sábado, 22 de julio de 2017

pelicula: Lobo

El hombre lobo es, junto a Drácula y Frankenstein, uno de los grandes íconos clásicos del terror. Varias han sido las películas que, con mayor o menor fortuna, se han acercado al mito del licántropo. La mayor parte de ellas enclavadas en el género del terror, si exceptuamos el caso de la comedia Teen Wolf y la versión descafeinada de este monstruo como fue Crepúsculo sobre la que mejor será correr un tupido velo.


Dirigida por Mike Nichols en 1994, la cinta nos cuenta como tras volver de un viaje de negocios el editor Will Randall (Jack Nicholson) atropella a un lobo y es mordido por el animal al bajar del coche para comprobar su estado. Poco a poco empezará a notar cambios, tanto en su vida profesional al enfrentarse a su pupilo Stewart Swinton (James Spader) y a su jefe Raymond Alden (Christopher Plummer), como sentimental al entablar una relación con Laura (Michelle Pfeiffer) hija de su superior.

Interesante acercamiento por parte de Nichols al mito del licántropo. En vez de tirar por el terror puro y mostrarnos escenas sangrientas, el realizador de El graduado prefiere mantener la sangre en un segundo plano y ofrecer a los espectadores un terror más psicológico. De esta forma va mostrando a la audiencia los cambios que se van sucediendo en el personaje de Nicholson, que pasa de una personalidad tranquila a otra totalmente opuesta.

Uno de los grandes aciertos de la cinta recae en el maquillaje creado por Rick Baker, uno de los grandes especialistas en este campo. Baker se vale de diversas prótesis y lentillas para crear unos hombres lobo eficaces. No necesita de más para hacer creíble a los espectadores la transformación de Nicholson en hombre lobo. Esta no era la primera ocasión que Baker se encargaba de los efectos de maquillaje de un hombre lobo, suyos son los magníficos efectos de Un hombre lobo americano en Londres que le valieron, con todo merecimiento, el Óscar correspondiente a efectos de maquillaje.

El reparto es otro de los elementos a destacar. Nicholson vuelve a ofrecer una buena interpretación en una nueva incursión dentro del género de terror. Sin ser una de sus mejores interpretaciones, consigue con poco esfuerzo mantener la atención de los espectadores en todo momento. Siempre es un gusto verle actuar, y aquí vuelve a demostrar porque está considerado uno de los mejores actores de la historia de Hollywood. Pfeiffer, en la que fue su segunda colaboración con Nicholson tras Las brujas de Eastwick, sale airosa del enfrentamiento y aguanta bien el tipo. La actriz realiza una buena interpretación y su química con Nicholson es más que evidente. Por último Spader está muy bien como pupilo trepa y cabrón, que no duda en putear al que fue su maestro para subir puestos en la empresa.


El pero que se le puede poner al film es la realización de su director. Si bien Nichols ha dado muestras de su buen hacer con cintas como Closer o Armas de mujer, aquí no termina de encontrarse del todo cómodo. A la cinta le falta la fuerza de otras películas de terror de la época como el Drácula de Coppola, o el Frankenstein de Branagh. No es que sea horrible, dista mucho de serlo, es entretenida y supone un buen acercamiento al mito del licántropo. Pero sin duda se le podía haber sacado mucho más partido al guión, ganador del premio Saturn, otorgado por la Academia de ciencia ficción, fantasía y terror, de ese año.

Hacía mucho tiempo que no veía esta película. En su momento me gustó mucho, sobre todo por la interpretación de Nicholson y por la belleza de Pfeiffer, uno de mis amores platónicos de siempre y que aquí aparece guapísima. La volví a ver hace poco y, si bien me mantuvo entretenido y el recuerdo que tenía de ella apenas cambió, la recordaba mejor de lo que era. Pese a ello merece la pena darle una oportunidad, sobre todo por el placer de volver a ver juntos a sus dos intérpretes principales.

Si os gustan las cintas de licántropos que no abusan de la sangre, y que dan un nuevo acercamiento al mito dadle una oportunidad.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: Nicholson, Pfeiffer, Spader y el maquillaje de Baker.
Lo peor: más garra le hubiera venido bien.
La imagen: el primerísimo plano de Pfeiffer que cierra el film.
Lo(s) momento(s): un escritor explicando a Randall la maldición del licántropo, el encuentro entre Randall y Stewart en el baño.
La secuencia: el enfrentamiento entre Stewart y Randall.
La frase: hueles a tequila a un kilómetro de distancia (Randall a uno de sus compañeros de trabajo).

A continuación el tráiler:




jueves, 20 de julio de 2017

pelicula: Duro de matar

Jackie Chan es, junto a Bruce Lee, Donnie Yen y Jet Li, uno de los mejores artistas marciales asiáticos del cine de acción. Lo que hace característico a Chan, es su estilo acrobático a la hora de pelear sin por ello perder efectividad a la hora de dar hostias. Otra de sus señas de identidad es el sentido del humor, presente en la mayor parte de su filmografía y del cual se benefician también sus peleas. Y por supuesto lo más característico de Chan es su carisma, es un intérprete que cae bien a la mayoría del mundo y ha sabido ganarse a los aficionados al cine de acción por su simpatía y su cercanía con los fans.


Dirigida por Stanley Tong en 1995, la trama nos cuenta como Keung (Jackie Chan) viaja al Bronx para asistir a la boda de su tío. A su llegada se verá envuelto en una lucha en dos frentes: por un lado se enfrentará a unos pandilleros y por el otro a unos ladrones de diamantes.

Muy entretenida cinta de Chan en la que el actor asiático vuelve a dar una lección de cine de acción a la antigua usanza. Esto es, con un gran trabajo de especialistas y sin apenas efectos generados por ordenador. Algo que se puede apreciar en los títulos de crédito, en los que vemos a Chan y a parte de su equipo de especialistas jugarse el cuello a la hora de realizar las escenas de acción. El no utilizar dobles le ha valido al intérprete no pocos disgustos, y el haberse fracturado varios huesos a la hora de realizar el mismo sus propias escenas sin necesidad alguna de dobles.

Cuando uno ve un film de Chan sabe que va a disfrutar. Bien sea por los golpes de humor, por su habitual carisma o sobre todo por las escenas de acción muy bien coreografiadas, uno no puede sino dejarse llevar por la aventura. Y esto es algo que se cumple de sobra en la entrada de hoy. Un film muy entretenido en donde las risas, las escenas de acción y unas breves pinceladas de drama se van sucediendo. Es la ocasión ideal para desconectar el cerebro y disfrutar de su visionado.


Esta no era la primera cinta que rodaba Chan en suelo estadounidense, puesto que ya lo hizo de forma previa con La furia de Chicago o Los locos del Cannonball, si bien en esta última su rol era secundario. Pero Duro de matar le abrió la posibilidad de empezar a participar en más películas como la saga Hora punta o las dos partes de Los rebeldes de Shanghái. Esto ha hecho que, desde entonces, trabaje tanto en su país como en los Estados Unidos.

Dos son los momentos a destacar dentro de la película. El primero de ellos es la pelea de nuestro protagonista contra los pandilleros en su guarida. Aquí Chan demuestra sus habilidades marciales y acrobáticas a la hora de enfrentarse a sus adversarios, lo que hace que uno se quede asombrado de la labor de planificación a la hora de ejecutar las peleas. El segundo tiene lugar hacia el final del film, con Chan haciendo esquí acuático enganchado a un hovercraft en el que van los villanos. Simplemente espectacular y sin necesidad alguna de cables u ordenadores de por medio.

Película con la que pasar un muy buen rato, una de las mejores y más entretenidas de su etapa estadounidense. Aquí Chan es el verdadero protagonista sin necesidad de compañero gracioso de por medio, tal y como ocurre con Hora punta. Cinta que me gusta pero con la que a uno le entran ganas de matar cada vez que Chris Tucker empieza con sus payasadas. Una no viene mal, pero que cada dos por tres suelte chorradas hace que acabe con la paciencia del espectador.

Si os gusta el cine de acción con grandes dosis de comedia, dadle una oportunidad.

A continuación el tráiler:



martes, 18 de julio de 2017

pelicula: 2020 Los rangers de Texas

Italia es famosa por su gastronomía, sus grandes obras artísticas y por las grandes obras maestras dentro del movimiento cinematográfico del neorrealismo. Pero también Italia se hizo famosa, por aportar un buen puñado de cintas a las estanterías de los videoclubs en forma de exploitations. Este género se caracterizaba por copiar grandes éxitos de taquilla, como Mad Max, Rambo o Tiburón y hacerlo con menos medios e incluso bautizar algunas de estas cintas como si se trataran de secuelas del original. Los dos ejemplos más claros que ahora se me vienen a la cabeza sonTiburón 3, nada que ver con la saga inaugurada por Spielberg, cuyo título original era L'ultimo squaloTerminator 2, cuyo título original era Shocking Dark, y cuyo argumento nada tenía que ver con el film de Cameron. La entrada de hoy pertenece a este género y es una de sus películas más famosas.


