domingo, 21 de octubre de 2018

teatro: Dos más dos

El pasado viernes tuve la oportunidad de asistir a la representación de la obra Dos más dos, adaptación a la escena teatral de la cinta homónima argentina con guión de Daniel Cúparo y Juan Vera y dirigida por Diego Kaplan. Al no haber visto el original voy a dar mi opinión acerca de su traslación a los escenarios.


Adaptada por Olga Iglesias, Maite Pérez Astorga y David Serrano, la obra nos cuenta como la vida de Adrián, Daniel Guzmán, y Julieta, Miren Ibarguren, que llevan casados hace años y con un hijo cambia cuando reciben la proposición de Silvia, Kira Miró, y Tomás, Álex Barahona, de entrar en el mundo del intercambio de parejas.

Comedia entretenida y que mantiene a los espectadores con una sonrisa constante a lo largo de la representación. Uno de los factores a destacar es la química que se establece entre los cuatro protagonistas, quienes intercambian diálogos divertidos a una gran velocidad y que me recordó, salvando las distancias, a algunas comedias de enredo clásicas.

Dentro de los intérpretes hay que destacar a Daniel Guzmán, que vuelve a demostrar de nuevo su vis cómica, pero que en los instantes finales de la obra saca su faceta más seria al igual que el resto de sus compañeros de reparto. Es Adrián quien no acaba de ver del todo claro lo del intercambio entre parejas, es la parte sensata de los protagonistas y al que la propuesta realizada por sus amigos y a la que no tarda en sumarse su mujer, no acaba de convencerle del todo.

Julieta no tarda en sumarse a la propuesta, harta de la monotonía en la que ha entrado su matrimonio, en donde ambos han entrado en una rutina en la que Adrián se encuentra cómodo, no ocurriendo así con ella. Julieta quiere probar cosas nuevas, salir de la rutina habitual para avivar su vida sexual. Y ve en la proposición lanzada por Silvia y Tomás la excusa perfecta para ello.

Son Tomás y Silvia quienes dan el pistoletazo de salida a la trama. A pesar de llevar juntos 10 años su pensamiento acerca de las relaciones de pareja se aleja bastante del pensamiento que tienen Adrián y, en menor medida, Julieta. Ellos creen en el amor libre y en las relaciones abiertas, y no tienen problema alguno en reconocerlo ante sus amigos. Para Tomás y Silvia es solo sexo, atracción física y poco más. Pero, tal y como se nos revelará en los instantes finales de la obra, en algunas ocasiones no siempre ocurre así. Ya que los sentimientos no tardarán en aparecer.


Y es precisamente llegados al punto donde aparecen los sentimientos cuando la obra cambia completamente. El único que veía que eso podía ocurrir era Adrián, y que todo podía irse al traste entre ambas parejas.

A pesar de su evidente tono cómico, la obra tiene un trasfondo serio y que invita a la reflexión entre los espectadores. La pregunta que se harán los espectadores una vez acaba la obra es si ellos aceptarían hacer intercambio de parejas, si confiarían en su pareja una vez ha tenido sexo con alguien que no es él a pesar de que ha sido con consentimiento mutuo o si es o no infidelidad cuando ambos han estado de acuerdo en prestarse a ese juego.

Una obra que os hará pasar un buen rato y cuya duración, poco más de 90 minutos, pasa en un suspiro, sobre todo gracias a que las situaciones se van sucediendo rápidamente, pero sin llegar a resultar atropelladas, lo que sin duda favorece al ritmo de la obra. Si tenéis oportunidad de verla, dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis.

A continuación el tráiler:


domingo, 14 de octubre de 2018

libro: WWF Titanes del ring

Allá por los años 90 en nuestro país desembarcaron las televisiones privadas. Esto permitió a una generación descubrir series de animación y programas que formaron parte de la infancia de muchos. Uno de estos fue el Pressing Catch, combates de lucha libre en el que unos atletas se daban de mamporros e iniciaban rivalidades que ya forman parte de la historia de este espectáculo de entretenimiento. La entrada de hoy esta dedicada a esta forma de evasión, en un volumen muy entretenido y que nos transporta a las mañanas de fin de semana.

