martes, 23 de mayo de 2017

libro: Drake

La entrada de hoy supone el debut de su autor en la literatura. Peter McLean es un escritor inglés que a la hora de escribir su primera obra ha decidido hacer una curiosa mezcla entre la literatura negra, la fantasía y unas gotas de terror para dar vida a su libro. Este cóctel da como resultado un volumen muy entretenido, y promete ser el primero de una serie de aventuras con el mismo protagonista en un Londres donde la magia y el misterio se encuentran ocultos a los ojos de aquellas personas ajenas al mundo paranormal.

Don Drake es un mago un tanto peculiar. Tras contraer una deuda de juego con el demonio Ajenjo, se verá obligado a cumplir una serie de tareas para saldarla donde recibirá la ayuda de su artículo mágico el Hombre en Llamas. Tras cumplir la primera se verá envuelto en una aventura en la que conocerá tanto a aliados como enemigos.

Uno de los elementos a destacar dentro de la novela es su personaje. Drake es un borracho, un perdedor, alguien que la caga una y otra vez con la que fue su pareja y también un irresponsable. Todos estos atributos son los primeros que a uno se le vienen a la cabeza cuando ha finalizado la lectura del libro. Y a pesar de ello es un tío por el que no puedes evitar sentir cierta lástima. Es un mago poderoso pero no ha sabido aprovechar su talento y es salvado, en no pocas ocasiones, por uno de los personajes principales del libro.
Desde el primer trabajo para Ajenjo Drake busca su redención. Pero la misma parece esquivarle una y otra vez. Nuestro protagonista es un personaje destrozado por dentro y tan solo busca encontrar algo para que su alma encuentre la paz que se le ha ido negando desde ese encargo.
Hacia el final del libro el autor nos ofrece como empezó la relación entre Drake y el Hombre en Llamas. Un vínculo que a la larga se nos mostrará como una unión en la que uno depende del otro, a pesar que la misma se demuestre nociva para nuestro protagonista tal y como sucedió con el anterior dueño de este objeto mágico.

Pero sin duda es el personaje de Trixie quien se lleva el gato al agua. Una mujer fatal un tanto peculiar, alguien que no necesita ayuda para sobrevivir y merece su novela en solitario. Cuando aparece consigue no solo robarle el corazón a nuestro protagonista sino también a los lectores. El autor apenas nos da un par de pinceladas acerca de su pasado, sin duda sería bastante interesante que se animara a sacar los orígenes de esta femme fatale tan sexy como mortífera.

Un héroe no es nada sin un villano al que enfrentarse. Nuestro protagonista tiene a varios a lo largo de su aventura,  cada uno más peligroso que el anterior. Ajenjo queda como un niño de teta ante la amenaza que suponen Ally y sus amigas, tres personajes muy peligrosos cuyo origen se encuentra dentro de la mitología griega. A estos dos malosos se les suma Adam, quien sin duda tendrá mucho que decir en futuras aventuras del protagonista si éstas se siguen publicando.

La narrativa por parte del autor es bastante ágil. McLean se vale de la primera persona, una de las características principales dentro de la literatura negra, para que sea el propio protagonista quien narre a los lectores lo que le va pasando. Algo que la mayoría de veces suele ser malo, a lo largo de las páginas, y en no pocas ocasiones, vemos a Drake ser apalizado y torturado. Se pasa más tiempo con cicatrices y resaca que sobrio y sin marcas.

Mientras avanzaba en la lectura, no podía dejar de pensar en la cantidad de influencias que ha recibido el autor a la hora de dar vida a su obra. Además de las mencionadas en la contraportada, otros homenajes que me pareció detectar fueron a Constantine, imposible no acordarse de este detective de lo paranormal inglés, al universo de Lovecraft o las criaturas que aparecen en la serie Sobrenatural.

Dos fueron los momentos que más me gustaron dentro del libro. Sin reventar nada de la trama el primero de ellos tiene como protagonista a Drake siendo torturado y salvado in extremis. El segundo envuelve a nuestro protagonista y a los personajes de Ally y Trixie. Éste instante está muy cargado de acción y narrado con un lenguaje muy cinematográfico. Uno puede cerrar los ojos cuando ha leído este pasaje, e imaginarse a los personajes en la gran pantalla ejecutando los movimientos que nos acaba de describir el autor.

El único pero que se le puede poner es que el personaje de la antigua pareja de Drake, Debbie, poco a poco vaya desapareciendo de la trama. Sin duda podía haber dado mucho más de si, pero desde la aparición de Trixie y Ally su importancia se va evaporando. Una verdadera pena ya que es un personaje muy rico y que forma parte del pasado de Drake.