Dirigida por uno de los directores más conocidos de este género, Joe D'Amato, la cinta nos cuenta como tras un holocausto nuclear una banda de malhechores tienen aterrorizado a un pueblo. Pero los habitantes del lugar recibirán la ayuda de un grupo de mercenarios, quienes lucharán para liberarles de los malvados.

Una vez leído el argumento, uno puede pensar que se trata de la enésima exploitation de Mad Max a la que hay que añadir Los siete magníficos. Y es que el gran problema de la cinta, reside en la mezcla de dos films tan distintos entre sí. Lo que hace que el resultado final de la propuesta se resienta. Otras exploitations se centran en un solo género al que plagiar, pero esta película decide subir las apuestas y ofrecer un 2x1. De esta forma el producto que llega a los espectadores es muy fallido.

Cierto es que las exploitation no se caracterizan por sus grandes guiones, dirección o interpretaciones. Pero al menos se esfuerzan en intentar ofrecer un film más o menos apañado. Algo que por desgracia no ocurre en este caso. Los intérpretes están horribles, muy sobreactuados. Las escenas de acción tampoco es que aporten mucho. Y está dirigida de forma muy pobre y plana. El gran problema reside en que la cinta se mueve más por determinadas set pieces que por la historia en sí, la cual da saltos en el tiempo y deja grandes lagunas sin explicar.


Esta cinta me llamó la atención siendo pequeño cuando la alquilé. Me dejó una sensación de meh, para pasar el rato y poco más. Hace poco la volví a ver y es una cinta muy mala. Menos mal que solo dura poco más de hora y veinte, pero es una duración que cunde en su sentido negativo. Pero es una película que hay que verla para creerla, para ver como no hay que hacer un film y ponerlo como ejemplo en las escuelas de cine.

Por si todo esto fuera poco, el director decide meter porque sí dos escenas que pretenden ser homenaje a El cazador, con la famosa escena de la ruleta rusa, y a La muerte tenía un precio y su reloj con música. Lo que hace que todo se vuelva más caótico de lo que ya era.

Si apreciáis vuestra salud mental no la veáis.. Horrible de principio a fin.

A continuación el tráiler:




domingo, 16 de julio de 2017

cortometraje: Zygote

Según reza el famoso dicho "las mejores esencias vienen en frascos pequeños" y también los venenos. Algo que, por fortuna, no ocurre con la entrada de hoy ya que es todo un regalo. En este cortometraje y en tan solo veinte minutos, su realizador nos ofrece una historia cargada de acción y terror y que no concede un momento de respiro a los espectadores.

Escrito y dirigido por Neil Blomkamp, la trama nos cuenta como Barklay (Dakota Fanning) y Quinn (Jose Pablo Cantillo) son los dos únicos supervivientes de una expedición minera en el Ártico. Alli tendrán que hacer frente a una amenaza desconocida.

La primera palabra que se me viene a la cabeza para definir este cortometraje es impresionante. Es el adjetivo que más se ajusta a lo que nos ofrece el director. Nada más comenzar el mismo comienza la acción, va directo al grano y no suelta el acelerador hasta la aparición de los títulos de crédito. Con este corto el realizador sudafricano nos muestra lo que podía haber sido su contribución al universo Alien.
Y es que el famoso film dirigido por Ridley Scott, es la primera referencia que a uno se le viene a la cabeza cuando termina el visionado. Blomkamp saca un gran partido al ambiente claustrofóbico del escenario donde el corto está ambientado. También uno puede ver observar un homenaje a La Cosa de John Carpenter. No solo por estar ambientado en un paisaje frío, sino también por el magnífico diseño de la criatura.

Con este cuarto cortometraje de su proyecto Oats Studio volume 1 formado, hasta ahora, por Rakka, Firebase y God: Serengeti, y de los próximos cortometrajes a estrenarse a lo largo del presente año el realizador sudafricano puede dar rienda suelta a su gran imaginación visual. Y es que el objetivo de estos cortos, y que pueden verse mediante Youtube o Steam, no es otro que el de transformar algunos de ellos en un largometraje según la acogida que tengan entre el público.

Con esta serie de cortometrajes Blomkapp vuelve a dar muestras de su talento y de paso quitar el mal sabor de boca que dejó entre sus seguidores la cancelación de Alien 5. Y es que Zygote es una gran aproximación a esta saga de ciencia ficción. No resulta complicado ver el homenaje que el realizador hace a Newt, encarnada por Carrie Henn en Aliens: el regreso, en el personaje interpretado aquí por Dakotta Fanning.

Lo mejor del corto es, sin duda, el diseño de la criatura. Pocas veces he visto un diseño tan brutal y que a la vez logre asustar e imponer tanto. No solo por la amenaza que supone para los protagonistas, sino también por su tamaño y la forma que tiene. La gran ventaja es que no se nos explica su origen o como fue descubierta. La acción arranca cuando se dispone a atacar a los dos únicos supervivientes de una expedición de 100 personas. Esto hace que los espectadores den su propia teoría acerca del monstruo, y que pueden ir desde un experimento fallido a un alienigena. El espectro de oportunidades es amplío, y es una baza que Blomkapp sabe jugar con soltura.

Si os gustan las dos primeras partes de la saga Alien y La cosa de Carpenter, este es un corto que teneis que ver sí o sí. En tan solo veinte minutos el realizador consigue ofrecernos un espectáculo de primer orden, en donde todos los aspectos técnicos e interpretativos están muy cuidados por lo que el resultado final es más que satisfactorio.

A continuación el teaser:






viernes, 14 de julio de 2017

musica: Top mejores cover vol. 4

En esta cuarta entrega vuelvo a traeros aquellas versiones de canciones que me gustan más que el original. Temas que forman parte de la historia del rock, y fueron versionadas por otros artistas diferentes al original y supieron darle un toque especial y aportar su propio estilo al tema que eligieron versionar. Así pues vamos a ver que temas forman parte de la entrada de hoy.

Canción: The man who sold the world. Artista original: David Bowie. El artista inglés compuso este tema para el que fue su tercer albúm. Una gran balada en la que el artista británico volvía a dar muestras de su talento y nos legaba una gran canción a la historia del rock.


Artista que realiza la versión: Nirvana. El grupo liderado por Kurt Cobain supo hacer una gran versión del tema de Bowie. Cobain y su banda supieron dar el toque perfecto y hacer suya la canción del artista británico que alabó el trabajo de la formación de Washington.



Canción: All along the watchtower. Artista original: Bob Dylan. El reciente ganador del Premio Nobel de Literatura ha legado a la historia del rock grandes canciones, una de ellas este tema versionado entre otros artistas por U2, Neil Young o David Matthews Band. Una buena canción rock pero que carece de la fuerza de una de sus versiones más famosas.


Artista que realiza la versión: Jimi Hendrix. Uno de los mejores guitarristas de la historia del rock y gran seguidor de Dylan, supo aportar su particular estilo y fuerza a esta canción. La guitarra y voz de Hendrix consiguen superar por mucho al original, y es una de las mejores versiones de la historia del rock.



Canción: Jolene. Artista original: Dolly Parton. La gran dama del country y ocasional actriz, nos cuenta una historia de amor en la que implora a una voluptuosa camarera que no se lleve a su hombre. Parton saca partido a su voz en el que es uno de los temas más conocidos de su amplia trayectoria.


Artista que realiza la versión: Miley Cyrus. La antigua niña Disney saca mucho partido a su voz y consigue dotar de más pasión a este tema de la que es su madrina Dolly Parton. Cyrus demuestra que, cuando se deja de escandalos varios, es una buena cantante. La canción que aquí os dejo es una buena prueba de ello.



Canción: Everybody needs somebody to love. Artista original: Solomon Burke.  Tema escrito por Solomon Burke, Bert Berns y Jerry Wexler y que ha sido versionado por diversos artistas como The Rolling Stones o Dusty Springfield. Un buen tema de blues al que su creador no supo sacar todo el partido posible, al contrario que hicieron los responsables de la versión más conocida de esta canción.


Artista que realiza la versión: The Blues Brothers. Los cómicos Dan Aykroyd y Jim Belushi llevaron a la gran pantalla las aventuras de estos dos hermanos creados en el programa Saturday Night Live, dispuestos a lo que sea con tal de salvar el orfanato donde crecieron. Los actores supieron imprimir muy buen rollo a esta canción que te alegra un mal día.


lunes, 10 de julio de 2017

libro: Cenizas

Tras la pausa que supuso su incursión en el género de aventuras, el escritor Juan De Dios Garduño vuelve al terror con la secuela de Y pese a todo uno de los trabajos que más alegrías le ha dado. Su regreso no podía haber sido mejor, a su regreso el escritor demuestra a sus lectores que no se le ha olvidado como asustarles e incluso se atreve a rozar el gore en determinados fragmentos del libro. Veamos pues que nuevas aventuras les deparan a los protagonistas de la primera parte, a la vez que conocemos a nuevos personajes y nos reencontramos con otros que ya aparecieron en El arte sombrío.

Diez años después de los sucesos de la primera parte, los supervivientes han rehecho sus vidas en Villa Salvación. Todo parece ir bien hasta que la amenaza de los albinos regresa, y esta vez no vienen solos.

