martes, 28 de marzo de 2017

pelicula: Jersey Boys

A lo largo de su carrera el actor y director Clint Eastwood ha tocado la mayoría de los géneros cinematográficos, por lo que el del biopic musical no le es extraño en absoluto. En 1988 estrenó Bird cinta biográfica del saxofonista Charlie "Bird" Parker, y en 2014 llevó a la gran pantalla la historia de cuatro jóvenes de Nueva Jersey que se acabaron convirtiendo en un icóno del rock gracias a canciones como "Sherry, Walk like a man o Big girls don´t cry". Este cuarteto fue Frankie Valli and the Four Seasons.

Dirigida por Clint Eastwood en 2014 y con guión de John Logan y Rick Elice según el libro de Marshall Rickman, la cinta está ambientada en la década de los cincuenta y nos cuenta como Frankie Valli (John Lloyd Young), Bob Gaudio (Erich Bergen), Nick Massi (Michael Lomenda) y Tommy DeVito (Vincent Piazza) son cuatro jóvenes que logran encaucar sus vidas al fundar el grupo The Four Seasons liderado por Valli.
Además de los intérpretes arriba nombrados, en papeles secundarios destacan Christhoper Walken como el mafioso Gyp DeCarlo que ayudará a Valli, Reneé Marino como Mary Delgado primera esposa de Frankie Valli o Joey Russo como el actor Joe Pesci, que en su juventud era amigo de los Four Season.

Cuando un director que cuenta con una amplia carrera a sus espaldas estrena una película, y la misma no acaba de convencer del todo a público y/o crítica enseguida se la tacha como de obra menor. La razón principal de tal etiqueta es que su nueva propuesta no alcanza la calidad o el nivel de otras producciones anteriores. En realidad estas películas no son malas en absoluto, tienen buena factura y están bien interpretadas, pero por alguna razón que no entiendo los críticos más sesudos las califican de esta manera. Como si crear obras maestras o grandes filmes fuera tan fácil como pulsar un botón. El cine fue hecho para entretener, algo de lo que no parecen darse cuenta. Y al menos en mi opinión cualquier "obra menor" de realizadores como Eastwood o Spielberg logra ser más interesante que cualquiera de las que se estrenan en los cines.

Es lo que ocurre en el caso de la entrada de hoy. Cierto que si la comparamos con otras producciones de Eastwood como Sin Perdón o Million Dollar Baby, la cinta resulta perdedora pero no es el horror que algunos críticos afirman. Los números musicales están bien dirigidos, los actores están más que correctos y tanto la ambientación como la historia resultan lo bastante interesantes para mantener a los espectadores entretenidos durante sus casi dos horas y veinte de metraje que pasan en un suspiro. Esto se debe tanto al talento de Eastwood tras las cámaras, como a la labor de sus intérpretes destacando Piazza por encima de todos. Su rol como Tommy DeVito hace que pases de quererle a odiarle en cuestión de segundos siendo uno de los grandes motores del film junto a Young interpretando a Valli. Y por supuesto Walken quien aprovecha sus pocos instantes en pantalla para demostrar que es uno de los grandes robaescenas del cine.

En no pocas ocasiones a lo largo de la película los actores rompen la cuarta pared para dirigirse a los espectadores, tal y como hacía el personaje encarnado por Ray Liotta en Uno de los nuestros o de forma más reciente Ryan Reynolds en Deadpool. De esta forma los protagonistas narran a la audiencia lo que sienten en esos momentos. Baste citar como ejemplo el final de la cinta en el que unos maduros Four Seasons narran a los espectadores cuales son sus sensaciones al volver a juntarse con aquellos que fueron parte importante de su vida al ser introducidos en el Rock and Roll Hall of Fame.

La cinta nos presenta el inicio, auge y caída de un grupo de amigos que lo tuvieron todo, pero que por diversas circunstancias lo perdieron de igual forma. No resulta complicado establecer un paralelismo entre el film de Eastwood, salvando las distancias, con los dirigidos por Martin Scorsese como la ya mencionada Uno de los nuestros o Casino o Brian DePalma en Scarface que nos narraban la historia de un mafioso que lo tuvo todo y que de igual forma lo perdió por tomar las decisiones incorrectas.

El film nos presenta unos cuantos momentos amargos, quedando los instantes de humor reducidos al mínimo. Lo que Eastwood nos muestra es la cara más triste de las bandas, lo que se oculta detrás del éxito,lo que han dejado atrás y la lucha de egos que se establece entre sus miembros que sobre un escenario han de dejar aparcadas para ofrecer a sus seguidores una gran actuación, a pesar que una vez se bajen del mismo apenas se puedan soportar. Algo que se puede comprobar en la secuencia que transcurre en casa del personaje encarnado por Christhoper Walken, donde todo lo que llevaban callando durante años estalla.