Escrito por Ismael Rubio, con un prólogo a cargo de Rodrigo Zayas, luchador y uno de los fundadores de la triple W en nuestro país, y textos adicionales y epílogo a cargo de José Viruete, el libro supone un recorrido por la época dorada de este deporte, y que estuvo comprendida durante la década de los 80 hasta los primeros años de los 90.
Dividido en 7 capítulos, a los que hay que añadir un apéndice, el epílogo ya citado y una entrevista con José Luis Ibáñez, el comentarista que acompañó a Héctor del Mar en las retransmisiones de este deporte, el presente volumen supone un recorrido por las principales figuras de este espectáculo, así como los principales eventos, sus inicios o los principales videojuegos surgidos a raíz de este fenómeno tanto en diversas plataformas como en recreativas.

Mientras avanzaba en la lectura del libro, que a pesar de su longitud de lee en un suspiro, tenía una sonrisa casi permanente en mi rostro. Y es que el autor consiguió transportarme a mi infancia, y hacerme recordar aquellos combates, que uno creía que eran reales hasta que se topó con la realidad, que luego recreaba con los muñecos que tenía. Este es un libro hecho tanto para los nostálgicos, como para aquellos que quieran conocer algo más acerca de la empresa fundada por Vincent McMahon senior, y de la cual se encuentra ahora al frente su hijo.

Este volumen se encuentra profusamente ilustrado, con fotografías tanto de los luchadores como de algunos eventos estelares en los que intervinieron, así como algunas de las películas que interpretaron. Ya sea como protagonistas o en un rol secundario. Pero también nos encontramos con las portadas de los videojuegos, así como de capturas de pantalla de las recreativas que, quien más o menos, jugó en sus tiempos mozos.

Hay que destacar el trabajo que ha llevado a cabo el autor, a la hora de escribir el libro. Puesto que ha buceado en diversas fuentes para traer a los lectores un libro lo más completo posible, sobre un espectáculo que, a día de hoy, sigue arrastrando a las masas y llenando pabellones allá donde van.

Cuando uno lee el libro, se sorprende al encontrar que algunos de los luchadores que vimos ejecutar sus acciones ya han fallecido. Bien sea por problemas de salud, accidente, suicidio o asesinados, uno no puede sino apenarse ligeramente al ver que aquellos wrestlers que creía vivos ya no se encuentran entre nosotros. Y lo que más choca es que algunos de ellos fallecieron con poco más de cuarenta años, e incluso menos como en el caso de Tornado Texas. Pero hay que tener en cuenta que eran otros tiempos, y los esteroides no estaban tan controlados como están hoy día. Sobre todo gracias al programa de bienestar que ha establecido la WWE, lo que antes era la WWF.

Una de las cosas que se echan en falta es que no hubiera estado mal que se hubiera incluido alguno de los combates que aquí se mencionan en DVD. Sin duda hubiera sido emocionante el volver a ver el mítico combate entre Hulk Hogan y El último guerrero. Poco importa que sepamos el resultado, pero el volver a ver a estos dos iconos de nuevo en acción hubiera sido, cuanto menos, un bonito recuerdo y volver a nuestra infancia.

Ojala que el autor saque un segundo volumen, y que retome justo donde acaba éste. Y conocer más acerca de la attitude era, facciones como DX; Evolution; NWO o luchadores como Steve Austin; The Rock o Triple H. De esta forma sería un complemento perfecto al presente volumen, y así tener en dos libros gran parte de la historia de este espectáculo.

Tanto si sois fans de el pressing catch, como si os gusta recordar aquellos tiempos en donde veíamos a estos atletas ejercer sus proezas físicas este es un libro que no deberíais dejar pasar. Una vez más la editorial que ha sacado este ejemplar vuelve a darnos una alegría a aquellos que, como un servidor, somos aficionados al cine y, como en este caso, a la cultura popular.

A continuación el book tráiler que se hizo con motivo del lanzamiento del libro:



sábado, 13 de octubre de 2018

película: La sombra de la ley

El pasado día 11 se estrenó en nuestras pantallas La sombra de la ley, el segundo film de Daniel de la Torre tras su debut en El desconocido y tras una carrera en televisión. Y la verdad es que este nuevo trabajo confirma al realizador como uno de esos directores a seguir en un futuro. Una vez más el director gallego vuelve a probar suerte en el terreno del thriller, esta vez ambientado en la Barcelona de principios del Siglo XX. Y su propuesta, a pesar del riesgo que conllevaba, no podía haber resultado más acertada.

Dirigida por Daniel de la Torre y escrita por Patxi Amezcua, la cinta nos cuenta como en la Barcelona de principios de siglo un tren militar sufre un robo de armas por parte de unos anarquistas. A la ciudad acude a investigar el caso el inspector de la brigada de investigación Aníbal Uriarte, Luis Tosar, quien entrará en contacto no solo con los policías corruptos dentro de la policía, entre los que se encuentran El Tísico, Ernesto Alterio, sino también con el gangster El Barón, Manolo Solo, y los huelguistas Salvador, Paco Tous, y su hija Sara, Michelle Jenner. Los caminos de todos no tardarán en cruzarse, y lo que parecía un robo no tardará en convertirse en algo más peligroso.

Tras su primer avance y los siguientes reportajes en diversas revistas especializadas en cine, esta era una cinta que quería ver sí o sí. No solo por el buen sabor de boca que me dejó el debut en la gran pantalla del realizador, sino también porque su reparto me llamó la atención. Y la espera ha merecido la pena, no os dejéis engañar por lo visto en los trailers que han ido apareciendo, ya que la película esconde un par de ases bajo la manga. Los cuales han sido bien escondidos para sorprender a los espectadores que se acerquen a ver la nueva propuesta del director gallego.

Varios son los elementos a destacar dentro de la cinta. El primero de ellos es la interpretación llevada a cabo por los intérpretes antes mencionados. Todos ellos dando lo mejor de sí, destacando especialmente un Alterio en un rol que huele a nominación a los Goya. Y que decir de Tosar, aquí vuelve a demostrar, una vez más, que es uno de los mejores actores que hay dentro del panorama cinematográfico español actual. En cuanto a Jenner nos ofrece una gran interpretación de una mujer con aspecto frágil, pero en cuyo interior se esconde una luchadora que no se rendirá ante las adversidades.

El segundo factor a destacar es su guión. Bajo su apariencia de cine negro, se esconde también unas gotas de drama e incluso de historia que nos situará en lo que, de forma posterior, se acabará convirtiendo en uno de los hechos históricos más destacados dentro de nuestra crónicahistórica. El guión de Amezcua sabe oscilar entre el tono de otros thrillers ambientados en la segunda década del siglo XX, resulta complicado no acordarse de Los intocables de Elliot Ness mientras uno ve esta película, como el drama antes mencionado y donde una importante carga feminista. Así el personaje de Jenner se nos presenta como una mujer concienciada con los derechos de las mujeres, pero que no duda a la hora de empuñar las armas para luchar por sus ideales.

Por último, pero no por ello menos importante, es la dirección de su realizador. Aquí De la Torre se lanza a la piscina y decide ofrecernos una cinta que se aleja de otras propuestas dentro del thriller patrio. Y es que pocas veces una película ambientada dentro del género negro, intenta asemejarse a sus homólogos fuera de nuestras fronteras. El intento podrá haberle salido mejor o peor, obviamente el que esto suscribe se queda con la primera opción, pero sin duda hay que aplaudir la valentía del realizador por intentar ofrecer algo distinto.

Si acaso el único pero que hay que ponerle es la utilización de algunos efectos digitales, a la hora de trasladar a los espectadores a la Barcelona de principios de siglo. Algunos planos cantan bastante, pero es solo un pequeño pero a una cinta que mantiene a los espectadores en una atención constante a medida que avanza su metraje.

El mundo que nos presenta De la Torre es gris, donde salvo un par de personajes, todos buscan su beneficio propio y no dudan en traicionar para salirse con la suya. De esta forma, a pesar de que los personajes quedan establecidos entre buenos y malos, el realizador nos presenta un ambiente en donde el poder siempre queda por encima de los intereses del resto de la gente. No importa los ideales que tenga la población, éstos siempre quedarán sepultados bajo los que están por encima de ellos.

Si os gustan las cintas del género negro ambientadas en nuestro país, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que no os vais a a arrepentir.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: el guión, los actores y la dirección.
Lo peor: la utilización de algunos efectos digitales.
La secuencia: la persecución en los maizales.
El momento: la reunión entre Aníbal y el personaje encarnado por Fernando Cayo.

A continuación el trailer:










sábado, 29 de septiembre de 2018

libro: Gimrod

Todos los que sois seguidores de este blog, sabéis mi querencia por el género pulp como género literario. Sus situaciones, personajes y el modo en que están contadas permiten viajar a los lectores a otros mundos, ya sean en nuestro planeta o en lugares más allá de nuestra galaxia. Precisamente fuera de la tierra es donde tiene lugar la entrada de hoy, un planeta plagado de peligros al que llegará el protagonista de la entrada de hoy, y donde se verá involucrado a su pesar en una batalla donde el destino de una galaxia estará en juego.

Escrito por Miguel Ángel Naharro, la trama nos cuenta como el astronauta australiano Brad Gimrod se ve transportado por accidente a otro mundo mientras intentaba arreglar un satélite. Allí forjará una alianza con Sekaya, una saterdocisa guerrera, y con Torak, un humanoide acorazado, mientras se enfrentan a los secuaces del letal Zarko Haro, cuyos planes de dominación intentarán evitar este inusual trío.

Una vez más la editorial Dlorean vuelve a ofrecer a sus lectores una aventura cien por cien pulp, y que nos hará pasar un buen rato mientras acompañamos a nuestros protagonistas en sus diversas peripecias. A pesar de que en la contraportada se mencionan como influencias a John Carter, del creador de Tarzan Edgar Rice Borroughs, o Almuric de Robert E. Howard, autor de Conan, personalmente veo más semejanzas con Flash Gordon, creado por Alex Raymond y Don Moore, que con los personajes antes citados.

Y es que mientras uno avanza en su lectura es imposible, al menos en opinión de quien esto suscribe, no acordarse del rubio aventurero en sus aventuras en el planeta Mongo y gobernado por el tirano Ming. Y es que Gimrod no es sino una adaptación actual del género space opera, que nos contaba como un ser humano se ve trasladado a un mundo que no es el suyo, e intentará sobrevivir utilizando sus habilidades. En este caso Gimrod utilizará sus habilidades para el combate aprendidas mientras pertenecía al ejercito.

Una vez más el autor vuelve a mostrar su aprecio por el género pulp, transportando a los lectores a un universo donde las aventuras y las situaciones cargadas de adrenalina son la tónica habitual. Y es que Naharro se siente como pez en el agua dentro del género de aventuras y se nota el cariño que pone a la hora de describir a los lectores las diversas situaciones en las que se ven envueltos los personajes de la novela.
Así pues no resulta extraño leer combates llenos de acción y movimientos espectaculares, y que están narrados de forma bastante cinematográfica. Esto ayuda a visualizar estos momentos cargados de adrenalina.

Uno de los aciertos de la obra reside en sus personajes, y es que si de algo sabe el autor es de dotar a sus protagonistas de carisma. Y es que Gimrod dista mucho de ser el típico joven ávido de aventuras. Ya tiene 50 años, con una larga lista de aciertos y errores a sus espaldas. Su motivación principal es regresar a su hogar, y retomar su vida justo donde la dejó, a pesar de que la misma no fuera perfecta. De esta forma a nuestro personaje no solo le mueve las ganas de derrotar al villano, sino también volver a su mundo.
Pero si Gimrod mola, sus compañeros de peripecias no le van a la zaga. Sekaya es tan bella como letal, y Torak es un compañero de armas tan eficaz en el combate como en los momentos más distendidos. Ambos tendrán sus momentos de lucimiento y demostrarán que son más que los meros acompañantes del protagonista principal del libro.

Pero los grandes héroes no son nada sin un villano al que hacer frente. Y es este aspecto Zarko Karo es un malo muy bien descrito. Su motivación principal es el conseguir más poder, para ello no duda en masacrar a todo aquel que se le pone por delante. Para ello contará con la ayuda no solo de su fiel ejercito, sino también de su consejero Naga, cuyas intenciones ocultas se desvelarán en los instantes finales del libro.

El pero que se le puede poner a la obra son las numerosas erratas, que hace que la valoración final baje puntos. Y es que da mucha rabia ver diversas faltas de ortografía repartidas a lo largo de la obra, así como diversos errores de maquetación. Lo que es una verdadera lástima, ya que si bien Dlorean nos trae obras que los aficionados al pulp agradecen, no estaría mal que cuidara más el producto y vigilara más estos errores gramaticales.

Si os gustaron Flash Gordon o John Carter, dadle una oportunidad al libro. Seguro que os hará pasar un buen rato.





jueves, 27 de septiembre de 2018

pelicula: Predator

El pasado 14 de septiembre se estrenó en nuestras pantallas la última entrega de la saga iniciada en 1987 con Depredador, y que continúa la historia iniciada hace 30 años. Ahora el peligroso alienigena vuelve a visitar nuestro planeta, para continuar haciendo lo que mejor sabe: el cazar a seres humanos. Así pues, veamos que nuevas aventuras nos esperan con el Yautja, la raza de depredadores.

Escrita y dirigida por Shane Black, que colaboró en la primera parte de esta saga, la historia nos cuenta como tras un encuentro con un Depredador, el capitán Quinn Mckenna, Boyd Holbrook, envía parte del equipo del extraterrestre a su hijo autista Rory, Jacob Tremblay. Tras accionar por error el dispositivo y hacer que llegue a nuestro planeta un nuevo Depredador, la lucha por salvar a su hijo acompañado de un grupo de ex soldados y una científica comenzará.

Interesante y entretenida cinta que cumple con el objetivo con el que fue hecha, pero que pierde si la comparamos con las dos primeras partes de la saga. Afortunadamente es superior al anterior film Predators, sobre el que será mejor correr un tupido velo.

Al menos aquí se nota la mano de Black, cuyo talento como guionista quedó plasmado en películas icónicas del cine de acción como Arma letal o El último boyscout. Black sabe mezclar bien la acción y la comedia, y vuelve a salir airoso de su cuarta aventura tras las cámaras, tras el buen sabor de boca que dejaron sus anteriores propuestas.

Pero antes de proseguir con la reseña voy a decir lo que no me gustó de la cinta. Y es la utilización de algunos efectos digitales, puesto que hay ocasiones en que los mismos cantan bastante. Algo que no resultaría raro en películas con un menor presupuesto, pero que llega a extrañar en una cinta con un presupuesto holgado como el que cuenta esta película. Y Black ya usó efectos digitales en la tercera parte de Iron Man, por lo que su uso no le resulta del todo ajeno. Y es una pena, ya que si se hubieran utilizado mejor, el resultado final hubiera sido mejor sin lugar a dudas.

Otro punto que tampoco me acabó de convencer es su protagonista. Cierto es que tenía el listón alto con Schwarzenegger y Danny Glover, más creíbles como tipos duros, especialmente en el caso del primero. Pero a Holbrook le falta lo principal para ser un buen héroe de acción, y es el carisma. Se esfuerza por serlo, pero en ningún momento llega a los niveles de molonidad de los dos casos antes citados. Y es que en ocasiones resulta un poco soso. Si el protagonista hubiese sido Benicio del Toro, que tuvo que apearse del proyecto por problemas de agenda, sin duda su interpretación hubiera sido mejor, ya que el portorriqueño resulta más intimidante que el mencionado Holbrook.

Pero no todo iba a ser malo. Es de agradecer el uso de la violencia, ya que el director no se corta a la hora de plasmar en pantalla los diversos tiroteos y enfrentamientos entre el grupo de ex soldados contra el Depredador. Black recupera el espíritu de las cintas de acción de los 80, caracterizadas en su mayoría por grandes dosis de violencia, y las traslada al cine de acción actual donde muchas de las cintas estrenadas obtienen la calificación para menores de 13 años, por lo que el producto final es descafeinado y apto para los menores. Algo que por fortuna aquí no encontramos.

Otro punto a favor es que la trama enlaza con las dos primeras cintas, y es que a lo largo del metraje aluden a algunos de los hechos ocurridos. Así pues, nos encontramos con referencias al primer encuentro del alienigena en la jungla o su posterior viaje a Los Ángeles. De esta forma se podría decir que Predator es oficialmente la tercera entrega, ya que Predators está ambientada en el mismo universo pero sin tener en cuenta lo sucedido en los filmes protagonizados por Schwarzenegger y Glover.

El último punto a su favor reside en el grupo de secundarios, a pesar de que cada uno de ellos son clichés andantes. Y aún así cumplen con su función de caer simpáticos al espectador, a pesar de que ya conozcamos el destino que sufrirán la mayoría en su enfrentamiento con el Depredador. Dentro de este grupo de secundarios nos encontramos con caras conocidas como Thomas Jane, protagonista de Deep Blue Sea, Alfie Allen, Theon Greyjoy en Juego de tronos, u Oliva Munn, Mariposa Mental en X-Men Apocalipsis.

En definitiva una cinta que, sin ser ninguna maravilla, cumple como cinta de acción y cuyo final puede dar pie a futuras entregas, en caso de que la taquilla acompañe. Si os gusta el universo de Depredador, dadle una oportunidad.

A continuación el trailer:




jueves, 6 de septiembre de 2018

libro: Misterios de cine

Cuando oímos hablar del mundo del cine, inmediatamente viene a nuestra cabeza glamour, riqueza etcétera. Pero también existe una cara no tan amable, en la que algunas estrellas fallecieron de forma prematura debido a causas naturales, por asesinato o víctimas de una extraña maldición. Este y otros ejemplos son los que forman parte de la entrada de hoy, en donde leyendas de Hollywood y otras figuras no tan conocidas comparten espacio en un volumen bastante ameno.


Escrito por Mikel Navarro y compuesto por 23 capítulos, el libro permite a los lectores acercarse no solo al mundo del cine, sino también a recuerdos del autor, algunos más personales que otros, y a la trastienda más oscura del mundo del cine, en donde el nazismo, la bomba nuclear, las muertes misteriosas o la mafia se mezclan con el séptimo arte.

Interesante ensayo de corta extensión, de 130 páginas por lo que los más ávidos lectores lo leerán de una sentada, que nos descubre algunas de las anécdotas más famosas del mundo del cine, como el del coche que causó la muerte a James Dean o el anillo de Rodolfo Valentino que causó desgracias a todo aquel que lo vistió, a la vez que saca del error de otras historias que ya conocíamos, como por ejemplo la muerte de Jane Mansfield que no fue decapitada, tal y como se creía.

Uno de los capítulos que más me gustó fue el de El Seco, una extraña figura vestida de negro y sombrero y que trae desgracias a todo aquel que tiene la desgracia de cruzarse en su camino. En este capítulo de investigación, el autor nos cuenta su experiencia tras cruzarse con esta figura, a la vez que nos trae los testimonios de otras personas que lo vieron. Es una historia bastante inquietante la verdad, pero que a la vez permite descubrir un personaje que podría servir de base para una cinta de terror.

De igual forma otro capítulo bastante entrañable es aquel, en el que el autor nos cuenta su experiencia al visitar la tumba de Yul Brinner ubicada en una vieja abadía francesa. Mediante sus palabras, el escritor hace que sintamos, al menos en mi caso, una mezcla entre envidia y admiración. Al relatar este suceso me recuerda la razón por la que me gusta el cine. La forma en la que lo cuenta hace que queramos meternos en ese momento, y acompañarle en un momento tan especial de su vida.

La única pega, si es que se puede decir así, es que gran parte de los sucesos que se cuentan en el libro ya los conocía de haber leído sobre ellos anteriormente. Aún así no me importó, ya que según lo cuenta el autor hizo que parecía que no supiera nada acerca de los mismos. Y es que el escritor ha puesto pasión, y grandes dosis de cariño, a la hora de escribirlo. Y eso es algo que se nota, a medida que uno va avanzando en la lectura puede notar el afecto que tiene Navarro por el mundo del cine en general.

Como he indicado al principio de la reseña, en el libro también existe espacio para los aspectos más escabrosos relacionados con el mundo del cine. Algo que se puede comprobar, por ejemplo, en los capítulos dedicados a Ed Gein, asesino que inspiró a Robert Bloch a la hora de crear a Norman Bates, el protagonista de Psicosis, como las muertes de parte del elenco de Poltergeist.

Un libro que sin duda gustará a todos aquellos aficionados al cine y al misterio, ya que aquí ambos elementos se dan la mano para ofrecer a los lectores un rato de evasión con el que sin duda pasarán un buen rato.

jueves, 30 de agosto de 2018

libro: La independencia del condado de Castilla

Hoy en el blog dejamos aparcada la fantasía, el terror y la acción para traeros un libro de historia bastante interesante. El mismo nos habla de un tema tan curioso como la independencia del condado de Castilla del reino de León, y del proceso que siguió al mismo. Así pues, el presente volumen cumple con un doble objetivo: el primero es el de divulgar, mientras que el segundo se ocupa de arrojar algo de luz a un tema que, incluso soy, sigue siendo polémico entre algunos historiadores.


Escrito por Andrés Altés Domínguez, el presente volumen trata de forma amena, a la par que rigurosa, como el condado de Castilla llegó a independizarse del reino de León.

Pese a que en un principio el tema no pueda resultar interesante, al menos a aquellos que no les guste leer historia o saber más acerca de ella, una vez uno comienza la lectura del mismo va conociendo datos curiosos, a la par que interesantes, acerca de el enfrentamiento entre ambos y de los diversos mitos que surgieron a través del mismo. De ahí el subtítulo de la obra.

Para explicarlo de la mejor forma, el autor estructura el libro en cuatro apartados diferenciados, y dentro de cada uno de ellos encontramos diferentes subapartados. Los cuales ayudan a entender mejor, a la vez que amplían, lo expuesto en su correspondiente capítulo. De esta forma en el primer apartado el autor pone la base para lo que desarrollará de forma posterior. Así pues, comienza su ensayo sobre las bases medievales del mito. Para ello explica las cuatro versiones que más se conocen, y que han llegado a nuestros días, siendo la segunda de ellas la de Los jueces de Castilla la que cuenta con una mayor extensión. Tal vez por ser la versión más conocida acerca de la independencia.
Esta primera parte me resultó la más farragosa de leer. Y no porque estuviera mal escrita o explicada, nada más lejos de la realidad. Pero me resultó complicado el avanzar debido a la gran cantidad de citas y aparición de castellano antiguo. Lo que no quita para que a la vez me resultase curioso el descubrir un tema del que no tenía la más mínima idea.

Es a partir de la segunda parte, cuyo título es el mito en la historiografía liberal, cuando el libro me empezó a gustar más. En este segundo capítulo, vemos aparecer más autores y comprobamos como el tema llegó a interesar a la Generación del 98, y a uno de sus principales figuras como fue Miguel de Unamuno. Es en este apartado cuando vemos como diferentes historiadores se atrevieron a dar su punto de vista a lo largo de casi cien años, abarcando desde mediados del siglo XIX hasta que finalizó la Guerra Civil española en 1939.
En esta segunda parte es cuando el libro empezó a llamarme más la atención. Ya sea porque una vez pasada la parte medieval o porque al tratarse de historia más cercana a nuestros días, lo cierto es que en este segundo apartado el tema me resultó mucho más interesante que su predecesor, a la par que más ameno y menos farragoso. Algo que se confirmó con el tercer apartado, que se acabó convirtiendo en una de mis partes favoritas del libro.

En el tercer apartado el autor nos explica el mito durante la posguerra, y como los autores próximos al régimen franquista dieron su opinión acerca del mismo. Aquí resulta interesante comprobar como hubo incluso autores extranjeros que se atrevieron a dar su opinión acerca del mito. Mientras que unos tuvieron suerte y pudieron ver publicada su obra, otros como el historiador francés Pierre Vilar quien por sus ideas marxistas tuvo que esperar a ver su obra publicada durante la Transición, a pesar de haber sido publicada en 1947. A pesar de ello, durante esos años circularon diversas ediciones que pudieron ser leídas de forma clandestina.
Aquí de nuevo el libro volvió a interesarme más, y pude descubrir como este mito llegó a ser tratado durante la dictadura, sin que los autores que llegaron a tratarlo fueran del todo imparciales.

Por fin, en el último apartado el autor se encarga del mito desde los años 60 hasta el 2015. Aquí el autor se encarga de desmantelar el mito que llegó hasta nuestros días y de como ha sido tratado en la época escolar, desde los años de la EGB hasta su estudio en el instituto y años preuniversitarios.  En este último capítulo, el escritor también tiene tiempo para citar aportaciones recientes de diversos autores, de ideologías políticas distintas que tratan el tema según su pensamiento, así como de escritores, ya sean historiadores o no versados sobre el tema, que usan el mito para ambientar sus obras por lo que la polémica está servida.
En este capítulo final el lenguaje y la forma de contar estos sucesos se hace muy ameno, y supone un buen punto y final a un ensayo que me resultó farragoso al principio, para ir ganando interés a medida que avanzaba en sus partes posteriores.

A pesar de su breve extensión, que apenas alcanza las 150 páginas, es un libro que cunde y que resulta interesante, pero que tuve que leer en diversas etapas. Y no porque fuera aburrido, que no lo es, pero era mucha información para ir asimilando de una sola sentada. A pesar de ello, este libro me recordó porque la historia era de mis asignaturas favoritas durante mi época de estudiante.

Siempre se dice que nunca te acostarás sin saber una cosa nueva, y este libro volvió a hacer bueno ese dicho. Gracias al mismo pude descubrir nuevas palabras, a la vez que me valió para refrescar algunos conocimientos que tenía algo oxidados. Baste citar como ejemplo el momento en que el autor cita a las JONS, término que me sonaba y que tuve que releer para comprobar si lo que tenía por ahí  perdido en la memoria era cierto o no, como acabé confirmando que así era.

Un libro que sirve para arrojar algo de luz a un tema que ha sido objeto de diversos estudios y que resultará interesante para todos aquellos amantes de la historia de nuestro país.