A diferencia de la primera parte donde las relaciones entre los personajes primaban sobre la acción, en la secuela ocurre a la inversa. El autor decide poner las cartas sobre la mesa desde el comienzo de la novela, y ofrecer a sus lectores un relato que apenas concede un momento de respiro y que engancha desde el principio. Al igual que ocurría en Y pese a todo, aquí no hay lugar para los golpes de humor. El paisaje y situaciones que nos describe el autor van acordes al mundo apocalíptico donde se desarrolla la acción: un mundo frío y desolado, donde el sol está oculto por las nubes y apenas hay espacio para el amor y la esperanza.

El gran acierto del libro es, sin duda alguna, el sorprendente giro que sirve de enlace entre éste con Y pese a todo y El arte sombrío. Una trilogía inesperada en donde los personajes de uno y otro solo cruzan sus caminos en Cenizas. Esta revelación hace que tengamos que ver los hechos acontecidos en la primera parte bajo una nueva perspectiva. Y nos muestra que todos los acontecimientos forman parte de una partida, en la que los personajes son los peones de fuerzas poderosas.

Que Stephen King es una de las grandes influencias del autor es algo evidente. No resulta complicado ver el peso del novelista de Maine en esta obra. Sobre todo por la aparición del villano principal que recuerda, y mucho, a la némesis principal de los protagonistas de Apocalipsis y La torre oscura. Pero en su nueva obra el escritor sevillano también rinde homenaje a Lovecraft en un par de momentos bastante sangrientos. Incluso lanza un par de guiños a obras de otros compañeros de letras en un par de instantes de la novela.
El villano es de lo mejor de esta novela, y cuya presentación en El arte sombrío nos mostraba tan solo una pequeña parte de lo que podía llegar a hacer y el alcance de sus poderes. Algo que en Cenizas lo hace con mucha mayor amplitud. Y pese a ello uno entiende la motivación de sus actos, una vez se nos revelan los mismos, pese a ser más que reprobables.

Con esta nueva obra el autor nos ofrece un festival de desmembramientos y sangre que hará las delicias a los aficionados al terror más sangriento. Con esta novela Juande da rienda suelta a su vena más cabrona, nos regala muertes bastante escabrosas y nos presenta a dos personajes humanos que no tienen nada que envidiar a los monstruos albinos, puesto que son capaces de cometer las mayores atrocidades sin arrepentimiento ninguno. Mientras que matar está en la naturaleza de estos seres sobrenaturales, las muertes a cargo de los seres humanos es por simple placer.

En esta secuela el escritor nos describe no pocas secuencias de acción, y demuestra tener bien cogido el pulso a la hora de narrarlas. Para ello se sirve de un lenguaje bastante cinematográfico y nos pone en situación enseguida. Algunos de estos momentos resultan impresionantes, sobre todo con los diversos encadenados de muertes que se van sucediendo, donde unos pocos párrafos le bastan al autor para cargarse a la gente de un plumazo, o en la parte final del libro cuando no paran de sucederse los acontecimientos.

Una segunda parte que no decepcionará a aquellos que disfrutaron de la primera. Con su vuelta al terror Juande demuestra tener bien cogido el tono a este género, tanto en la creación y descripción de personajes como a la hora de narrar los instantes más sangrientos y cargados de adrenalina. Así Cenizas equilibra la balanza intimista que tenía Y pese a todo, con altas dosis de adrenalina.

Un buen libro que nos trae de vuelta al terror a uno de los autores clave de este género de un tiempo a esta parte en nuestro país. Esperemos que, tal y como ocurrió con su primera parte, la secuela sea adaptada a la gran pantalla. Ya que cuenta con los elementos necesarios para ser trasladada al cine, y ofrecernos un espectáculo tan entretenido como lo fue Extinction.











sábado, 8 de julio de 2017

musica: Top mejores cover vol. 3

Y seguimos con los que son, en mi opinión, algunos de los mejores cover de la historia de la música. Canciones que prefiero por encima de la original, sin que por ello ésta sea mala en absoluto. Y de paso os descubro algunas que tal vez no os sonaban en absoluto. Así pues vamos con esta tercera entrega.

Canción: I only want to be with you. Artista original: Dusty Springfield.
La artista británica conoció el éxito en la década de los sesenta tras la separación del grupo "The Springfields" del que formaba parte con esta canción. Tras este tema y durante buena parte de los sesenta conoció el éxito, pero la entrada del rock psicodélico hizo y de la cultura hippie hizo que poco a poco empezase a perder popularidad. Esta canción desprende muy buen rollo y te alegra un día triste.


Artista que realiza la versión: Volbeat.
El grupo danés de heavy metal deja de lado todo el buen rollo que transmitía el tema original, para transformarlo en una canción donde las guitarras eléctricas tienen un peso importante. Un tema cañero para ponerse las pilas, en el que uno no puede evitar mover los pies y mover la cabeza al ritmo de la música.


Canción: California dreamin'. Artista original: The mamas and the papas.
Uno de los grandes grupos pop estadounidenses de la década de los 60, y que hizo de este tema uno de sus grandes himnos junto a Monday Monday. El tema fue compuesto en Nueva York, debido a la nostalgia de uno de sus miembros por California. Esta canción ha sido objeto de varias versiones, entre ellas R.E.M, José Feliciano o The Beach Boys en dos ocasiones. Una canción melancólica y uno de los grandes temas de la historia del rock.


Artista que realiza la versión: The Beach Boys.
Uno de los grupos californianos por excelencia supo dar otro toque y visión a este tema. La razón de que prefiera esta versión a la original fue que la escuche antes, eso unido a que me gusta mucho el grupo de Brian Wilson hace que me guste más esta canción. Además el toque rockero que le ponen le sienta bastante bien.


Canción: Whisky in the jar. Artista original: Thin Lizzy
Una famosa canción irlandesa que narraba la historia de un bandolero traicionado por una mujer, y que ha sido objeto de diferentes versiones por grupos como The Pogues, The Dubliners o Roger Whitaker. La banda irlandesa grabó esta canción en la década de los 70, y es uno de sus grandes himnos junto con Boys are back in town y Jailbreak.


Artista que realiza la versión: Metallica.
Grabada a finales de los 90 por la banda californiana y que fue incluida en su álbum de versiones Garage Inc. El grupo liderado por James Hetfield sabe dar un toque mucho más rockero que el original, lo que sin duda favorece el resultado final de la canción. Una canción que cuantas más veces la oyes, más te gusta.


Canción: Tonight will be fine. Artista original: Leonard Cohen.
De nuevo vuelve a aparecer el artista canadiense. Pese a tratarse de una balada Cohen le da un ritmo demasiado acelerado, lo que hace que la música no termine de casar del todo con la letra. Lo que es una pena, puesto que Cohen ha sabido dar con la tecla en otros temas románticos suyos con Suzanne a la cabeza. Algo que aquí no sucede.


Artista que realiza la versión: Teddy Thompson.
El artista británico supo dar con la tecla adecuada y realizar una gran versión del tema de Cohen. Sabe dar el tono adecuado y hacer suya esta canción del cantante canadiense. Una de mis canciones favoritas y que me gusta oír de vez en cuando.




jueves, 6 de julio de 2017

musica: Top mejores cover vol. 2

Tal y como ocurrió en la entrada anterior, hoy de nuevo os traigo versiones de canciones que me gustan más que la original. Lo que no quiere decir que la composición original no me guste, solo que  la prefiero la versión  por el ritmo que le da el grupo o artista que la versiona, la pasión que pone o ponen al hacerlo o porque forma parte importante de mi vida y me trae bonitos recuerdos. Estas son las versiones de hoy.

Tema: Chelsea Hotel no 2. Artista original: Leonard Cohen.
El recientemente fallecido cantante canadiense, nos legó un buen puñado de grandes temas a la historia de la música. Este en concreto, nos cuenta la noche de pasión que pasó con Janis Joplin en el mencionado hotel en Nueva York. Una de sus canciones más famosas y aún así, este tema está varios pasos por detrás de otros como Aint no cure for love o Take this waltz.


Artista que la versiona: Rufus Wainwright.
No era la primera vez que este cantante versionaba al canadiense, puesto que lo hizo también con Hallelujah. En esta ocasión el propio Cohen daba su bendición a esta versión. Rufus consigue poner más sentimiento a esta historia de amor, a diferencia del tono pausado tan característico de Leonard Cohen. Una gran canción sin duda alguna y consigue emocionarme más que la original.


Tema: Bridge over troubled water. Grupo original: Simon y Garfunkel.
El primer corte del último álbum de este famoso grupo y que marcaría la separación de la formación. La canción fue interpretada por Art Garfunkel y ha sido interpretada por varios artistas. Algunos de estos cantantes fueron Aretha Franklin, Elvis Presley o Bonnie Tyler por destacar algunos nombres. Un gran tema sin duda alguna, pero que carece de la fuerza que le supieron imprimir aquellos que la versionaron.


Artista que la versiona: Johnny Cash.
El hombre de negro por excelencia del  rock volvió a conseguir una mejor versión que la original. En esta ocasión unió su talento al de Fionna Apple, y consigue poner más sentimiento que Garfunkel. La voz y guitarra de Cash se ajustan como un guante a la composición del famoso grupo de Nueva York, y el acompañamiento de Apple no hace sino mejorar este tema.


