domingo, 24 de septiembre de 2017

libro: Hijos del hielo

Con la entrada de hoy se pone punto y final, por ahora, a la colección pequeño formato de la editorial Cazador de ratas. También hoy se reseña por primera vez a un autor al que hace tiempo tenía ganas de leer. Y ya estoy deseando leer más trabajos suyos, puesto que esta primera lectura me ha dejado muy buen sabor de boca. Una novela en el que la carga dramática tiene un peso bastante importante, y donde el elemento sobrenatural hace acto de aparición en las páginas finales y en el que el frío es un personaje bastante destacado y tiene un papel de vital importancia.


Escrito por David Jasso la novela nos cuenta como a principios del Siglo XX en Fuendetodos, población que vio nacer a Goya, viven Rosa y Eliseo, dueño de una fábrica de hielo en crisis. Manuel, uno de sus empleados, acaba de perder a su esposa dejándole con dos niños a su cargo. El matrimonio al ofrecer su ayuda al reciente viudo comenzarán, sin ellos saberlo, una espiral donde el amor, los celos y la tragedia harán acto de presencia.

Sin duda este libro supone la guinda a esta colección pequeño formato. Una historia dura y trágica con dos partes bien diferenciadas. En la primera, que ocupa la mayor parte del libro, el autor nos presenta a los personajes y poco a poco nos va poniendo en situación. Una vez los conocemos, como si se tratara de un estofado, Jasso pone a cocinar todo y dejar que la trama vaya cogiendo sabor, hasta que llega un momento en que todo rompe a hervir hasta llegar a su conclusión.
Final que supone un punto y seguido, puesto que la trama da un salto en el tiempo en el que conoceremos a una familia que pasa unos días en el lugar donde años ha vivieron Rosa, Eliseo y Manuel.
Es en esta segunda mitad donde el elemento sobrenatural hace acto de presencia. Pero lo hace de forma anecdótica y rindiendo homenaje a la literatura gótica, donde los fantasmas hacían acto de presencia y ligaban su destino al de los nuevos moradores del que fuera su hogar.

Una novela que no resulta de lectura fácil, puesto que en un par de ocasiones nos vamos a encontrar con un par de escenas que nos pondrán los pelos de punta y hará que nos mordamos las uñas por la tensión del momento. Aquí vuelve a quedar demostrado que el peor monstruo es el ser humano, capaz de cometer las mayores atrocidades sin apenas pestañear. Jasso no necesita de sangre o escenas muy violentas para conseguir incomodar al espectador, tan solo le basta con describir de forma muy visual escenas de carácter bastante angustioso.

La primera parte de la obra me recordó a Los santos inocentes, por la descripción que hace el autor de los hombres del campo y de las duras condiciones por las que tenían que pasar para poder ganarse la vida. El retrato que hace Jasso de la vida de Eliseo, Rosa y Manuel me recordó a las situaciones por las que pasaban los protagonistas de la inmortal obra de Delibes. Unos tiempos en los que la pobreza era evidente y el ganarse la vida era muy complicado.
El autor nos describe el duro día a día de los protagonistas y es, en esta normalidad, donde surgen los instantes más terroríficos. Y basta un pequeño incidente para que todo salte por los aires, y todo aquello que los personajes se estaban guardando explote.

El frío, tal y como he dicho unas líneas atrás, es otro de los grandes protagonistas dentro del libro. No solo en su forma física en forma de hielo, sino también en forma de nieve, viento y sobre todo en los sentimientos. El frío que sienten los protagonistas no es el típico que se pueda curar con líquidos calientes o fuego. La apatía que está instalada en su interior ha de salir en algún momento, y es el amor el que hace saltar todo. Pese a tratarse de un sentimiento cálido, en esta ocasión derrite todo y hace que los acontecimientos se acaben precipitando.

Una gran novela a pesar de su pequeño formato,  y la prueba de que los pequeños libros tienen mucho que decir. Si las futuras publicaciones, ya sea en esta editorial o alguna otra, mantienen el nivel mostrado por esta editorial, nos esperan nos pocas alegrías en un futuro cercano.

sábado, 16 de septiembre de 2017

libro: Enciende primero, respira después

La codicia es uno de los grandes defectos del ser humano. Si a ello le sumamos una total falta de empatía por los que te rodean, grandes dosis de egoísmo y ganas de putear al personal el resultado que nos daría sería el protagonista de la entrada de hoy. Un personaje que no cae simpático desde el momento en que es presentado a los lectores, quienes le desean que el karma le devuelva todo el mal que ha ido haciendo a lo largo de su vida.



Escrito por Javier Trescuadras, el libro nos cuenta como Román Viniegra es el propietario de un viejo edificio en Murcia y que ha hecho su fortuna a base de explotar a los que fueron sus inquilinos. Ahora en su vejez planea abandonar el inmueble, tan solo tendrá que cumplir una norma: encender la luz para ahuyentar a los fantasmas que hay en la oscuridad de la vivienda.

Novela corta que tiene en el miedo a la oscuridad y en su ambiente claustrofóbico sus grandes bazas, además de un protagonista muy bien construido. El ser humano desde el principio de los tiempos ha temido la oscuridad, no sabe lo que se oculta en ella y lo que puede salir. Por ello con la invención del fuego, y posteriormente con la luz, los hombres y mujeres pudieron vivir algo más tranquilos e iluminar aquellas zonas que permanecían en penumbra. Y aún así se la sigue temiendo, no se sabe que acecha agazapado dispuesto a saltar sobre nosotros. Trescuadras juega esta baza de forma bastante inteligente, nos atrapa y ya no nos suelta hasta que finalizamos su lectura. El autor nos hace pasar un buen rato, pese a que resulte paradójico el entretener haciendo pasar miedo a los lectores. Pero en ello consiste el terror, el de entretener pasándolo mal.

El edificio es otro de los grandes protagonistas. Su estructura ha sido mudo testigo de las atrocidades que ha cometido Viniegra con sus inquilinos y su decadencia es solo comparable a la bajeza moral por parte su dueño y propietario. Tal vez por ello tenga taras, quizá sea su forma de mostrar rebeldía ante las situaciones que ocurren en su interior y ante las que no puede hacer nada.

Por último el protagonista principal es lo que tiene más chicha. Alguien que no duda en utilizar su poder sobre los inquilinos que no pueden pagar para satisfacer sus deseos más oscuros. Para Viniegra el dinero es importante, pero lo es más el hacer daño a aquellos inquilinos que no cuentan con los suficientes medios para pagar el alquiler. Román es un personaje que no parece tener ningún objetivo en su vida, salvo el de putear a todo aquel que se cruce en su camino y el de ganar dinero. Es el reverso tenebroso de Mr. Scrooge, el que fuera protagonista de la obra de Charles Dickens Cuento de navidad.

La novela cuenta con una extensión de unas 120 páginas por lo que se lee en un suspiro. A medida que Viniegra va descendiendo pisos para escapar del edificio, los lectores van conociendo más a los fantasmas que persiguen al avaricioso propietario del edificio. Una vez los lectores han acabado la lectura, y conocen los motivos que han llevados a los espectros a vengarse de Viniegra, uno no puede evitar ponerse de su lado. Algo que resulta raro dentro de la literatura de terror, en donde los lectores tienden a ponerse del lado del bien. Pero de vez en cuando surgen obras en donde ocurre todo lo contrario, y es el mal el que cuenta con el favor de los lectores. Este es uno de esos raros ejemplos.

El libro cuenta con una atmósfera bastante agobiante, el autor consigue que acompañemos a Viniegra en su descenso y que sintamos la misma sensación de miedo que siente él. Para ello Trescuadras no abusa demasiado de los sustos fáciles, cuando lo podía haber hecho, y se vale del miedo y la claustrofobia para conseguir que los lectores, de vez en cuando, levanten la vista del libro y tengan que mirar en los rincones más oscuros donde estén leyendo el libro, para asegurarse que allí están ellos solos.

Un buen libro de terror y con muy bien narrado. Con este libro el autor nos da una nueva visión a un tema tan trillado como es el de los fantasmas. La historia no es novedosa, pero es como la cuentas lo que hace que pueda gustar más o menos.

Si os gustan las historias de fantasmas ambientadas en nuestro país dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis en absoluto.

viernes, 15 de septiembre de 2017

libro: Simetrías

Simetría es una isla creada por Darío Vilas y Rafa Rubio, y que alberga lo peor de lo peor en ella. Todos los que van ahí acaban contagiándose de su atmósfera malsana, capaz de sacar lo peor que anida en nuestro interior. En Simetría apenas hay lugar para las buenas personas y sus calles sucias, oscuros callejones y tugurios son mudos testigos de las atrocidades que allí se cometen. Uno de sus habitantes más peligrosos es Marquitos, el que fuera protagonista de El hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas. La entrada de hoy nos sirve para reencontrarnos con él, a la vez que permite a los lectores conocer más datos sobre su pasado.


Escrito por Darío Vilas, el libro con una extensión de poco más de cincuenta páginas está compuesta por los siguientes relatos que giran en torno a Marquitos:

- La rosa púrpura de Simetría: un fotógrafo llega a la isla, y no tarda en empezar a ejercer su trabajo. Claro que lo hace de una forma bastante peculiar. Buena forma de empezar esta antología de relatos, y en donde, una vez más, el autor gallego vuelve a hacer gala de una narrativa ágil y eficaz. Pocas páginas le bastan al autor para volver a llevar a los lectores a esta ínsula.