Una película que no pasará a la historia del cine, pero que merece un visionado para mostrar a los espectadores una nueva muestra del talento de Eastwood como realizador y que satisfacerá tanto a los aficionados a los musicales como aquellos que sean seguidores del realizador de Gran Torino.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: la labor de Eastwood tras las cámaras, Walken, Piazza y Young y los números musicales.
Lo peor: que a pesar de su buena factura se le considere una obra menor.
La secuencia: la primera reunión de los Four Season cantando una canción compuesta por Gaudio.
La imagen: Gyp DeCarlo llorando mientras oye interpretar a Valli My mother´s eyes.
El momento: el número musical que supone el punto y final a la cinta.

A continuación el trailer:












domingo, 26 de marzo de 2017

documental: Listen to me Brando

Marlon Brando fue uno de los mejores actores de la historia del cine y uno de los mejores exponentes del método Stalisnavski de interpretación. Para algunos será Stanley Kowalski, para otros el Coronel Kurtz, para los aficionados al cómic será Jor-El, pero para un servidor será siempre Don Vito Corleone. Todos estos personajes y muchos más están presentes en un documental realizado con extractos de sus cintas más famosas, fotografías, entrevistas y sobre todo por la gran cantidad de archivos de audio que sirven de nexo de unión para este reportaje.

Dirigido por Stevan Railey en 2015 y que se ocupa también del guión junto con Peter Ettedgui, el documental supone un acercamiento a la figura de este astro del séptimo arte. Su vida profesional y personal son analizadas con detalle en un reportaje que hará las delicias, tanto de los aficionados al cine como de aquellos seguidores del que fuera protagonista de La ley del silencio.

Con una duración cercana a las dos horas, el documental es una verdadera gozada. Desde que debutara en Hombres, la carrera de Brando supuso una de las más intensas a la par que interesantes del séptimo arte. Provisto de un gran talento a la hora de dar vida a sus personajes, como de una personalidad difícil de controlar ambos elementos dieron como resultado a una figura icónica del séptimo arte.

El principal atractivo del documental reside en que es el propio Brando quien ejerce de narrador de la historia de su vida mediante los numerosos archivos de audio que grabó en vida. Todo lo que los espectadores van a ver y oír es al intérprete hablando de sí mismo, por lo que tan solo vamos a conocer su opinión. Lo que no quita para que aparezcan aquellos aspectos menos amables de su faceta personal: las declaraciones en contra de Coppola, el controvertido rodaje de El último tango en París, la condena en la cárcel de uno de sus hijos y el posterior suicido de su hija tengan cabida en el metraje.


Si bien algunas de las anécdotas que aparecen en el documental me eran conocidas, otras en cambio han sido una sorpresa. Baste citar como ejemplo más claro el nacimiento de su primer hijo: al nacer el intérprete se negó a que su padre viera a su primer nieto debido a la mala relación que existía entre ambos.

Pese a que ya por oír a Brando en versión original ya merece la pena darle una oportunidad, el documental se hubiera visto enriquecido, al menos en mi opinión, si el director hubiera incluido entrevistas u opiniones de aquellas personas que llegaron a coincidir en algún momento con Brando. Conocer otros puntos de vista hubieran enriquecido más si cabe este reportaje.

Pero lo indicado en el párrafo anterior, es el único lunar que se le puede encontrar a un documental de 10. Este reportaje permite sumergirse a los espectadores y conocer más a una de las figuras clave del séptimo arte. Si bien tiene en su contra unos cuantos fiascos tanto taquilleros como interpretativos, a su favor cuenta con no pocas interpretaciones memorables lo que hace que la balanza se acabe inclinando en favor de lo bueno.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: todo.
Lo peor: nada destacable.
La imagen: Brando derrumbándose ante las cámaras de televisión tras una tragedia personal.
El momento: el inicio del documental con una recreación digital de la cabeza de Brando mientras oímos su voz.
La secuencia: el final del documental que coincide con la muerte del personaje de Marlon Brando en El Padrino.

A continuación el trailer:













jueves, 23 de marzo de 2017

serie: Castle

Hay series en la televisión a las que uno tiene un especial cariño, bien sea por los protagonistas, por su argumento, los escenarios en los que transcurre son algunos elementos o todos los que hace que uno se enganche o no a un determinado show. En mi caso son los dos primeros ejemplos que he citados los que consiguieron que me hiciera adicto a esta ficción televisiva, que durante 8 temporadas alternó el humor con el suspense y que mantuvo enganchados a los espectadores que semana tras semana seguían las aventuras de ambos personajes.

