sábado, 16 de septiembre de 2017

libro: Enciende primero, respira después

La codicia es uno de los grandes defectos del ser humano. Si a ello le sumamos una total falta de empatía por los que te rodean, grandes dosis de egoísmo y ganas de putear al personal el resultado que nos daría sería el protagonista de la entrada de hoy. Un personaje que no cae simpático desde el momento en que es presentado a los lectores, quienes le desean que el karma le devuelva todo el mal que ha ido haciendo a lo largo de su vida.



Escrito por Javier Trescuadras, el libro nos cuenta como Román Viniegra es el propietario de un viejo edificio en Murcia y que ha hecho su fortuna a base de explotar a los que fueron sus inquilinos. Ahora en su vejez planea abandonar el inmueble, tan solo tendrá que cumplir una norma: encender la luz para ahuyentar a los fantasmas que hay en la oscuridad de la vivienda.

Novela corta que tiene en el miedo a la oscuridad y en su ambiente claustrofóbico sus grandes bazas, además de un protagonista muy bien construido. El ser humano desde el principio de los tiempos ha temido la oscuridad, no sabe lo que se oculta en ella y lo que puede salir. Por ello con la invención del fuego, y posteriormente con la luz, los hombres y mujeres pudieron vivir algo más tranquilos e iluminar aquellas zonas que permanecían en penumbra. Y aún así se la sigue temiendo, no se sabe que acecha agazapado dispuesto a saltar sobre nosotros. Trescuadras juega esta baza de forma bastante inteligente, nos atrapa y ya no nos suelta hasta que finalizamos su lectura. El autor nos hace pasar un buen rato, pese a que resulte paradójico el entretener haciendo pasar miedo a los lectores. Pero en ello consiste el terror, el de entretener pasándolo mal.

El edificio es otro de los grandes protagonistas. Su estructura ha sido mudo testigo de las atrocidades que ha cometido Viniegra con sus inquilinos y su decadencia es solo comparable a la bajeza moral por parte su dueño y propietario. Tal vez por ello tenga taras, quizá sea su forma de mostrar rebeldía ante las situaciones que ocurren en su interior y ante las que no puede hacer nada.

Por último el protagonista principal es lo que tiene más chicha. Alguien que no duda en utilizar su poder sobre los inquilinos que no pueden pagar para satisfacer sus deseos más oscuros. Para Viniegra el dinero es importante, pero lo es más el hacer daño a aquellos inquilinos que no cuentan con los suficientes medios para pagar el alquiler. Román es un personaje que no parece tener ningún objetivo en su vida, salvo el de putear a todo aquel que se cruce en su camino y el de ganar dinero. Es el reverso tenebroso de Mr. Scrooge, el que fuera protagonista de la obra de Charles Dickens Cuento de navidad.

La novela cuenta con una extensión de unas 120 páginas por lo que se lee en un suspiro. A medida que Viniegra va descendiendo pisos para escapar del edificio, los lectores van conociendo más a los fantasmas que persiguen al avaricioso propietario del edificio. Una vez los lectores han acabado la lectura, y conocen los motivos que han llevados a los espectros a vengarse de Viniegra, uno no puede evitar ponerse de su lado. Algo que resulta raro dentro de la literatura de terror, en donde los lectores tienden a ponerse del lado del bien. Pero de vez en cuando surgen obras en donde ocurre todo lo contrario, y es el mal el que cuenta con el favor de los lectores. Este es uno de esos raros ejemplos.

El libro cuenta con una atmósfera bastante agobiante, el autor consigue que acompañemos a Viniegra en su descenso y que sintamos la misma sensación de miedo que siente él. Para ello Trescuadras no abusa demasiado de los sustos fáciles, cuando lo podía haber hecho, y se vale del miedo y la claustrofobia para conseguir que los lectores, de vez en cuando, levanten la vista del libro y tengan que mirar en los rincones más oscuros donde estén leyendo el libro, para asegurarse que allí están ellos solos.

Un buen libro de terror y con muy bien narrado. Con este libro el autor nos da una nueva visión a un tema tan trillado como es el de los fantasmas. La historia no es novedosa, pero es como la cuentas lo que hace que pueda gustar más o menos.

Si os gustan las historias de fantasmas ambientadas en nuestro país dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis en absoluto.

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