- Calle de sentido único: Marquitos se dirige a la ciudad para encontrar una nueva víctima y en su pub habitual se encuentra con Catalina, hermana de la que fuera su pareja Maite. Vilas hace que un viaje en coche se transforme en algo malsano. Una actividad tan usual como un trayecto en coche, se torna en algo enrarecido por la personalidad de Marquitos. Incluso cuando entra al local y sale de él, los lectores perciben el peligro y locura que transmite Marquitos.

- Nací, crecí y ahora estoy aquí: relato que nos sirve para conocer a Catalina y su encuentro, nada intencionado, con Marquitos. De nuevo otro pequeño relato en donde el realismo más sucio, y las partes más oscuras de los seres humanos, salen a flote. Catalina tiene una personalidad oscura, pero muy alejada de la de Marquitos. Algo tan simple como puede ser ver una mujer arreglarse e irse a pub a esperar al hombre que fuera pareja de su hermana para obtener su venganza, Vilas lo transforma en un buen ejercicio de tensión.

Antes de proseguir con el resto de relatos un pequeño inciso. Estas tres historias se encuentran unidas entre sí, cada una de ellas son un punto distinto de vista y que confluyen en un mismo punto. Y el autor decide parar en ese momento justo, nos deja con la miel en los labios y hace preguntarnos lo que va a ocurrir a continuación. Que destino le aguarda a los tres implicados y como se va a resolver todo. Tres pequeñas historias que forman parte de una sola.

El resto de los 7 relatos que conforman Simetrías, se encuentran recopilados bajo el título de Piezas desequilibradas. Los nombres de estas pequeñas piezas son: borracho; no me olvides, nena; ninguna elección fácil; morir por dentro; Dios está en la radio; ¿Dónde has dormido esta noche? y despierta. Cada una de estas historias breves permiten a los lectores adentrarse algo más en la personalidad de Marquitos, para conocer su pasado y su relación con Maite. Cuando conocimos a Marquitos, los lectores ya sabían que su relación con ella ya había acabado. Ahora parte del tiempo que pasaron juntos queda desvelado, no todo por supuesto. Y hay que decir que la mujer no era tan inocente o tan víctima como podía parecer en un principio, algo que queda reflejado en los dos últimos relatos.

Estas pequeñas historias cuentan con poca extensión, apenas un par de páginas en algunos casos, pero dan para mucho. Estos relatos son como chupitos de un buen whisky, uno lo saborea rápido pero luego el líquido baja fuerte por nuestra garganta,  salvo que en este caso lo saboreamos por los ojos. Son pequeñas historias que resultan fuertes, que golpean duro y no dejan indiferentes. Tal y cómo ocurre con su protagonista, una de las mejores creaciones de su autor y que le ha deparado, y seguramente le deparará, no pocas alegrías.

Una vez más Darío consigue atrapar a los lectores con su narrativa, no exenta de violencia y sensualidad. El autor maneja bien los momentos de suspense y da a los lectores un par de piezas más, del complicado puzle que es la personalidad de Marquitos. Y pese a esta nueva aportación, aún quedan muchas por aportar para conocer más a este personaje.

Con este nuevo trabajo el autor vuelve al universo que creó y demuestra que el realismo bizarro, término creado por Vilas, es el ambiente en el que mejor se mueve. Darío presenta a los lectores los peores aspectos de un ser humano, nos presenta personas y ambientes que hay en nuestras ciudades y que permanecen ocultos ante nuestros ojos. Pese a que están ahí nunca los hemos visto, o no los hemos querido ver, táchese lo que se prefiera.

Si disfrutasteis con El hombre.... y otras obras que transcurren en Simetría, sin duda también lo haréis con ésta.


jueves, 14 de septiembre de 2017

libro: Otros cuentos crueles

Según reza el famoso dicho, las mejores esencias vienen en frascos pequeños. Este refrán es la mejor definición para la entrada de hoy. Tres relatos breves en donde el amor, la nostalgia y los celos entre otros elementos son el motor que mueve a los protagonistas de los mismos. Esta es la primera entrega de la colección pequeño formato, y que ha sido publicado por la editorial Cazador de ratas. También es la primera vez que la autora aparece por este blog, pero no será la última. Así pues, veamos que historias nos aguardan en la reseña de hoy.



Escritos por Elia Barceló y con una extensión que apenas supera las 50 páginas, la autora nos ofrece las siguientes historias:

- La luz de las noches: una bella y misteriosa joven sale a cazar a su presa de cada noche. Buena forma de iniciar este formato, con un relato breve y con una extensión de unas 8 páginas. Esto le basta a la autora para contarnos una historia sencilla, que no simple, que nos atrapa desde sus primeras líneas y supone el mejor ejemplo de Eros y Tánatos. Una narración breve y contada de forma ágil, lo que hace que nos quedemos con ganas de más que es de lo que se trata a la hora de crear un relato.

- La belle dame sans merci: de nuevo nos volvemos a encontrar con una vampira, salvo que en esta ocasión se ve perseguida por la pareja su última víctima. A diferencia del relato anterior, el amor y la muerte eran los únicos elementos, aquí entran en juego además la soledad y la venganza. Tristeza por parte de la aparecida al no tener a nadie con quién compartir sus días y resarcimiento por parte de la que fuera compañera sentimental de su último muerto. En dos historias la autora nos presenta las dos caras de una misma manera, al mostrar a los lectores a los vampiros como seres que también sienten como si fueran humanos y que hacen lo que hacen por que está en su naturaleza.

- Una comida en el campo: un nonagenario, y exitoso profesor y ensayista, vuelve a donde pasó su infancia, con motivo de una comida homenaje a cargo de un maestro gran seguidor de su obra. El mejor relato de los tres que componen estos cuentos crueles y el que más disfruté. El amor y nostalgia se dan la mano para ofrecer los lectores un viaje a través de los recuerdos lejanos del viejo educador. La autora no solo hace viajar a su protagonista por sus recuerdos, sino también a los lectores al hacerles rememorar aquellas evocaciones que creíamos olvidadas y vuelven a nosotros de golpe mediante un olor, sabor o visión determinada.

Esta era la primera ocasión en la que tenía la oportunidad de leer algo por parte de la autora, y he de decir que me ha gustado mucho su estilo. Rico en detalles, con una muy buena narrativa y en donde los personajes y sus motivaciones tienen una gran importancia.
Elia Barceló ha desarrollado gran parte de su carrera literaria dentro del género de la ciencia ficción,  lo que le ha hecho acreedora de diversos galardones. Pero también ha probado suerte en diversos géneros alejados de la ciencia ficción, como el terror o la literatura juvenil en donde también ha cosechado diversos éxitos.

Una vez más vuelve a demostrarse el dicho que lo bueno, si breve, dos veces buenos. Tres historias le han bastado a la autora para conseguir que quiera leer otras obras suyas. Un trío de narraciones en los que a uno le basta, pero que se queda con ganas de conocer más peripecias de sus protagonistas. Pero en ello reside el encanto de los relatos, el querer saber más de los personajes. Por ello escribirlos no resulta fácil, los autores han de crear una historia con un planteamiento, nudo y desenlace en un determinado número de páginas. Y los autores que han ido apareciendo por aquí han demostrado tener talento de sobra a la hora de crear estas narraciones cortas.

La editorial cazador de ratas no había podido comenzar con mejor pie esta nueva aventura con el pequeño formato. Seguro que nos irá deparando no pocas alegrías en un futuro próximo.

Si sois seguidores de los relatos que se salen de lo habitual, este es vuestro libro.

martes, 12 de septiembre de 2017

libro: Sangre fría

La entrada de hoy supone el debut de este autor en el blog, y espero que no sea la última debido al buen sabor de boca que me ha dejado el libro que he leído. Tras una trayectoria en la novela negra, este escritor decidió aventurarse dentro de la literatura zombi. Y el resultado no podía haber sido mejor, puesto que tiene todos los elementos necesarios de este género: grandes dosis de acción y violencia, sangre y vísceras. Pero además decide incluir grandes dosis del cine kinki, que tan famoso se hiciera a finales de los 70 y principios de los 80 en nuestro país. Así pues vamos a conocer a nuestros protagonistas, que se ven envueltos en un apocalipsis con los muertos vivientes y con la semana santa de por medio.

Escrito por Claudio Cerdán, la trama nos cuenta como tras salir de la cárcel Juande, delincuente de raza gitana y apodado el Perrolobo,  se ve obligado a hacer un trabajo para la persona responsable de su estancia entre rejas. Para ello reclutará a su antigua banda formada por el Señorito, la Chunga, el Mosca, el Cani y el Matraca  Pero nuestro protagonista se guarda un as en la manga e intentará dar su propio golpe, a la vez que procurará dar esquinazo a dos personas relacionadas con su pasado y que desean su muerte.

Hay libros que uno no puede leerse en el momento de su publicación, ya sea por tener mucho acumulado o por dejar que se pase la fiebre por un título en concreto por citar dos ejemplos. Esto es lo que ocurre con la entrada de hoy. Si bien ya había leído otras reseñas y opiniones de la gente, decidí esperar un poco hasta poder hincarle el diente. Y, como se suele decir, la espera ha merecido la pena. Este título ha cumplido las expectativas que tenía puesto en él.

Una de las características de la novela, y que puede chocar en un principio es su narración no lineal. Del capítulo 1 se pasa al preludio, para luego volver al 2 etcétera. Esto, lejos de resultar lioso, hace que la trama se siga con atención ya que hay giros que se desvelan una vez se ha leído el episodio correspondiente.

