jueves, 6 de septiembre de 2018

libro: Misterios de cine

Cuando oímos hablar del mundo del cine, inmediatamente viene a nuestra cabeza glamour, riqueza etcétera. Pero también existe una cara no tan amable, en la que algunas estrellas fallecieron de forma prematura debido a causas naturales, por asesinato o víctimas de una extraña maldición. Este y otros ejemplos son los que forman parte de la entrada de hoy, en donde leyendas de Hollywood y otras figuras no tan conocidas comparten espacio en un volumen bastante ameno.


Escrito por Mikel Navarro y compuesto por 23 capítulos, el libro permite a los lectores acercarse no solo al mundo del cine, sino también a recuerdos del autor, algunos más personales que otros, y a la trastienda más oscura del mundo del cine, en donde el nazismo, la bomba nuclear, las muertes misteriosas o la mafia se mezclan con el séptimo arte.

Interesante ensayo de corta extensión, de 130 páginas por lo que los más ávidos lectores lo leerán de una sentada, que nos descubre algunas de las anécdotas más famosas del mundo del cine, como el del coche que causó la muerte a James Dean o el anillo de Rodolfo Valentino que causó desgracias a todo aquel que lo vistió, a la vez que saca del error de otras historias que ya conocíamos, como por ejemplo la muerte de Jane Mansfield que no fue decapitada, tal y como se creía.

Uno de los capítulos que más me gustó fue el de El Seco, una extraña figura vestida de negro y sombrero y que trae desgracias a todo aquel que tiene la desgracia de cruzarse en su camino. En este capítulo de investigación, el autor nos cuenta su experiencia tras cruzarse con esta figura, a la vez que nos trae los testimonios de otras personas que lo vieron. Es una historia bastante inquietante la verdad, pero que a la vez permite descubrir un personaje que podría servir de base para una cinta de terror.

De igual forma otro capítulo bastante entrañable es aquel, en el que el autor nos cuenta su experiencia al visitar la tumba de Yul Brinner ubicada en una vieja abadía francesa. Mediante sus palabras, el escritor hace que sintamos, al menos en mi caso, una mezcla entre envidia y admiración. Al relatar este suceso me recuerda la razón por la que me gusta el cine. La forma en la que lo cuenta hace que queramos meternos en ese momento, y acompañarle en un momento tan especial de su vida.

La única pega, si es que se puede decir así, es que gran parte de los sucesos que se cuentan en el libro ya los conocía de haber leído sobre ellos anteriormente. Aún así no me importó, ya que según lo cuenta el autor hizo que parecía que no supiera nada acerca de los mismos. Y es que el escritor ha puesto pasión, y grandes dosis de cariño, a la hora de escribirlo. Y eso es algo que se nota, a medida que uno va avanzando en la lectura puede notar el afecto que tiene Navarro por el mundo del cine en general.

Como he indicado al principio de la reseña, en el libro también existe espacio para los aspectos más escabrosos relacionados con el mundo del cine. Algo que se puede comprobar, por ejemplo, en los capítulos dedicados a Ed Gein, asesino que inspiró a Robert Bloch a la hora de crear a Norman Bates, el protagonista de Psicosis, como las muertes de parte del elenco de Poltergeist.

Un libro que sin duda gustará a todos aquellos aficionados al cine y al misterio, ya que aquí ambos elementos se dan la mano para ofrecer a los lectores un rato de evasión con el que sin duda pasarán un buen rato.

jueves, 30 de agosto de 2018

libro: La independencia del condado de Castilla

Hoy en el blog dejamos aparcada la fantasía, el terror y la acción para traeros un libro de historia bastante interesante. El mismo nos habla de un tema tan curioso como la independencia del condado de Castilla del reino de León, y del proceso que siguió al mismo. Así pues, el presente volumen cumple con un doble objetivo: el primero es el de divulgar, mientras que el segundo se ocupa de arrojar algo de luz a un tema que, incluso soy, sigue siendo polémico entre algunos historiadores.


Escrito por Andrés Altés Domínguez, el presente volumen trata de forma amena, a la par que rigurosa, como el condado de Castilla llegó a independizarse del reino de León.

Pese a que en un principio el tema no pueda resultar interesante, al menos a aquellos que no les guste leer historia o saber más acerca de ella, una vez uno comienza la lectura del mismo va conociendo datos curiosos, a la par que interesantes, acerca de el enfrentamiento entre ambos y de los diversos mitos que surgieron a través del mismo. De ahí el subtítulo de la obra.