Una novela recomendada para todos aquellos que busquen una lectura dinámica y divertida, que se devore con rapidez y te deje con ganas de conocer más aventuras de sus protagonistas.

Tal y cómo ocurre con El que se esconde de Tony Jiménez, este libro cuenta con tres ilustraciones que son una pasada a cargo de Daniel Medina y que nos muestran tres de los momentos más impactantes dentro de la novela. El volumen también cuenta con un pequeño ensayo obra de José Ángel de Dios, donde se nos ofrece un acercamiento al mundo de la alquimia. Este texto está complementado por una serie de fotografías de personajes y elementos que sirvieron de inspiración al autor a la hora de crear su novela.







sábado, 20 de mayo de 2017

serie: Ultimate Spiderman

Spider-Man es uno de los superhéroes más famosos de todos los tiempos. A lo largo de sus más de 50 años de historia ha conocido multitud de adaptaciones, ya sea en películas de imagen real o en forma de series de animación. Una de estas últimas es la protagonista de la entrada de hoy, donde el humor y la acción son los principales elementos de un show animado que contó con 104 episodios repartidos a lo largo de 4 temporadas. Así pues es la hora de volver a ponernos nuestros lanza telarañas para volver a balancearnos por Nueva York y detener a los villanos.

La serie nos cuenta como Spider-Man comienza a trabajar y entrenar para SHIELD bajo las órdenes de Nick Furia, para hacer frente a las amenazas de diferentes supervillanos. Para ello liderará un equipo formado por Puño de Hierro, Nova, Tigre Blanco y Luke Cage. Todos juntos harán frente a enemigos como Norman Osborn y a su álter ego El duende, El Escarabajo o Doctor Octopus. A lo largo de las temporadas nuevos adversarios irán apareciendo como Veneno, Electro, Matanza o Kraven El Cazador. Pero nuestros protagonistas no estarán solos, puesto que contarán con la ayuda de aliados como Capa y Puñal, Agente Venom o Iron Spider entre otros.

Dos son los elementos más característicos de esta serie. El primero es que Spider-Man, o en algunos casos Peter Parker, rompen la cuarta pared para dirigirse al público tal y como hacía Ryan Reynolds en Deadpool. Algo que, si la memoria no me falla, no suele ser habitual dentro de las series de animación de superhéroes. El segundo es la presencia constante de un humor que, en no pocas ocasiones, ralla en lo absurdo. Algo que a mi me encanta, pero que a los detractores de la serie no le hacía ninguna gracia. Pero resulta complicado no echarse alguna carcajada que otra, con los chistes o gags visuales que van apareciendo a lo largo de los episodios.

En las dos últimas temporadas de la serie el humor sigue estando presente, pero la serie va volviéndose más seria. Incluso aparecen unas gotas de drama, necesarias para emocionar a los espectadores pero sin llegar a ser lacrimógenas. Según avanza la serie, su protagonista principal va madurando y siendo consciente de sus decisiones. El Spider-Man de los dos últimos episodios no tiene nada que ver con el de los primeros. A lo largo de las temporadas se ha ido enfrentando a amenazas que le han hecho crecer y dejar de lado ese lado guasón y algo irresponsable que tenía al principio.

En las dos primeras temporadas el arco argumental envuelve a Norman Osborn y Doctor Octopus, pero algunos capítulos de la segunda temporada servirán para descubrir más acerca del pasado de los compañeros de nuestro protagonista. Durante las temporadas tres y cuatro varios capítulos formarán parte de una saga, en la que nuestro héroe tendrá que enfrentarse en diferentes episodios a una misma amenaza en ocasiones solo o contando con la ayuda de aliados.

Una de las características que poseen las nuevas series de Marvel, es que no resulta raro ver a personajes, ya sean héroes o villanos, haciendo cameos en shows que no son suyos. De esta forma Los Vengadores aparecen en un par de ocasiones, lo mismo que Doctor Extraño, Lobezno e incluso Loki se deja caer en un par de ocasiones para hacerle la puñeta a nuestro protagonista. Para devolver el favor Spider-Man hace lo propio apareciendo en Hulk y los agentes de S.M.A.S.H o en la ya citada Los Vengadores.

Si hay algo que destacar dentro de las nuevas series de Marvel son la animación, bastante buena, y el trabajo de los dobladores. En este aspecto la serie cuenta con algunas grandes figuras en este campo como Fred Tatasciore, voz de Hulk entre otros trabajos, Misty Lee, como la Tía May, o Tara Strong como Mary Jane. Pero también aparecen las voces de Chi McBride como Nick Furia y las de J.K. Simmons y Clark Gregg, quienes prestan sus voces a los personajes de JJ Jameson y el agente Coulson que ya interpretaron en las cintas de Sam Raimi de Spider-Man y en las dos primeras partes de Iron Man respectivamente.

Pero no todo va a ser perfecto. Los más puristas del cómic critican, y con razón, que algunos personajes esenciales dentro de la vida de Spider-man no aparezcan, como ocurre en el caso de Gwen Stacey,  que sea Mary Jane la interesada en ser periodista o que se haya cambiado su forma de ser como ocurre en el caso de la Tía May. En el original es una anciana, aquí es una mujer que no para quieta en ningún momento. También se ha criticado el hecho de ser demasiado infantil o que no respeta del todo el universo del arácnido. Parte de las críticas las entiendo y comprendo, pero estamos hablando de una serie hecha para niños y que resumir los más de 50 años de historia de un personaje no resulta fácil en absoluto, por lo que sus creadores han decidido destinar su producto a una audiencia de corta edad y ofrecer un producto ligero y divertido. Es una nueva forma de ver a este personaje, y sus responsables han querido dar a conocer su visión del mismo.

Es una serie que recomiendo ver para los que seáis fans de las series de superhéroes de Marvel, es una serie para ver con los ojos de un niño y dejarse llevar por las aventuras de uno de los iconos de la factoría de las ideas. Al menos hay que agradecer que la serie no fuese cancelada y tiene un final cerrado. Pero si sois muy puristas del personaje no la veáis, puesto que echareis sapos y culebras al ver el trato que ha sufrido el personaje.


jueves, 18 de mayo de 2017

pelicula: Acero puro

Richard Matheson es uno de los maestros de la literatura fantástica y de terror. Sus novelas han sido  adaptadas al cine en varias ocasiones, como ocurrió con Soy leyenda o El último escalón por citar los ejemplos más famosos. Pero también sus relatos fueron adaptados a la gran pantalla como ocurrió con Duel, conocida en nuestro país como El diablo sobre ruedas, Pesadilla a 20.000 pies o la que es la entrada de hoy Acero puro.

Dirigida en 2011 por Shawn Levy y guión de John Gatins la historia nos cuenta como en un futuro cercano  los combates de boxeo han sido prohibidos, por lo que los robots toman el lugar de los boxeadores. Charlie Kenton (Hugh Jackman) es un antiguo púgil que ahora malvive con las apuestas de robots, cuando su ex mujer fallece se hará cargo de la custodia de su hijo Max (Dakota Goyo). Pero el descubrimiento fortuito de Max en un desguace del robot Atom supondrá para Charlie la oportunidad de retomar la relación con su hijo, y de paso alcanzar el éxito que no consiguió.

Además de los actores mencionados también aparecen Evangeline Lilly como Bailey la nueva pareja de Charlie, Hope Davis en el rol Debra la tía de Max y James Rebhorn interpretando a su rico marido Marvin y Anthony Mackie es Finn, un corredor de apuestas amigo de Charlie.

Interesante cinta de ciencia ficción que tiene en Hugh Jackman uno de sus grandes alicientes. El actor australiano se basta para sostener esta película con su carisma habitual. Aquí interpreta a un perdedor a quien la vida concede una segunda oportunidad. Es alguien sin muchos motivos para seguir adelante, hasta que la llegada de su hijo le hará ver la vida de otra manera.

Cómo no podía ser de otra forma al tratarse de una película de ciencia ficción, el uso de los efectos especiales es notable. En todo momento los robots lucen bastante reales, que es de lo que se trata cuando uno ve un film de estas características. En su segundo visionado estuve a punto de levantarme de la silla en el último asalto entre Atom y Zeus, que recuerda al mantenido por Sylvester Stallone y Carl Weathers en el primer Rocky, para animar a Atom.
Precisamente es ésta cinta de Stallone junto con Yo, el halcón también protagonizada por Sly donde uno encuentra las semejanzas con la película dirigida por Levy. Es como si en una batidora hubieran mezclado ambas producciones junto con el relato de Matheson y el resultado final es el que llegó a las pantallas.
La carga dramática queda compensada por los espectaculares combates y por unas gotas de humor. Sus responsables supieron equilibrar el drama con el resto de elementos, de esta forma la película consigue emocionar sin llegar a ser lacrimógena del todo.

La cinta supone un homenaje al cine familiar de la década de los 80. Treinta años después sus responsables han hecho una cinta que recuerda a las producciones de esta década, salvando las distancias por supuesto, y que hacían las delicias de los niños de la época. Son películas donde las relaciones entre los personajes resultan creíbles, y consiguen mantener la atención de los espectadores de todas las edades.

La película sirve para que los adultos dejen salir a su niño interior. Resulta complicado no emocionarse, como he indicado unos párrafos atrás, con el combate final entre Zeus y Atom y los previos que Atom va disputando hasta llegar al final boss. Son peleas bien rodadas y sirven para ir estrechando la relación entre padre e hijo.

No es una película perfecta, dista mucho de serlo. Pero cumple con el objetivo de entretener a los espectadores, y lo hace de sobra. Sus dos horas de duración pasan en un suspiro, los actores realizan buenos papeles a sabiendas de que no ganarán grandes premios por sus interpretaciones y el uso de los efectos especiales justifican el visionado.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: Jackman y el uso de los efectos especiales.
Lo peor: nada destacable.
La secuencia: el round final entre Zeus y Atom.
Lo(s) momento(s): el descubrimiento de Atom, Jackman enseñando movimientos de boxeo a Atom.
La imagen: Max sobre los hombros de Chris tras conocer el veredicto de los jueces en el combate final.
La frase: ¿Sabes que le estás hablando a un robot no?

A continuación el trailer:


 

martes, 16 de mayo de 2017

documental: cuando se acaba el porno

La industria del porno genera millones al año. Es un género con sus propios premios, con sus festivales y un salón de la fama donde se premian a las estrellas más famosas de este mundo. Pero ¿Qué ocurre cuando sus actores y actrices deciden alejarse e iniciar una nueva vida alejada de la pornografía? El presente documental nos ofrece las respuestas, y nos presenta la cara más amarga de una industria donde sus estrellas tienen una vida corta.

Dirigido por Bryce Wagoner, el documental presenta a los espectadores mediante una serie de entrevistas a algunas de las estrellas más conocidas como Asia Carrera, Raylene, Houston, Crissy Moran o Randy West entre otros como fue su paso por esta industria. A través de sus testimonios conoceremos como se iniciaron en este mundo, sus excesos con las drogas y el alcohol y como entablaron amistad.

Interesante documental que nos permite conocer los entresijos de esta industria y ver como son algunas de sus máximas estrellas en realidad. Una vez se han alejado de la pornografía algunos han quedado como muñecos rotos, y les cuesta llevar una vida normal al ser reconocidos como estrellas de este género. Esto hace que encuentren dificultades a la hora de encontrar trabajos, puesto que sus jefes no quieren que el nombre de la empresa se vea "manchado" por tener contratada a una persona cuyo empleo anterior estuvo relacionado con el sexo, según declara Houston en un momento de la cinta.

Esto no deja de resultar bastante irónico e hipócrita, tal y como declaran en un par de momentos del documental Bill Mangold, historiador del porno y antiguo trabajador de la industria, y Randy West. Así, el segundo explica que la única forma para donar su dinero para obras de caridad es participar como golfista en eventos para recaudar fondos con fines sociales ya que su dinero no resulta bien visto al venir de la pornografía. De igual forma piensa Mangold, quien habla de la dificultad de las antiguas estrellas en ser contratadas en empleos normales por aquellas personas que vieron sus películas.

Algunas de las estrellas entraron en el mundo gracias a contactos, otras al haber posado para la revista Hustler, propiedad del magnate del porno Larry Flynt como ocurre en el caso de Amber Lynn, o al venir de un hogar roto como ocurre en el caso de Shelley Lubben, cuyo nombre artístico era Roxy, que se dedicó a la prostitución para ganarse la vida antes de entrar a la industria. Su relato es uno de los más duros con diferencia del documental.

Una de las cosas más interesantes del documental, aparte de las declaraciones, es que apenas ofrece imágenes de las estrellas "en acción" ejerciendo su profesión. Lo que al director le interesa es mostrar como es su vida ahora, alejada de la fama y de esta industria.

Algunas de estas estrellas como la ya mencionada Shelley Lubben o Chrissy Moran reniegan de su pasado como actrices porno. Incluso en el caso de Lubben ha iniciado una cruzada para erradicar la industria, lo que le ha llevado a declarar en el Congreso. Otras por contra no lo hacen como Randy West, Seka o Richard Pacheco e incluso los hijos de algunas de estos intérpretes no se avergüenzan del pasado de sus padre, como ocurre con la hija de Pacheco.
Otras han tenido que hacer frente a una tragedia personal como ocurre con Asia Carrera, cuyo marido falleció en un accidente de tráfico y tuvo que recurrir a las donaciones de sus seguidores para poder sacar a su hija adelante.

Un documental duro que nos presenta a unas estrellas que se desnudan frente a la cámara, a las que en no pocas ocasiones vemos emocionarse a las mujeres e incluso llorar cuando recuerdan hechos  dolorosos de su pasado. Se muestran a los espectadores tal y como son, sin interpretar ningún papel. Son hombres y mujeres que apenas conocen otro modo de ganarse la vida, y que han de regresar al mismo cuando se ven en apuros económicos como ocurre en el caso de Raylene.

Precisamente en un momento del documental mencionan el dinero y la cantidad que las estrellas pueden ingresar a lo largo de su corta carrera. Entre una actriz normal y una superestrella su promedio oscila entre los 2 y los 8 años dependiendo del caso. Por ello y conociendo la corta carrera que tienen por delante, las actrices intentan intervenir en el mayor número de títulos posibles además de aparecer en portadas de revistas, ir a salones eróticos o prestar su imagen para muñecas hinchables o líneas de productos eróticos. Tratan de hacer el mayor número posible de dinero, para luego intentar llevar una vida más o menos desahogada. Lo que a veces no les sale bien y tienen que volver a actuar.

Un documental imprescindible para todos aquellos que quieran conocer más acerca de la industria del porno y de sus estrellas. Conoció una segunda parte de próxima aparición en este blog.

A continuación el trailer:








domingo, 14 de mayo de 2017

documental:¿Qué invadimos ahora?

Michael Moore es un cineasta que suele poner el dedo en la llaga en los temas más polémicos de su país. Si en ocasiones anteriores mostraba en diferentes documentales el uso de las armas, el fraude en las elecciones de George Bush, el capitalismo en su país o el mal funcionamiento de la sanidad en los Estados Unidos, ahora vuelve a la carga con una cinta en la que decide coger lo mejor de cada país para implantarlo en la conocida tierra de las oportunidades.

Estrenada en 2015, la cinta nos cuenta como el director decide "invadir" diferentes países de Europa y África entre los que se encuentran Italia, Francia, Alemania, Finlandia, Portugal, Eslovenia, Islandia o Túnez para coger lo mejor de ellos e intentar solucionar los problemas de Estados Unidos.

Michael Moore es un cineasta que hace de la ironía y de un uso del montaje criticado por sus detractores, sus dos principales señas de identidad. Es un director que no se corta a la hora de mostrar las vergüenzas de su país y de mostrárselas al mundo entero. Lo que supone una bofetada a todos aquellos que quieran emigrar allí en busca del llamado "sueño americano".

A través de las diferentes "invasiones" de los países mencionados, Moore no da crédito al saber que los trabajadores disfrutan de vacaciones pagadas como en Italia, que el comedor infantil de Francia ofrece un menú variado, como la educación universitaria en Eslovenia resulta gratuita incluso para los extranjeros o como Finlandia acabó siendo el número uno en educación tras ser de los últimos en enseñanza junto con los Estados Unidos. Por ello decide tomar todo esto y llevárselo a su país, para intentar que estos elementos hagan de su patria un lugar mejor.
Claro que esto es un arma de doble filo, puesto que Moore solo enseña lo bueno y obvia lo malo. Tal y como se dice en un momento del documental se "recogen las flores y no las malezas". Y esto es algo que los detractores del director utilizan para criticarle, con mucha razón, ya que los países que "invade" a lo largo del metraje tienen sus propios problemas.
Lo más irónico de todo es que todas estas soluciones que Moore quiere llevarse, tuvieron su origen en los Estados Unidos. Los países "invadidos" las pusieron en práctica y las mejoraron. Las soluciones ya estaban ahí, pero no se supieron ver o aplicar. Algo de lo que el director toma buena nota.

Michael Moore es un personaje peculiar. Como se suele decir "si no existiera, habría que inventarlo". Moore es un sujeto al que le gusta el "salseo", alguien a quien le gusta tocar las narices, por decirlo de manera educada, y mostrar al mundo aquello no le gusta de su país. Es un director que cuenta con seguidores y detractores, pero es un personaje necesario al menos en mi opinión. Hacen falta cineastas como él para mostrarnos la cara más amarga de los países, no solo de Estados Unidos sino también del resto del mundo. Sin ir más lejos en nuestro país tenemos a Jordi Évole, que mediante entrevistas se dedica a hacer una crítica social de los problemas que preocupan a la sociedad.

Pese a sus horas de duración es un documental que no se hace pesado. A pesar del interesante punto de partida la cinta no termina de ser más redonda, y queda por debajo de otros filmes del director como Bowling for Columbine o Fahrenheit 9/11, sus mejores trabajos al menos en mi opinión.

Un buen documental que permite reencontrarnos con Moore tras un par de años de silencio y que coincidieron con la presidencia de Obama.

 A continuación el trailer:










jueves, 11 de mayo de 2017

libro: El guardian del miedo

Tony Jiménez es un autor que no suele defraudar. Ya sea en solitario o con sus relatos en diversas antologías de terror, este escritor andaluz da muestras de su talento y habilidad a la hora de dar miedo a sus lectores. Ahora afronta la que es su segunda compilación de historias breves, tras Actos de venganza, en la que vuelve a hacer pasar un mal rato a aquellos que se acerquen a la misma en estos cuentos en los que el terror tiene un papel destacado.

Antología ilustrada por Juapi Garabatos, en los que el Guardián ejerce de maestro de ceremonias presentando el relato que viene a continuación, supone un homenaje a Historias de la Cripta o Creepshow. A lo largo de sus 11 relatos Tony Jiménez nos sumerge en un mundo en el que los seres sobrenaturales, la ciencia ficción, las leyendas urbanas e incluso un humor muy negro se dan de la mano en estas historias que se disfrutan de principio a fin. Los cuentos de terror que conforman la presente compilación son los siguientes:

- Cosas de niños: Larry Coleman es un pederasta que tras su última cita con una menor regresa a su casa y retoma la conversación con la chica con la que había quedado. Tras marcharse la muchacha comienza a hablar con Sally, la hermana pequeña de la adolescente, sin imaginar las consecuencias de haberlo hecho. Buena forma de iniciar la antología con un relato que en un principio recuerda a la cinta Hard Candy, para poco a poco ir dando un giro a un terror sobrenatural en el que Larry pagará por las consecuencias de sus actos. Con esta historia el autor tiene dos objetivos: el primero es el de entretener a los lectores, y el segundo es el de dar un toque de atención acerca del uso de las redes sociales por parte de los menores y de los peligros que ello conlleva.
Las mejores partes del relato tienen lugar desde el momento en que Sally y Larry inician su conversación. El autor maneja muy bien los tiempos del suspense con un buen uso del terror donde los sucesos inexplicables comienzan a sucederse , y donde la cordura de Larry se verá puesta a prueba.

- En el interior: Will y su mujer Cecilia se disponen a pasar una agradable velada, cuando son interrumpidos por su vecina Jennifer fugada de un psiquiátrico tras ser acusada de matar a su familia y con intención de matar al matrimonio. Pero tal vez no todo sea lo que aparenta en un principio. Uno de los relatos más breves de la presente antología y con un giro final inesperado. El protagonismo recae sobre las dos mujeres, quedando en hombre en un segundo plano y sin apenas importancia en el devenir de los acontecimientos. El autor se vale de una única localización y saca el máximo partido posible de ella, por lo que el ambiente claustrofóbico está presente a lo largo del relato. La conclusión queda abierta a la imaginación de los lectores. Esta no será la primera vez en la que la ciencia ficción haga su aparición a lo largo de la antología.

- La mejor compañía: Megan Murdock es una guionista que se dirige a recoger en una furgoneta a la estrella Kristen Redford, cuando realiza una parada para desayunar. Allí conocerá y recogerá a Alex Freeman quien la acompaña en su viaje. Poco más puedo decir sin reventar la sorpresa, la cual nos sumergirá en un mundo de pesadilla. Un viaje por carretera que mantiene en tensión a los lectores desde el momento en que Alex se sube al vehículo con Megan. Uno de los mejores relatos de esta antología donde el autor consigue crear en los lectores una sensación de agobio, que no desaparece hasta que la lectura de la historia ha concluido.

- Lenny: Ralph Hill es un anciano que disfruta de la compañía de su fiel perro Lenny y de las visitas de su joven vecino Andy. Cuando el niño es acosado por unos matones, Lenny intervendrá con trágicos resultados. Una y otra vez el autor ha declarado su admiración por Stephen King, la influencia del novelista de Maine sobre Jiménez es más que evidente. El tercio final del relato resulta bastante sangriento, sobre todo a raíz del suceso arriba mencionado. No resulta complicado ver el homenaje a Cementerio de animales en la parte final de la historia. Una historia con un final abierto y que nos habla de la fidelidad y del cariño que los animales sienten sobre sus dueños.

- No más crepúsculo: Eddie Lomax es el actor de moda gracias a su participación en cierta saga de vampiros para adolescentes. Cuando para en un McDonald's para comprar una hamburguesa conocerá a Martin Spencer, quien tratará de avisarle acerca del peligro que corre por ofrecer una imagen distorsionada de estos seres. Relato que parodia Crepúsculo y a los intérpretes que intervinieron en ella. Pero aquí el autor ofrece una visión mucho más terrorífica, como se puede apreciar en un par de instantes en los que las muertes hacen acto de aparición. El final de la obra tiene muy mala baba, y tal vez sea una pequeña venganza que se toma el autor sobre una serie de libros y películas que han desprestigiado la imagen de estos iconos del terror.

- Los fantasmas del paciente de la habitación 31: Lester Jenkins queda recluido en un manicomio alegando demencia tras cometer un crimen. Al ingresar en esta institución, se verá acosado por las visiones de un fantasma. Los psiquiátricos han servido de base a algunas cintas para ofrecernos un acercamiento de como es la vida de los pacientes ingresados aquí. El autor de la antología toma la vertiente del terror, ya vista en cintas como Gothika o Refugio macabro, a la vez que añade el elemento dramático puesto que la doctora de Jenkins cree que todo es fruto de la imaginación del enfermo y de sus remordimientos al haber cometido su crimen. Una historia clásica de espectros en donde el terror psicológico resulta fundamental en la trama, y que no necesita de la sangre para mantenernos en tensión.

- Julie nunca te dejará: Matt Cross recibe como regalo de cumpleaños un coche al que bautiza como Julie y se convertirá en su gran amor. 5 años después cuando el automóvil comience a fallar cambiará de vehículo. Lejos está el joven de imaginar la venganza que Julie va a desatar. El primer referente que a uno se le viene a la cabeza al leer el resumen es Christine de Stephen King. A diferencia de la obra del autor de Maine donde el coche poco a poco poseía a su conductor, aquí el vehículo busca venganza al no sentirse querida y verse desplazada por un nuevo coche. Julie actúa como alguien despechado que utilizará toda su furia, para hacer daño a todas las personas que rodean a Matt como se puede comprobar en el sangriento tercio final de la obra.

- El camino del payaso: Clara es abandonada por su padre en una urbanización desierta mientras le espera en el coche, lo que le creará un gran trauma del que años después aún no se ha recuperado y repercutirá en su relación con su pareja David. En esta ocasión el autor se mete de lleno en el terreno de las leyendas urbanas, para ofrecernos un relato que se va tornando más oscuro según avanza la historia. De nuevo Jiménez usa el terror psicólogico para ir minando la cordura de Clara con visiones, las mejores partes del relato sin duda, hasta que decide hacer frente a sus miedos en un final abierto. Existen un par de momentos en la obra que harán que sintamos escalofríos y harán que cualquier ruido nos ponga en alerta. El autor ha conseguido el objetivo de hacer que su relato atrape a los lectores.

- Los alargados tentáculos de la corporación Craft: Barker pasará una semana de prueba en la corporación Craft para obtener un trabajo en la empresa.  A lo largo de estos siete días cumplirá diversas tareas, cada una más estrambótica y peligrosa que la otra. Junto con La mejor compañía es el relato que más me gustó de toda la antología. El autor mezcla con éxito dos elementos en apariencia tan distintos como el humor y el universo de Lovecraft, para ofrecer a los lectores un relato lleno de humor negro y plagado de homenajes a las criaturas y elementos creados por el escritor de Providence. Es una historia que nos mantiene con una sonrisa permanente en la cara, por el acercamiento que hace Jiménez a un universo que incita a todo menos a la risa.

- La muerte de la humanidad: Sam y Stephen huyen de una prisión que les servía como refugio ante un apocalipsis zombi, después de ser invadida por los muertos vivientes a causa de un traidor. Pero antes de escapar son mordidos, lo que les llevará en un viaje a lo largo de los Estados Unidos en busca de una cura en un bunker y cuya localización Stephen conoce. Tal y como ocurre en la serie The Walking Dead, los humanos demuestran ser el gran peligro por delante de los zombis. Los dos hombres se ayudan, pero existe un sentimiento de desconfianza entre ambos ya que ambos tienen secretos que ocultar. Los cuales serán revelados en el sangriento final de la historia, cuando el autor nos depara dos giros sorprendentes en un trágico final, acorde con el tono dramático del relato.

- Lo que escupe el cielo: Chloe Boone trabaja como profesora en el pueblo de Bright Hill donde nunca parece suceder nada, hasta que la llegada de una extraña roca que alterará el comportamiento de Sam un alumno que la encuentra en el patio de la escuela. Desde ese momento las muertes no tardarán en sucederse. El relato que pone el punto final a la antología es bastante interesante, una vez más el autor vuelve a utilizar la ciencia ficción para ofrecernos una historia en la que el peligro viene de las estrellas y amenaza con extinguir a la humanidad. La historia me recordó a Invasores de Marte, en la que la acción tiene lugar en una pequeña población y en el los sucesos extraños comienzan a sucederse y nadie parece creer a la profesora, hasta que resulta demasiado tarde. Un buen broche de oro a una recopilación de relatos de terror.

Una buena antología con unos relatos bastante bueno y cuyas ilustraciones en blanco y negro son un buen complemento a las palabras del autor. A diferencia de otras recopilaciones breves de historias, aquí todas tienen un buen nivel y supone una nueva muestra más del talento de su autor a la hora de llevarnos por los terrenos del terror.

martes, 9 de mayo de 2017

serie: Don Drácula

Uno de los nombres esenciales dentro de la historia del manga es el de Osamu Tezuka, creador de algunos de los personajes clave de estas historietas como Astro Boy, Black Jack, Kimba el león blanco o La princesa caballero. Además de estas creaciones también fue el padre de Don Drácula, un manga en clave de humor que conoció su posterior adaptación en formato de serie de animación y que hoy día es poco conocida, salvo por aquellos que vimos los capítulos sueltos que fueron editados en VHS años ha en los tiempos del videoclub. Así pues vamos a conocer la faceta más divertida del vampiro más famoso de todos los tiempos.

Dirigida por su creador y por Masamune Ochiai, la serie nos contaba como el conde Drácula, cuya fijación es la de beber la sangre de jóvenes guapas y vírgenes, se traslada a Japón con su hija Chócola y su sirviente Igor. Allí vivirá divertidas aventuras mientras intenta dar esquinazo al profesor Helsing, que va al baño cuando se pone nervioso y ejerce de profesor en el instituto donde estudia su hija, y a Blonda su primera víctima en el país asiático y desde entonces obsesionada para que el señor de los vampiros vuelva a morderla a pesar de su poco agraciado físico
Otros de los personajes que aparecerán a lo largo de los capítulos serán el inspector Murai, de gatillo fácil, Nobuhiko Obayashi, compañero de clase de Chócola y gran aficionado a la ciencia ficción o el murciélago Yasube narrador de los capítulos.

Muy divertida serie de tan solo 8 capítulos de 25 minutos de duración, con un humor muy disparatado y que consigue arrancar no pocas carcajadas. No es complicado ver la influencia de esta serie sobre obras posteriores de carácter humorístico como Chicho Terremoto o Shin Chan. En donde las expresiones de los personajes consiguen hacer reír a los espectadores, sobre todo gracias a sus caras al enfadarse o a las situaciones disparatadas deudoras del slapstick, género que basa su humor en las caídas y golpes y que tiene en la animación de los Looney Toones o Tom y Jerry a sus mejores exponentes.

Pese a su tono abiertamente cómico existen un par de momentos alejados del humor a lo largo de sus 8 capítulos. Uno de ellos resultaría imposible de hacer hoy, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una serie infantil para todos los públicos. Me refiero al capítulo que rinde homenaje a la obra de Oscar Wilde El retrato de Dorian Grey, y en donde Dorian tiene relación con uno de los personajes principales de la trama. Pues en dicho episodio Dorian da dos sopapos a este personaje, algo impensable hoy día. Pero estamos hablando del año 1982 en donde no se miraba con lupa todo lo que se hacía.
Otro instante que toca la patata es el del penúltimo capítulo de la serie, donde los cachorros de un panda y un tigre cobran especial protagonismo. El final es muy triste y sigue emocionando tanto hoy, como cuando lo vi por primera vez en vídeo hace más de 20 años.

El punto fuerte de la serie, además de la animación, es su doblaje en castellano con verdaderos puntazos y en donde destaca la labor de Antonio Gómez de Vicente, voz de Q en algunos filmes de la saga 007 o de George Takei en 4 películas de la saga Star Trek con la tripulación clásica donde estaban entre otros Kirk y Spock. El resto de voces también molan sobresaliendo por encima de todas la del protagonista principal, que tiene para si los mejores detalles cómicos.

La serie comenzó a emitirse en Japón en 1982, tras publicarse en forma de viñetas en 1979 en la misma revista donde se publicaba Black Jack, pero tan solo se lanzaron los 4 primeros episodios debido a que el estudio de animación de Tezuka quebró. El resto de capítulos se pudieron ver doblados en otros países, por lo que los japoneses tuvieron que esperar a que se editara en DVD para poder disfrutar de la misma en el idioma en que fue creada.

Una serie muy divertida y poco conocida con la que seguro os lo pasareis bien. Si os gustan las series con el humor absurdo y divertido por bandera, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis.

A continuación la intro: