que el aspecto que les ha dado el dibujante son muy bonitos, y dan ganas de adoptarlos y tener tus propios Pin, Pan y Pun. Al leer este tipo de volúmenes mi niño interior vuelve a la superficie y querer achuchar a estas bonitas bolas de pelo, a pesar de contar con una edad para leer lecturas destinadas al público infantil. Pero en esto radica el encanto de esta saga, que los adultos pueden también leerla y disfrutar de la misma.

Pero si las palabras de la autora son muy buenas, no lo son menos las ilustraciones llevadas a cabo por Kike Alapont. Una vez más el dibujante consigue transformar en imágenes parte de las palabras creadas por la autora. De esta forma podemos ver como son las bolitas de pelo antes mencionada, o vislumbrar el verdadero aspecto del adversario a derrotar por nuestros protagonistas.
Para dar vida a las imágenes el ilustrador se vale de dibujos con estética de dibujo manga, y de la utilización de vivos colores, aunque en un par de ocasiones prescinda de los mismos para ofrecernos un par de dibujos que, a pesar de estar destinados al público infantil, consigan dar miedo. No por mostrar violencia o sangre, sino por lo que los mismos sugieren.

El final del libro, que por supuesto no voy a desvelar, lo deja abierto para futuras continuaciones. Sobre todo teniendo en cuenta que aquí quedan un par de cabos sueltos sin resolver, que espero se resuelvan en una más que posible tercera entrega. Si mantiene el nivel mostrado hasta ahora, ya que esta segunda parte llegó a gustarme más que la primera y rompiendo el famoso dicho que hay que empezar a desterrar de que "segundas partes nunca fueron buenas" ya sea en cine o literatura, será más que bienvenida.

Con este nuevo libro la editorial Palabras de agua demuestra su diversidad a la hora de ofrecer variedad de libros, ya sean destinados al público infantil, adulto o juvenil. Ya que en la variedad está el gusto como se suele decir. Y es que además abarca también la fantasía, la poesía o ensayos. De todo y para todos.

Si os gustó la primera parte, no lo dudéis y haceros con la segunda. Seguro que nos arrepentiréis.


1 comentario:

  1. Muchísimas gracias por tus palabras. Le alegran a uno el día! Un abrazo, Kike.

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