El ambiente que nos presenta Cerdán es el típico de las cintas del cine kinki. Apenas hay lugar para las buenas personas y la delincuencia, la corrupción policial, las drogas y la violencia forman parte del día a día de cada uno de los personajes. El ambiente en el que se mueven los protagonistas es marginal, donde la única manera de sobrevivir es siendo más duro que los demás y teniendo más cojones que tu enemigo. Todos aquellos que quieran huir de este mundo son mal vistos por los delincuentes habituales.

Los protagonistas, salvo dos personajes, son criminales y con un pasado delictivo detrás. No tienen nada a lo que aferrarse, salvo a un presente bastante oscuro que no hace sino tornarse más negro con la invasión de los muertos vivientes, hasta que el regreso de el Perrolobo les hará seguir adelante y afrontar con otro ánimo su futuro inmediato. Y pese a ello, el autor consigue hacer que desarrollemos simpatía e incluso lástima por ellos, tal y como hicera Rob Zombie al final de Los renegados del diablo. A pesar de que sus acciones distan mucho de ser nobles y están teñidas de violencia.
El Perrolobo es un personaje sin apenas escrúpulos, marcado por un pasado violento y con una única posibilidad de redención en la figura de su hijo. Y no piensa desaprovecharla.

El sentido del humor negro, en ocasiones negrísimo, es uno de los elementos esenciales en la trama. Los golpes de humor están bien medidos, y van desde la parodia del género a frases cortantes que parecen salidas de cualquier film de Tarantino o del cine de acción protagonizado por los duros del género.
Pese a que es una obra ligera, el autor nos regala algún instante que otro bastante crudo, y nos recuerda que, en no pocas ocasiones, los verdaderos monstruos no provienen del infierno o poseen un carácter sobrenatural. Y es que muchas veces los seres humanos son capaces de cometer las mayores atrocidades.

A lo largo de la novela el autor va soltando diversos homenajes, teñidos de una buena dosis de parodia, a obras de compañeros de letras, grandes marcas comerciales o a cintas del género zombi estrenadas en nuestro país. Estos guiños sirven para que la trama avance, y no están por estar ni se realizan de forma gratuita. A lo largo de sus páginas nos encontramos, entre otros guiños,  con cierto padre con afinidad con los muertos vivientes, a dos antiguos amigos ahora enemigos o cierto edificio donde ha tenido lugar una plaga de muertos vivientes.

También hay que destacar la labor de documentación llevada a cabo por el autor, a la hora de recopilar información sobre el funcionamiento de una maquina de una cantera y en el uso del idioma caló que habla el Mosca, uno de los miembros de la banda de Perrolobo.

En definitiva, una obra que hará las delicias de los amantes de la literatura Z.

lunes, 11 de septiembre de 2017

serie: Los Defensores

El pasado 18 de agosto Netlix estrenó la serie Los Defensores, que supuso la unión de los héroes protagonistas de sus cuatro series y su enfrentamiento con un enemigo común y que amenaza a la ciudad de Nueva York.

Escrita por Douglas Petrie y Marco Ramirez, la serie nos cuenta como Daredevil (Charlie Cox), Jessica Jones (Krysten Ritter), Luke Cage (Mike Colter) e Iron Fist (Finn Jones) unen sus fuerzas contra La Mano y su despiadada líder Alexandra Reid (Sigorney Weaver).
Además de los intérpretes citados, nos encontramos con la asidua en las series de héroes de Netflix Rosario Dawson, que retoma su papel de Claire Temple y los secundarios habituales en las aventuras de Daredevil como Scott Glenn como Stick y Elodie Yung como Elektra; Jessica Henwick como Colleen Wing en Iron Fist, Rachael Taylor como Trish Walker en Jessica Jones o Simone Missick como Misty Knight en Luke Cage.

Serie entretenida y con altibajos, lo que parece ser marca de la casa de las series de superhéroes de Netflix. Lo que significa que alterna momentos de gran interés, con otros que pueden hacerse algo tediosos al no ocurrir nada. Uno de los problemas del show lo volvemos a encontrar en Finn Jones, que resulta soso y falto de carisma como Iron Fist. Por lo menos las escenas de acción que protagoniza se le ve más suelto y cómodo que en su serie individual.
Otro problema es que, a pesar de tener tan solo 8 episodios, hasta el tercero no empieza la chicha de verdad. Los dos primeros capítulos son de transición y sirven para ir enlazando los caminos de los protagonistas hasta su reunión. Eso sí una vez los héroes unen sus fuerzas, a pesar de la desconfianza inicial, la serie recupera el tiempo perdido en lo que a escenas de acción y peleas se refiere.

Sin duda, al menos en mi opinión, lo mejor de la serie son Charlie Cox y Elodie Yung que retoman sus papeles de Daredevil y Elektra. La química entre ellos es más que evidente y sus escenas de acción están muy bien coreografiadas. El resto de actores poco pueden hacer ante el carisma de Cox y Yung.
Otro de los elementos a destacar es la interpretación de Weaver, que se lo pasa en grande interpretando al villano de la función. La intérprete de Alien es lo suficientemente amenazadora, como para poner en jaque a nuestros héroes en varias ocasiones. Su presencia resulta intimidante no solo por el peligro que representa, sino también por la relación que le une con cada uno de los protagonistas, especialmente con Iron Fist y Daredevil.


La serie toma elementos que habían ido apareciendo en cada uno de los shows individuales de los protagonistas, para unirlos en este proyecto. De esta forma nos vamos encontrando con los héroes justo donde finalizaron cada una de sus series. En este aspecto la continuidad está bien conseguida, ya que nos encontramos a los protagonistas asumiendo las consecuencias de sus aventuras en solitario.

El final de la serie traerá consecuencias para cada uno de los protagonistas en sus aventuras individuales, sobre todo en lo que respecta a Daredevil. Su tercera temporada promete ser espectacular, si se deciden a adaptar, según rumores, el arco argumental Born again. Según concluye Los Defensores, todo parece indicar que puede ser así.

Serie recomendable y que pone un punto y seguido a las aventuras de estos héroes. Si os gustaron los shows individuales, sin duda también os gustara su unión.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: los personajes de Daredevil, Elektra, Alexandra y las secuencias de acción.
Lo peor: los habituales altibajos dentro de las series de Netflix.
La imagen: Luke Cage recibiendo un puñetazo de Iron Fist.
La secuencia: la pelea entre los héroes y los secuaces de La Mano en un pasillo.
El momento: el encuentro entre los héroes.

A continuación la intro:






viernes, 8 de septiembre de 2017

serie: Constantine

El detective paranormal John Constantine ya tuvo una adaptación a la gran pantalla en 2005, en aquella ocasión contó con los rasgos de Keanu Reeves. En 2014 el personaje fue de nuevo adaptado en formato de serie, la cual fue cancelada tras la emisión de tan 13 capítulos por falta de audiencia y dejando la trama abierta. Lo cual fue una verdadera pena, puesto que se estaba poniendo bastante interesante.

Creada por Daniel Cerone, emitida por la NBC y basada en el comic Hellblazer, la serie nos narraba la lucha de John Constantine (Matt Ryan) contra las fuerzas del mal. Pero en su camino no estará solo, puesto que contará con la ayuda de Zed (Angélica Zelaya) y Chas (Charles Halford).
Además de estos intérpretes, dentro del reparto también nos encontramos con Harrold Perrinau como Manny, un ángel; a Michael James Shaw como Papa Medianoche enemigo de Constantine o a Emmet J. Scanlan como Jim Corrigan, el alter ego de El Espectro, uno de los seres sobrenaturales más poderosos de DC.

Tal y cómo he indicado en el primer párrafo, es una pena que cancelaran la serie y nos dejaran sin saber como concluía. El final del capítulo 13 nos dejaba con la miel en los labios ante lo que estaba por venir. Pero las audiencias, por desgracia, mandan y la cadena decidió no emitir el resto de los 9 episodios programados.

Mientras veía la serie no podía evitar acordarme de Sobrenatural. Y es que ambos shows tienen un punto de partida similar: la lucha contra seres sobrenaturales. Pero la personalidad de los protagonistas no puede ser más distinta, mientras que el personaje de Ryan es fumador, mentiroso y manipulador los hermanos Winchester son todo lo contrario. Los tres personajes no podían ser más distintos entre sí, y aún así se puede decir que son complementarios: Constantine es el lado canalla y amoral, mientras que los Winchester son responsables y atados por lazos fraternales.

A pesar de no haber leído ningún comic del personaje, a partir del estreno del film de Reeves leí un par de artículos sobre Constantine. Por lo que más o menos sabía como era su personalidad, y he de decir que la interpretación llevada a cabo por Ryan me resultó más convincente que la hecha por Reeves. El Constantine interpretado por Reeves era la versión descafeinada del personaje, en donde no había rastro alguno del original del comic.

La serie cumple como entretenimiento, sus efectos especiales resultan efectivos y la trama se iba abriendo según avanzaban los capítulos hacia un arco argumental que abarcaría esta primera temporada inacabada, en la que nuestro protagonista se enfrentaría a La Brujería. Los personajes demostraban tener química entre ellos y los momentos violentos estaban presentes en cada uno de los episodios emitidos.
Otro motivo para darle una oportunidad es que uno de los creadores de la serie fue David S. Goyer, responsable junto a Nolan de la trilogía del hombre murciélago y bajo la dirección de algunos episodios estuviron Neil Marshall, realizador que nos ha traído títulos tan interesantes como Doomsday o The descent, o John Badham, Juegos de guerra o Cortocircuito. Ambos directores expertos a la hora de ofrecer a los espectadores cintas bastantes correctas. Pero por desgracia su participación no fue suficiente para la continuación de la serie.