Tema: Your song. Artista original: Elton John.
El famoso artista británico tiene a sus espaldas un buen puñado de grandes temas del rock. Esta es una de sus composiciones más famosas, y aún así no le pone todo el sentimiento necesario que esta balada requería . Algo que, por contra, si consiguió el artista que la versionó.


Artista que la versiona: Ewan Mcgregor.
Perteneciente a la banda sonora de la cinta Moulin Rouge, el que fuera Obi Wan Kenobi de las precuelas de Star Wars da muestras de sus dotes vocales al interpretar el tema de Elton John. A diferencia del original, el actor escocés sabe imprimir la fuerza y pasión necesarias para conseguir emocionar a los espectadores. La canción es una adaptación de la original, pese a ello considero esta versión superior a la original.


Tema: Vientos del pueblo. Artista original: Los lobos.
Grupo folk famoso en los 70 y que alcanzó gran popularidad al versionar el famoso poema de Miguel Hernández. Si bien la versión que hicieron era hija de su tiempo, con los cambios políticos y sociales que se estaban produciendo la composición del poeta alicantino invitaba a todo, menos a hacer un tema animado.


Artista que la versiona: Loquillo.
Nuestro hombre de negro por excelencia aporta su sobriedad a este tema. Con su voz profunda saca todo el partido posible al poema de Miguel Hernández. El cantante catalán sabe dar la entonación adecuada y rehuye de la versión hecha por Los lobos. Una gran versión y uno de mis temas favoritos dentro de la carrera del Loco.




martes, 4 de julio de 2017

musica: Top mejores cover vol.1

El mundo de la música al igual que el cinematográfico también tiene sus propias versiones de un mismo tema. Algunas son más acertadas que otras, en la entrada de hoy pondré algunos ejemplos de algunos temas que, en mi opinión, mejoran al original. Con esto no quiero decir que el original sea malo, tan solo que prefiero la versión que hizo el artista de turno. Ya sea por lo que me transmite, por el sentimiento que el artista pone en la canción o por el tono que tiene éste es mi particular primer volumen de versiones de canciones. Para hacer la comparición pondré tanto el original como la correspondiente versión.

Tema: I can't just get enough. Artista original: Depeche Mode.
Uno de los grupos esenciales dentro de la música electrónica de los años 80, y autores de algunos himnos de este género musical como Enjoy the silence o Personal Jesus. Si bien no se le puede poner ningún pero a este tema, me quedo con la versión que realizó el grupo femenino The Saturdays ya que sacan todo el jugo a un tema que podía transmitir mucho más buen rollo.

 

Grupo que realiza la versión: The Saturdays.
Formación británica al igual que Depeche Mode, estas chicas consiguen transmitir todo el buen rollo que se intuía en la canción original. Independientemente de su belleza, tanto la canción como el videoclip consiguen animarte y hacer que los pies se muevan al ritmo de la música. Un gran versión para alegrar un día triste.


Tema: Nothing compares to you. Artista original: Sinead O'Connor.
Una de las más bellas baladas de los años 90 a cargo de esta cantante irlandesa, en donde se nos narraba la trágica historia de amor entre un hombre y una mujer. El videoclip se hizo famoso por estar rodado en un primer plano del rostro de la artista. Un buen tema que consigue tocar el corazón de todo aquel que la escucha, ya sea por vez primera o no.


Grupo que realiza la versión. Stereophonics.
La voz rota de su cantante pega mucho mejor a esta trágica historia de amor. Kelly Jones consigue transmitir más sentimiento que Sinead. La banda galesa consigue hacer suyo una canción, que irá ligada por siempre a la figura de su artista original. Un tema muy emocionante y logra ponerme un nudo en la garganta.


Tema original: Hurt. Artista original: Nine Inch Nails.
Trent Reznor es el único miembro de esta banda y el encargado de tocar la mayoría de instrumentos en el estudio, con la excepción hecha de la batería, y que al salir de gira recluta a otros miembros para lograr sacar los conciertos adelante. Un tema triste al que sin duda se le podía haber sacado mucho más, algo que el artista que viene a continuación logró hacer.


Artista que realiza la versión: Johnny Cash.
Con este nombre poco más hay que decir. Uno de los grandes de la historia del rock, poseedor de una voz rota y autor de grandes himnos de este género musical. Uno de sus últimos temas antes de fallecer y que consigue poner la piel de gallina a todo aquel que la escucha. Sin duda es una de las mejores versiones de la historia del rock jamás hechas, y consigue reflejar el arrepentimiento de acciones pasadas.


Tema: Nothing else matters. Artista original: Metallica.
Uno de los grandes temas de la banda de San Francisco y una de sus canciones más famosas. Es una gran balada y que consigue emocionar siempre que la escuchas. La voz de Hetfield le sienta bien a esta canción, pero me quedo con la versión que hizo el artista que viene a continuación. Si bien me gusta mucho este tema, al igual que ocurre con el resto de canciones de la entrada de hoy me quedo con la versión por lo que logra transmitirme.


Artista que realiza la versión: Lucie Silvas.
La voz dulce de la cantante al piano consigue sacar, al menos en mi opinión, mucho más jugo a esta balada. Sin desmerecer en absoluto a la de Hetfield, Silvas acompañada de una orquesta y sentada al piano consigue ponerme un nudo en la garganta y da un ritmo pausado que le siente muy bien a una de las grandes baladas heavy de la historia de la música.


jueves, 29 de junio de 2017

libro: El planeta muerto

La ciencia ficción puede ser abordada desde varias facetas. Ya sea en su variante más seria o a la más desenfadada, este género literario o cinematográfico da mucho juego a todos aquellos autores o directores que se acerquen al mismo. En el caso de la entrada de hoy, el autor ha decidido escoger el terror y ofrecernos una novela corta que se lee en un suspiro.

Escrita por Magnus Dagon, la novela ambientada en el futuro nos cuenta como el embajador Alpha Trion es enviado al planeta muerto del título, para investigar lo que ocurrió allí y lo que le pasó a tres héroes de una guerra pasada y decidieron quedarse allí. Nada más llegar, nuestro protagonista vivirá una pesadilla difícil de olvidar y conocerá a los objetivos de su misión: Azazel, un androide con conciencia propia; Erxen, un alienigena experto en bioquímica y al humano Corin, experto piloto y hábil estratega militar.

Una vez más el autor ha decidido enclavar su obra dentro de la ciencia ficción, donde ha escrito buena parte de sus novelas y al que parece tener un aprecio especial. Si en anteriores libros había incluido gotas de space opera, en esta ocasión ha escogido rendir homenaje a la vertiente más terrorífica de este género y que tiene en Alien u Horizonte final algunos de sus mejores ejemplos.

La novela se encuentra estructurada en tres partes relacionadas entre sí, cada una ambientada en cada uno de los mundos creados por estos héroes de guerra con sus propias características. Cada uno es peor que el anterior, sobre todo a causa de sus creadores quienes han perdido toda cordura y en su cabeza solo queda sitio para la locura. Por ello nuestro protagonista ha de cuidar cada uno de sus actos y palabras, para evitar que los antiguos héroes desaten su furia sobre él.

El principal elemento a destacar del libro es la construcción de los personajes y la relación entre ellos. A medida que Alpha va descubriendo la verdad, se irá dando cuenta que su misión es más complicada de lo que parecía en un principio y su función puede ser la de un peón.

Otro elemento a destacar son los cambios que va sufriendo el protagonista, a medida que va avanzando por cada uno de los mundos. Cada una de las transformaciones guarda relación con el mundo por el que ha pasado, cada una más aterradora que la anterior. Y se producirán tanto a nivel físico como mental.

El autor nos presenta a los antiguos héroes muy alejados de su faceta que les hizo famosos. Los celos, la desconfianza, la búsqueda de poder hacen que los antiguos aliados se miren con recelos los unos de los otros. Y esto hará que cada uno utilice a Alpha en su propio beneficio, lo que acabará teniendo sus consecuencias sobre el protagonista de la novela, quien se irá contagiando del clima malsano del planeta y sus habitantes.

El único punto en contra sobre el libro es su longitud. Más páginas le hubieran venido bien para resolver las posibles dudas a los lectores sobre algunos puntos .Como por ejemplo quienes eran los enemigos o como funciona la sociedad y como se dividen. Si bien el autor nos explica el pasado de cada uno de los personajes atrapados en el planeta muerto, no ocurre lo mismo con los sucesos escritos unas líneas atrás. Sin duda la novela se hubiera visto beneficiada de ello.

Una novela corta recomendable, escrita en dos columnas por página y que se lee en un suspiro si sois ávidos lectores.



lunes, 26 de junio de 2017

pelicula: Wonder Woman

Tras los fallidos intentos de otras cintas de superheroínas como Catwoman, Elektra o Supergirl saldados en fracasos tanto económicos como en crítica y público parece ser que ahora Wonder Woman ha dado con la tecla adecuada. Tras el buen sabor de boca que dejó su participación en Batman v Superman: el amanecer de la justicia, la guerrera amazona disfruta de su película en solitario y supone la mejor película, hasta ahora, del universo cinematográfico de DC y sirve de aperitivo ante la esperada adaptación de La liga de la justicia.