Creada por Andrew W. Marlowe y emitida de 2009 a 2016 y con un total de 173 capítulos, la serie nos contaba como el escritor de novelas de suspense Richard Castle (Nathan Fillion) está en un bloqueo creativo y es reclamado por la policía cuando un criminal recrea los asesinatos de sus novelas. Al colaborar  para probar su inocencia, conocerá a la detective Kate Beckett (Stana Katic) que se acabará convirtiendo en su musa y a la que acompañará mientras resuelven casos juntos. La atracción entre ambos no tardará en aparecer.

Serie que pese a no ser novedosa en absoluto, tenía en su pareja protagonista un gran punto a su favor. La química entre ambos era más que evidente y el carisma que Nathan Fillion desprendía en Firefly, a la que se permite un guiño en la segunda temporada de la serie, aquí queda más que confirmado. Pese a que en ocasiones Castle pueda llegar a ser un poquito infantil, demuestra ser un gran padre y servir de gran ayuda a la policía en no pocas ocasiones a la hora de resolver los casos.

Otro de los elementos que juega a favor de la serie es el plantel de secundarios. Además de los protagonistas principales, nos encontramos con la madre e hija adolescente de Castle, interpretadas por Susan Sullivan y Molly C. Quinn respectivamente, a los detectives Ryan y Esposito, Seamus Dever y Jon Huertas respectivamente, y a la forense Lanie Parish, Tamala Jones. Todos ellos tienen su momento de lucimiento y sirven como contrapunto a los personajes encarnados por Nathan Fillion y Stana Katic.

La serie contaba con capítulos autoconclusivos y se podía seguir sin mayor problema si uno se había perdido el capítulo de esa semana. Y es que la formula que se repetía capítulo tras capítulo era la misma: asesinato, investigación, humor, resolución del mismo y a otra cosa mariposa. Pero como se suele decir, en su sencillez radica su belleza. Otros shows como House, Bones o cualquiera de los CSI tenían un esquema parecido y eran éxitos. El secreto de su popularidad se puede explicar en que son programas que no te hacen pensar mucho, te entretienen y son la excusa ideal para pasar un rato entretenido.

La acción de la serie tenía lugar en Nueva York, pese a que en algunas ocasiones se trasladara a otras localizaciones como Los Ángeles, Washington e incluso una vez los protagonistas cruzaron el charco para resolver un caso en París. Algo ha de tener La Gran Manzana para que haya servido de localización a tantas producciones, ya sea tanto en la pequeña como en la gran pantalla.

A medida que la serie avanzaba también lo hacían sus personajes. Casi desde que comienza la serie, los espectadores tienen claro que los dos protagonistas van a acabar juntos. Mantienen esa relación de "te pincho pero no puedo vivir sin ti" que se había visto en otras producciones como Luz de luna o Bones. Los personajes van evolucionando, según transcurrían las temporadas los protagonistas nos van revelando capas que antes permanecían ocultas.

Ya en la última temporada las tensiones entre ambos protagonistas hicieron que la serie se cancelase y no renovase por una novena temporada. Por lo menos los productores se encargaron de dar un final cerrado y cerrar las tramas que pudieran quedar abiertas. De esta forma dieron una conclusión satisfactoria a un show que, a pesar de su encanto, ya daba síntomas de agotamiento. Algo que quedó claro en la última temporada cuando durante buena parte de la misma, los protagonistas principales apenas compartían planos juntos.

En definitiva es una serie que no pasará a la historia de los mejores shows de la historia de la televisión, pero que al menos cumple con creces el objetivo para el que fue creada y es el de entretener al espectador. Si os gustan las series policíacas con un toque diferente, no lo dudéis y dadle una oportunidad a Castle. Seguro que no os arrepentiréis.

A continuación la intro:

miércoles, 22 de marzo de 2017

documental: Descubriendo a John Cazale

Dentro del mundo del cine hay actores que han pasado por derecho propio a formar parte de su historia pese a tener una carrera corta. El primer nombre que se le viene a la gente a la cabeza es James Dean, pero luego hay otro actor que pese a intervenir en tan solo 5 películas siempre será recordado por el rol de Fredo Corleone y que le hizo saltar al estrellato. Una carrera compuesta por tan solo cinco títulos, pero todos ellos nominados a premios de la academia ya sea en la categoría de mejor película o mejor actor. Un record que hasta ahora no ha sido superado por ningún otro intérprete.