Al menos nos queda el consuelo que la serie pueda recuperarse para CW, ya que Ryan se ha dejado caer por un par de capítulos de la serie Arrow y está prevista una web serie animada en que Ryan pondría su voz al personaje. Lo que no sería la primera vez, puesto que ya hizo lo mismo en la cinta animada de Warner La liga de la justicia oscura.

Una serie correcta y que supone una aproximación más adulta,nada que ver con la versión de Reeves, a este detective de lo paranormal y que hará pasar un buen rato a todos los que se aproximen a ella.

A continuación la intro:







jueves, 7 de septiembre de 2017

libro: La música del silencio

Con tan solo dos libros Patrick Rothfuss consiguió llamar la atención de losa aficionados a la literatura fantástica. A la espera de la publicación del tercer tomo de la saga de Kvothe, y que supondrá el punto y final a las aventuras de Kvothe, el autor decidió hacer la espera más amena con una novela con uno de los personajes ya aparecidos anteriormente en sus dos primeras obras. Y el resultado no pudo ser más decepcionante y aburrido, como pienso contar a continuación.

A lo largo de una semana, el autor nos narra el día a día de Auri.

Ya está, así se puede resumir el libro. Son unas 140 páginas en las que no pasa nada de nada. Hay ocasiones en las que la lectura llega a hacerse bastante tediosa. Toda la emoción, aventuras y situaciones que consiguieron enganchar a los lectores en las aventuras de Kvothe aquí brillan por su ausencia. Lo más emocionante que pasa, si es que se puede calificar así, es la elaboración de jabón por parte de su protagonista. No esperéis nada más.

El autor ya avisa en el prólogo que este no es un libro para todo el público. Uno puede pensar que se puede tratar de una broma, pero nada más lejos de la realidad. Todas las buenas sensaciones que había en sus dos primeras obras, aquí han desaparecido. Pocas veces suelo aburrirme leyendo un libro, esta es una de esas raras ocasiones. Tan solo quería acabar para pasar a leer algo más interesante y menos aburrido.

Un libro que no merece la pena leer, ni tan siquiera por curiosidad.

martes, 29 de agosto de 2017

película: Ajuste de cuentas

El thriller es uno de mis géneros favoritos del cine. Siempre me han gustado las historias de policías, ladrones, atracos.... elementos esenciales de todo buen thriller que se precie. Dentro de este género hay títulos más destacables que otros, y luego hay alguna que otra sorpresa agradable como ocurre con la entrada de hoy. Sin resultar novedosa en absoluto, puesto que la historia que nos cuenta se ha visto en multitud de ocasiones, merece rescatarse por la labor de su realizador y sobre todo por el trabajo de su intérprete principal.


Dirigida por John Irvin y escrita por Ken Solarz, la cinta nos cuenta como tras un atraco a una joyería el criminal Skip (Stephen Dorff) traiciona y mata a dos de sus tres socios. Tan solo escapa Roy (Harvey Keitel), quien buscará venganza por el asesinato de su hermano.

Tal y como se puede ver por el argumento, nada nuevo bajo el sol. Muchas cintas ambientadas en el thriller parten de esta misma premisa. Pero esta película cuenta con diversos elementos para tenerse en cuenta y darle un visionado. Además es poco conocida, por lo que merece la pena darle una oportunidad y de paso descubrirla.

El primer elemento a destacarse es la dirección. El realizador consigue captar nuestra atención a los pocos minutos de comenzar el film. Sin duda sabe como dirigir secuencias de acción y tensión, no en vano estuvo detrás de películas tan interesantes como Ejecutor, con Arnold Schwarzenegger, o Robin Hood el magnífico con Patrick Bergin. Suya es la primera versión de El topo, en la que aparecía Alec Guinness. Por lo que sabe como dotar de interés a la producción.

El segundo elemento es el trabajo de Keitel, este no era su primer thriller y se encuentra cómodo en su rol de criminal justiciero. Keitel aporta su buen hacer y sabe dotar de personalidad a un personaje, que en manos de otro actor podía haber resultado un cliché andante. Algo que por fortuna no ocurre con el intérprete de Reservoir dogs. A pesar de ser un criminal, el rol encarnado por Keitel demuestra tener su corazoncito al ayudar a la viuda de uno de sus compinches en el golpe.

El tercer elemento es la labor del resto del reparto, en la que destacan Famke Janssen, antes de saltar a la fama con X-Men  y tras haber sido chica Bond en Goldeneye, y Stephen Dorff. Ambos cumplen de forma bastante digna su labor, y salen más o menos airosos de su enfrentamiento actoral contra Keitel. El caso de Dorff resulta, cuanto menos, curioso. Es un intérprete que es capaz de lo mejor, como en Enemigos públicos o Backbeat, pero también de lo peor, Alone in the dark. Dorff ha tenido una carrera con bastantes altibajos, lo que es una verdadera pena, ya que ha demostrado que cuando quiere puede ser bastante solvente a la hora de dar vida a roles más serios.
Además de estos intérpretes nos encontramos en roles más pequeños a Timothy Hutton, Michael Jai White o Lucy Liu, además de un sorprendente cameo de Elliot Gould como un criminal. Todos ellos aportan, en mayor o menor medida, al resultado final del film.


La película es entretenida sin más. No es de los mejores thrillers ni pretende serlo. Pero cumple con su función de sobra, que no es otra que la de entretener.

El único pero que se le puede poner es que empieza muy fuerte, para luego bajar un poco y remontar de nuevo en su tercio final. Algo comprensible si se tiene en cuenta que su primer tercio pasa en un suspiro. Esto no quiere decir que uno se duerma o aburra a mitad de película, tan solo que no consigue mantener la misma intensidad de sus primeros minutos.

Si sois fans de los thrillers de atracos dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: la dirección y Harvey Keitel.
Lo peor: una pequeña bajada de ritmo en su segundo tercio.
La secuencia: La del atraco.
La frase: Sois todos unos cabrones (el personaje de Famke Janssen al personaje de Keitel)

A continuación el tráiler:


lunes, 28 de agosto de 2017

película: La torre oscura

Stephen King es uno de los autores más adaptados, ya sea para televisión o en la gran pantalla. Sus relatos y novelas han dado para grandes trabajos, como en Misery o Cadena perpetua por citar dos de los más famosos, pero también para otros menos acertados o directamente fallidos, como en El cazador de sueños o La ventana secreta. Ahora su gran saga La torre oscura viene a unirse a este segundo grupo. Y es que su adaptación al cine no podía haber resultado peor. En lo que debía haber sido el inicio de una serie de películas se quedará en una sola, debido al fracaso en taquilla y público.


Dirigida por Nikolaj Arcel y escrita entre otros por Akiva Goldsman, la cinta nos cuenta como el joven Jake Chambers (Tom Taylor) no para de tener sueños con el hombre de negro (Matthew McConaughey) y con un pistolero (Idris Elba), en un mundo apocalíptico donde se alza la torre oscura. Lejos está Jake de imaginar el papel que va a desempeñar entre ambos hombres.

Decepcionante y aburrida son los adjetivos que mejor describen a esta producción. Toda la acción, aventuras, emoción y drama presentes en la saga original quedan aquí diluidos por culpa del director y de un torpe guión. Y es que más que adaptar las 8 partes de las que se compone La torre oscura, lo que hace es hacer un batiburrillo con todos los libros. Como si de un monstruo de Frankenstein se tratara, el realizador toma elementos de varios de los libros, los une y el resultado final ha sido el que es. Una verdadera catástrofe, tanto a nivel de guión como de dirección.
Pese a durar poco más de noventa minutos, estos se hacen lentos. Y esto en una cinta de acción es pecado mortal. Mas que una película parece el episodio piloto de una serie. Tiene su misma duración y deja algunos cabos sueltos de cara a futuras secuelas, que parece ser que no se producirán a tenor de su batacazo económico. Los últimos treinta minutos parecen haber sido rodados a toda prisa, como si de repente el director hubiera querido meter más dinamismo en la parte final. Lástima que no lo hubiese hecho antes, el resultado hubiera sido, sin duda alguna, más interesante que el producto final que se ha acabado estrenando.

En primer lugar la dirección llevada a cabo por Arcel carece de interés o fuerza alguna. Es plana, aburrida y no hace justicia al trabajo de King. Un proyecto que fue largamente acariciado por diversos directores, como Ron Howard o JJ Abrams, ha ido a parar en manos de un realizador que tenía ante si una gran oportunidad para entrar en Hollywood y la ha desperdiciado. Una producción de estas características te pide a un director más familiarizado con el cine de evasión, que sabe dar con la tecla para entretener al público. Algo que por desgracia Arcel no ha sabido hacer.

En segundo lugar el guión es un verdadero despropósito. En primer lugar por mezclar al tuntún los 8 libros, los seguidores de la saga verán partes importantes reflejadas en la gran pantalla a modo de homenaje, algo que los que no la han leído no sabrán ver. Partes importantes como la final del sexto libro la meten cambiando protagonistas, otra del cuarto libro y esencial en la vida de Roland, el pistolero, aparece porque sí. Al adaptar una obra a la gran pantalla está bien meter cambios, no estoy en contra de ello, siempre que los mismos sean coherentes e intenten aportar algo nuevo. Algo que no ocurre aquí. La motivación de Roland aquí es distinta, le mueve la venganza y no la protección de la torre. Y ya lo de la habilidad de Jake es para mear y no echar gota
Otro de los grandes problemas de la cinta es la cantidad de guiños a otras obras de King. A lo largo del metraje el realizador decide meter, a saber porque, diversos homenajes a cintas como Cujo, Cadena perpetua, Christine o El resplandor entre otras porque sí. Si estos aportasen algo a la trama lo vería bien, pero es que no aportan nada. Parece que el realizador ha querido decir, eh mirad he leído a King y voy a meter referencias suyas a ver cuantas podéis identificar.


Otro detalle que no me gustó es que, en bastantes ocasiones, el protagonismo parece recaer sobre Jake dejando de lado a Roland y Walter. En los libros Jake es secundario, y Roland es el verdadero protagonista. Para que os hagáis una idea, es como si en Misery dejarán de lado a los protagonistas y se centrarán exclusivamente en la editora del personaje interpretado por James Caan. Menos mal que poco a poco el pistolero empieza a ganar más importancia, a medida que se van desarrollando los acontecimientos.

La película funciona por determinados momentos o instantes, y consiguen que no se haga tediosa. Pero estos son los menos, esto hace que la cinta avance a trompicones y sufra de constantes altibajos. Lo que en ocasiones, al menos en mi caso, te haga desconectar, o no prestar demasiada atención, a lo que está pasando en la pantalla.

Lo mejor de la cinta reside en su pareja protagonista. Elba y McConaughey se salvan de la quema. El inglés está muy bien como el pistolero. Poco ha de importar que se le haya cambiado la raza. El Roland de los libros es un homenaje a Clint Eastwood, nada que ver con Elba, quien aporta todo su buen hacer y por ese esfuerzo se salva de la quema. El propio King dio su visto bueno a Elba. Pese a su buena interpretación, no podía dejar de pensar en lo que hubieran hecho con el mismo papel Viggo Mortensen o Mads Mikkelsen, quienes fueron candidatos a interpretar al pistolero.
El mismo caso ocurre con McConaughey. El texano se lo pasa en grande interpretando al villano de la función, y tiene para si uno de los mejores momentos de la película. El ganador del Oscar también hace lo que puede con un pobre guión. Y las ocasiones en las que ambos intérpretes comparten pantalla son lo más destacado de esta producción.

Muy decepcionante y fallida, no recomiendo verla. Con ver el tráiler debería bastaros. Sin duda de lo peor del año.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: Idris Elba y Matthew McConaughey.
Lo peor: la dirección y el guión.
El momento: Walter en casa de Jake.
La secuencia: Jake y Roland recitando el credo de los pistoleros.

A continuación el tráiler:

domingo, 13 de agosto de 2017

película: Rey Arturo, la leyenda de Excablibur

La figura del Rey Arturo ha sido adaptada en diversas ocasiones, ya sea en imagen real o en forma de dibujos animados a la gran pantalla. A través de las diversas cintas hechas sobre su figura, los espectadores han conocido diversas facetas suyas, de la musical de Camelot, a la más divertida de  Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores a la más épica, y famosa, de Excalibur. El pasado viernes se estrenó en nuestras pantallas el último acercamiento a este personaje, tras varios meses de retraso con respecto a su estreno norteamericano, un batacazo en taquilla y críticas negativas. Así pues veamos si es tan horrible como dicen o en realidad no es para tanto.


Dirigida y escrita por Guy Ritchie, la cinta nos cuenta como Arturo (Charlie Hunnam) es un joven huérfano criado en un prostíbulo y con contactos con los bajos fondos de Londinium. Al extraer la espada Excalibur de la roca donde está enterrada, Arturo tendrá que hacer frente a su destino y arrebatar el trono a su malvado tío Vortigern (Jude Law).

Tras las numerosas críticas negativas y batacazo en taquilla, el viernes fui a ver la película con expectativas bajas. Y he de decir que, si bien la cinta no es perfecta ni pasara a la historia del cine, en realidad no es tan mala como la pintan. Cierto que hay aspectos que mejorar, pero la película me entretuvo que es lo que le pedía. El acercamiento que Ritchie ha hecho a la figura de Arturo no está mal, el realizador inglés nos ha querido contar el origen de su leyenda y de como formó su alianza con los caballeros de la mesa redonda.
Como no podía ser de otra forma la magia está presente a lo largo del film, ya sea con un comienzo que recuerda, y mucho, a las dos últimas entregas de El señor de los  anillos, con la magia negra de Vortigern, con la ayuda de la bruja encarnada por Astrid Bergés-Frisbey y por supuesto con Merlin, quien a pesar de hallarse ausente en la película es nombrado y resulta clave en la leyenda de Excalibur.

Uno de los aspectos negativos en la cinta resulta el uso del montaje acelerado y ralentizaciones, una de las señas de identidad del realizador inglés. Si bien éste funciona en otros filmes como Snatch o Lock and Stock, aquí  no está acertado.  Esto provoca que su uso en determinadas secuencias resulte fallido, y en ocasiones puede llegar a marear al espectador. Un par de veces no está mal, pero Ritchie abusa de uso varias veces a lo largo del metraje. Y esto hace que la película se resienta de ello.

Otro de los elementos negativos a destacar es el uso, y en ocasiones abuso, de los efectos digitales. Éstos se centran más en parecer espectaculares, cuando en realidad lo que hacen es restar enteros al producto. Aquí, como en muchas producciones actuales, se preocupan más en lucir bien y bonito que en cuidar la historia. Una película no es solo efectos creados por ordenador, ha de tener una trama más o menos interesante y que consiga enganchar a los espectadores. Aquí por desgracia no ocurre.

Y por último el protagonista no resulta muy carismático. Hunnam parece ser que esté interpretando a Jax, su personaje en Hijos de la anarquía, una vez más que en ofrecer su propio punto de vista acerca del monarca inglés. Aquí vuelve a interpretar a un macarra, salvo que en vez de hacerlo en el siglo XXI lo hace en el I. Es una pena, puesto que Hunnam ha dado muestras de su faceta más dramática en otros títulos como Hooligans o la más reciente Z: la ciudad perdida. Aquí no hay apenas progresión dramática, el personaje de Arturo apenas sufre evolución. Pasa de ser un proxeneta a ser rey en un abrir y cerrar de ojos. Esto hace que el personaje no resulte del todo creíble.


Pero  no todo van a ser cosas negativas. En primer lugar hay que destacar a sus actores secundarios, entre los que destaca Aidan Guillen, inolvidable Meñique en Juego de tronos, Djimon Hounsou o un Eric Bana que aprovecha sus escasos momentos en pantalla como el padre de Arturo. Todos ellos aportan su buen hacer y resultan más carismáticos y creíbles que el protagonista, sobretodo en el caso de Guillen que con su carisma y cinismo roba cada una de las escenas que comparte con Hunnam.
En segundo lugar destacar la interpretación de Law. El intérprete inglés sabe dotar a su personaje de las dosis necesarias de maldad, carisma y sex appeal a un malo que es de lo mejor de la cinta. Tiene para sí algunos de los mejores momentos, y resulta lo bastante cabronazo para desearle la peor de las suertes. Un gran villano que se come al héroe.

Y por último es que no aburre. No es de los mejores trabajos de Ritchie, pero está lejos de ser el horror que muchos dicen. Cumple con su función de entretener, y con eso basta. También hay que ser conscientes de lo que se va a ver, es decir, cine palomitero  y sin ninguna pretensión salvo la de hacer pasar un buen rato a la audiencia. Lo que no quita para que se hubiesen podido mejorar algunos aspectos de la producción. Si éstos se hubieran mejorado, el resultado final hubiese sido distinto y su batacazo, tanto crítico como comercial, menor.

Un blockbuster para pasar el rato y poco más. Si queréis ver a un rey Arturo en condiciones, nada como ver la cinta de Boorman Excalibur, donde se nos ofrece un gran acercamiento a esta leyenda.

En resumidas cuenta:
Lo mejor: Jude Law y Aidan Guillen.
Lo peor: la falta de carisma de Hunnam, el montaje de algunas escenas y el abuso de los efectos digitales.
La suma: Juego de tronos + El señor de los anillos + Lock and Stock = Rey Arturo, la leyenda Excalibur.
El momento: la entrada de Arturo en Londinium al ritmo de The devil and the huntsman de Sam Lee y Daniel Pemberton.
La imagen: Arturo extrayendo Excalibur.
La secuencia: la huida de Arturo y sus aliados por las calles de Londinium.

A continuación el tráiler:



jueves, 10 de agosto de 2017

película: Aventuras en la gran ciudad

Los años 80 fueron una época dorada para el cine de acción y aventuras, infantil, drama y familiar. Numerosas producciones que se estrenaron en esta década son clásicos actuales. Pero también de vez en cuando, se estrenaban cintas bastante entretenidas que hoy día apenas son reconocidas. Es lo que ocurre con la entrada de hoy, que fue dirigida por uno de los cineastas más famosos de estos años y protagonizada por una actriz muy famosa en aquellos años, sobre todo a raíz de su participación en Karate Kid. Una película que nos muestra lo arriesgada que puede ser la profesión de canguro.


Dirigida por Chris Columbus, la cinta nos contaba como tras ser plantada por su novio la joven Chris Parker (Elisabeth Shue) accede a cuidar a unos niños. Lejos está de imaginar las aventuras que van a vivir, cuando la canguro decide ir a buscar a su amiga Brenda (Penelope Ann Miller) a la estación de autobuses de Chicago.

Es una pena que este film no sea más recordado. En la dirección tiene a Chris Columbus, que pocos años más tarde estaría a cargo de Solo en casa y su secuela, así como de las dos primeras partes de Harry Potter. Aventuras en la gran ciudad supuso su debut en la dirección, tras haberse hecho cargo de los guiones de Los Goonies o Gremlins, ambas apadrinadas por Steven Spielberg. Y desde luego que no podía haber debutado mejor. Algo se le debió de pegar a Columbus de trabajar al lado del rey Midas de Hollywood, puesto que sabe dotar de ritmo y humor a esta simpática comedia

Elisabeth Shue hace aquí uno de sus papeles más divertidos. La actriz está perfecta como canguro a la que la situación le sobrepasa, pero que sabe anteponerse ante las dificultades que le van surgiendo a lo largo de una noche difícil de olvidar. Desde que comienza la noche hasta que acaba el turno de cuidar a los niños, la canguro sufre una evolución y madura en un breve espacio de tiempo. Además resulta imposible no enamorarse de ella en la secuencia que abre el film, en la que hace un gran playback del tema Then he kissed me del grupo The Crystals. Dos escasos minutos le bastan a la actriz para meterse al público en el bolsillo, y de paso enamorar a los niños y adolescentes de la época tal y como se puede apreciar a continuación:


Shue es la cara más conocida de un reparto, en el que nos encontramos en roles secundarios a caras conocidas como la de Vincent D'Onofrio en el rol de Dawson y Bradley Whitford como Mike, la pareja que deja plantada a Chris. Si bien esta cinta no tiene más caras conocidas no importa, se basta del carisma de Shue y de los niños, que no resultan asesinables, para sostener una película con la que pasar un buen rato.


Una de las secuencias que mas me gustan de la película, es la que tiene en el club de blues en donde se refugian nuestros protagonistas huyendo de unos mafiosos. Para salir airosos del paso, la canguro y los chicos tendrán que improvisar un blues acompañados a la guitarra por Albert Collins tal y como podéis comprobar a continuación:


Esta es una cinta que me gusta mucho, el ritmo no decae en ningún momento, los golpes de humor están bien conseguidos y las breves escenas de acción consiguen mantener la atención al espectador. No necesita de nada más para resultar entretenida, es un tipo de cine familiar basado en una idea original y que no está basada en ningún libro. En los ochenta el cine destinado a un público familiar, se basaba en su mayor parte en una premisa original y que conseguía llamar la atención del público. Y esto desde luego se agradece.

Además en su banda sonora cuenta con canciones entre otros de Iggy Pop, los Rolling Stones o Muddy Waters. El encargado de la partitura es Michael Kamen, famoso compositor por haber compuesto entre otras Jungla de cristal o Robin Hood: príncipe de los ladrones.

No es ninguna obra maestra, ni pretende serlo. La película fue hecha con una sola intención, la de hacer pasar un rato entretenido. Y el objetivo lo cumple sobradamente. Es un film muy ligero, cuyo metraje pasa en un suspiro y que nos devuelve a los tiempos del videoclub. Cuando cualquier novedad en las estanterías era bien recibida, para comentarla al día siguiente con los compañeros en el patio y recomendar su visionado.

Un film a reivindicar, muy entretenido y una de esas pequeñas joyas ocultas dentro del cine de los 80.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: la dirección de Columbus y el trabajo de Shue.
Lo peor: nada destacable.
La(s) secuencia(s): además de la del club, la huida de la guarida de los famosos.
Lo(s) momento(s): Sara colgada de un edificio y el encuentro con Dawson.
La imagen: la que cierra el film.
La frase: nadie sale de aquí sin cantar un blues (Albert Collins a Chris)

A continuación el tráiler:

martes, 8 de agosto de 2017

película: Leviathan el demonio del abismo

Que Hollywood estrene dos cintas con una temática parecida no resulta novedoso en absoluto. Baste recordar los años en los que se lanzaron cintas como Volcano y Un pueblo llamado Dante's Peak o Deep Impact y Armageddon. Es lo que ocurrió en 1989, cuando se estrenaron Profundidad 6 y la cinta que hoy comentamos. Una entretenida producción de serie B y que merece reivindicarse como un aceptable entretenimiento.


Dirigida por George Pan Cosmatos y escrita por Jeb Stuart y David Peoples, la cinta nos cuenta como una expedición minera en el fondo del océano Atlántico está a punto de subir a la superficie. Pero el hallazgo de un buque ruso y de un tesoro que uno de los miembros lleva al complejo, desatará el terror y la lucha por la supervivencia de los hombres y mujeres que forman la expedición.

Simpática cinta de serie B que cuenta con cuatro elementos a destacar. El primero de ellos es la realización de su director. Si bien Cosmatos nunca va a pasar a la historia del cine como uno de sus grandes realizadores, si sabe como ofrecer a los espectadores un buen film y hacerlo entretenido. Si por algo se caracteriza el que fuera director de Cobra, es por su buena labor tras las cámaras y el ritmo que sabe imprimir a sus producciones. Cosmatos sabe como hacer la película entretenida con un argumento para nada novedoso. El argumento bebe, y mucho, de Alien. y La cosa. El realizador maneja de forma efectiva el suspense, y consigue ofrecer a los espectadores noventa minutos que pasan volando.

El segundo de los elementos es el guión escrito por Stuart y Peoples. Ambos guionistas cuentan con un buen puñado de buenos filmes a sus espaldas. Stuart fue el autor de los libretos de Jungla de cristal o El fugitivo, mientras que Peoples tiene en su haber los guiones de Blade Runner o Sin perdón. Tal y como se puede comprobar, ambos saben crear historias bastante interesantes. Tal vez este guión no esté entre los mejores de sus respectivas carreras. Como ya he dicho la idea sobre la que parte el film no resulta novedosa en absoluta. Los personajes son clichés andantes y se sabe de antemano cual será su destino. Y a pesar de ello, ambos guionistas consiguen atrapar a los espectadores con una historia ya vista, pero contada de una forma que resulte interesante para los espectadores.

El tercero es su reparto, integrado por un grupo de intérpretes conocidos por los aficionados al cine y que tuvieron su momento de fama durante los años 80 y 90. Así nos encontramos en el reparto con Peter Weller, Amanda Pays, Richard Crenna, Daniel Stern, Héctor Elizondo, Meg Foster o Ernie Hudson que son las caras más famosas del elenco. Algunos de ellos ya habían trabajado de forma anterior en cintas de acción, como en los casos de Weller y Crenna, mientras que Elizondo debutaba en este género. Todos ellos realizan sus papeles de forma convincente, cada uno en su rol: Weller como el líder, Stern como el típico salido o Foster como ejecutiva cabrona. Ninguno realiza ninguna actuación memorable, pero por lo menos no dan vergüenza a la hora de recitar sus diálogos.


El cuarto, y no por ello menos importante, es el diseño de la criatura llevado a cabo por el estudio de Stan Winston, responsable del diseño de Depredador, y por el diseño de producción a cargo de Ron Cobb, Conan el bárbaro, Ya solo por la labor de estos dos genios ya merece la pena darle una oportunidad al film. Ambos son grandes expertos en cada uno de sus campos, y eso es algo que se nota en la película. El diseño de la criatura es bastante efectivo, así como los efectos de maquillaje en los que el monstruo va haciendo estragos entre la tripulación minera. Sin ser una de las grandes creaciones del estudio de Winston, la criatura si consigue dar miedo que es de lo que se trataba. Y por supuesto está hecha de forma artesanal, sin necesidad de efectos por ordenador.
En cuanto a Cobb sabe como crear un ambiente claustrofóbico dentro de la plataforma subacuática, con sus recovecos donde el monstruo puede estar escondido o los pasillos interminables por los que los protagonistas tendrán que huir y salvar sus vidas.
Por último mencionar la partitura a cargo de Jerry Goldsmith, que aporta su buen hacer y sabe dar las notas necesarias de suspense y acción a una producción de estas características.

Tal y como se puede ver, la  cinta cuenta con elementos a su favor y aún así no termina de tener buena nota en diversas páginas web. La razón pueda encontrarse en que su argumento sea una mezcla de las cintas ya mencionadas hace unos párrafos, que la labor de Cosmatos no acabe de convencer a todo el mundo y que para muchos la labor interpretativa de los actores sea justita. Es decir, lo que para mi son los elementos por lo que merece rescatarse. A mi es una cinta que me entretiene, cumple como cine de evasión y no resulta aburrida en ningún momento.

Una cinta que merece un visionado y una oportunidad. Si lo hacéis no os arrepentiréis.

A continuación el tráiler:



lunes, 7 de agosto de 2017

especial: el camino a Los Defensores

El próximo 18 de agosto la plataforma Netflix estrena la serie Los Defensores, que supondrá la unión de estos cuatro héroes urbanos para enfrentarse a la amenaza que supone la villana Alexandra, encarnada por Sigorney Weaver, y la banda de La Mano, ya vista en Iron Fist y Daredevil. Para ello hoy en el blog voy a hablar de forma breve de cada una de estas series, y expresar mi opinión sobre cada una de las mismas.