Para explicarlo de la mejor forma, el autor estructura el libro en cuatro apartados diferenciados, y dentro de cada uno de ellos encontramos diferentes subapartados. Los cuales ayudan a entender mejor, a la vez que amplían, lo expuesto en su correspondiente capítulo. De esta forma en el primer apartado el autor pone la base para lo que desarrollará de forma posterior. Así pues, comienza su ensayo sobre las bases medievales del mito. Para ello explica las cuatro versiones que más se conocen, y que han llegado a nuestros días, siendo la segunda de ellas la de Los jueces de Castilla la que cuenta con una mayor extensión. Tal vez por ser la versión más conocida acerca de la independencia.
Esta primera parte me resultó la más farragosa de leer. Y no porque estuviera mal escrita o explicada, nada más lejos de la realidad. Pero me resultó complicado el avanzar debido a la gran cantidad de citas y aparición de castellano antiguo. Lo que no quita para que a la vez me resultase curioso el descubrir un tema del que no tenía la más mínima idea.

Es a partir de la segunda parte, cuyo título es el mito en la historiografía liberal, cuando el libro me empezó a gustar más. En este segundo capítulo, vemos aparecer más autores y comprobamos como el tema llegó a interesar a la Generación del 98, y a uno de sus principales figuras como fue Miguel de Unamuno. Es en este apartado cuando vemos como diferentes historiadores se atrevieron a dar su punto de vista a lo largo de casi cien años, abarcando desde mediados del siglo XIX hasta que finalizó la Guerra Civil española en 1939.
En esta segunda parte es cuando el libro empezó a llamarme más la atención. Ya sea porque una vez pasada la parte medieval o porque al tratarse de historia más cercana a nuestros días, lo cierto es que en este segundo apartado el tema me resultó mucho más interesante que su predecesor, a la par que más ameno y menos farragoso. Algo que se confirmó con el tercer apartado, que se acabó convirtiendo en una de mis partes favoritas del libro.

En el tercer apartado el autor nos explica el mito durante la posguerra, y como los autores próximos al régimen franquista dieron su opinión acerca del mismo. Aquí resulta interesante comprobar como hubo incluso autores extranjeros que se atrevieron a dar su opinión acerca del mito. Mientras que unos tuvieron suerte y pudieron ver publicada su obra, otros como el historiador francés Pierre Vilar quien por sus ideas marxistas tuvo que esperar a ver su obra publicada durante la Transición, a pesar de haber sido publicada en 1947. A pesar de ello, durante esos años circularon diversas ediciones que pudieron ser leídas de forma clandestina.
Aquí de nuevo el libro volvió a interesarme más, y pude descubrir como este mito llegó a ser tratado durante la dictadura, sin que los autores que llegaron a tratarlo fueran del todo imparciales.

Por fin, en el último apartado el autor se encarga del mito desde los años 60 hasta el 2015. Aquí el autor se encarga de desmantelar el mito que llegó hasta nuestros días y de como ha sido tratado en la época escolar, desde los años de la EGB hasta su estudio en el instituto y años preuniversitarios.  En este último capítulo, el escritor también tiene tiempo para citar aportaciones recientes de diversos autores, de ideologías políticas distintas que tratan el tema según su pensamiento, así como de escritores, ya sean historiadores o no versados sobre el tema, que usan el mito para ambientar sus obras por lo que la polémica está servida.
En este capítulo final el lenguaje y la forma de contar estos sucesos se hace muy ameno, y supone un buen punto y final a un ensayo que me resultó farragoso al principio, para ir ganando interés a medida que avanzaba en sus partes posteriores.

A pesar de su breve extensión, que apenas alcanza las 150 páginas, es un libro que cunde y que resulta interesante, pero que tuve que leer en diversas etapas. Y no porque fuera aburrido, que no lo es, pero era mucha información para ir asimilando de una sola sentada. A pesar de ello, este libro me recordó porque la historia era de mis asignaturas favoritas durante mi época de estudiante.