Dirigida por Patty Jenkis y guión de Allan Heinberg, el argumento de la película es el siguiente: Diana (Gal Gadot) es una princesa amazona que vive en una isla paradisiaca oculta. Tras la llegada del piloto norteamericano Steve Trevor (Chris Pine), Diana abandonará su hogar y se unirá a Steve para luchar en la primera guerra mundial para derrotar al ejercito alemán que cuenta entre sus filas con el malvado general Erich Ludendorff (Danny Huston) y la perversa química Maru (Elena Anaya) y desbaratar los planes de Ares, Dios de la guerra.

Tras las buenas críticas y opiniones tanto por parte de la prensa especializada como de amigos, ayer vi la cinta protagonizada por Gadot. Si bien comparto parte del entusiasmo, no estoy del todo de acuerdo con aquellos que ponen al film notas altas. Cierto es que se trata de una buena película, con interpretaciones y dirección bastante correctas, y aún así al universo cinematográfico de DC le quedan cosas por pulir hasta llegar al nivel alcanzado por Marvel.

Antes de destacar las virtudes de la película, en primer lugar voy a señalar, al menos en mi opinión, sus principales defectos. El primero de ellos es el uso del CGI, en según que momentos la utilización de los efectos especiales por ordenador cantan por soleares. Y es algo molesto, estamos hablando de una producción de cientos de millones de dolares. ¿En serio me estás diciendo que no habéis tenido presupuesto suficiente para pulir los mismos y ofrecer un mejor acabado de los mismos?

Otro de los defectos es el doblaje. La voz de Gadot y de los personajes encarnados por Robin Wright y Connie Nielsen, tía y madre de Diana respectivamente, no me acabó de convencer del todo. No digo que sea horrible, pero con los buenos dobladores en nuestro país es algo que chirría. Algo que no ocurre con el resto de protagonistas principales, en este aspecto se podría haber hecho mejor y cuidar este apartado.

La pelea final contra el villano no termina de ser todo lo épica que prometía cuando comenzó. Si bien en un principio apuntaba maneras, la misma acaba de forma demasiado precipitada y deja con la miel en los labios a los espectadores.

Y por último es la cámara lenta, marca de la casa de su productor Zack Snyder. En no pocas ocasiones la directora hace uso de la misma. Una vez no molesta, pero cada vez que hay una secuencia de acción ya aparezca la protagonista o no se use termina por resultar repetitivo.

Pero no todo van a ser palos. Entre los puntos a favor de la cinta hay que destacar la labor de su directora. Tras debutar en Monster y dirigir episodios de series como Arrested Development o The Killing, la realizadora da el salto al blockbuster en su regreso al cine. Y su retorno a la gran pantalla se ha saldado con una buena cinta. Jenkins sabe dar las dosis justas de acción, drama y comedia sin que ningún elemento quede por encima del resto.

Otro de los elementos es la interpretación de Gadot. Tras el buen sabor de boca que dejó en su breve aparición en la ya mencionada Batman v Superman, la intérprete israelí consigue hacer suyo un papel y hacer olvidar parte de las críticas por su elección a la hora de interpretar a la amazona, ya sea por su falta de pecho o por no tener el cuerpo más tonificado. Una vez vista la cinta, la actriz ha conseguido cerrar bocas y demostrar que su elección fue más que acertada. Aporta las dosis necesarias de carisma y belleza y hace suyo un personaje que ya interpretó para la televisión Linda Carter.

El resto de intérpretes también hacen una buena actuación, Huston compone un buen villano y lo mismo ocurre con Anaya. Pine demuestra ser más que una cara bonita en un par de instantes del film y su químca con Gadot es evidente.

No se me olvida destacar que con esta cinta, DC consigue estar un poco más cerca de Marvel en cuanto a adaptaciones de superhéroes se refiere. Aún les queda un largo camino por recorrer, puesto que han hecho el camino a la inversa que su rival. En vez de presentar a los personajes y hacer que se junten en una única película, primero harán su película conjunta, La liga de la justicia, y luego Aquaman, Cyborg y Flash contarán con su propio film. Pero este es el camino a seguir para futuras películas.

Una cinta entretenida en donde sus dos horas y pico de metraje pasan volando y que guarda no pocos parecidos con la película Capitán América: el primer vengador. Tanto en una cinta como en otra se nos cuenta como ambos héroes luchan en dos de las grandes guerras de la historia, Wonder Woman en la primera y el capi en la segunda, nos narran sus orígenes y se enfrentan a sus peores enemigos haciendo uso de sus poderes y habilidades.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: la dirección de Jenkins y la interpretación de Gadot.
Lo peor: el uso del CGI en determinadas escenas.
La(s) secuencia(s): Wonder Woman saliendo de las trincheras y enfrentándose al ejercito alemán y la pelea final contra Ares.
El momento: Diana y Steve en el barco por la noche.
La imagen: Ares formando su armadura.
La frase: ¿Cómo consiguen las mujeres pelear con este vestuario? Diana a Steve.

A continuación el trailer:


jueves, 22 de junio de 2017

musica: top temas de cine vol. 1

Cine y música forman un binomio perfecto. Desde la aparición del cine sonoro no han sido pocos los temas que han pasado a la historia del cine. En la entrada de hoy voy a hablar de algunos de estos temas, que consiguen animarte o traer a tu mente la escena o momento al que van ligados. En esta primera entrega alternarán los más movidos con otros más tranquilos. Pero todos ellos tienen en común el ser muy conocidos.

Il Triello. Autor: Ennio Morricone. Película: El bueno, el feo y el malo. Tema que supone el corte final de la banda sonora y que acompaña a uno de los momentos más reconocidos del famoso spaghetti western dirigido por Sergio Leone. Música y montaje forman uno de los mejores, y más reconocidos momentos de la filmografía del famoso director italiano. Los silencios y los duelos de miradas entre los protagonistas supuso un gran broche de oro, en lo que fue su última película junto a Clint Eastwood. Uno puede cerrar los ojos y revivir la tensión del momento entre los personajes para hacerse con el tesoro escondido en el cementerio.


Lara's Theme. Autor: Maurice Jarre. Película: Doctor Zhivago. En la que fue su segunda colaboración con David Lean tras Lawrence de Arabia, el compositor Maurice Jarre creó uno de los temas más románticos de la historia del cine y que por siempre irá asociado a la actriz Julie Christie. La melodía compuesta por Jarre fue utilizada décadas después en el anuncio de la lotería de Navidad, pero los cinéfilos saben que estas notas pertenecen a una de las películas más románticas del cine y a uno de los títulos más famosos dentro de la filmografía de su director.


Tema de La gran evasión. Autor: Elmer Bernstein. Película: La gran evasión. Uno de los temas más reconocidos del cine, y que supuso la segunda colaboración entre compositor y director tras Los siete magníficos. De nuevo Bernstein supo dotar de emoción a la película ambientada en un campo de prisioneros de guerra. Las primeras notas irán siempre asociadas a las peripecias de Steve Mcqueen y compañía, en una de las cintas más entretenidas de la historia del cine y con uno de sus finales más amargos. Pese a ello es una de las cintas más reconocidas y famosas ambientadas en la Segunda Guerra Mundial-


Tema de La lista de Schindler. Autor: John Williams. Película: La lista de Schindler. El compositor John Williams dejaba de lado la épica de algunos de sus composiciones más famosas, para emocionar a los espectadores en colaboración con el violinista Ithak Perlman. La melodía consigue llegar al corazón de los espectadores y se forme un nudo en la garganta, en lo que supuso el primer Oscar para Steven Spielberg y supuso la enésima colaboración entre Williams y el considerado Rey Midas de Hollywood.


Tara's Theme. Autor: Max Steiner. Película: Lo que el viento se llevó. Una de las epopeyas más grandes de la historia del cine y que supuso la adaptación a la gran pantalla de la novela homónima escrita por Margaret Mitchell. A través de los años los espectadores serán los testigos de la tormentosa historia de amor entre sus protagonistas Rhett Butler y Scarlett O'Hara  a través de los años. Una de las melodías más famosas de la historia del cine y supone un gran acompañamiento a esta trágica historia de amor protagonizada por Vivien Leigh y Clark Gable.


domingo, 18 de junio de 2017

documental: Jiro dreams of sushi

La cocina está más de moda que nunca. Gracias a concursos como Masterchef en cualquiera de sus ediciones o programas como Pesadilla en la cocina la gastronomía está llamando la atención a un montón de personas. El mundo del cine no podía permanecer ajeno a este fenómeno, no solo con películas como Chef o Sin reservas sino también con diversos documentales que muestran a los espectadores parte de los secretos que rodean este mundo. Precisamente la entrada de hoy nos muestra uno de los platos por excelencia de la cocina japonesa, el sushi, y a uno de sus maestros poseedor de un restaurante galardonado con tres estrellas Michelin.

Dirigido en 2011 por David Gelb, la cinta nos presenta a Jiro Ono un maestro del sushi con 85 años y propietario del restaurante Sukibayashi Jiro, situado en una estación de tren con una capacidad para únicamente 10 comensales. Pese a ello su establecimiento posee la más alta distinción en cuanto a estrellas Michelin se refiere, y para comer se necesita reservar con un mes de antelación.

Muy interesante documental elaborado mediante entrevistas tanto del propio Jiro, como de sus dos hijos y el crítico gastronómico Masuhiro Yamamoto. A través de sus testimonios conocemos un poco la figura del chef, y su obsesión por elaborar la pieza de sushi perfecta. Algo que le ha obsesionado desde sus comienzos en este mundo e intenta transmitir a su hijo mayor, llamado a heredar el negocio familiar una vez Jiro fallezca.

Una de las partes más curiosas del documental tiene lugar en el mercado de pescado de Tsukiji, donde Jiro y su hijo compran el pescado para elaborar el sushi. A la hora de adquirir la materia prima acuden solo a quien vende lo que necesitan, ya sea atún, camarones o anguilas por citar algunos ejemplos. Cada uno de estos vendedores es especialista en vender únicamente ese determinado producto, por lo que cuidan la calidad de los mismos y ofrecen lo mejor de lo mejor a sus clientes. Esto se traduce en una cocina de temporada, dependiendo del tipo de pescado de la época elaboran unas piezas u otras.

Otro de los elementos a destacar es el momento donde se muestra a los espectadores el duro aprendizaje al que se ven sometidos los aprendices de sushi. Algunos de ellos no llegan a superar el día de formación, debido a las duras condiciones de trabajo a la que se ven sometidos. Esta formación puede durar hasta diez años, pero es algo gratuito por parte de Jiro y los aprendices no han de pagar por ello. Pero ya saben a lo que se arriesgan, puesto que tanto Jiro como su hijo mayor son muy estrictos en lo que a trabajar en su establecimiento se refiere.

Pero el documental también nos muestra partes amargas de la vida de Jiro. Como cuando rememora su dura infancia o las largas jornadas laborales cuando sus hijos eran pequeños. Esto hacía que apenas tuviera tiempo para verlos y cuando llegaba antes, el hijo menor decía que había un extraño en casa. Pese a que Jiro lo recuerda con una sonrisa, es un momento cuanto menos trágico puesto que muestra a los espectadores la otra cara de la vida de los chef y su duro ascenso hacia la fama.

Otra prueba del duro carácter de Jiro es cuando explica a la cámara como dejó que sus hijos acabaran el bachiller, pero no les permitió ir a la universidad para seguir con su formación como cocineros. Para el chef cobra más importancia el trabajo que la formación académica, algo que no parece importarle a sus hijos y nos muestra la importancia de la figura paterna en Japón.

Hacia el final del documental el director enseña a los espectadores una cena en la que participan el crítico gastrónomico y sus invitados, y el método de Jiro a la hora de servirlos. De esta forma se nos muestra como a las mujeres les sirve bocados más pequeños o si alguien es zurdo, como el propio Jiro, las siguientes piezas del menú de degustación les serán servidas por la izquierda. Y esto es algo en lo que en documental hace especial hincapie, en los pequeños detalles y el mimo que Jiro pone a la hora de elaborar las piezas de sushi.
Tal y como afirma en un momento del documental el crítico gastronómico, el restaurante de Jiro está hecho para que la gente coma y se vaya sin poder hacer tertulia alguna. Es para gente que le guste comer rápido y no de forma lenta. Así Jiro elabora las piezas en unos segundos, para que sean comidas en un instante y pasar a la siguiente pieza de sushi.

Uno de los momentos más emocionantes del documental tiene lugar en el tercio final, y ocurre cuando Jiro viaja a su pueblo a visitar a sus antiguos amigos. En estos momentos es cuando el chef nos muestra su faceta más relajada, sonriendo sin parar y gastando bromas. Nada que ver con la cara mostrada hasta entonces.

Un documental imprescindible tanto para los amantes del sushi como para los de la cocina en general.

A continuación el trailer:











miércoles, 14 de junio de 2017

libro: Disparate nacional. El cine de Mariano Ozores

A la hora de nombrar a los grandes directores del cine español, los primeros nombres que a uno se le vienen a la cabeza son Luis García Berlanga, Luis Buñuel, Juán Antonio Bardem o Pedro Almodóvar por decir algunos ejemplos. Pero luego también tenemos a un realizador que, si bien no tiene el mismo reconocimiento que sus compañeros de profesión, fue uno de los más taquilleros en nuestro país. A pesar de ser famoso por sus comedias, también trabajó en otros géneros tal y como nos descubre el autor a lo largo de las páginas de este volumen.

Escrito por Javier Ikaz el libro supone un exhaustivo repaso exhaustivo a la filmografía al completo de Mariano Ozores. Desde sus inicios en los 60 hasta los años 90 el realizador de Los bingueros o No hija no, el realizador trabajó con no pocas estrellas de estas décadas y era capaz de saltar de un género a otro. Algo que sus detractores le han echado en cara en no pocas ocasiones.
Ozores era capaz de pasar de una comedia junto a sus hermanos Antonio y José Luis, a realizar un musical a mayor gloria de Peret o Manolo Escobar o dirigir una de sus escasas incursiones en el drama y uno de los títulos más desconocidos dentro de su filmografía, como fue La hora incógnita. Era un realizador que no solía negarse a casi ningún proyecto que caía en sus manos, lo que hace que tenga títulos más afortunados que otros a lo largo de una carrera cercana a los 100 títulos entre cine, televisión y películas directas a vídeo.

A lo largo de sus poco más de 300 páginas el autor nos ofrece un breve resumen y expresa su opinión sobre cada una de las cintas. Para ello utiliza un lenguaje cercano y sin tecnicismos, es como si Ikaz nos invitara a unas cañas y durante diversas sesiones nos desgranara una por una cada una de las películas. Algunas salen mejor paradas que otras, pero la nota en general a la filmografía de Ozores es apto.

El libro descubre a los seguidores del realizador algunos títulos menos conocidos que otros más famosos. Además del citado La hora incógnita, Mariano también hizo los documentales Morir en España e Historia de la fiesta y la cinta infantil Su alteza la niña. Cintas que no pasaban de ser meros encargos, y sirvieron para que el realizador fuera cogiendo experiencia de cara a futuros trabajos en los que poco a poco iría sintiéndose más cómodo y ambientadas en su mayoría dentro de la comedia, con más o menos gotas de drama.

Dos son las principales señas de identidad del cine de Ozores. La primera es que tanto en su primera época, como en las posteriores solía trabajar con el mismo plantel de intérpretes. Así no es extraño ver en buena parte de su filmografía a las parejas formadas por Gracita Morales y José Luis López Vázquez; Lina Morgan y Alfredo Landa y la más reconocible Andrés Pajares y Fernando Esteso en su etapa más famosa y con la que muchos aficionados al cine le identifican.
La segunda eran sus guiones ligeros y cuya única pretensión eran las de entretener a los espectadores. Éstos fueron incluyendo más dosis de mala baba, sobre todo desde la muerte de Franco e incluían no pocas bromas sobre la situación política y con referencias culturales a la época. Por ello buena parte del cine de Pajares y Esteso hoy ha quedado desfasado, parte de las mismas se pueden entender si se ha vivido en el tiempo en que fueron hechas o tienes a alguien que te las explique. En caso contrario uno no termina de comprenderlas del todo

Vistas hoy día buena parte de la filmografía de Ozores no podrían hacerse sin que las asociaciones de mujeres o los colectivos en defensa de los derechos de los homosexuales se lanzaran al cuello del director. Los tiempos han evolucionado y se han vuelto más políticamente correctos, algo que no ocurría tiempo atrás y en donde se podían hacer bromas sobre los gays y sacar mujeres ligeras de ropa a la mínima de cambio sin pensar en las consecuencias. Tal vez por esto se le ha acusado al realizador en no pocas ocasiones de machista, algo que ha negado en no pocas entrevistas.

El único pero que se le puede encontrar al libro es que el autor no termina de ser del todo imparcial con el cine de Ozores. La gran mayoría de cintas reseñadas salen bien paradas, y las que no lo hacen no termina de explicar del todo las razones por las que ese título no ha acabado de convencerle del todo. En este aspecto el autor no se "moja" tanto en las que le gustan como las que no. Sin duda hubiera sido interesante conocer porque unas le gustan más que otras, los recuerdos que tiene de las mismas, etcétera.

El libro se encuentra profusamente ilustrado, tanto con los carteles de las cintas y series nombradas como de diferentes fotogramas de las mismas y de las fotografías y pequeñas biografías de algunos de los colaboradores más habituales dentro de la amplía filmografía del realizador.

Un libro que sirve para reivindicar la figura de uno de los realizadores españoles más criticados pero que a su vez cuenta con no pocos seguidores. Una vez más la editorial Applehead Team vuelve a dar en el clavo al traernos este tipo de libros, necesarios para los que nos críamos con los videoclubs y que nos mantiene, al menos en mi caso, con una sonrisa nostálgica en la boca al recordar algunos de los títulos reseñados por el autor.

A continuación el trailer que se hizo para el lanzamiento del libro:





jueves, 8 de junio de 2017

pelicula: C.I.A nombre en clave Alexa

Falcon Crest fue uno de los culebrones estadounidenses más famosos en la década de los 80. A lo largo de 9 temporadas los espectadores fueron testigos de las peripecias de sus protagonistas. Al acabar la misma, sus intérpretes tuvieron que ganarse los garbanzos de otra forma. Uno de ellos fue Lorenzo Lamas, protagonista de la entrada de hoy y que vivió una carrera discreta dentro del cine de acción destinado a los videoclubs, pero también reverdeció viejos laureles gracias a la serie Renegado. Hoy analizamos aquí una de esas cintas, en donde coincidió con la que era su esposa en aquella época.

Dirigida en 1992 por Joseph Merhi y con guión de Ken Lamplugh y John Weidner el argumento de la película es el siguiente: tras el fallido robo de un microchip oculto en el cuerpo de un muerto, la ladrona Alexa (Kathleen Kinmont) es arrestada por el detective Murphy (O.J. Simpson) y liberada a continuación por el agente de la CIA Marc Grauer (Lorenzo Lamas). La agencia le ofrece a Alexa recuperar a su hija a cambio de ayudarles a recuperar el microchip que se encuentra en manos de Victor Mahler (Alex Cord) antigua pareja de Alexa.

Como se puede ver por la sinopsis, la misma es bastante simple y sigue más o menos los tópicos del cine de acción de serie B: protagonista guapo y cachas que se pasa por el forro las ordenes de sus superiores; un villano más malo que una lechuga de Chernobyl aderezada con aceite de colza; un compañero gracioso y la tía buena de turno. Como se puede ver, nada nuevo bajo el sol.

La cinta es entretenida sin más y se sostiene sobre todo gracias al carisma de Lamas. Si bien nunca dio el salto al cine de acción con más presupuesto, al menos dentro de la serie B de videoclub supo labrarse una buena carrera y cuenta con no pocos seguidores. Esta es sin duda una de sus cintas más reconocidas, junto con la trilogía Snake eater o Impacto final donde volvió a coincidir con Joseph Merhi.

Una de las pegas de la cinta se encuentra en su parte final, en la misma hay un par de cortes bastante evidentes. Como si al montar la película el director se hubiera olvidado de incluir las mismas, y dudo mucho que exista un corte del director. De ser así sería el primer caso en donde una cinta de serie B tiene un montaje extendido.
Otro problema es que el director no sabe imprimir el suficiente ritmo a las escenas de acción. Las mismas son correctas sin más, lo mismo ocurre con el resto del film. La dirección de Merhi resulta plana, se limita a colocar la cámara y poco más. Menos mal que tanto Lamas como sus compañeros de reparto salvan la situación y consiguen mantener la atención del espectador.

Pude descubrir esta cinta gracias a Telecinco en una de sus emisiones en la noche de los domingos años ha. Por aquella época la cadena privada junto con Antena 3 trajeron no pocas películas de serie B emitidas a lo largo de la semana. Además de las de Lamas otras cintas que se podían ver fueron las de Don "The Dragon" Wilson, Jeff Speakman, las clónicas de Kickboxer o aquellas protagonizadas por los sosias de Bruce Lee entre otras. Todo un festín para los seguidores de la serie B de acción pura y dura.

A la entrada de hoy le tengo cierto cariño, tal vez por ser de las primeras que vi de su protagonista, por que Kinmont fue uno de mis amores platónicos de adolescencia o por su comienzo. La razón no sé explicarla pero ahí está. Soy consciente que no es una película buena, dista mucho de serlo, pero es apañada y saca partido de su escaso presupuesto. Además nos permite ver un par de secuencias de acción donde Kinmont nos ofrece su faceta más badass. Ya solo por eso merece la pena el visionado.

Una cinta para los seguidores de Lamas y de la serie B de acción sin pretensiones. Cuando uno ve este tipo de películas es consciente de lo que va a ver, de las deficiencias que uno va a encontrar tanto a un lado como a otro de la cámara. Pero es un tipo de cine que los amantes de este tipo de películas disfrutamos a pesar de sus carencias.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: Lorenzo Lamas y su química con Kinmont.
Lo peor: la dirección de Merhi.
La frase: yo en tu lugar escogería  el ojo (Mahler a su hermano antes de arrancarle el ojo).
La imagen: Alexa viendo a su hija a través de un cristal.
El momento: la presentación del personaje de Lamas.
La(s) secuencia(s): el robo del chip y la entrada de Alexa a la casa de Mahler.






lunes, 5 de junio de 2017

documental: Cuando se acaba el porno 2

El mes pasado reseñé en el blog la primera parte de este documental del año 2010, donde se narraba a los espectadores como era la vida de diversas estrellas una vez han abandonado este negocio. Ahora siete años después el director vuelve a la carga con nuevos testimonios de estrellas, tanto clásicas y pioneras del género como de otras más modernas. Esto supone un plus de interés respecto al de hace 7 años, donde las entrevistas eran más corales. En el de 2017 las entrevistas son individuales, lo que permite conocer más a fondo a cada una de las personas que son entrevistadas.

Dirigido de nuevo por Bryce Wagoner, el documental nos trae no solo nuevas declaraciones de estas estrellas del porno, sino también de aquellas actrices y actores que están empezando en este mundo y su visión del mismo. A estos testimonios se les une el de una sexóloga realizando unas declaraciones bastante interesantes en lo que al uso del preservativo en la industria se refiere. Pero sobre esto hablaré en unos párrafos.

El documental se encuentra dividido en 9 entrevistas, algunas más interesantes que otras, a través de las cuales diversas estrellas ofrecen su punto de vista y opinión acerca de su participación en el mundo de la pornografía. Algunos no se avergüenzan de ello, como ocurre en los casos de Lisa Ann o Ginger Lynn, mientras que para otros fue el inicio de su descenso a los infiernos, tal y como explican Janine Lindermulder o Darren James.
Este último saltó a la fama hace años por haber contagiado a tres actrices con el virus del SIDA, tras haber rodado una película en Brasil y sin haber usado preservativo. Lo que me lleva a retomar lo dicho anteriormente. Tras el testimonio de James la Dra Nicole Prause expone sus argumentos en contra del uso del mismo dentro de la industria, al alegar que el uso de los mismos crean infecciones bacterianas y la aparición de bacterias en la vulva de las actrices. Al final de sus declaraciones deja el uso de los mismos a elección de sus actores. Resulta cuanto menos curioso como en una industria tan expuesta a las enfermedades de transmisión sexual, el uso de los condones se vea cuestionado con las consecuencias que ello puede traer.

A diferencia de la primera parte el director nos ofrece los testimonios de tres pioneros dentro de la industria. Una de las actrices entrevistadas es Georgina Spelvin, protagonista de una de las cintas clásicas dentro del género como es El diablo y la señorita Jones. Spelvin narra a los espectadores las consecuencias a las que tuvo que enfrentarse al ser actriz porno. Como el ser reconocida por su familia o el esfuerzo que le supuso dejar el negocio, al no parar de recibir ofertas para seguir rodando.
Ginger Lynn es otro de los grandes nombres dentro del mundo de la pornografía. Todo un icono en los años 80 y uno de los ejemplos más claros que representa que hay vida después del porno. Lynn es artista y posee su propia web. Lynn ofrece a los espectadores unas declaraciones bastante interesantes al afirmar a las actrices que deseen entrar en la industria que no lo hagan, ya que la misma ha cambiado desde que ella empezó.
Johnnie Keyes fue uno de los pioneros en lo que a sexo interracial se refiere. Su participación junto a Marilyn Chambers en Tras la puerta verde, supuso la entrada en años posteriores de otros actores porno negros. Keyes tenía tras de si un pasado traumático por el alcoholismo de su padre, lo que le llevó a huir de casa a los 16 años y buscarse la vida antes de recalar en la industria.

Uno de los testimonios más duros es el de Janine Lindemulder. Tras empezar de modelo en la revista Penthouse dio el salto al porno donde cosechó grandes éxitos. Pero los mismos supusieron su entrada en prisión al ser acusada de evasión de impuestos. Esto le hizo perder la custodia de su hija, a manos de Sandra Bullock que salía con el que era el marido de Lindelmulder, debido a su profesión lo que derivó en una fuerte depresión y volverse adicta a las pastillas.

Además de los intérpretes mencionados, otras estrellas que aparecen a lo largo del documental son Brittany Andrews, una actriz dominatrix cuyo testimonio fue el que menos me gustó, no ponía el mismo énfasis o interés en sus declaraciones que el resto de los entrevistados. Chasey Lain es otra de las actrices entrevistadas, y cuya foto podéis ver más arriba. Lain empezó como escort y de ahí paso al mundo de la pornografía. Esto le hizo dejar de desempeñar su profesión original, ya que una era incompatible con la otra.
Otra de las estrellas entrevistadas es Tabitha Stevens, quién siguió el consejo que le dieron al poco de empezar en la industria y era el de ir poco a poco con las escenas interraciales, anales y doble penetración a la hora de construirse una carrera. Stevens da su opinión sobre la industria, afirma que ahora hay mucha competencia entre las actrices por ser la mayor estrella y se atreven a hacer las escenas que a ella le costó tiempo hacer al poco de llegar.

Si os gustó la primera parte echadle un vistazo a la segunda. Son poco más de 90 minutos que pasan en un suspiro y nos permite conocer la cara más oculta y personal de estos intérpretes del cine para adultos.

A continuación el trailer:



sábado, 3 de junio de 2017

documental: The resurrection of Jake the snake

Cuando Telecinco llegó a los hogares españoles en la década de los 90, supuso el descubrimiento para muchos adolescentes de la época de series como Campeones o Caballeros del Zodiaco. Pero también supuso conocer el Pressing Catch y algunas de sus grandes figuras como Hulk Hogan, El enterrador o El último guerrero por citar algunos de los luchadores más destacados de este período. Uno de ellos era famoso por ir siempre con un saco con una serpiente dentro, de ahí su apodo. Este documental nos narra su caída y posterior ascenso.

Dirigido en 2015 por Steve Yu, el documental nos cuenta como tras una bochornosa actuación en el circuito independiente de lucha libre, Jake decide ponerse en manos de su antiguo compañero de lucha Diamond Dallas Page para iniciar su ascenso de nuevo siguiendo el programa de su amigo y dejar atrás su adicción al alcohol y las drogas.

Además de las declaraciones de los luchadores mencionados en el párrafo anterior, el documental cuenta con los testimonios de los hijos del protagonista del documental, el director y de otras leyendas de la lucha libre como Chris Jericho, Ted DiBiase más conocido por su personaje de El hombre del millón de dolares o Adam Copeland más conocido como Edge.

Cinta muy interesante y que permite conocer la faceta más personal de uno de los luchadores de Pressing Catch de los años 90, a pesar de que no haber ganado ningún título dentro de la compañía. En no pocos momentos de la cinta los espectadores ven a Aurelian, verdadero nombre de Jake, derrumbarse ante sus ojos. El protagonista admite sus errores, pero necesita el empujón necesario para dejarlos atrás, volver a ser quién era y recuperar de paso el amor de sus seres queridos a quienes ha dejado de lado en su particular descenso a los infiernos.

El film es bastante duro y dramático, sin llegar a ser lacrimógeno del todo a pesar de emocionar en varias ocasiones. El retrato que el director nos ofrece de la antigua leyenda del wrestling es el de alguien roto, sin ninguna meta para seguir adelante hasta que la ayuda de su amigo le hace ver la vida de otra manera. Y aún así le decepciona en un par de ocasiones, pero Page le consigue perdonar. Las principales lecciones que se extraen una vez acabado el visionado, son el del valor de la amistad y el afán de superación.

Mientras veía el documental, no podía evitar acordarme de El luchador de Darren Aranofski. Tanto en una cinta como en otra, sus realizadores nos muestran la cara más amarga de estos atletas que han caído en desgracia tras estar en la cima de su profesión. Pero mientras en la cinta de Aranofski todo  era ficción, en la de Yu todo es real. A lo largo del metraje los espectadores asisten a los enfados y decepciones de todos los implicados en la recuperación de Aurelian. Unos se muestran impotentes ante la situación por la que está atravesando el luchador, mientras que el protagonista es como un niño pequeño y por cada paso que avanza retrocede dos. Hasta que por fin coge el impulso necesario para lograr su recuperación.

El único pero que se le puede encontrar al documental es que apenas muestra escenas de combates disputados por Jake. Sin duda hubiera supuesto un buen contraste entre el Jake en la cúspide y sus luchas en las ligas independientes de lucha libre. De alguien que luchó frente a decenas de miles de espectadores a hacerlo frente a poco más de 700.

Pese a que el gran protagonista de la cinta es Jake, en un par de momentos él mismo cede el testigo a Scott Hall conocido por su alias de Razor Ramón. Al igual que Jake, Scott también ha caído en desgracia por su adicción al alcohol. Pero mientras que Scott hará todo lo posible por salir de la misma, Jake no tiene la misma fuerza de voluntad que su amigo. Es como si formara parte de su personalidad el cometer una y otra vez los mismos errores, hasta que por fin reacciona.

Uno de los momentos más emocionantes tiene lugar hacía la conclusión del documental. En 2014 Jake fue introducido dentro del salón de la fama de la WWE. Este galardón es el máximo honor que cualquier luchador puede recibir, aunque el mismo premio no se encuentra libre de polémica ya que gente ajena a este deporte como Mike Tyson e incluso Donald Trump también lo han recibido.

Si sois fans de la lucha libre, este es un documental de visión obligada para conocer la otra cara de un negocio con millones de seguidores por todo el planeta.

A continuación el trailer:






jueves, 1 de junio de 2017

libro: De Madrid al Zielo 3. Resistencia

El género zombi está viviendo una época dorada. Ya sea en la literatura, la gran pantalla, los comics o sobre todo en la televisión con la emisión de The walking dead o Fear the walking dead, estos muertos vivientes están más de moda que nunca. En nuestro país diversos autores han encontrado aquí la forma de darse a conocer al gran público, bien sea mediante un libro autoconclusivo o con la publicación de sagas. Precisamente una de las más famosas vuelve ahora, para contar a los lectores los sucesos que transcurrieron paralelos a los que tuvieron lugar en la primera parte.

Escrito de nuevo por Alfonso Zamora Llorente y con un prólogo a cargo de su hermano Javier, la trama nos cuenta como la pandemia zombi coge de improviso a unas personas que se encuentran haciendo sus compras en el centro comercial La Gavia. Desde ese momento tendrán que hacer frente no solo al peligro que suponen los muertos vivientes, sino también a los enfrentamientos entre ellos y que serán más peligrosos que los zombis.

Cuando todo parecía cerrado con la segunda parte, el autor nos ha sorprendido con esta tercera entrega la cual sirve de complemento a lo narrado en la primera parte de esta saga. En esta ocasión gran parte de la acción tiene lugar en una única localización, salvo en un par de instantes en los que el escritor abandona las cuatro paredes del centro comercial para presentarnos nuevos personajes y que en algunos casos tienen más peligro que los muertos vivientes.

Lo más destacado del libro son los personajes. Esta es una novela más coral que las anteriores entregas y donde dos protagonistas destacan por encima del resto. Ambos representan las dos formas de enfrentarse a esta situación límite y son las dos caras de la moneda. El primero es Justo, quien es despedido de Fnac al poco de comenzar la novela y ejercerá de improvisado líder de las personas atrapadas dentro del centro comercial. Representa el equilibrio, la voz de la razón, los deseos de sobrevivir y no dejarse llevar por la violencia.
Todo lo contrario que Nicolás, vigilante de seguridad del centro comercial, principal antagonista y una amenaza mayor para las personas encerradas dentro del centro comercial que los zombis. Nicolás es un personaje egoísta, abusón y un traidor, lo que le convierte en un gran villano al que da gusto odiar. Al poco de conocerle uno no puede sino desearle lo peor, no para de hacer faena tras faena a los que están encerrados con él. Sin duda es un gran acierto por parte del autor, quien nos regala un gran malo a la altura de las circunstancias.

Los instantes de acción también tienen hueco en este libro, algo normal al tratarse de una novela de zombis. Pero estos quedan reducidos al mínimo, puesto que el autor prefiere centrarse más en las relaciones entre los personajes que en la violencia y en una ensalada de tiros. Eso sí, cuando los mismos hacen acto de aparición, el autor no se corta a la hora de mostrar las consecuencias del uso de las armas blancas y de fuego tanto en los muertos vivientes como en los seres humanos.
Lo mismo ocurre con las apariciones de los zombis. Cada una de las mismas conlleva un gran peligro y escenas bastante gore. Las cuales van desde el simple mordisco hasta un festín en toda regla. En estos momentos es cuando el autor saca su vena más sádica, y obsequia a sus seguidores con un festival de sangre y vísceras narrados de forma bastante visual y cinematográfica.

El primer referente que a uno se le viene a la cabeza cuando termina de leer el libro, es Zombi de George A. Romero o su remake Amanecer de los muertos de Zack Snyder. La novela guarda no pocos paralelismos con ambos filmes, pero mientras que en ambas producciones los protagonistas tenían a su lado alguien con formación militar o policial, en la novela de Alfonso no existen ese tipo de personajes. Tan solo son meros supervivientes que tendrán que aplicar sus conocimientos para resistir el máximo tiempo posible sin caer en la locura.

El ritmo de la novela resulta bastante bueno y no se hace tedioso en ningún momento. A ello ayuda los diálogos de los personajes, bastante ágiles, las situaciones por las que atraviesan y que van alternando los momentos más pausados con otros mucho más dinámicos. Esto hace que el libro se devore y resulte complicado abandonar su lectura, puesto que nos engancha desde las primeras páginas.

Un libro que resulta un buen complemento a las dos anteriores entregas de la saga, y nos permite conocer un poco más este universo creado por el autor. A lo largo de sus páginas el autor rinde homenaje a otras obras de compañeros de letras. Como si de un juego se tratara, los lectores han de adivinar estas referencias, algunas más evidentes que otras.