 
Daredevil: estrenada en 2015 y la única, hasta ahora, que cuenta con dos temporadas. La serie nos cuenta la lucha del abogado ciego Matt Murdock  (Charlie Cox) y su lucha contra el crimen en la cocina del infierno de Nueva York bajo la identidad de Daredevil.
Una de las mejores series de superhéroes estrenadas últimamente, y uno de los buques insignia de Netflix. Una serie adulta, con una buena historia y con unas buenas interpretaciones por parte de sus actores. Sobre todo hay que destacar la labor llevada a cabo por Vincent D'Onofrio, encarnando a un muy fiel Wilson Fisk, verdadero nombre de Kingpin, y el enemigo por excelencia de Daredevil, y de John Bernthal como Frank Castle, alias El Castigador. Cuya aparición y aceptación en la segunda temporada entre la audiencia fue tal, que contará con su propia serie a estrenarse a finales del presente año-
Peleas bien coreografiadas y las dosis justas de humor y drama, dan como resultado una gran serie que ha sabido reflejar de forma fiel en la pequeña pantalla las aventuras de uno de los personajes más famosos de Marvel.
Lo que diferencia a Daredevil de las otras series de superhéroes de la cadena, es que Murdock quiere ser un héroe y salvar la cocina del infierno del crimen. Algo que Jessica Jones, Daniel Rand, el verdadero nombre de Puño de Hierro, y Luke Cage aceptan a su pesar. Ellos no buscan ser héroes, se ven forzados a serlo debido a las circunstancias.
Una gran serie tanto para los amantes de las series de acción, como de los superhéroes en general y que va como un tiro. Engancha desde el principio y cuenta con un par de peleas, que para si las quisieran algunas producciones de acción actuales.
A continuación la intro:




Jessica Jones: estrenada en 2015, la serie nos contaba como tras su encuentro con el villano Killgrave (David Tennant), Jessica Jones (Krysten Ritter) decide abrir su propia agencia de detectives en Nueva York. Pero los caminos de Kilgrave y Jones no tardarán en volver a cruzarse.
Serie con un tono mucho más oscuro y deprimente que Daredevil. Jones es un personaje que sufre de estrés postraumático y decide ahogar sus penas en alcohol. Nuestra protagonista está rota por dentro cuando la serie comienza, a pesar de su aparente fortaleza exterior y de que todo le da igual, en realidad no es así. Es un personaje al que le hace falta mucho cariño, el cual encuentra tanto en su amiga Patricia "Trish" Walker (Rachael Taylor) y Luke Cage (Mike Colter) con quien iniciará una relación sentimental.
A diferencia de Daredevil, el ritmo de Jessica Jones es mucho más pausado. Los personajes y las relaciones entre ellos priman por encima de la acción, que haberla hayla pero queda en un segundo plano. Tal vez por esto la serie no tuvo la misma aceptación que Daredevil. La serie queda más cerca del neo noir que de la acción. Jones usará sus habilidades, fuerza y resistencia sobrehumana, además de su intelecto, para luchar contra Kilgrave y su habilidad para manipular a las personas.
A mi es una serie que me gustó, Ritter hace un muy buen papel de un personaje autodestructivo, que en diversas ocasiones transmite más con una mirada que con una frase.
Jones no busca ser heroína, se ve forzada a serlo y su cruzada contra Killgrave es de carácter personal por todo lo que le hizo pasar al estar bajo su influencia.
Es una serie que merece una oportunidad, pese a que no alcance el nivel de Daredevil.
A continuación la intro:




Luke Cage: estrenada en 2016, la serie nos contaba como Luke Cage (Mike Colter) intenta vivir una vida tranquila en Harlem. Pero la irrupción del mafioso Cottonmouth (Mahershala Ali) le llevará a reconsiderar su postura, y luchar por liberar a Harlem del criminal.
Serie con un ritmo mucho más dinámico que Jessica Jones, y con un protagonista con mucho carisma. Colter impone con su presencia física, y sabe componer un personaje que está marcado por la tragedia y de un pasado que vuelve para atormentarle.
Toda la serie supone un homenaje a la blaxpoitation, género cinematográfico destinado al público afroamericano, tanto por estar ambientado en Harlem como por la escasa presencia de personajes caucásicos a lo largo del show.
En la serie hay que destacar la presencia de Alfre Woodar como Mariah Dillar, una gran villana cuya ambición y sed de poder suponen una gran amenaza para nuestro protagonista y de Erik LaRay Harvey como Willis Stryker.
Serie que cuenta con altibajos, al igual que ocurría con Jessica Jones y también con Iron Fist, lo que hace que no sea tan redonda como Daredevil. Y es que el principal problema de Luke Cage, Iron Fist y Jessica Jones es, precisamente, Daredevil. El show protagonizado por Charlie Cox puso el listón muy alto, esto hace que el resto de series de superhéroes sean miradas con lupa.
Esto no quiere decir que la serie sea mala en absoluto, dista mucho de serlo. A mi me pareció entretenida, con algunos momentos que dejan con la boca abierta, y que cumple como entretenimiento.
A continuación la intro:





Iron Fist: estrenada en 2017 la serie nos contaba como tras una ausencia de varios años perdido, Daniel Rand (Finn Jones) regresa a Nueva York para retomar el control de la empresa de su padre, y enfrentarse a la banda de La Mano. Para enfrentarse a los criminales Danny se valdrá de su habilidad con las artes marciales y del poder de convocar al puño de hierro. Además contará con la ayuda de Colleen Wing (Jessica Henwick).
Tal vez la serie más floja de los héroes de Netflix, lo que no quiere decir que sea mala. Dos son los principales problemas de este show. El primero es la casi total ausencia de peleas en lo que se supone es uno de los mayores expertos en artes marciales de Marvel. Las mismas aparecen con cuentagotas, y cuando lo hacen uno espera más. De nuevo la sombra de Daredevil es alargada.
El segundo es que tarda en arrancar. Hasta el tercer o cuarto episodio no empieza a ponerse interesante. Esto hizo que mucha gente desistiera de verla, lo que sin duda jugó en su contra. Puesto que luego poco a poco va cogiendo velocidad, hasta llegar a una conclusión que nos hace querer ver su segunda temporada. Al igual que ocurrió con el final de Luke Cage.
Sin duda el personaje de Madame Gao (Wai Ching Ho) es de lo mejor de la serie. Es alguien que basa su amenaza en la inteligencia y en la capacidad de la manipular a todos aquellos que se cruzan con ella. Tal y como puede comprobar Danny en diversas ocasiones a lo largo del show.
Una serie que merece una oportunidad y con la que hay que tener paciencia. Una vez empieza lo interesante engancha.
A continuación la intro:



Además del escenario de Nueva York, el otro elemento en común entre todas las series es Claire Temple (Rosario Dawson) y el único personaje secundario que se ha dejado ver en cada uno de los shows.

Esperemos que Los Defensores cumpla las expectativas. A tenor de los avances vistos, la serie pinta bien. La respuesta el próximo 18 de agosto.

A continuación el tráiler:


sábado, 5 de agosto de 2017

pelìcula: Transformers, el último caballero

Cuando voy a ver una superproducción intento no dejarme influir demasiado por las malas críticas, para no ir con un mal concepto de la cinta antes de proceder con su visionado. Aún cuando la gran mayoría de las mismas coinciden en poner mal al film en cuestión. Y pese a esto sigo dando un pequeño voto de confianza, ya se sabe que crítica y público no suelen coincidir en lo que a películas, ya sean taquilleras o no, se refiere. Pero en esta ocasión no puedo estar más de acuerdo a la opinión de los críticos. Ayer vi la última entrega de los Transformers, y la experiencia no pudo resultar más soporífera tal y como voy a explicar a continuación.


Dirigida de nuevo por Michael Bay, el argumento de la cinta nos descubre la llegada de los Transformers a la época del Rey Arturo y su posterior lucha contra los Decepticons en nuestra época. Para ello nuestros héroes contarán con la ayuda de Cade Jaeger (Mark Wahlberg), un lord inglés (Anthony Hopkins) y una profesora de Oxford (Laura Haddock) contra Megatrón y los suyos.

Si ya la anterior entrega me aburrió mucho, decidí darle un nuevo voto de confianza a su realizador. Pero esta quinta parte ha resultado ser peor que la cuarta. Actores con el piloto automático puesto, tan solo Hopkins parece saber donde se ha metido, chistes sin ninguna gracia y una dirección plana, muy alejada de Dolor y Dinero y 13 horas: los soldados secretos de Bengasi, hacen de esta película uno de los peores filmes del realizador estadounidense.

Tres son los grandes problemas de la cinta. El primero reside en la interpretación de sus actores. Cuando tu ves una película, sea del género que sea, te importa lo que les pase a sus protagonistas. Te sientes atrapado por su historia, y por las diversas peripecias por las que pasan hasta la conclusión de la cinta. Aquí no ocurre nada de eso, no logras conseguir conectar con ninguno de ellos, al menos en mi caso, y te importa un comino quien vive y quien muere. No estoy pidiendo que hagan actuaciones dignas de Oscar, pero coño al menos atrae la atención de la audiencia. Wahlberg apenas varía de expresión en todo el metraje, cuando ha demostrado ser un buen actor, la chica está para lucir palmito y Hopkins es el único personaje que te importa lo que le pase.

El segundo problema está en el guión. No pido que esté lleno de grandes frases o discursos, pero hazlo entretenido. Estamos hablando de una película de acción, que se puede resumir en la frase robots dándose de hostias contra otros. Pero es que la historia no está bien contada, y eso que el argumento no podía ser más simple. Los supuestos golpes de humor, por llamarlo de alguna manera, en vez de causar risa dan vergüenza ajena. Y las pequeñas gotas de drama, en vez de conseguir emocionar, provocan el mismo efecto que si estuvieses viendo el Teletexto. Y ya lo de meter al rey Arturo y más adelante a los nazis es de traca.

El tercer problema es la realización de Michael Bay. Es un director por el que tengo simpatía, y que me ha hecho disfrutar con la gran mayoría de sus películas. Pero aquí y en la anterior entrega de Transformers, nada parece quedar del realizador de La roca o Armageddon. Tal vez esté quemado por haber dirigido las cinco partes de la saga y esté harto. Esperemos que deje de lado ya a los robots y vuelva a ofrecernos cintas tan interesantes como las ya mencionadas 13 horas y Dolor y dinero. O que por lo menos se tome un descanso y vuelva con más ganas a dirigir. La sensación que da su labor tras las cámaras es la de estar aburrido, y eso es algo que se transmite a la audiencia.


Los efectos especiales es de lo poco que se salva. Algo normal tratándose de una producción de estas características. Si encima los efectos digitales se notan y dan vergüenza apaga y vámonos. Pero esto no basta para compensar todo lo malo dicho anteriormente. Los efectos especiales no te van a salvar una película, por muy espectaculares que estos sean. Si detrás de ellos no hay una historia interesante, una buena dirección o unas buenas actuaciones se desmorona como si se tratara de un castillo de naipes. Es un producto vacío.

Es una película aburrida, no aporta nada en absoluto. Su duración resulta excesiva y tan solo quieres que se enciendan las luces y olvidar que la has visto. Que una película de acción sea aburrida es delito, y más viniendo de quien viene. Hay personajes que aparecen y desaparecen porque si, ya sean humanos o robots. Situaciones alargadas en exceso, y tantas preguntas que te haces mientras la ves que serían demasiado extensas como para plantearlas aquí. Y que encima lo dejen abierto para otra futura entrega es de traca. Esperemos que el siguiente realizador intente aportar algo a una saga, que debió concluir en su tercera entrega.

No la recomiendo ver en absoluto, hay otras películas que ver y con las que sin duda pasaréis un rato más entretenido que con esto. Y si alguien os dice de ir a verla, recordad el consejo de Gandalf:


A continuación el tráiler:





jueves, 3 de agosto de 2017

libro: Rojo y oro

Los mitos griegos han supuesto  una gran atracción. Ya sea en el cine, en forma de documentales o series, el atractivo que suponen las aventuras de los héroes y dioses olímpicos siempre han servido de acicate a los lectores para disfrutar con las peripecias de Teseo y compañía. Es en este mundo de intrigas, tragedias y gestas donde se desarrolla la acción de la entrada de hoy. Donde los dioses juegan un papel primordial y los sentimientos de los personajes tienen bastante importancia, tanto en el bando humano como en el de las divinidades.


Escrito por Iria Parente y Selene Pascual, el argumento del libro es el siguiente: Orión, dios de la vida e hijo de Eris, quiere iniciar una revolución en el Olimpo y destronar a Hera con la ayuda de otros dioses. Para ello se servirá de la ayuda de Asteria, apodada la amazona roja y que le ayudará a revivir a su madre Eris atrapada en un laberinto.

Y poco más puedo decir sin destripar nada más del argumento. Cuanto menos avance de la trama mejor. Puesto que varias son las sorpresas y giros de guión, que esperan a todos aquellos que se adentren en las peripecias de ambos protagonistas. Dos personajes marcados por la tragedia, y que se necesitan mucho el uno al otro. Más de lo que en un principio les gustaría reconocer. Sus personalidades no podrían ser más distintas, por lo que aquí se cumple el famoso dicho "los polos opuestos se atraen".

Orión es el dios de la vida e incapaz de hacer daño. A pesar de ello guarda un sentimiento de rencor hacia Hera, tanto por lo que le hizo a su madre como por el comportamiento que tiene con él. En su viaje para cumplir su plan, su comportamiento irá cambiando poco a poco. Su confianza aumentará, pero también su cordura se verá puesta a prueba en un par de ocasiones. Estos golpes, en vez de minar su moral, la aumentará. Tal vez carezca de la fuerza física de otras divinidades o héroes griegos, pero en cuanto a su voluntad y fe demuestran ser férreas.

En cuanto a Asteria solo conoce la tragedia, la muerte y la venganza. Tragedia de verse arrancada de su hogar y haber perdido a sus hermanas amazonas. Ya sea en la batalla que llevó a su captura o las que han perecido en la arena para disfrute del Emperador, quien tiene a Asteria a su campeona y máxima atracción. Muerte de dejar tras de si un importante rastro de cadáveres, y venganza contra la figura del Emperador. En Asteria apenas hay lugar para el amor o los buenos sentimientos. Algo que cambiará cuando conozca a Orión y posteriormente a la semidiosa Ligeia.

En este libro las autoras nos presentan a los dioses como seres vengativos, rencorosos y que se mueven por su propio interés, salvo casos excepcionales como los de Demeter o Hestia. Si no fuera por su inmortalidad y poderes, podrían ser seres humanos. El ejemplo más claro queda reflejado en cuatro de los dioses más importantes del Olimpo. Zeus, Hera, Eris y Hades tienen mucho que decir en el libro. Precisamente es Eris, diosa de la discordia, el detonante de todos los acontecimientos que se van sucediendo.

La novela se encuentra estructurada en cantos, narrados en tercera persona que emulan a los coros que servían de introducción a los actos de las tragedias griegas, y que resultan un complemento ideal para la narración en primera persona por parte de los protagonistas. Algo que va unido a las figuras de sus autoras, quienes se sirven de este recurso literario a la hora de construir sus aventuras. De nuevo ambas escritoras consiguen hacer vivir a los lectores un carrusel de sentimientos.

Varios son los momentos a destacar dentro de la obra. Particularmente me quedaría con tres. El primero sería la parte del laberinto, y que marca un antes y un después en el devenir de los acontecimientos. El segundo es el encuentro en el templo de Ligeia entre Asteria y Zeus, y que marcará un nuevo giro en la trama. El tercero es su conclusión. Por supuesto hay muchos más, pero estos tres fueron los que más me gustaron. Por el cambio que supone en la trama y por como afecta a nuestros protagonistas.

Algo que me sorprendió, fueron las numerosas escenas sangrientas repartidas a lo largo del libro. No son pocas las ocasiones en que las espadas hacen acto de aparición, y los estragos que hacen entre aquellos que prueban el acero. En esta novela, ambas autoras han dado rienda suelta a su vena más sangrienta y demuestran saber crear escenas bastante impactantes.

Si la narración no resultase atractiva de por sí, las ilustraciones que acompañan a la historia a cargo de Mar del Valle suponen el complemento perfecto a lo que estamos leyendo. Estos dibujos ilustran algunos de los momentos más importantes de la novela. En un gran blanco y negro, la ilustradora nos ayuda a visualizar, aun mejor, estos instantes. Para muestra un botón.


Tal y como indicaba hace unos párrafos, esta es la obra que más me ha gustado de las que hasta ahora han publicado ambas autoras. La razón principal cabe encontrarse en que toda la mitología griega me ha gustado desde siempre. Y de paso ha permitido el descubrimiento de alguna deidad que desconocía, como ocurrió en el caso de Algos personificación del dolor, ya sea físico o emocional.

Un gran libro recomendado para todos aquellos que les gusten las historias ambientadas en la antigua Grecia, con dioses y héroes de por medio.

martes, 1 de agosto de 2017

música: peores covers vol.2

Hoy de nuevo vuelvo a traeros versiones de canciones realizadas por grupos y artistas, cuyo resultado final fue bastante discreto, siendo magnánimos. Estos temas distan mucho de superar o acercarse al original y consiguen el efecto contrario. Pero si la intención de los que versionan era, la de mejorar el original, su objetivo lo han cumplido de sobra. La entrada de hoy ha sido realizada en colaboración con el grupo de Facebook Crónicas de Nantucket, cuya aportación ha resultado bastante valiosa para traeros esta entrada. Aquí os dejo el enlace para que la visiteis: https://www.facebook.com/groups/592962380859792/

Canción: Sad eyes. Artista original: Bruce Springsteen. Estas dos palabras ya deberían bastar. El boss, el jefe del rock and roll no ha parado de regalarnos temazos a lo largo de su carrera. Este es uno de ellos, una preciosa balada y una de sus canciones más románticas.



Artista que realiza la versión: Enrique Iglesias. Poner en una misma línea a Springsteen y a Iglesias es poco menos que sacrilegio. El artista intentó dar otro toque a esta balada y lo hizo, pero por el lado negativo. Sin pasión, sentimiento, ni nada.



Canción: Smells like a teen spirit. Artista original: Nirvana. Uno de los himnos por excelencia de la banda de Cobain. Un tema cargado de rabia y uno de los himnos grunge por excelencia.



Artista que realiza la versión: Bebe. Si bien algunas canciones de esta artista me gustan, la versión que hizo no pudo ser más desafortunada. La mezcla rara de música, la falta de rabia a la hora de entonar hace que la versión de Nirvana sea inimitable.



Canción: Angie. Artista  original: Rolling Stones. Una gran balada de sus satánicas majestades, y sobre la que circulan varias leyendas. Los chicos malos ingleses supieron sacar su lado más tierno con este tema, y dieron de lleno en la diana.



Artista que realiza la versión: Melendi. Con este artista me pasa lo mismo que con la anterior. Me gustan algunos temas e incluso fui a un par de conciertos, pero versionar a los Rolling ya son palabras mayores. Y el resultado es, bueno, ahí os dejo el video para que juzguéis por vosotros mismos.



Canción: You spin me round. Artista original: Dead or alive. Una gran canción de los ochenta, el tema más conocido de la banda británica y cuya versión realizada por Florida no está nada mal.



Artista que realiza la versión: Thalia. La artista mejicana decidió versionar este tema. Lo único que consiguió fue hacerlo más grande, y a la vez destrozar los tímpanos de todos aquellos que tuvieron la osadía, y el valor, de escucharlo.