viernes, 28 de octubre de 2016

pelicula: Clownhouse

Una de las últimas modas a la hora de asustar a la gente, es la de los payasos asesinos. Personas que se visten como estos personajes y que, en vez de provocar risas causan todo lo contrario. Y es que la coulrofobia, término con el que se conoce al miedo a los payasos, ha servido de inspiración para cintas de terror como It o Payasos asesinos del espacio exterior. A estas hay que añadir la entrada de hoy, un slasher poco conocido de finales de los 80 y que, por desgracia, es más famoso por lo que aconteció en el rodaje que por el film en sí como explicaré más tarde.

Escrita y dirigida por Victor Salva en 1989, la historia nos cuenta como tres hermanos Casey (Nathan Forrest Winters) que padece coulrofobia, Geoffrey (Brian McHugh) y Randy (Sam Rockwell) deciden ir al circo una noche que se quedan solos. Al salir, son seguidos hasta su casa por tres locos escapados del manicomio local que, vestidos como payasos convertirán las pesadillas de Casey en realidad.

La década de los ochenta fue un período dorado para las películas de psicópatas. Asesinos como Freddy Krueger, Jason Voorhees o Michael Myers, pese a que éste es de 1978, entre otros se dedicaron a aterrorizar a los espectadores. En los 90 producciones como Scream o Sé lo que hicisteis el último verano, intentaron revitalizar el género, y en la década del 2000 surgieron los remakes de los filmes clásicos como Viernes 13, Pesadilla en Elm Street, Halloween o La matanza de Texas para intentar repetir el éxito de los originales. Algunas lo consiguieron y otras no.

El film de Salva se encuentra influenciado por el slasher, si bien mantiene las distancias. De esta forma no se recrea en la sangre o en los asesinatos, prueba de ello es que algunos no se muestran en pantalla. El realizador prefiera insinuar que mostrar, así juega con el miedo de Casey y la incredulidad de sus hermanos que no creen lo que dice el pequeño de la familia hasta que se dan cuenta del peligro que corren.

La cinta con una duración que no llega a la hora y veinte, utiliza casi una hora de su metraje en presentarnos las relaciones entre los personajes y dejando de lado a los psicópatas, pese a que la presencia de los mismos se intuye en todo momento. Lo que hace que el final, todo resulte demasiado precipitado. Tal vez quince minutos más no le hubieran venido mal.

Tanto los actores principales, salvo Sam Rockwell en el que fue su debut en la gran pantalla, como los secundarios no volvieron a intervenir en ninguna cinta más. Esto os hará una idea del presupuesto que tuvo la cinta y de la poca repercusión que tuvo.

Esta película no fue la primera de Salva, puesto que había debutado un par de años antes con el film Something in the basement, cuyo cartel se puede ver en Clownhouse en un momento. Parecía que estábamos ante un realizador de terror con un gran futuro por delante, pero las relaciones sexuales no consentidas y grabadas que tuvo con Forrest hizo que le condenaran a prisión. Al salir no encontraba trabajo como director, hasta que filmó para Disney Powder en 1995 y en 2001 nos trajo una de las cintas más divertidas de terror de esta década Jeepers Creepers, cuya secuela se estrenó dos años después y una tercera próxima a estrenarse el año que viene.

Con un argumento simple el realizador consigue mantener la atención de los espectadores. Tiene un ritmo pausado, como se ha indicado anteriormente, lo que no quiere decir que sea aburrido. Aquellos que esperen una carnicería sin fin y con desnudos gratuitos, se sentirán defraudados y tachen a la cinta de mala, aburrida o una perdida de tiempo.

Una película interesante y que merece una oportunidad, pese a lo poco novedoso de su trama. Sirve para ver los inicios tanto de Salva como de Rockwell y ver la evolución que ambos han tenido, sobre todo en el caso del segundo. Capaz tanto de lo mejor, como Moon, Confesiones de una mente peligrosa o El desafio: Frost contra Nixon, como de lo peor, Cowboys contra aliens o el remake de Poltergueist.

A continuación el trailer:



jueves, 27 de octubre de 2016

documental: Lovecraft: Fear of the Unknown

Cuando a un lector le preguntan que cite a los escritores clave dentro del género de terror, lo más seguro es que los primeros nombres que le vengan a la cabeza sean Edgar Allan Poe; Stephen King; Clive Barker; Bram Stoker o H.P. Lovecraft. Es precisamente este último autor de Los mitos de Cthulhu o Las montañas de la locura, el protagonista de la entrada de hoy. Un documental en el que su figura es analizada por gente relacionada con el fantástico y el horror, ya sean escritores o directores de cine.

Dirigido y escrito por Frank H. Woodward en 2008, la cinta supone un análisis exhaustivo acerca de la figura del escritor oriundo de Providence. Mediante entrevistas a directores como Guillermo del Toro; Stuart Gordon o John Carpenter, y a escritores como Neil Gaiman; Ramsay Campbell o Caitlin R. Kiernan nos narran la influencia que Lovecraft ha tenido en su obra.

Más que interesante documental en el que la vida y obra de Lovecraft es diseccionada. Desde su complicada infancia, y de los autores que le iniciaron en el terror, pasando por su etapa adulta y sus problemas para relacionarse, su nada oculta xenofobia y antisemitismo, así como su relación con la que fue el amor de su vida Sonia H. Greene, su amistad con escritores como Robert Bloch o Robert E. Howard, y la evolución que fue sufriendo como escritor alcanzando su madurez en los años previos a su temprano fallecimiento.

El documental intercala la narración de su vida con entrevistas, así como con diversas ilustraciones de Cthulhu; Yog Sothot; Azazoth o del propio autor junto con las portadas de las diversas revistas con las que colaboró y publicó sus historias destacando Amazing Stories. Algunas de estas láminas son impresionantes y hace que uno se quede con la boca abierta.

La influencia que ha tenido Lovecraft en el mundo del cine se ha notado no solo en las adaptaciones de sus filmes, algunos más afortunados que otros, como Dagón; Reanimator o Resonator. Si no también en producciones que beben de su mundo como Hellboy; La cosa; Miedo en la ciudad de los muertos vivientes; El ejercito de las tinieblas o Prometheus. Pero también en el mundo de la literatura, en el que los homenajes a la figura del escritor de Providence no han parado de sucederse. Bien sea en la ambientación de relatos en Arkham o Dunwich o utilizando a Cthulhu o el Necronomicón.

Durante sus 90 minutos tanto los aficionados a Lovecraft, como aquellos que se quieran aproximar a su figura disfrutarán de un documental bastante ameno, de uno de los escritores básicos a la hora de entender el horror.

A continuación el trailer:



miércoles, 26 de octubre de 2016

pelicula: Segundo sangriento

Resulta cuanto menos curioso como la carrera de un actor puede variar según la elección de sus papeles. Eso es lo que pasó con el protagonista de la entrada de hoy Rutger Hauer. Quién fuera actor fetiche de Paul Verhoeven en su etapa holandesa y después de actuar en clásicos como Lady Halcón; Blade Runner o Carretera al infierno intervino en varias cintas de acción o terror de serie B, cuando no Z, en las que no tenía oportunidad de demostrar su talento interpretativo. Ese es el caso del film que os voy a comentar, una apreciable película de serie B que con el tiempo ha ido ganando adeptos.

Dirigida en 1992 por Ian Sharp y Tony Maylam y con guión de Gary Scott Thompson, la trama nos cuenta como en 2008 Londres se encuentra inundada por las lluvias caídas durante 40 días tras el cambio climático. En este desolado paisaje el duro y solitario detective Harley Stone (Rutger Hauer) atormentado por la muerte de su compañero, intentará dar caza al asesino con la ayuda de su nuevo compañero el novato Dick Durkin (Neil Duncan).

Además de los intérpretes arriba mencionados en el reparto hallamos a la guapa Kim Cattrall, como el interés amoroso de Stone y al fallecido actor Pete Postlethwaite, en el rol del consabido policía que no para de tener encontronazos con nuestro protagonista por su forma de ser. Las actuaciones tanto de unos como de otros son apañadas, lo justo para salir del paso.

Entretenida cinta de serie B con claras influencias a Alien, el diseño del monstruo es una copia del imaginado por Giger, y Blade Runner. Y a la que sin duda con algo más de presupuesto o con un guión más elaborado,se le podía haber sacado más chicha puesto que argumento del film se prestaba a ello. Lástima que no se le sacara más partido.

Prueba de ello está en el origen del monstruo, el cual nunca queda explicado del todo. Pero la influencia de la leyenda del Wendigo, que podéis leer en el siguiente enlace http://www.escalofrio.com/n/Hombres_Lobo/El_Wendigo/El_Wendigo.php es más que evidente.

La cinta no deja de ser la típica buddy movie, salvo que en esta ocasión en vez de ir tras el traficante de turno, han de enfrentarse a un monstruo que arranca los corazones a sus víctimas. Ambos protagonistas se compenetran bien y consiguen que la película avance y resulte entretenida.

Uno de los aspectos negativos del film es que el monstruo apenas aparece, y cuando lo hace ocurre en los minutos finales. Nunca se le ve, por lo que los espectadores han de hacer uso de su imaginación y cuando lo ven quedan decepcionados, tanto por la copia descarada como por lo pobre del diseño.

Una cinta divertida que no aburre y que uno recuerda con cariño. Típica película de videoclub que uno alquilaba para pasar el rato, y que se sostiene sobre todo por el carisma desplegado por Hauer con su gabardina y gafas de sol y su actitud chulesca y pasota.

A continuación el trailer:



martes, 25 de octubre de 2016

pelicula: Wrestlemaniac (El mascarado massacre)

Se acerca Halloween por lo que como viene siendo costumbre en el blog, vamos a dedicar esta semana a aquellas producciones o libros con temática de terror. Hoy damos el pistoletazo de salida a este especial, con una cinta que reune dos elementos tan divertidos y en apariencia tan dispares como son la lucha libre y el miedo en una producción poco conocida entre el público español. La cual puede descubrir de casualidad gracias al libro Psychobase vol. 1, en el que nos hablaban de psicópatas del cine y en el que aparecía el protagonista de la entrada de hoy. Un asesino un tanto peculiar como se podrá ver a continuación.

En el año 2006 se estrenaba esta cinta con dirección, montaje y guión de Jesse Badget en el que se nos contaba la historia de un grupo de jóvenes, que decididos a rodar una película porno amateur se pierden por el camino y van a parar al pueblo conocido como La sangre de Dios, donde habita El mascarado un luchador de wrestling que se volvió loco y ahora vive en el lugar. Las muertes no tardarán en sucederse.

Tal y como se puede ver por el argumento, pura serie B en el que los protagonistas esperan su turno, como si estuvieran haciendo cola en el supermercado, para ser despachados por el psicópata de turno. Con la peculiaridad de que aquí el asesino, se vale tan solo de su fuerza bruta y de sus habilidades para la lucha libre para ir dando matarile a los incautos que han ido a sus dominios.

El reparto está integrado por caras poco conocidas para la mayoría de los espectadores, salvo en el caso del ya fallecido Irwin Keyes, a quienes los aficionados al cine recuerdan en roles secundarios en La casa de los 1000 cadáveres; Los picapiedra o Crueldad intolerable, por citar algunas de sus películas más conocidas.
Y en cuanto a los protagonistas más vale correr un tupido velo. Sus actuaciones son muy justitas. Prueba de ello es que la mayoría apenas ha hecho nada relevante o dar señales de vida. Al menos no todos sobreactuan demasiado, lo cual es de agradecer.

Uno de los puntos a favor de esta cinta es su duración, poco más de hora y diez. Narrada en forma de flashback, y tras unos títulos de crédito en el que los espectadores ven un combate de lucha libre, la acción nos traslada a los sucesos que tuvieron lugar antes del inicio del film. La película no concede un momento de respiro, es imposible aburrirse lo cual hubiera sido de traca que con tan poco metraje uno tenga que mirar el reloj cada dos por tres.

No hay que cuestionar el guión, puesto que si nos ponemos a ello le podemos encontrar más agujeros que a un queso de gruyere. Puesto que dos de las reglas esenciales para sobrevivir en un film de terror, esto es no drogarse y no follar, se las pasan por el arco del triunfo y pasa lo que termina pasando. A veces parece que lo van pidiendo a gritos, ya solo faltaba un negro para completar el poker de clichés de este tipo de películas.

El villano está interpretado por Rey Misterio Sr, tío del que fuera famoso luchador de la WWE Rey Misterio. El malo no pronuncia una sola palabra en toda la cinta, y su voz está doblada por Fred Tatasciore, doblador de Hulk en las películas y series de animación entre otros trabajos.

Al menos las muertes cuentan con buenos efectos de maquillaje, lo cual se agradece y más teniendo en cuenta que fue una cinta lanzada de forma directa a DVD por lo que su presupuesto debió de ser bastante ajustado a tenor del resultado final.

La cinta es floja, para que vamos a engañarnos. Pero dentro de ello se deja ver y es ideal para ver con amigos y echarse unas buenas risas. Una producción simpática y que sin duda os hará pasar un buen rato mientras la veis.

A continuación el trailer:






lunes, 24 de octubre de 2016

pelicula: Doctor Extraño, el hechicero supremo

Con motivo del estreno este viernes de la nueva cinta de Marvel Doctor Extraño, vamos a comentar la anterior película que tuvo como protagonista al hechicero supremo de "la casa de las ideas". Sí bien ya había aparecido de forma secundaria en diversas series animadas como Spider-man o Los Vengadores, fue hace 9 años cuando Stephen Strange contó con su propio film. Y ahora Benedict Cumberbatch será el encargado de encarnarlo en la gran pantalla, después de que el proyecto contase con no pocos problemas hasta que por fin se hizo realidad para alegría de los fans con los que cuenta este personaje.

Dirigida por Jay Oliva y basada en el personaje creado por Stan Lee y Steve Ditko, la película nos cuenta como tras un accidente el brillante pero egocéntrico neurocirujano Stephen Strange queda inhabilitado para ejercer su profesión y caerá en una depresión, lo que le llevará a viajar al Tibet y conocer al hombre que le cambiará la vida El Anciano, quién le instruirá en las artes místicas para convertirse en el defensor de la tierra ante amenazas sobrenaturales.

Interesante film con una animación correcta pero que flojea en el guión. Más o menos respeta el inicio del personaje, pero incluye personajes secundarios cuyo destino está más que determinado y que apenas tienen que aportar nada a la trama. Al menos, otros protagonistas esenciales dentro del universo de Extraño como El anciano, sus némesis Barón Mordo y Dormammu y el que será su ayudante Wong, aquí sin su rapada cabeza, tienen su importancia en el devenir de los acontecimientos. Al final los responsables de la cinta se permiten un simpático guiño a los aficionados al personaje, al nombrar a la que será el interés amoroso y aprendiz de Strange: la bella hechicera Clea.

Otro de los aspectos por los que el film no llega a ser mejor es el diseño del Dormammu. El antagonista principal parece un sosías del Balrog de El señor de los anillos, nada que ver con el aspecto clásico que todos los seguidores con su cabeza llameante. Si bien la adaptación animada puede llegar a resultar amenazante, traiciona la imagen que los fans del hechicero de Marvel tienen en mente. Es cierto que al ser una adaptación hay que introducir los consabidos cambios, pero este resulta fuera de lugar.



El film con una duración de poco más de hora y diez ocupa casi la mitad de su metraje en la presentación del personaje. Lo que puede llegar a molestar a aquellas personas que esperaban que la misma fuera mínima e ir al meollo del asunto: el ver al mago enfrentándose a sus enemigos, lo que tiene lugar en el tercio final de la cinta. Pero la espera desde luego merece la pena.

El diseño de los personajes es bastante estilizado y con estética de anime, como parece ser que viene siendo habitual de un tiempo a esta parte en las películas de animación de adaptaciones de superhéroes. Los momentos de acción están bien dirigidos, con Extraño poniendo a prueba sus recién adquiridas habilidades con los enemigos que han cruzado el portal creado por Dormammu hasta nuestra dimensión hasta su confrontamiento entre ambos.

Una cinta que es de lo mejor que ha salido dentro del departamento de animación de Marvel que sigue el camino opuesto a los de su competidora DC. Si bien la casa de Superman y cía tiene un departamento de animación bastante bueno y que flojea, salvo en la trilogía de Batman de Nolan, en las de imagen real en Marvel ocurre lo contrario. Sus películas con actores son bastante buenas y en animación no tanto.

Un film que sirve para abrir boca ante lo que nos espera este viernes, cuando por fin veamos a Cumberbatch usar el ojo de Agamotto e invocar los hechizos del libro de Vishanti ante los magos oscuros que amenazan con conquistar la tierra.

A continuación el trailer:


viernes, 21 de octubre de 2016

pelicula: Un monstruo viene a verme

Tras El orfanato y Lo imposible, el realizador Juan Antonio Bayona pone fin a su particular trilogía sobre madres e hijos en su nuevo film Un monstruo viene a verme, basado en el libro escrito por Patrick Ness, con ilustraciones de Jim Kay, que también se ocupa del guión y que completó el trabajo iniciado por Siobhan Dowd que iba a ser la la autora original y que falleció de cáncer de mama de forma prematura. Al no haber leído la fuente original, no puedo comparar ambas versiones por lo voy a hablar del film en sí y de lo que me pareció.

La cinta nos cuenta como Conor O´Malley (Lewis MacDougall) un adolescente de 13 años se enfrenta al cáncer de su joven madre (Felicity Jones), a la estricta severidad de su abuela (Sigorney Weaver) y al encuentro con su padre (Toby Kebbell) recién separado de su madre. Su mundo sufrirá un vuelco cuando un monstruo (voz y captura de movimientos de Liam Neeson) le contará tres historias que le ayudarán a seguir viviendo el día a día, a cambio de que Conor le cuente una cuarta.

Con esta película Bayona demuestra que es uno de los realizadores a tener en cuenta, tanto en nuestro cine como en la industria hollywoodiense en la que parece haberse asentado y seguir el camino de otros directores patrios como Jaume Collet-Serra (La huerfana; Infierno azul);  Alejandro Amenabar (Agora); Miguel Ángel Vivas (Extinction); Juan Carlos Fresnadillo (28 semanas después); Rodrigo Cortés (Enterrado) o Nacho Vigalondo (Open windows) de trabajar con grandes presupuestos y estrellas internacionales a la hora de sacar adelante sus proyectos.

Dos son los elementos a destacar dentro del film. El primero son los actores, realizando unas muy buenas interpretaciones destacando la llevada a cabo por el protagonista. Con sus gestos, miradas y palabras consigue emocionar a la audiencia. Bayona tiene buen ojo a la hora de escoger tanto a los adultos como a los niños a la hora de confeccionar sus repartos. Buena prueba de ello es Tom Holland, el nuevo Spider-man que debutó con el realizador de Lo imposible. Weaver, Neeson y Jones tampoco se quedan atrás, pero MacDougall demuestra una gran madurez pese a su juventud al aguantar el tipo con actores con más años de experiencia a sus espaldas.

El segundo corresponde a la parte visual que resulta bastante impresionante, no solo por el monstruo sino sobre todo gracias a las dos primeras historias que cuenta. En formato de cuento de hadas hacen que los espectadores se queden con la boca abierta. En vez de recurrir a actores reales para narrar las historias, las mismas se cuentan con animaciones hechas con acuarelas y ordenador. Fueron sin duda los dos momentos que más me gustaron de toda la cinta, tanto por lo que contaban como por la forma en la que lo hacían.

Pero es en la parte sensiblera donde la película tiene su principal problema. La historia que cuenta es bastante dramática, pero Bayona además recurre a la sensiblería para provocar las lágrimas en los espectadores, sobre todo en la parte final de la cinta. Lo que a la larga puede acabar jugando en su contra sobre todo en aquellos espectadores que no derramen una lágrima al acabar la proyección.

Parece que si no lloras te pueden acusar poco menos que de monstruo insensible y de no tener sentimientos. Uno puede tratar los temas que trata el realizador como son la soledad; el acoso escolar o el miedo a la perdida de los seres queridos entre otros sin necesidad de provocar lágrimas cada dos por tres. Se puede emocionar al espectador, pero sin caer en la trampa de la sensiblería gratuita.

Bayona consigue aquí su film más redondo hasta la fecha y el que más me ha gustado, después de la decepción que me supuso El orfanato y que Lo imposible me dejara frío a pesar de la buena factura de ambas producciones. Espero que con su nuevo proyecto, la secuela de Jurassic World pueda ofrecer un producto más ligero y sin la carga dramática que ha servido de motor a sus trabajos hasta Un monstruo viene a verme.

Una cinta con una buena factura técnica e interpretativa que promete arrasar en la próxima entrega de los Goya.

A continuación el trailer:



 






miércoles, 19 de octubre de 2016

libro: Pronto será de noche

Cantaba Chavela Vargas en Noches de boda junto con Joaquín Sabina "que el fin del mundo te pille cantando". Así es como les pilla a los protagonistas de la entrada de hoy, pero no precisamente cantando sino en uno de los lugares donde más a prueba se pone la paciencia del ser humano: un atasco. Sí ya de por sí es algo que ataca los nervios al más pintado, imaginad la misma situación en un apocalipsis y con un asesino rondando en el embotellamiento. Cuando llegue la noche no cierres los ojos o la próxima víctima podrías ser tú.

Escrito por Jesús Cañadas la trama nos cuenta como la población está huyendo hacía el sur del fin del mundo, en un atasco sin fin y hasta donde alcanza la vista. La aparición de un cadáver hace que Samuel, un policía atrapado en el embotellamiento, se ponga a investigar sobre la identidad del asesino antes de que vuelva a actuar cuando llegue la noche.

En poco más de 250 páginas el autor consigue enganchar a los lectores con una trama en la que la identidad del asesino, la cual queda resuelta poco antes de la conclusión del libro, llega a quedar en un segundo plano. El resto de la novela mantiene en tensión todo el rato, con una atmósfera bastante claustrofóbica pese a que todo transcurra en un espacio abierto.

Cañadas nos presenta un paisaje desértico, ardiente en el que el agua escasea y los alimentos brillan por su ausencia, lo que no hace sino aumentar la sensación de desamparo y soledad de aquellas personas que se encuentran atrapadas en el atasco. Las conversaciones que mantienen, así como los vínculos afectivos que surjen son por las circunstancias que están viviendo. Sólo se tienen los unos a los otros, son relaciones vacías.

El autor nos presenta unos personajes que no son los arquetipos que uno suele encontrarse en las producciones de catástrofes, como el gracioso, el héroe o la chica que necesita ser salvada. Aquí los protagonistas no solo huyen del fin del mundo, sino también de algunos de los sucesos de su pasado. Todos tienen algo que ocultar, tal vez el apocalipsis sirva para expiar sus pecados y redimirse en algunos casos.

En la obra la violencia aparece en contadas ocasiones, pero en el momento que lo hace el escritor no duda en recuperar el tiempo perdido. Lo que nos describe no tienen nada que envidiar al cine de terror con casquería. La sangre parece salpicar las páginas. Pero lo que causa más inquietud a los lectores son las relaciones y situaciones por las que atraviesan los protagonistas. Se encuentran excitados la mayor parte del tiempo tanto por el calor como por lo que están viviendo. Y a los lectores se les transmite esa sensación, se meten en la trama y les gustaría ayudarles dando agua o alimentos, pero no pueden.

Después de haber escrito una novela más ligera y con tintes de aventura en Los hombres muertos, cuya reseña podéis leer en el siguiente enlace http://cinefagia80.blogspot.com.es/2014/09/libro-los-nombres-muertos.html el autor cambia de registro en el que es su trabajo más reciente y nos ofrece un libro y seco, donde no hay lugar para la esperanza.

Durante toda la obra es como si los lectores se metieran en un combate de bóxeo con Mike Tyson, la tensión va subiendo poco a poco hasta que llega el momento en que el lector recibe el golpe que lo envía a la lona. Y cuando lo recibe cuesta levantarse por lo impactante que resulta.

La conclusión, que por supuesto no voy a desvelar, se ve venir ya desde las primeras páginas y no molesta. Todo lo que ha ido construyendo el autor casa, haber finalizado la obra de otra forma hubiera sido traicionar el espíritu que se había ido formando.

Una de las mejores novelas que he leído en lo que va de año y perteneciente a la colección Valdemar Insomnia, a la que pertecenen títulos como John muere al final de David Wong; Extraños eones de Emilio Bueso o Disforia de David Jasso.  Y sin duda el trabajo más maduro de su autor.

Una novela recomendable si os gusta una visión distinta del fin del mundo ambientada en nuestro país y donde no hay lugar para los héroes.