Siempre se dice que nunca te acostarás sin saber una cosa nueva, y este libro volvió a hacer bueno ese dicho. Gracias al mismo pude descubrir nuevas palabras, a la vez que me valió para refrescar algunos conocimientos que tenía algo oxidados. Baste citar como ejemplo el momento en que el autor cita a las JONS, término que me sonaba y que tuve que releer para comprobar si lo que tenía por ahí  perdido en la memoria era cierto o no, como acabé confirmando que así era.

Un libro que sirve para arrojar algo de luz a un tema que ha sido objeto de diversos estudios y que resultará interesante para todos aquellos amantes de la historia de nuestro país.

lunes, 27 de agosto de 2018

libro: Goma 2. El cine explosivo de José Antonio De La Loma

En la historia del cine hay directores a los que solemos asociar a un género, bien sea porque parte de su filmografía transcurre dentro de una determinada categoría o porque sus películas más famosas o reconocidas están en una determinada clase. Uno de los ejemplos más claros lo encontramos en John Ford, erróneamente catalogado como un director solo de westerns cuando, en realidad, trabajó en cintas alejadas del cine de vaqueros. En nuestro país otro caso está en el realizador de la entrada de hoy, pese a que se le conoce por sus cintas dentro del cine quinqui, en realidad, le dio tiempo a dirigir otros films como el thriller, la acción o la comedia.

Escrito por Javier Ikaz, el libro supone un ameno recorrido por la filmografía de este realizador español. Desde sus primeros trabajos hasta su última cinta, el autor desvela a los lectores algunos detalles como que antes de ser realizador fue escritor de novelas; que participó en varias coproducciones o que supo aprovechar el fenómeno de los videoclubs.

Tal y como hiciera en su ensayo de Mariano Ozores, ver enlace aquí este nuevo volumen acerca a los lectores a un realizador con una filmografía que, sin albergar obras maestras, si que forma parte de la historia de nuestro cine. A lo largo de poco menos de 200 páginas, y estructurado en un prólogo, 5 capítulos en donde se nos va desgranando su trabajo, y un epílogo el autor va descubriendo a los lectores títulos que, en mayor o menor medida, llamarán la atención a aquellos seguidores de este director que quieran conocer sus obras menos conocidas.

Como no podía ser de otra forma, el libro se encuentra profusamente ilustrado con los carteles de las cintas, así como de diversos fotocromos ya sea de su estreno en nuestro país como en el extranjero. Esto sin duda ayuda a identificar mejor los films, y recordar algunos de sus instantes más impactantes o famosos.

A lo largo de sus páginas, el autor nos va desvelando el argumento de cada una de las cintas, así como su conclusión. Esto puede hacer que a uno se le quiten las ganas de ver la película que se menciona, pero nada más lejos de la realidad. En algunos libros de cine que he tenido oportunidad de leer, al hablar de la filmografía de un determinado director se nos habla de sus films, las escenas más destacadas y también de su conclusión.

Como no podía ser de otra forma, al hablar a los lectores de las películas el autor también nos expresa su opinión acerca de las mismas. Y he de decir que, si bien me faltan unas cuantas por ver, no comparto del todo su opinión acerca de sus cintas enmarcadas dentro del género quinqui. Si bien ambos coincidimos en las persecuciones y por como están coreografiadas, no termino de coincidir del todo acerca de la segunda y tercera parte de Perros callejeros. Cierto es que la segunda y tercera parte, especialmente esta última, no alcanzan el nivel mostrado por la primera parte. Pero la segunda parte fue la primera que vi de la saga de El torete, y a la vez es la que más me gusta. Por ello no puedo ser del todo imparcial, y sea esto lo que no me permita compartir el punto de vista expresado por el escritor.

Las cintas dirigidas por De La Loma, especialmente las de cine quinqui, no podrían hacerse en la actualidad. Son hijas del tiempo en el que se estrenaron, y como tal hay que verlas. El realizador supo aprovechar el momento y alertar a la sociedad sobre un problema que estaba presente en las calles. Es en este tipo de cine donde da ciertas nociones de moralidad, algo que se puede ver también en títulos anteriores, pero realizados durante el régimen de Franco y enmarcados dentro del género dramático, y en donde aquellos que iban en contra de la sociedad no tenían un buen final.

A modo de complemento, nos encontramos con diversas fichas de aquellas personas que, en algún momento de sus vidas, colaboraron en alguna de las cintas dirigidas por De La Loma. Así, nos encontramos con Ignacio F. Iquino, el maestro del realizador de la entrada de hoy, John Saxon o Inma de Santis, por citar a algunos de los que aparecen.

Un libro imprescindible para acercarnos a la figura de un realizador que, en mayor o menor medida, forma parte de la historia de nuestro cine. Una vez más la editorial Applehead nos trae la figura de un cineasta que marcó a la generación del videoclub.

A continuación, parte de la promoción que le hicieron al libro en el espacio de la 2 Días de cine:


lunes, 20 de agosto de 2018

libro: La llamada de la luna

El mito del hombre lobo es, junto con los vampiros, fantasmas y muertos vivientes, una de las figuras más clásicas y recurrentes a la hora de crear historias de terror, ya sea en forma de letras o en imagen real. Así pues, el licántropo es el protagonista de la entrada de hoy. Pero desde una perspectiva interesante, en donde dejan de ser villanos y los monstruos son de otro tipo. Desde aquí dar las gracias a la editorial por hacerme llegar un ejemplar de cortesía con el que poder hacer la entrada de hoy.

Escrito por Cristian Blanco, el libro nos cuenta como Casiano, Sergio y Nando, tres amigos adolescentes, pasan sus vacaciones de Semana Santa en el pueblo de Santa Gardenia, ubicado en Barcelona en el año 1996. Lejos están de imaginar el vuelco que darán estos días de asueto al conocer a la enigmática Lluvia, ni las peligrosas aventuras que les aguardan.

Este libro se toma su tiempo a la hora de ir presentándonos a los personajes. Los vamos conociendo y las circunstancias que rodean la vida de cada uno de ellos, siendo la más dura la de Nando. Cada uno de ellos son adolescentes sin habilidades que les hagan destacar, pero poseen un alto sentido de la amistad y camaradería. Por lo que no dudan en apoyarse los unos a los otros, y dar la bienvenida a la recién llegada al pueblo, lo que acarrea el primer amor y la revolución hormonal típica de esa época.

Una vez hemos conocido a los principales personajes, y aquellos secundarios que tendrán importancia en el devenir de los acontecimientos, la acción va cogiendo velocidad hasta llegar a su sangrienta conclusión. Antes la sangre aparecía en momentos puntuales, pero necesarios para que la historia avanzase, pero es en los momentos finales cuando el autor pone toda la carne en el asador y ofrece a los lectores instantes que no tienen nada que envidiar a cintas de terror con licántropos como protagonistas, como Aullidos o Un hombre lobo americano en Londres.

Tal y como se puede ver por el argumento, uno puede ver la influencia de Super 8 o Stranger Things. Y es que los adolescentes de estas producciones también han de vérselas con seres sobrenaturales. Pero mientras que tanto la una como la otra incorporan el factor nostalgia de aquellos años, aquí la misma brilla por su ausencia. Salvo por alguna que otra referencia a las videoconsolas o series que estaban de moda en aquella época. Al autor no le hace falta plagar su obra de homenajes para hacer avanzar la historia, aquí los personajes y sus acciones son lo importante.

A pesar de su tono de aventuras, dentro de la novela también encontramos drama, sobre todo en las partes de la historia centradas en Nando y su familia, unas gotas de suspense y el ya mencionado terror. Todos estos elementos son mezclados y agitados por el autor, para ofrecer a los lectores un trago que deja con buen sabor de boca, a pesar del agridulce final de la obra. Pero nadie dice que todas las historias han de tener una conclusión feliz para sus protagonistas.

El libro, además de la amistad, habla a los lectores de la importancia de la familia y de como nos vemos ligados a la misma. Las hay mejores, como la de Sergio o Lluvia, y peores, como la de Nando. Y son las acciones de los adolescentes lo que hace que se sientan más ligados o no a aquellos que forman parte de su entorno más cercano. Mientras que unos se sienten más integrados, como es el caso de Lluvia, otros como Nando encuentran más amor y confianza en aquellos que no comparten vínculo familiar alguno con él.

El toque sobrenatural está muy bien integrado, y además sirve de homenaje a la mitología escandinava y a cierto lobo participe del Ragnarok. Es precisamente este lupino el gran villano de la historia, además del padre de Nando, y a quien nuestros protagonistas, tanto humanos como licántropos, tendrán que hacer frente en el violento y sangriento final, tal y como he indicado unos párrafos atrás.

Con este nuevo libro, la editorial vuelve a dar a los seguidores una nueva alegría y demuestra que se está convirtiendo en un buen referente en lo que a literatura de género patrio se refiere.




martes, 7 de agosto de 2018

libro: Alcachofa-terror. La invasión de las hortalizas del espacio exterior

Según definición gamberrada es la acción propia del gamberro. Y es que esta palabra es la que mejor se ajusta a la entrada de hoy, un divertimento en toda regla donde el humor negro, en ocasiones negrísimo e irreverente, los homenajes y guiños al rock, la literatura, el cine grindhouse y de terror e incluso un par de series de televisión están presentes en todo momento en una lectura que nos mantendrá con una sonrisa constante en la boca. Desde aquí dar las gracias una vez más a la editorial por hacerme llegar un ejemplar de cortesía para poder hacer la reseña.

Escrito por Liss Evermore, la historia nos cuenta como Albuquerque en los años 70 es invadido por unas alcachofas cuyo plan es, como no podía ser de otra forma, la conquista de la tierra. Y que mejor modo de hacerlo que por esta pequeña ciudad del condado de Nuevo México.

Viendo la portada los lectores ya pueden intuir lo que habrá en su interior. Y es que la tapa es un homenaje, más que evidente o al menos así lo creo yo, a las novelas pulp y películas de los cincuenta de ciencia ficción hechas con cuatro duros. Ese es el espíritu que se respira a medida que uno avanza en la lectura de este volumen, el de una cinta con poco presupuesto pero realizada con la función de entretener. Y eso es algo que aquí se nota.

Desde sus primeras páginas ya notamos el espíritu irreverente que va a estar presente en el resto del libro. Lo que al principio parece un homenaje a la cinta The blob, con una masa que devora todo lo que se le pone en su camino, pronto cambia a un relato de invasión extraterrestre ante el que un diverso grupo de personajes intentará hacer frente, con mayor o menor fortuna todo hay que decirlo a los enemigos que van apareciendo.
Así algunos de estos personajes son un trío de bellezas, claramente inspirados en las protagonistas del film de culto Faster Pussycat, Kill Kill; un karateka negro con patillas y con el nombre molón de Black Grenade y que recuerda a Black Dynamite cinta de exploitation protagonizada por Michael Jai White; un rudo sheriff y su novato ayudante o un puñado de paletos del sur profundo.

Los capítulos, cuya extensión es bastante corta, favorecen la lectura. La autora nos engancha desde un principio y ya no nos suelta hasta que, o bien paramos de leer o acabamos el libro. Liss sabe marcar los tiempos e ir alternando las escenas más sangrientas, con las de acción pero siempre acompañadas con humor. Pese a que estemos viendo cometer una masacre ante nuestros ojos, la autora nos lo describe como si fuera un chiste o estuviéramos viendo un episodio de los Looney Toones, en donde las escenas violentas eran acompañadas del sentido del humor tan característico de estos famosos dibujos animados.

La novela, al estar ambientada en la década de los setenta, nos muestra algunos de los estribillos del rock de esta época, que con el tiempo se han convertido en verdaderos himnos. De esta forma, a lo largo del libro podemos identificar grandes temas como Stairway to heaven de Led Zeppelin; Angie de los Stones u Hotel California de los Eagles. Por supuesto que hay más, pero estos son los que más se identifican. El resto os lo dejo a vosotros, para que podáis reconocerlos y ver si sois amantes del rock o no. Así que tomarlo como un juego.
Y es que la novela, además de divertir, es un enorme juego tal y como he indicado en el párrafo que inauguraba esta reseña. La autora juega con los lectores, plagando el libro de multitud de referencias de cultura general. Algunas son más fáciles de identificar que otras, e incluso una de ellas puede dar lugar a confusión, pero sin lugar a dudas el entretenimiento está garantizado por partida doble: en primer lugar por la loca, y divertida, historia que nos cuenta la escritora y en segundo lugar por ver como están los conocimientos de los lectores en cine, música y literatura.

El libro en ningún momento ha de ser tomado en serio. Es una gran broma y una locura, en el buen sentido de la palabra. Desde que Tim Burton dirigiese Mars Attacks, pocas veces se han visto unos invasores con tanta mala leche e irreverentes como las alcachofas imaginadas por Liss. Lo que sin duda sería interesante, y muy divertido de leer, sería hacer un crossover entre las alcachofas extraterrestres y los tomates asesinos. El unir a dos hortalizas tan ricas en una batalla contra la humanidad sería algo interesante, y sin duda divertido, de leer. Al menos para el que esto suscribe, y que hará que no volvamos a mirar con los mismos ojos a estos alimentos.

En definitiva una novela ideal para leer en estos días tan calurosos y que hará que pasemos unos buenos momentos.

A continuación el trailer realizado para el libro, y en donde se puede ver por donde irán los tiros:












martes, 31 de julio de 2018

libro: Al caer la noche. Terror catódico americano 1970-1981

Tal y como indica el título, el libro supone un recorrido por aquellas producciones destinadas a la pequeña pantalla, a pesar que algunas de las mismas se estrenaron entre nosotros en pantalla grande, enmarcadas dentro del género de terror, y en algunas ocasiones dentro también del fantástico. Un estudio bastante interesante que cumple con una doble función: por un lado entretener, y por el otro dar a descubrir muchas producciones desconocidas, al menos en mi caso, a los amantes del terror.

Escrito por Tonio Alarcón, y con prólogo a cargo de Jesús Palacios, el presente volumen nos ofrece un recorrido más que interesante por aquellas producciones destinadas a la pequeña pantalla, y que en algunas ocasiones supuso la plataforma de lanzamiento para futuros realizadores, como Steven Spielberg, o de futuras estrellas, como Harrison Ford. Así como de refugio a viejas glorias como Bette Davis, Joan Crawford o Stella Stevens quienes aportaron su buen hacer y talento a estas cintas.

Las series como Alfred Hitchcock presenta o Dimensión desconocida creada por Rod Serling son, sin duda, el antecedente más claro de las numerosas producciones que aparecen en este libro. No en vano, son citadas en el libro como el anticipo a lo que estaba por venir dentro de la televisión. Algunas de ellas hoy convertidas en películas de culto, como El diablo sobre ruedas o El misterio de Salem's Lot.


A lo largo de sus 8 capítulos, el autor nos va desgranando aquellos nombres y producciones que ya forman parte del terror catódico. De esta forma, los lectores pueden conocer algo más acerca de nombres clave de realizadores como Dan Curtis, Curtis Harrington o John Llewellyn Moxey y que nos legaron títulos como Los enigmas de Karen, Los muertos no mueren jamás o Acoso homicida respectivamente. Estos nombres no los conocía, y ni siquiera me sonaban, hasta que acabé la lectura del libro. Por lo que, tal y como indicaba en el párrafo que inauguraba la entrada de hoy, me han permitido descubrirlos.

Si por algo se caracterizaban estas cintas eran por no contar con un gran presupuesto, por lo que habían de compensarlo con grandes dosis de imaginación y un guión que supiera atrapar a los espectadores. Algunas de ellas lo conseguían, mientras que otras se quedaban por el camino. Es decir, tenían un buen planteamiento inicial pero, bien sea por la falta de medios, por no saber sacar adelante la idea inicial, por no saber dar con el tono adecuado o por que el guión no daba más que para una duración menor, lo cierto es que muchas de estas cintas se quedaron a mitad de camino.

Si en el párrafo anterior mencionaba el guión, es debido a que uno de los nombres esenciales en el terror y el fantástico, Richard Matheson, colaboró en algunas de las producciones que se citan en el libro. Bien sea adaptando historias suyas, como en El diablo sobre ruedas, o ajenas, como Crónicas marcianas de Ray Bradbury, lo cierto es que es uno de los nombres que se cita en no pocas ocasiones a lo largo de las páginas de este ensayo. Y es que Matheson fue uno de los mejores contadores de historias fantásticas y de terror del Siglo XX.

Muchas de estas cintas tenían que eludir la censura. Ya sea por la violencia o por los desnudos, por lo que las muertes se resolvían fuera de campo. Y es que la television no era tan permisiva con mostrar escenas subidas de tono o sangrientas. Aún quedaban un par de años, para que nueva generación de Hollywood y de cineastas enclavados dentro del cine de terror, mostraran a los espectadores escenas con desnudos y sangre. Pero cineastas como Craven o Carpenter, encontraron en la televisión un medio con el que pulir su estilo y ofrecernos de forma posterior algunos títulos clave dentro del terror moderno como Pesadilla en Elm Street o La cosa respectivamente.

Con este nuevo volumen, la editorial Applehead vuelve a traer a los aficionados al cine un nuevo ensayo sobre una época en la que el cine de terror se acercó a las pantallas de los hogares estadounidenses en la cadena ABC, y de forma posterior a nuestro país con su emisión en Estrenos Tv.
Una vez más Applehead ofrece a los aficionados al cine un acercamiento, a una época que permanecía desconocida para muchos aficionados al terror. Y es que este sello editorial cuida sus productos cinematográficos al máximo, mostrando un acercamiento ameno, a la par que bien documentado, al séptimo arte.





domingo, 29 de julio de 2018

cortometraje: La oscura piel del alma

Para los escritores de terror siempre es un gusto ver trasladada su obra en imágenes, ya sea en formato largo o corto.  Dos de los ejemplos más claros los tenemos en las figuras de Clive Barker y Stephen King, que han dirigido algunas de sus creaciones. Ya en nuestro país, dos escritores del género de terror como Juan de dios Garduño, con su cortometraje Fe, y ahora Allan J. Arcal con la entrada de hoy se han atrevido a dar el salto a la dirección y el guión para asustar a los espectadores con sus obras en formato corto.


Escrito y dirigido por Allan J. Arcal, el corto nos cuenta la historia de Carlos, Ruben Faura, quien oculta un cadaver en el bosque de un demonio en mitad de la noche. Al volver a su casa con su mujer Ana, Elvira Tejerina, y su hija Olivia, Aitana Roleytana, se dará cuenta de la horrible verdad.

Con estas breves palabras se puede resumir esta obra, el avanzar algo más sería reventar el giro final que nos tiene deparado el director. Tres son los elementos a destacar dentro del corto: uno de ellos es la atmósfera. Desde los primeros segundos el realizador consigue ponernos en situación y captar nuestra atención con ese comienzo antes mencionado. La acción tiene lugar de noche, momento ideal para asustar más, por lo que la oscuridad no hace sino acrecentar la sensación de desasosiego que vive el protagonista.

Y es precisamente en su protagonista, y en los demás miembros del reparto, donde está otro de los elementos a destacar. La historia está narrada en primera persona, como algunas de las narraciones de Poe o Lovecraft, por lo que los espectadores reciben la información a la vez que el personaje. El intérprete consigue transmitir su sensación de angustia y miedo al verse acosado por un demonio.
Las actrices aparecen en el tercio final del corto, pero su aparición desde luego es de vital importancia. Sobre todo en los casos de Ana y Olivia, ya sea cuando es niña, encarnada por Leyre Roleytana, o en su etapa adolescente con los rasgos de Aitana Roleytana.


Por último, pero no por ello menos importante, es la historia. Ya desde que comienza, nos sentimos intrigados por saber que ha llevado a nuestro protagonista a enterrar a este supuesto demonio en mitad del bosque. Poco a poco, y mediante el uso de flashbacks, se nos va desvelando la historia de Rubén y su familia. Hasta llegar al giro final que nos pilla de improviso, donde se nos muestra que toda mala acción tiene sus consecuencias.

Antes de dar el paso a la dirección. Allan ya había probado suerte en el género de terror con su obra El huerto del espantapájaros, y en el de la fantasía con el comic La colina del recuerdo. En ambos casos, sobre todo en el primero, el escritor sabe como crear atmósferas que den mal rollo y eso ha sabido transmitirlo a su debut como director en el formato de cortometraje.

El cortometraje nos muestra una vez más el famoso dicho que reza, menos es más, y es que en apenas diez minutos la historia nos sumerge en una pesadilla de la que nuestro protagonista quiere despertar. Y todo ello sin apenas sangre, aquí lo importante es la historia y no la cantidad de hemoglobina que se derrama.

El corto ha sido galardonado con multitud de premios a lo largo de sus diversos pases por festivales de terror, ya sea en nuestro país o fuera del mismo. Una vez visto el resultado, uno no puede sino dar la razón a todos aquellos votaron por el mismo.
Tan solo queda esperar a que Allan vuelva a sorprendernos con una nueva historia, y ver de que es capaz en su nueva aventura como realizador de cortometrajes.

A continuación el trailer:




Y con permiso del autor, aquí tenéis el corto: