domingo, 17 de febrero de 2019

libro: Los mitos caídos de nuestra infancia

El ser humano, por lo general, es curioso por naturaleza. Cuando uno ha crecido viendo determinadas series o programas, uno se pregunta que habrá sido de los protagonistas que nos acompañaron en esas horas de evasión. Para responder a esas cuestiones, hay diversas páginas que internet que sacian nuestra curiosidad. Pero, ¿Qué ocurre cuando uno quiere saber, que ha pasado con los que fueran los personajes más famosos de nuestra infancia? Este libro que hoy reseño responde a esos interrogantes. Desde aquí dar las gracias a la editorial, por hacerme llegar un ejemplar de cortesía para hacer la entrada de hoy.

Escrito por Manuel Gris e Iván Albarracín, el libro nos cuenta en clave de humor, muy negro, lo que pasó con los personajes más famosos de las series y programas infantiles, que se emitieron durante la década de los ochenta y los noventa en nuestro país. Todo arranca cuando los que fueran los famosos protagonistas de la serie Los caballeros del zodíaco chino (sic), deciden investigar que fue de otros compañeros de emisión. Para ello, se pondrán en contacto con una serie de periodistas con nombres tan peculiares como Mcarzur Broder, Adolf Stalin o Gandhi Mason.

Tal y como se puede ver en el párrafo anterior, sus autores han querido rendir su particular homenaje a estos míticos personajes. Pero en vez de usar sus nombres reales, usan unos muy parecidos, quien sabe si para evitar problemas con el copyright, o simplemente para hacerlo todo mucho más irónico si cabe.
De esta forma, los lectores se podrán encontrar con nombres como inspector Ganchito, Calionero o Xixo Seísmo, por nombrar tan solo algunos de ellos.

Además de rendir homenaje a estos personajes, sus responsables también han querido hacer una crítica, nada velada por cierto, a los programas de telebasura que se dedican a mostrar a los espectadores las miserias de los famosos de medio pelo de turno. Así, los problemas con drogas, alcohol, o prostitución forman parte del día a día de estos personajes ficticios, que se dedicaron a alegrar la infancia de los que hoy somos adultos.
Y la verdad es que, aunque sean personas que no existen, su posterior caída en el olvido no queda muy lejos de la realidad. No son pocos los famosos, que por su mala cabeza o no haber sabido rodearse de las personas adecuadas en su entorno, han dilapidado la fama y fortuna que tuvieron antaño.

Mientras avanzaba en su lectura, que me arrancó unas buenas carcajadas en diversas ocasiones, me daba cuenta que sus autores han visto bastantes series infantiles. E ignoro si algunas de ellas les causaron algún trauma, o fueron grandes fans de la misma, o simplemente han querido hacer mofa de las mismas. Pero los personajes que aparecen resultan bastante reconocibles, al menos a mi me lo parecieron, puesto que los identifiqué casi al instante.

Este es un libro que puede herir sensibilidades, y no me refiero tan solo al lenguaje soez, que lo hay, ni por algunas situaciones que pueden resultar violentas. Si hago referencia a la sensibilidad, es porque los autores dinamitan el concepto que teníamos, cuando éramos niños, sobre estos personajes. Bajo su faceta amable, los lectores descubrirán que no todo era tan ideal como nos querían transmitir.
Tal vez recordéis el capítulo de Los Simpson: detrás de las risas, en el que Homer y su familia hablaban a los espectadores de lo que se escondía tras, su aparente, felicidad. Pues eso es lo que los lectores que se acerquen a este libro se van a encontrar.

Este volumen supone la respuesta gamberra, a los diversos tomos de Yo fui a la EGB. Aquí sus máximos responsables, le quitan toda nostalgia a las series que formaron parte de nuestra infancia. Una vez acabado el libro, tal vez no los veamos con los mismos ojos si alguna vez volvemos a ver estos shows.

Con este nuevo libro, la editorial vuelve a demostrar su variedad a la hora de seguir publicando y que no se estanca en un solo género en concreto.

Si os gustan los libros con mucho humor negro, y que a la vez nos permiten viajar a nuestra infancia, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que nos arrepentiréis en absoluto.



sábado, 16 de febrero de 2019

pelicula: ¿Podrás perdonarme algún día?

El pasado jueves, tuve la oportunidad de asistir al pase de prensa a las oficinas de Fox de una de las candidatas a los premios Oscar, cuya ceremonia tendrá lugar en breve. En esta ocasión iba sin conocer nada de la película, por lo que no sabía lo que iba a encontrarme durante la proyección. Y la verdad, es que la sorpresa que me llevé fue bastante agradable. Tal y como voy a explicar a continuación. Desde aquí dar las gracias a la distribuidora por su amabilidad, y por cederme los materiales a la hora de realizar la reseña de hoy.

Dirigida por Marielle Heller, The Diary of a Teenage Girl, y escrita por Nicole Holofcener y Jeff Whity según la novela de Lee Israel, la cinta nos cuenta como en la década de los 90 Lee Israel, Melissa McCarthy, antigua biógrafa de éxito de figuras como Katherine Hepburn o Tallullah Bankhead,  y cuya vida actual es un desastre ante los apuros económicos a los que tiene que hacer frente, decide falsificar cartas de figuras como Noel Coward o Dorothy Parker para hacer frente a las deudas. Para ello contará con la ayuda de su amigo Jack Hock, Richard E. Grant. Lo que en principio parecía un buen negocio, pronto la pondrá en el punto de mira del FBI.

Tal y como he indicado en el primer párrafo, no sabía nada de la cinta.Y es que ocasiones, lo mejor para que una película te sorprenda es ir sin conocer apenas detalles sobre la misma. En este caso es lo mejor, de esta forma uno no va con una idea acerca de lo que va a ver.  Así, uno puede sorprenderse al ir conociendo como fueron los detalles que rodearon esta época de la vida, de la que fuera una biógrafa de éxito.

Lo mejor de la cinta es, como no podía ser de otra forma, la interpretación llevada a cabo por sus dos principales intérpretes. Resulta sorprende la actuación llevada a cabo por McCarthy, aquí alejada de la comedia, género en el que se ha movido en la mayor parte de su carrera cinematográfica, para ofrecernos una actuación más seria de lo habitual. Aún así, de vez en cuando da rienda suelta a su sentido del humor en un par de instantes a lo largo del film.
En cuanto a Richard E. Grant, no se queda atrás en su interpretación. Su rol como el amigo gay, cocainómano y alcohólico de la protagonista, es uno de esos papeles por los que la academia suele tener especial predilección a la hora de premiar a los intérpretes.

La química entre ambos intérpretes es más que evidente. Los dos dan vida a unos personajes que tan solo se tienen a ellos, y que, en su soledad, encuentran en su mutua compañía un alivio a la ausencia de amistades. Ambos son dos individuos, que utilizan sus talentos para sobrevivir en su día a día. En el caso de Lee, su talento para escribir y falsificar; en el de Jack, el de salir airoso en algunos de los líos en los que se mete debido a su cleptomanía.

Tanto la dirección de Heller, como la historia adaptada por Holofcener y Whity son bastante correctas. La trama que nos cuentan sus responsables, resulta lo bastante interesante como para mantener entretenida a la audiencia durante su duración. La cual es poco más de hora y cuarenta, lo que sin duda benefecia al film. Los responsables del film, son conscientes que no necesitan más duración para contarnos esta historia, ni introducir personajes secundarios o sucesos que no llevan a ninguna parte.

Uno como espectador busca que le cuenten una historia sencilla. Por eso cada vez que se estrena una producción de estas características o como Green Book, ambas son más que bienvenidas. Son films en los que la historia y los personajes, tienen más importancia que la cantidad de efectos especiales empleados. Y lo más importante, suponen algo novedoso y que se alejan de sagas, remakes o reboots. Los cuales veo como aficionado al cine, pero de vez en cuando uno busca ver algo que le permita disfrutar de una trama en la que le importen las decisiones de los personajes.

Esta cinta puede ser, sin duda, una de las sorpresas de este año cinematográfico que acaba de empezar. Es un film al que el fenómeno boca a boca le va a favorecer. Dudo mucho que las audiencias más jóvenes se acerquen a verla, puesto que es una producción destinada a un público más adulto, y acostumbrado a propuestas más serias y formales que las habituales superproducciones que suelen poblar la cartelera.

Si os gustan las historias dramáticas, con personajes que tan solo se tienen a ellos mismos y que se ven superados por las circunstancias, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis.

A continuación el trailer:

¿Podrás perdonarme algún día? Se estrena el próximo 22 de febrero.

sábado, 9 de febrero de 2019

pelicula: Alita, ángel de combate

El pasado jueves, tuve la oportunidad de asistir al preestreno de Alita en los Kinepolis. Y la verdad es que la experiencia fue una auténtica maravilla. El largamente acariciado proyecto del realizador James Cameron, al fin se ha hecho realidad. Pero ha sido el director Robert Rodriguez, quien ha llevado a la gran pantalla el deseo del realizador de Titanic. ¿Habrá conseguido el responsable de El Mariachi estar a la altura de las circunstancias? La respuesta a continuación. Desde aquí dar las gracias a 20th Century Fox por su amabilidad en el pase de prensa, y por cederme los materiales a la hora de hacer la reseña de hoy.

Escrita por James Cameron, en colaboración con Laeta Kalogridis y Robert Rodriguez, que también se encarga de la dirección, la película adapta el manga homónimo GUNM creado por Yukito Kishiro y publicado en Japón entre 1991 y 1995 y compuesto por 9 volúmenes.
La trama de la cinta nos cuenta como en el Siglo XXVI,  la cyborg Alita, Rosa Salazar, es descubierta en un desguace por el Dr. Dyson Ido, Christoph Waltz. Tras reconstruirla, la joven androide intentará recordar su pasado, ayudada por Hugo, Keean Johnson. No pasará mucho tiempo, hasta que la joven andoide demuestre que posee unas habilidades para el combate que la hacen única. Lo que la pondrá en el punto de mira del despiadado Vector, Mahersala Ali, quien la quiere usar para sus propios fines.
Además de los intérpretes ya mencionados, en el reparto nos encontramos también con Jennifer Connelly, como la misteriosa Dra. Chiren, o Jackie Earle Haley, dando vida al terrible robot Grewishka.


Este es, a grandes rasgos, el argumento de la cinta. Una película que, a nivel visual, es una autentica maravilla. Y que será de lo mejor en este apartado, en este año cinematográfico que acaba de comenzar. Nada raro teniendo en cuenta que detrás del mismo se halla WETA Digital, responsable de la creación de Gollum de El señor de los anillos.
De esta forma, la empresa tuvo ante si la complicada tarea de trasladar a la gran pantalla el diseño original de manga, y que se caracterizaba por la amplitud de los ojos de los protagonistas, especialmente de Alita, lo que causó no pocos rechazos cuando empezaron a circular los primeros trailers. Pero tales miedos quedan disipados cuando uno comienza a sumergirse en la historia, y a disfrutar de la propuesta de sus responsables.


El film está cargado de acción, emoción y unas gotas de drama. De esta forma, los instantes más calmados, que son varios a lo largo de la proyección, no se hacen pesados en ningún momento. Y las secuencias más dinámicas son, simplemente, espectaculares. Algo nada raro teniendo en cuenta que tras el guión se encuentra Cameron. Uno de los mejores realizadores a la hora de conjugar acción y ciencia ficción. Tal y como se puede ver en Aliens: el regreso o los dos primeros Terminator, por poner dos ejemplos evidentes.
Mientras veía la cinta, no dejaba de preguntarme como hubiera sido de estar dirigida por su guionista. No es que Rodriguez lo haga mal, de hecho es una de sus mejores producciones junto a Sin City, pero me quedaba la duda de si Cameron le hubiera dado un tono distinto. Aún así, Rodriguez sale airoso de esta aventura. Pero quien sabe si Cameron no ha vigilado todo el proceso, y Rodriguez se haya limitado a seguir las instrucciones del oscarizado realizador por Titanic.

Varios son los momentos a destacar, como la primera vez que Alita prueba la naranja o el chocolate, y descubre el placer que le provoca el sabor en su paladar; cuando pone a prueba sus destrezas en el combate ante diversos enemigos; o el instante en que demuestra sus habilidades en el Motorball, deporte futurista, en un estadio ante los seguidores de este sangriento entretenimiento futurista.


Pero además del apartado visual, además hay que señalar la labor llevada a cabo por sus intérpretes. De ellos hay que destacar, como no podía ser de otra forma, a Rosa Salazar. Quien después de su labor en las series Divergente o El corredor del laberinto, aquí logra su primer gran rol como protagonista principal de una superproducción. Y consigue salir airosa del paso, ya que no son pocos los instantes en los que Alita se derrumba, y demuestra ser más humana que algunos de los habitantes de carne y hueso de la ciudad donde vive.
De Waltz, pocas cosas se pueden decir que no se hayan dicho ya. El oscarizado interprete logra aquí una de sus caracterizaciones más amables, y alejada de los roles que le han hecho famoso en la industria hollywoodiense. En cuanto a Johnson, a quien proximamente veremos en la producción Midway dirigida por Roland Emmerich, cumple de forma más que interesante como interés amoroso de la protagonista y, cosa rara, no dan ganas de asesinarle como ocurre con muchas caras bonitas del cine de hoy día. Lo que le ocurre llega a importar a los espectadores, y eso es algo que hay que destacar.
Por último Ali, como villano principal de la función, logra ser una amenaza bastante creíble. Es un enemigo, que se vale más de su intelecto para manejar a sus lacayos y conseguir sus objetivos que de la fuerza física. Es un malo que apela a los deseos de sus subordinados, y de todos los que le rodean, para lograr sus intereses, aunque ello suponga la traición si con ello logra alcanzar su meta.

Al no haber leído la obra original, mi opinión sobre la película se ha basado en su adaptación a la gran pantalla. Y pese a haber visto en su momento, las dos cintas animadas que salieron en nuestro país apenas me acuerdo de las mismas, por lo que tampoco puedo establecer comparaciones entre ambas.
De esta forma, mi valoración acerca del film es que es mejor de lo que esperaba. A pesar de que me gustan algunos films de Rodriguez, no considero al realizador mexicano como uno de los directores de primera fila del cine actual . Por ello me sorprendió gratamente la cinta, que finalmente ha acabado llegando a nuestras pantallas. Aquí el realizador se olvida de sus habituales excesos, y logra ofrecer a los espectadores un gran espectáculo narrativo y visual.
Ahora tan solo hay que esperar, a que la taquilla acompañe y se haga una secuela. Ya que según concluye el film, se deja abierta esa posibilidad de cara a futuras entregas.

Tanto si sois seguidores de alguno de los dos máximos responsables de la cinta, o si os gusta el género de acción y ciencia ficción, es una cinta de visión obligada. Y si podéis vedla en 3d, ya que así fue como la pude ver. De esta forma se puede apreciar, y disfrutar, mucho mejor el apartado visual de esta producción.

A continuación el trailer:


Alita, Ángel de combate se estrena el próximo 15 de Febrero.





sábado, 19 de enero de 2019

libro: Universo Twin Peaks

La década de los 90 supuso el desembarco de las televisiones privadas en nuestro país. Esto hizo que se estrenaran diversos programas, tales como VIP Noche, La ruleta de la fortuna o Humor amarillo entre otros. Pero también diversas series, tanto destinadas a una audiencia infantil como Los Caballeros del Zodiaco, Chicho Terremoto o Sailor Moon, como a una audiencia más adulta. Dentro de este último ejemplo encontramos la entrada de hoy, un show que cambió la forma de hacer series y que, a día de hoy, cuenta con no pocos seguidores, entre los que me incluyo. y que sigue siendo referencia para no pocos creadores de shows televisivos.

Escrito por Javier J. Valencia, con prólogo a cargo de Francisco J. Ortiz, portada a cargo de Pachu M. Torres e ilustraciones interiores a cargo de Aine, el presente volumen supone un ensayo más que completo acerca de la creación de David Lynch y Mark Frost. Una compra obligada para todos aquellos que quieran saber más sobre los misterios y referencias que rodean al pueblo donde se desarrolla la acción.

Ensayo que, a pesar de su extensión, cercana a las 700 páginas, no resulta pesado en ningún momento. Antes de comenzar la lectura del mismo, hay que haber visto la tercera temporada de la serie. Puesto que de otra forma, aquellos que no lo hayan hecho se reventarán las múltiples sorpresas que nos tiene deparadas la misma.

A través del análisis de cada uno de los capítulos, tanto de la tercera que supuso el retorno 25 años después de haber finalizado la última, como de las dos anteriores y del film Fuego camina conmigo, los lectores podrán comprender mejor el universo creado por el realizador de Terciopelo azul. Y es que Twin peaks tiene mucha miga, y multitud de capas por analizar. Por ello este ensayo supone un complemento perfecto al visionado de la obra, ya que a través del autor los lectores podrán apreciar aquellos detalles que se le hayan pasado por alto.

Como si se tratara de un viaje en el tiempo, el autor se detiene primero en el retorno de la serie para, de forma posterior, ir deteniéndose en como se fue gestando la vuelta del show y, como ya he mencionado en el párrafo anterior, los inicios de tan mítica serie. Ya que el presente libro supone la versión 2.0 de un ensayo anterior, escrito por el mismo autor, y titulado Twin Peaks: 625 líneas en el futuro. De esta forma la entrada de hoy, es una versión mejorada y ampliada del título ya mencionado. Puesto que en el momento de su publicación, poca gente podía imaginar que Lynch y Frost volverían al pueblo donde Laura Palmer fue asesinada.

A medida que avanzaba en su lectura, podía entender mejor todos aquellos detalles que no pude entender de la tercera temporada. Por ello hay que agradecer al autor, experto en ésta serie, que aclare a los lectores todo aquello que no haya podido entender tras su visionado. Para ello, el escritor utiliza un lenguaje sencillo y sin muchos tecnicismos. De esta forma la estructura que sigue es la de ofrecer la sinopsis del capítulo, y de forma posterior, pasar a comentar el mismo y contar alguna que otra pequeña anécdota relacionada con él mismo. Baste citar como ejemplo el momento en el que hace su aparición un elemento clave en la serie como fue la famosa tarta de cerezas, la cual resulta clave en los últimos momentos del episodio 11 de la tercera temporada.

Pero Twin Peaks no es solo imágenes, también es música, con la publicación de diversos álbumes que incluían la música creada para la ocasión por el compositor habitual de Lynch Angelo Badalamenti; también son palabras, tal y como se puede comprobar con la publicación de diversos libros, algunos respetando el canon oficial de la serie y otros no, por lo que las incongruencias están presentes. Dentro de los libros dos de los ejemplos más famosos los hayamos en El diario secreto de Laura Palmer y La autobiografía del Agente Cooper.
Además de los libros ya citados, también se publicaron diversos fanzines, el más popular de ellos fue Wrapped in plastic, que hacía referencia al hallazgo del cadáver de Laura Palmer, y que a lo largo de los años supuso la única publicación especializada en la creación de Lynch/Frost. Incluso el autor del presente ensayo publicó Ghostwood, fanzine dedicado a Twin Peaks y Lynch, y en donde también colaboró el prologuista en uno de sus extintos números.
Pero Twin Peaks es también ropa, diversos muñecos, tazas de café etc. Tal vez a nivel de ventas no alcance los números de otros fenómenos como Star Wars, pero no hay duda que cuando se saca algo relacionado con este universo, los peakies, tal y como se conoce a los seguidores del show, acuden raudos a hacerse con su ejemplar antes de que se agoten las existencias.

Con Twin Peaks no hay termino medio. Es una serie que amas u odias, ya que adentrarse en la misma es enfrentarse a un universo que se aleja de todo lo que está establecido dentro de las series. De forma evidente me encuentro dentro del primer grupo, y es que a pesar de que se me escapan multitud de detalles, su ambientación, personajes, dirección etcétera hace que uno caiga rendido ante la propuesta de sus creadores. Este ensayo supone una carta de amor al ficticio pueblo ubicado en la frontera con Canadá. Esto es algo que se nota a medida que uno lee, el amor y pasión que el autor tiene hacia la creación de Lynch es más que evidente, uno puede notar el cariño y admiración que el escritor profesa al agente Cooper y compañía.

La editorial se anota un buen tanto con la publicación de este libro, ya que va un paso más allá y nos presenta un tomo que se aleja del universo de fantasía, thriller y terror que suele ser la línea que siguen sus habituales publicaciones. Y es que si por algo se destaca esta editorial, amén de la variedad de géneros, es que en sus interior vamos a encontrarnos unas ilustraciones que son una autentica maravilla.
Una vez acabada la lectura, a uno le entran ganas de tomarse una gran taza de café y comerse un buen pedazo de tarta de cereza, amén de reservar un billete de avión e irse a una de las convenciones que se suelen celebrar para rendir homenaje a esta gran serie.

Tanto si sois fans de la serie, o sois seguidores de Lynch y queréis saber más acerca de una de sus más famosas creaciones, es una compra obligada. Una vez lo tengáis pasaréis a ser un peakie más y a luchar contra la logia negra.



miércoles, 19 de diciembre de 2018

libro: la última habitación

Los edificios donde están ubicados nuestros hogares suelen ser lugares en apariencia apacibles y, en donde rara vez, suele ocurrir nada. Pero el cine de terror y algunas obras literarias enmarcadas en este género, nos han hecho ver que no es así y que, en ocasiones, los peores monstruos viven entre nosotros tras la apariencia de amables ancianos o educados hombres. Precisamente es en un edificio con secretos donde se ubica la reseña de hoy, la cual ha sido posible gracias a que fui el afortunado ganador de un sorteo que realizó el autor. Así pues veamos que historias alberga el Secret Garden, lugar donde tiene lugar la trama de la entrada de hoy.

Escrito por Carlos Navas, en el que es su debut en la novela larga tras haber coordinado las antologías Esta noche conectaremos con el infierno y Dejen morir antes de entrar la trama nos cuenta como en una tormentosa noche, los inquilinos del edificio Secret Garden vivirán una noche difícil de olvidar. Lo que pasó en el interior lo conocerán los lectores a través de llamadas telefónicas interceptadas por la policía, así como de los informes policiales que ayudan a esclarecer lo que allí ocurrió.

Dentro del libro los lectores se encontrarán con tres partes diferenciadas, además de las dos primeras arriba citadas y que hacen referencia a las llamadas y mensajes, luego nos encontraremos con dos epílogos en el que dos protagonistas principales tendrán una última conversación antes de, teóricamente, despedirse hasta una próxima ocasión. La forma en la que están narradas cada una de estas partes, o episodios por así decirlo, es original y arriesgado. Me explico, en un principio puede parecer algo engorroso el estar leyendo conversaciones telefónicas como si se tratara de un guión escrito para cine o teatro, pero nada más lejos de la realidad. En eso radica principalmente el encanto de la obra, en que los lectores sean participes del juego que les propone el escritor.

Como si se tratará de un rompecabezas que acabamos de abrir, el autor nos va proporcionando las piezas que irán encajando poco a poco. Y es que aunque al principio pueda parecer todo un poco caótico, de forma progresiva iremos conociendo a los inquilinos y conociendo los secretos que no se han atrevido a confesar a otras personas. Los lectores de esta forma actúan como una especie de vigilantes, observando de forma neutra como los acontecimientos se van sucediendo y siendo conscientes de que algunos de los habitantes del inmueble merecen el final que el destino les tiene deparado para ellos.
A medida que les vamos conociendo, los lectores comienzan a empatizar con algunos de los inquilinos, puesto que sus historias poco a poco se van entrelazando, hasta llegar a una sangrienta conclusión, la cual se nos desvelará en los informes policiales donde se nos explicará el destino de algunos de los habitantes que albergaban terribles secretos.

Es en esta segunda parte donde el autor deja salir su faceta más salvaje y violenta. Y es que el autor, no se corta un pelo a la hora de describir como fueron encontradas las víctimas que aparecen en los informes policiales. Aquí se pueden encontrar algunos guiños a la saga cinematográfica Saw e incluso Seven. Y es que el asesino, que luego se desvelará como una especie de justiciero que acude para resolver entuertos de manera harto expeditiva, utiliza su imaginación a la hora de dar su merecido a aquellos que, por sus crímenes y secretos, merecen morir. Se podría decir que este vengador es el hijo que Jigsaw y John Doe hubieran criado, y viendo los resultados no hay duda de que ha tomado buena nota de las lecciones de sus progenitores.
El lenguaje utilizado por el autor aquí es bastante explicito. Uno no puede sino visualizar las torturas y muerte llevadas a cabo por el misterioso justiciero, e imaginarse las mismas plasmadas sobre la pantalla, ya sea cinematográfica o televisiva.

En lo que respecta a los dos epílogos, los lectores podrán conocer algo más acerca del justiciero, y de su relación con uno de los habitantes del edificio. Aquí es donde el autor ofrece a los lectores con un giro inesperado y que, sin duda, puede sorprender a más de uno. Y es que desvela un momento en apariencia insustancial para la trama, pero que se desvela como vital en el devenir de los acontecimientos. Como si se tratara de una partida de póker, el escritor tenía oculto su as bajo la manga para obtener la mano ganadora con la que terminar de satisfacer a los lectores de su novela.

En el tramo final de la obra las redes sociales cobran una importancia capital. Y es que es a través de las mismas, por las que el vengador conoce los secretos que ocultaban sus víctimas. Como si se tratara de un cazador, las observa, va aprendiendo sus costumbres, y una vez tiene los datos suficientes pone su venganza en marcha. Hoy día parte de nuestra vida privada queda reflejada en estos sitios web, donde contamos parte de nuestras vidas a los que son nuestros amigos, sin ser conscientes de que cualquiera puede usar esa información para usarla en nuestra contra.

El libro es un thriller simpático, entretenido y que se disfruta de principio a fin. La obra cumple con el objetivo para el que fue escrita, que no es otro que el de ofrecer momentos de evasión a todos aquellos que se acerquen a ella. Si sois voraces lectores, os la podréis acabar en un par de horas. Ya que a pesar de contar con poco más de 200 páginas, el volumen se lee en un suspiro.

En estas fechas aparecerá la segunda parte, pero cambiando el lugar de la acción a un avión. Sin duda será interesante ver que nuevas maldades ha imaginado el autor para esta ocasión. Y ojalá que aquí volvamos a encontrarnos con nuestro justiciero particular.

Si os gustan los thrillers que están contados de forma distinta a lo habitual, o si disfrutáis de cintas ubicadas en edificios con Rec, Jungla de Cristal, La comunidad o La semilla del diablo no lo dudéis y dadle una oportunidad al libro. Seguro que no os arrepentiréis.

martes, 18 de diciembre de 2018

libro: el club de los kakamonstruos. Que viene Mr. Bully

Se acerca la Navidad, época de amor, paz y felicidad. Y nada como traeros una recomendación para los más pequeños de la casa para que se inicien en el maravilloso mundo de la lectura, con la secuela de un libro que ya apareció por aquí y del que ahora os traigo la correspondiente reseña. Así pues veamos que nuevas aventuras les deparan al club de los kakamonstruos.

Escrito de nuevo por Ana Coto Fernández e ilustrado por Kike Alapont, la secuela arranca con el inicio del nuevo curso en donde nos volveremos a encontrar con Alex, Gonzalo, Cristina, Estrella y Marco, el club de los kakamonstruos a quienes ahora se incorporan dos nuevos compañeros, Vampi, antigua amiga de Estrella, y Lucas. Juntos tendrán que resolver el misterio que se esconde tras la inquietante figura de Mr. Bully.

Tras su buena experiencia y colaboración en el club de los kakamonstruos y superhéroes high school los autores vuelven a unir sus fuerzas, creatividad y talento para traernos la segunda parte de una aventura que, hasta ahora, no ha parado de dar alegrías a ambos. En esta ocasión el tema sobre el acoso escolar queda en un segundo plano, a pesar de que haga su aparición en un par de instantes a lo largo de la trama, y la escritora ha preferido centrarse en el valor de la amistad y de la importancia de tener amigos, como hará Alex en el decisivo final.

Tal y como he expresado en el párrafo anterior, aquí la escritora basa el libro en la amistad y de la importancia de tener amigos, además de familia por supuesto, para que nos ayuden a superar las diversas dificultades que nos encontramos en nuestra vida. Y es que éstos siempre van a estar ahí, dispuestos a ayudar y hacernos sentir que no estamos solos, aunque a veces como le pasa a Estrella, nos de por pensar eso por la intromisión de otras personas.
Y es que aquí Estrella se erige como la protagonista de una trama que nos habla de los malos pensamientos y miedos que todos tenemos. La niebla verde, de gran importancia en el devenir de los acontecimientos, se puede interpretar como la presencia física de todo lo que nos asusta. La misma nos envuelve, nos quita la luz que hay dentro de todos nosotros y nos quita la alegría y esperanza, hasta hacernos sentir invisibles al resto del mundo.

También en el libro Ana Coto, a través de su alter ego literario Eleancot, nos habla de que no hay que dejarse guiar por las apariencias. Que lo creemos que es una cosa, acaba por convertirse en otra distinta. Para juzgar a una persona hay que conocerla primero, así una vez que se ha hablado con ella ya podemos construir nuestro propio juicio sobre ella. Algo que se puede aplicar a Lucas, cuya apariencia tosca chocará en un principio a nuestros amigos, para más tarde ver que se trata de un gran amigo y aliado.
Es Eleancot la que narra dos cuentos dentro del libro, los cuales serán de gran importancia y apoyo para la historia principal. Y es que estas narraciones irán ligadas a la trama del libro, y sirven como enlace a la misma. En especial la segunda, donde el enemigo principal hará acto de aparición y con su historia, los protagonistas aprenderán como derrotar a tan temible adversario.

Si ya en la primera parte la autora creó al personaje de Culitrón, ahora se saca de la manga a tres personajes adorables, tres bolitas de pelo con los nombres de Pin, Pan y Pun. Huelga decir que el aspecto que les ha dado el dibujante son muy bonitos, y dan ganas de adoptarlos y tener tus propios Pin, Pan y Pun. Al leer este tipo de volúmenes mi niño interior vuelve a la superficie y querer achuchar a estas bonitas bolas de pelo, a pesar de contar con una edad para leer lecturas destinadas al público infantil. Pero en esto radica el encanto de esta saga, que los adultos pueden también leerla y disfrutar de la misma.

Pero si las palabras de la autora son muy buenas, no lo son menos las ilustraciones llevadas a cabo por Kike Alapont. Una vez más el dibujante consigue transformar en imágenes parte de las palabras creadas por la autora. De esta forma podemos ver como son las bolitas de pelo antes mencionada, o vislumbrar el verdadero aspecto del adversario a derrotar por nuestros protagonistas.
Para dar vida a las imágenes el ilustrador se vale de dibujos con estética de dibujo manga, y de la utilización de vivos colores, aunque en un par de ocasiones prescinda de los mismos para ofrecernos un par de dibujos que, a pesar de estar destinados al público infantil, consigan dar miedo. No por mostrar violencia o sangre, sino por lo que los mismos sugieren.

El final del libro, que por supuesto no voy a desvelar, lo deja abierto para futuras continuaciones. Sobre todo teniendo en cuenta que aquí quedan un par de cabos sueltos sin resolver, que espero se resuelvan en una más que posible tercera entrega. Si mantiene el nivel mostrado hasta ahora, ya que esta segunda parte llegó a gustarme más que la primera y rompiendo el famoso dicho que hay que empezar a desterrar de que "segundas partes nunca fueron buenas" ya sea en cine o literatura, será más que bienvenida.

Con este nuevo libro la editorial Palabras de agua demuestra su diversidad a la hora de ofrecer variedad de libros, ya sean destinados al público infantil, adulto o juvenil. Ya que en la variedad está el gusto como se suele decir. Y es que además abarca también la fantasía, la poesía o ensayos. De todo y para todos.

Si os gustó la primera parte, no lo dudéis y haceros con la segunda. Seguro que nos arrepentiréis.


sábado, 15 de diciembre de 2018

libro: Demons, la pesadilla retorna

En los años 90, la llegada de las televisiones privadas supuso el desembarco de unas cuantas series, como Caballeros del Zodíaco o Campeones, o programas, como La Ruleta de la fortuna, que hoy todavía se recuerdan. También había espacio para emisiones dedicadas a un tipo de género determinado, de esta forma el programa Noche de lobos emitido por Antena 3,  emitió un buen número de cintas para los aficionados al terror. Una de las películas que programó fue Demons, film mítico dirigido por Lamberto Bava, hijo del realizador Mario Bava, y que causó un gran impacto en el autor del ensayo que hoy se analiza, él cual pertenece a la editorial Applehead bajo el sello Noche de lobos, en modo de homenaje al programa antes citado.

Escrito por Pedro José Tena y con un prólogo a cargo de Luigi Cozzi, famoso director y guionista italiano en cuyos títulos encontramos Cuatro moscas sobre terciopelo gris o Starcrash, choque de estrellas, el libro supone un completo y ameno ensayo acerca del film dirigido por Bava. A través de sus páginas, los lectores no solo podrán conocer más acerca de esta cinta mediante entrevistas a algunos de sus responsables ya sea delante o detrás de las cámaras, sino que también conocerán de primera mano lo que la película significa para el autor.

Este libro no solo supone una buena ocasión para acercarse a una cinta que, si bien no pasará a la historia del cine como una gran producción de terror, si que tiene la condición de título de culto y cuenta con una buena legión de fans entre quienes me incluyo. Precisamente fue gracias al programa antes citado que pude descubrir Demons, y desde que la vi me gustó. No solo por su interesante planteamiento, sino por poseer diversas secuencias y momentos los cuales han quedado grabados en mi memoria de cinéfilo.

Dentro del volumen, dividido en un prólogo, una introducción, siete capítulos y entrevistas a los responsables antes citados entre los que se encuentran Lamberto Bava, el responsable de efectos especiales Sergio Stivalleti, actores como Urbano Barberini, nuestra Fabiola Toledo o el gran Bobby Rhodes, y el compositor de la primera parte de la saga Claudio Simonetti, los lectores conocerán más acerca de los detalles y anécdotas que rodearon a ambas producciones. Y de los recuerdos que los que participaron en las dos partes tienen de las mismas.
Dentro del apartado de entrevistas, se echa de menos las de dos de los participes del éxito de las mismas. Por un lado la del productor Dario Argento, por el otro la del realizador Michele Soavi, que participó como actor y que, de forma posterior, acabaría dirigiendo la que, se suponía, sería la tercera parte de Demons, la fallida El engendro del diablo. A pesar de los intentos por parte del autor de contactar con ambos, los resultados no fueron satisfactorios. Sin duda hubiera sido bastante interesante el conocer sus opiniones, así como de la protagonista principal de Demons Natasha Hovey. Pese a ello, el resto de los entrevistados consiguen que, la falta de estas personas, se supla con creces y los aficionados a estas cintas conozcan de primera mano la opinión de quienes participaron en ellas.
Es precisamente por las entrevistas a los arriba citados, además de otros que he dejado fuera, lo que hace que el libro gane enteros y recomiende su compra. Y es que la labor llevada a cabo por el autor ha sido ardua, no solo a la hora de localizar a sus responsables, sino también a la hora de que accedieran a ser entrevistados. Pero sin duda el esfuerzo ha merecido la pena, y desde aquí no me queda sino darle mi más sincera enhorabuena.

El autor ofrece dos caras dentro del libro. Por un lado la del fan de ambas cintas, aquí es donde se deja guiar más por lo que ambas producciones significaron para él y así se acerca más a los lectores del libro. Por otro tenemos la faceta más crítica y seria, en la que analiza las cualidades y defectos de ambas películas. De esta forma, ambas facetas se complementan lo que sin duda favorece a la lectura del presente volumen.

Además el libro se encuentra profusamente ilustrado, no solo con diversas fotografías y carteles de ambas producciones, así como de sus responsables, sino también de las continuaciones no oficiales de la misma. En este aspecto hay que agradecer que el autor nos ofrezca una breve sinopsis y la opinión de las mismas.

Cuando uno lee un libro de cine, al menos en mi caso, le entran ganas de revisar o descubrir las producciones de las que se hablan en sus páginas. Eso es lo que me ocurrió una vez acabé la lectura de este ensayo. El de volver a ver la cinta que hacía tiempo que no veía. Y esta vez la pude disfrutar más, no solo porque es una película que me encanta, sino también porque gracias a este libro pude apreciar algunos detalles que se comentan en el mismo.

Con este nuevo libro la editorial Applehead vuelve a dar muestras de su buen olfato, a la hora de ofrecer a los aficionados al cine que crecieron en la época de los videoclubs la oportunidad de conocer más detalles acerca de las producciones con las que crecieron y aprendieron a descubrir el mundo del cine.