Documental de 2009 dirigido por Richard Shepard y producido por la HBO, lo que añade un plus de calidad, el reportaje con una duración de 40 minutos permite a los espectadores conocer algo más sobre la figura de este actor y que será recordado por los espectadores más cinéfilos como Fredo Corleone en las dos cintas de El Padrino. A pesar que también destacó en roles secundarios en El cazador, Tarde de perros y La conversación.

Más que interesante documental que cuenta con testimonios tanto de intérpretes que trabajaron con el fallecido actor, como Al Pacino, Robert De Niro, Gene Hackman o la que fue su pareja Meryl Streep, como de directores como Francis Ford Coppola y Sydney Lumet que le dirigieron en las dos primeras partes de El padrino y La conversación en el caso del primero, y Tarde de Perros en el caso del segundo y de actores que se declaran seguidores del fallecido artista como Sam Rockwell, Philip Seymur Hoffman o Steve Buscemi.

Con una duración cercana a los 40 minutos es un documental que sabe a poco. Además de algunas de las escenas más famosas de los filmes en los que intervino, el reportaje se complementa con fotografías, tanto personales como de obras de teatro en las que actuó y donde fue galardonado como Actuación distinguida o The Indian Wants the Bronx. En la segunda coincidiría por primera vez con Al Pacino, que sería su compañero de reparto en 3 de las cinco cintas en las que participó.

Si hay algo en lo que todos los entrevistados coinciden acerca de las actuaciones de Cazale, es como podía transmitir tanto con tan solo un gesto o una mirada. Algo que queda reforzado con la secuencia o el  momento en cuestión al que hacen referencia. De esta forma el espectador puede darse cuenta de detalles que se le pasaron cuando vio la actuación del fallecido intérprete por primera vez.

Uno de los momentos más emocionantes del documental es cuando Meryl Streep recuerda su relación con el fallecido actor y de como, a pesar de su enfermedad, fue capaz de concluir su participación en El cazador en la que sería su obra póstuma. Cuando empezó a rodar la galardonada cinta de Michael Cimino, ya estaba enfermo de cáncer de pulmón y las compañías de seguros no se arriesgaron a pagar los costes en caso de que no pudiera completar sus escenas a tiempo, y tener que cambiar de actor a mitad de rodaje con el gasto que ello conllevaba. Su compañero de reparto Robert De Niro se encargó de cubrir los costes y afortunadamente Cazale pudo hacer todas sus escenas. Pero por desgracia no pudo llegar a ver terminada la película, puesto que falleció poco después de haber hecho todas sus escenas.

Es una verdadera pena que este intérprete falleciera a la prematura edad de 42 años, seguro que todavía le quedaban por ofrecer a los espectadores buenos papeles. Algo que se puede comprobar en las cintas ya mencionadas, en donde a pesar de ofrecer grandes actuaciones no vio recompensada su labor con ninguna nominación en la categoría de actor secundario.

Un documental imprescindible para acercarse y conocer más acerca de la figura de John Cazale. A modo de curiosidad el título original es I knew it was you, frase pronunciada en El Padrino II por Michael Corleone a su hermano Fredo y que marcará el destino del personaje.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: Todo.
Lo peor: la escasa duración del documental.
La imagen: Meryl Streep emocionada recordando su relación con Cazale.
El momento: Steve Buscemi recordando su participación en un capítulo de Los Simpson y de como el personaje que le acompaña guarda un parecido más que razonable con el papel encarnado por John Cazale en Tarde de perros.

A continuación el trailer:













domingo, 19 de marzo de 2017

libro: Aquel extraño hombre alto

Dentro del género de terror, ya sea literario o cinematográfico, parece estar todo inventado. Los autores, guionistas o directores suelen volver una y otra vez a los mismos temas recurrentes, como zombis, vampiros o psicópatas por citar unos ejemplos, pero aportando un nuevo punto de vista. Por ello es grato encontrarse con un tipo de monstruo que no había sido explorado o adaptado de forma previa. Es lo que ocurre con aquel extraño hombre alto, creación de Iván Ruso y que se compone tan solo de ramas y raíces secas pero que es capaz de provocar pesadillas y masacres a todo aquel que se cruza en su camino. Adentrémonos en sus dominios para saber más acerca de este ser, cuyos orígenes nunca quedan del todo claros.

Con un prólogo a cargo de Javier Martos que también se ocupa del epílogo y de coordinar las historias, y una introducción de Iván Ruso que se encarga de las ilustraciones interiores, la presente antología consta de 13 relatos en la que diversos autores nos dan su propia visión de la creación de Iván Ruso. Como suele ser norma habitual dentro del blog haré un breve resumen de cada uno de los relatos sin desvelar demasiados detalles importantes de la trama:

- Aquel extraño hombre alto a cargo de Juan De Dios Garduño y Pablo García Naranjo: cuando el periodista Doug Noonan llega a la población de Wounded Knee para hacer un reportaje, lejos está de imaginar la pesadilla que está a punto de vivir. Dos buenos autores de terror unen sus fuerzas para abrir fuego en este primer relato de la antología. Una historia que se va volviendo más terrorífica a medida que uno avanza en su lectura.

- Myth Buster de Antonio Sánchez Vázquez: un programa de telerrealidad sobre monstruos se desplaza a Pine Shadow Falls para investigar acerca de la leyenda de aquel extraño hombre alto. Pero en algunas ocasiones hay historias que no merecen ser descubiertas. Segundo relato en donde el autor no ha escatimado en las dosis de sangre, sobre todo en su parte final cuando los miembros del equipo se encuentren frente a frente con el mito al que han ido a investigar.

- Pequeña Rebeca por Sara Oliveira Ávila: narrado en primera persona, un padre vuelve a ver una sesión grabada en vídeo de su hija Rebeca con un psicólogo, en donde la pequeña narra sucesos violentos en los que ha intervenido aquel extraño hombre alto. Y como se solía decir en el 1,2,3 hasta aquí puedo leer. Un buen relato cargado de misterio que gira hacia el terror en sus instantes finales, y que mantiene enganchado a los lectores desde los primeros párrafos.

- La partida de Álvaro de la Riva: la nave Asarania VII se dispone a abandonar una tierra desértica en busca de un futuro mejor en el planeta Esqueria. Pero antes de despegar Matías Guerra, oficial de mantenimiento de la nave, sale a buscar un coco. Y de nuevo poco más puedo decir para no desvelar las sorpresas que hay en la historia. Acertada mezcla de ciencia ficción y terror en donde el aquel extraño hombre alto hace de las suyas en un futuro lejano. Aquí se nos narra un posible origen del hombre alto y la conclusión queda abierta a nuevas aventuras de este ser sobrenatural.

- Algo sobrevivió de Ed Kürten: cuando Frank se presenta voluntario para la operación Ogigia para volver a repoblar la tierra, no se imagina la pesadilla que está a punto de vivir con su familia y en la que el extraño hombre alto tendrá un papel determinante. Otra vez más la ciencia ficción y el terror vuelven a unir sus fuerzas para ofrecernos un relato que se va volviendo más opresivo y sangriento a medida que el mismo llega a su conclusión.

- En un claro del bosque por Sergio Llamas: a través de un flashback un hombre recuerda como su hijo se suicidó debido a su encuentro con el hombre alto, y las circunstancias que le llevaron a conocer a Max en el funeral de su hijo fallecido. Las cuales les llevaran a investigar al extraño hombre alto en el bosque donde este ser mora. Buen relato en donde la cordura de protagonista se verá puesta a prueba y cuyo climax en la autocaravana resulta bastante opresivo.

- El hijo bastardo del bosque por Juanma Nova García: la historia tiene lugar en el año 1817 en Francia, Pierre es un niño que se ve acosado por las pesadillas del extraño hombre alto, lejos está de imaginar que el motivo de sus malos sueños puede ser más real de lo que el cree. De nuevo otro relato en el que se nos explica otro origen de este ser sobrenatural y que recuerda a los cuentos de hadas pero en su faceta más oscura, con un tono acorde al de la presente antología.

- Lo que se oculta en cada corazón de Bea Magaña: relato ambientado en los años 20 en la localidad de Ichart, donde Paul Garnier va en busca de trabajo tras haber sido testigo de una masacre en un bar. Este hecho hará que su camino se cruce de manera fortuita con el hombre alto. Relato bastante curioso y que se aleja de la estela de misterio y terror que hasta la aparición de esta historia, marcaban el tono de la presente antología.

- Ramas dulces por Rain Cross: en el pueblo de East Mills Jake Jenkins es interrogado por los oficiales de policía Madison Smith y Alfred Rollins, acerca de la desaparición de su hermano Timothy y que guarda relación con la leyenda del hombre alto. Relato que supone un acercamiento por parte de la autora a la leyenda del Slenderman, pero que también recuerda al reverso oscuro de la parte final del flautista de Hamelin. Historia ambientada en una única localización y que nos muestra que los niños no son tan inocentes como uno puede creer.

- Santa Tola de la montaña de Cristina Béjar: Clara es la hija de Rosario una madre soltera que va a ganarse la vida a Gran Bretaña, quedando la niña al cuidado de su abuela Amalia que la deja en un convento para que las monjas se  hagan cargo de su educación. Los sucesos extraños no tardan en sucederse coincidiendo con la llegada de la pequeña al lugar. De nuevo nos encontramos con un relato en el que los niños vuelven a cobrar protagonismo y cuyo final resulta sorprendente. Conclusión en la que la autora da rienda suelta a su vena más sádica y que pilla por sorpresa a los lectores, en una historia cuya atmósfera se va volviendo más opresiva a medida que se acerca el fin.

- Madrigueras extrañas por Miguel Chamizo: ambientada en Maine en dos épocas. En 1979 los hermanos Bruce y Steve están de acampada con su padre Bruce, quien les cuenta la historia del grupo de rock Run White Rabbit Run que grabó un disco con una canción maldita. Al poco de concluir la historia desaparece de manera misteriosa. En 1985 los hermanos han crecido y forman un grupo de rock con Adrian, amigo de Bruce que ha conseguido el disco maldito lo que traerá funestas consecuencias. De nuevo un relato que juega más con el misterio que con el terror, y que consigue atrapar a los lectores desde las primeras páginas, en una historia que no consigue llegar al nivel de las otras historias de la antología pero que resulta entretenida.

- El asesino del extraño hombre alto de Tony Jiménez: Rick se dirige a una cabaña abandonada en la que pasó parte de su vida para intentar cazar al extraño hombre alto, causante de su tragedia familiar.  Relato que tira más por la acción, no es complicado ver en Rick a un Charles Bronson o Liam Nesson en busca de venganza por la perdida de un ser querido, que por el terror y misterio que es la tónica dominante en los relatos, tal y como ocurre en el relato de Bea Magaña. Un relato que va ganando velocidad a medida que se acerca la conclusión, la cual queda abierta a la interpretación que los lectores hagan de la misma.

- Hierba de verano, gusano de invierno por Toluuuu: en el Himalaya Nitram y su hijo Mandas se dedican a recolectar el hongo Yarsagumba para ganarse la vida. Lo que no imaginan son las consecuencias que ello traerá, cuando en su camino se cruce el extraño hombre alto. Relato que no se asemeja a ninguno de los anteriores de la presente antología, al presentarnos al hombre alto más como una especie de héroe que como el villano. La historia supone un buen broche de oro a una antología que nos presenta un nuevo monstruo y que esperemos no tarden en ver la luz nuevos relatos con él de protagonista.

El epílogo a cargo de Javier Martos nos presenta algunas de las historias como si fueran reales, y lo que hemos estado leyendo son los testimonios de los autores que han cruzado su camino con el hombre alto.

Que algunos de los relatos estén ambientados en Maine no resulta extraño, puesto que esta localización ha servido para que Stephen King enmarque gran parte de sus novelas. Así los escritores que participan en la presente antología, rinden su particular homenaje al maestro del suspense al localizar en estos lugares sus historias.

Las ilustraciones que acompañan a la antología son impresionantes, ya sean las que aparecen al cierre de las historias realizadas en blanco y negro como las que ponen punto y final al volumen a pleno color, con una paleta de naranjas, amarillos y rojos, nos muestran al hombre alto en todo su esplendor y los lugares donde habita.

Si os gustan las antologías de terror que se salen de lo habitual y realizada por autores patrios, no lo dudéis y haceros con ella. Seguro que no os vais a arrepentir.



jueves, 16 de marzo de 2017

libro: Pasaporte de bruja

Hoy de nuevo vuelve a aparecer por este blog una autora que llevaba tiempo sin hacerlo. El libro es continuación de su obra, ya reseñada aquí hace algún tiempo, Brujas, magos e incrédulos en la España del Siglo de Oro. Una vez más la escritora nos descubre las partes más curiosas y que permanecían desconocidas, para ofrecernos un ensayo que gustará tanto a los amantes de la historia como a los que quieran saber más acerca de estos seres mágicos y del papel que jugaron no solo en la historia, sino también de la influencia que tuvieron dentro de nuestra literatura y pintura.

Escrito por María Lara Martínez y con prólogo a cargo de Laura Lara Martínez, el libro supone un ensayo muy ameno que realiza un estudio detallado de la brujería tanto en nuestro país como al otro lado del charco. A través de sus 8 capítulos la escritora muestra a los lectores que no todas las brujas eran malas, ya que algunas eran curanderas que solo buscaban hacer el bien en la gente.

Una vez más la autora ha vuelto a conseguir que recuerde la razón de porque me gusta la historia. Mediante un lenguaje ameno la autora nos presenta la figura de estas hechiceras que ya forman parte del imaginario colectivo, y cuyo término vale tanto como apelativo cariñoso como para usar en tono despectivo. Todo depende de como se diga.

Resulta cuanto menos curioso comprobar como en no pocas ocasiones, eran el miedo y la incultura de la gente lo que hacía que estas mujeres fueran juzgadas por la inquisición. Este tribunal no solo se encargaba de emitir autos en contra de judíos y musulmanes para que abrazaran la religión cristiana, sino que también los emitieron contra estas mujeres que, salvo en raras ocasiones, se dedicaban a hacer buenas obras entre la población puesto que se dedicaban a curar los males que tenían las personas que acudían a ellas.

A la hora de hablar de la brujería en España, resulta imprescindible hablar de Zugarramurdi ya que fue en esta población navarra donde se llevaron a cabo los juicios contra las brujas. Pero no solo había brujas en esta localidad navarra, puesto que también se encontraban en Levante, Cataluña, las dos Castillas o Galicia, de aquí viene el famoso dicho "haberlas, haylas, el caso es encontrarlas".  Es en estas tierras donde se encuentra una de las brujas más famosas como fue María Soliña, y que fue acusada injustamente de brujería por personas que la tenían envidia por su posición económica. Pero al no poder juzgarla por algo material, fue juzgada debido a que sus delatores afirmaban que la veían por la noche bajar a la playa a realizar sortilegios para que el mar le devolviese los cuerpos de su marido y su hermano, fallecidos en una cruenta batalla contra los turcos.

Un aspecto que me resultó bastante curioso fue uno de los métodos que utilizaban los tribunales a la hora de juzgar si una mujer era bruja o no. Este era el de arrojarla al agua y si flotaba se le consideraba que era bruja. Mientras leía este pasaje, no pude evitar acordarme de la famosa escena de Los caballeros de la mesa cuadrada de los Monty Python. Algo que pensaba que era inventando no era así.
Otro hecho que me sorprendió es que Halloween ya se celebraba aquí desde hace siglos. Las fiestas que aquí se realizaban servían para salvar las almas de aquellos que habían fallecido y para alejar los malos espíritus, que se alejan con el tañido de las campanas tal y como afirma la autora en un cuento que le contaba su abuelo en Villaconejos de Trabaque (Cuenca).

Pero la brujería no solo tenía lugar en nuestro país, en Sudamérica también existían estas mujeres que utilizaban sus dones tanto para beneficiar a las que acudían a ellas como para perjudicar a otros. Para ello se servían de jabones a los que habían lanzado un maleficio y que enterraban en la puerta de aquellos que eran objeto de la maldición. Así y debido al aumento de lo que se creían brujas, tribunales encargados de juzgarlas fueron creados en localizaciones como Perú, México o Argentina. De nuevo la envidia y la incultura hacían acto de presencia.

Incluso hoy, en pleno Siglo XXI, hay países que siguen creyendo en la brujería y son capaces de las peores atrocidades posibles. No solo en países menos desarrollados como Gambia, Tanzania o en Colombia se cometieron asesinatos por la creencia que las personas que habían sido ejecutadas eran brujas maléficas, sino que también en los Estados Unidos ocurren estos asesinatos por la creencia que las víctimas eran brujas. Incluso los responsables de estas muertes se amparan en atacar a minorías religiosas, con la creencia de que son brujos como ocurrió en Kenia en 2008 cuando 11 personas fueron quemadas acusadas injustamente de un cargo de brujería.

El penúltimo capítulo del libro está dedicado a Miguel de Cervantes y la influencia que las brujas y los seres mágicos ejercieron sobre su obra, sobre todo en Don Quijote de la Mancha aunque también se puede notar la influencia que la alquimia y la magia en La ilustre fregona o El coloquio de los perros.

Una obra amena y que gustará a todos aquellos que busquen conocer más acerca de las brujas en nuestro país y como la creencia en su existencia ha llegado a nuestros días, hasta el punto que en Suazilandia pueden volar con su escoba mientras no sobrepasen los 150 metros de altura o que en Islandia se siga creyendo en la existencia de los elfos y los beneficios que estos seres mágicos pueden traer a todos aquellos que topen con ellos.


martes, 14 de marzo de 2017

pelicula: Kong, la isla calavera

Cuando en 1933 se estrenó King Kong, lejos estaban sus responsables de imaginar que su creación sería objeto de dos remakes, estrenados en 1976 y 2005, cintas en las que se enfrentaba a Godzilla, haber inspirado otros filmes y la que hoy aquí se reseña. De lo que no hay duda es que este monstruo ya forma parte de la historia del cine y que su silueta icónica siempre estará asociada al Empire State Building.

Dirigida por Jordan Vogt-Roberts la cinta nos cuenta como un grupo de militares liderado por el coronel Preston Packard (Samuel L. Jackson), junto con el rastreador James Conrad (Tom Hiddleston) y la fotógrafa Mason Weaver (Brie Larson) son contratados por William Randa (John Goodman) para explorar una isla desconocida en el Pacífico. Lejos están de imaginar la aventura que van a vivir, los peligros que descubrirán y al inesperado alíado que encontrarán en la figura de Hank Marlow (John C. Reilly).

Muy entretenida cinta y que es lo que tenía que haber sido el Godzilla de Gareth Edwards. Kong: la isla calavera se diferencia del film de Edwards en el espíritu de aventuras y el ritmo que Vogt-Roberts ha sabido imprimirle. De esta forma desde el comienzo de la película ya vemos a Kong, y no tenemos que esperar mucho para verle en acción ya sea enfrentándose a los militares o contra los otros monstruos que hay en la isla.

Uno de los aciertos de la cinta está en el diseño de las criaturas, que en nada se asemejan a los dinosaurios que aparecían en los Kong de Peter Jackson y el dueto Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack. Lo que los responsables de efectos especiales han creado para la ocasión, es algo a lo que el simio gigante no se había enfrentado antes. Criaturas aterradoras y que pondrán a Kong en más de un aprieto. Son seres sanguinarios, rápidos y fuertes ante los que el rey de la isla calavera se enfrentará en un par de ocasiones a lo largo del metraje.

Otro de los aciertos es que la cinta, a diferencia de sus predecesoras, prescinde de la parte de Nueva York  para centrar toda la acción en la isla por lo que las dosis de aventuras están aseguradas. La isla de la calavera nunca había cobrado tanto protagonismo como hasta ahora y mostrando a los espectadores rincones de la misma que nunca antes habían aparecido en pantalla. Por ello esta cinta más que una nueva versión del mito de King Kong, es un nuevo punto de vista y que sin duda le ha sentado bastante bien.

A destacar también la elección del reparto. Con este film Hiddleston demuestra que tiene madera de héroe de acción y que el smoking de cierto agente británico con licencia para matar le puede quedar bien si finalmente resulta elegido. De Jackson poco más hay que decir, salvo que nadie como él a la hora de interpretar a un militar con un carácter chulo, prepotente y que no duda en enfrentarse a Kong, pese a que el simio sea el menor de sus problemas en la isla. En cuanto a Larson supone una primera toma de contacto dentro de los blockbusters, antes de meterse en la piel de la Capitana Marvel tanto en las próximas cintas de Los Vengadores como en el film en solitario de esta heroína. El rol de Larson aquí dista mucho de ser la típica mujer florero que necesita ser salvada en todo momento, ya que no duda en empuñar las armas y arriesgarse para salvar a sus compañeros en esta aventura.

Cómo he indicado unos párrafos atrás esto es lo que debería haber sido Godzilla versión 2014. Una película ligera, entretenida y en la que el monstruo hace las suyas destruyendo todo a su paso o enfrentándose a otros como él y actuando como protector de la humanidad. Algo que el film de Edwards mostraba en su parte final y que Vogt-Roberts lo hace a lo largo de todo el film, lo que sin duda beneficia al mismo ya que no concede un segundo de respiro a los espectadores.

Si todas las películas de monstruos que están por venir, tanto la secuela de Godzilla como la de Kong y el anunciado enfrentamiento entre ambos, mantienen el nivel de entretenimiento y espectáculo que se ofrece en Kong: la isla calavera tienen mi entrada asegurada. Esperemos que los directivos hayan tomado buena nota de como hay que hacer un film de monstruos gigantes y dejen trabajar en paz tanto a los directores como a los guionistas.

Por cierto una vez acaben las letras no os vayáis de la sala, puesto que existe una escena postcréditos que nos anticipa lo que está por llegar.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: el ritmo, el uso de los efectos especiales y la labor del director.
Lo peor: nada destacable.
La secuencia: el enfrentamiento final entre Kong y el líder de los monstruos.
La imagen: Kong rodeado por las llamas y el coronel Packard frente al simio.
El momento: la llegada de los militares a la isla y su encuentro con Kong.

A continuación el trailer: