sábado, 2 de marzo de 2024

Dune: parte 2

Una de las reglas no escritas dentro del cine, es que segundas partes nunca fueron buenas. Algo que, por fortuna, no siempre suele ocurrir. Baste citar como ejemplo, Aliens; Terminator 2; El imperio contraataca o El padrino 2, tan solo por citar los casos más claros. A estos casos, se les une ahora la entrada de hoy. Una producción, que se ha hecho esperar, pero que, como se suele decir, la espera ha merecido la pena. Un film que dejará una buena impresión, tanto a los aficionados a la ciencia ficción, como a aquellos que son seguidores de su director.


Dirigida por Denis Villeneuve, que se encarga del guion junto a John Spaits y Craig Mazin, la cinta arranca donde lo hizo la anterior, con Paul Atreides, Timothée Chalament, y su madre Lady Jessica, Rebecca Ferguson, uniéndose al pueblo Fremen liderado por Stilgar, Javier Bardem, y donde está Chani, Zendaya, que se convertirá en el interés amoroso de Paul, mientras planean una revolución contra los Harkonnen, liderados por el barón, Stellan Skargarsd, a quien ahora se une su sobrino Feyd, Austin Butler, un gran peligro. La batalla por Arrakis ha comenzado.

A los intérpretes arriba citados, cabe señalar los nombres de Florence Pugh, como la sobrina del emperador; Christopher Walken como el emperador, y, retomando sus roles de la primera parte, Dave Bautista como el sobrino del emperador; Josh Brolin como el mentor de Paul y Charlotte Rampling como la reverenda madre Helen Mohiam.

Impresionante, no se me ocurre otra forma de definir a este film. No solo por su duración, sino también por la espectacularidad de algunas de sus imágenes. Un montaje que, a pesar de su duración, cercana a las tres horas, no se hace pesada en ningún momento. A pesar que, en algunos momentos, se tome sus momentos de pausa, para, de forma posterior, introducir escenas de acción las cuales, estaban casi ausentes en su predecesora.

Algo que me sorprendió, y que ignoraba, es la carga religiosa que posee la secuela. Si estaba presente en la de David Lynch, es algo que ignoro, puesto que hace mucho tiempo que la vi. En esta ocasión, la religión tiene un peso fundamental en la trama, y en el devenir de los acontecimientos. No solo por el rol que va a desempeñar Paul, y en su relación con los Fremen, sino también por la importancia que tendrá Lady Jessica. 

También hay que destacar, las ya citadas secuencias de acción, Ignoro si las partes con los ejércitos, contaron con extras, o fue todo creado por ordenador. Pero las mismas, que tienen lugar en el tercio final de la cinta, hace que uno se quede con la boca abierta, debido al desarrollo de las mismas. No solo por como están planificadas, sino también por la ejecución de las mismas.

Uno de mis momentos favoritos, por citar alguno, y que se pudo ver en el tráiler, es cuando Paul consigue superar la prueba de domar a un gusano de arena, lo que le convierte en uno más de los Fremen, además de acercarle, un poco más, a su rol como el mesías que salvará a Arrakis. La forma en la que está contado, no es novedosa en absoluto. Baste citar como ejemplo, la primera parte de Avatar, cuando el personaje encarnado por Sam Worthington, consigue domar a la bestia alada Ikran. Pero si que está contada, de una forma que te mantiene en tensión.


Desafortunadamente, no todo puede ser bueno. Si bien los actores realizan unos buenos roles, destacando a Chalament, Ferguson y Bardem, que roban la cinta, no puede decirse lo mismo de Zendaya, cuya química con Chalament es inexistente. La actriz, famosa por su rol como Mary Jane en Spiderman, aquí no puede demostrar sus dotes como intérprete, algo que si puede hacer en Euphoria, donde demuestra sus dotes como actriz dramática, algo que aquí, por desgracia, no hace.

Otra cosa que no me acabó de convencer, es que te deja con la miel en los labios. Sin desvelar nada de la conclusión, te lo deja de forma abierta a una nueva entrega. Algo que, si nada se tuerce, se puede dar en un futuro, puesto que Villeneuve, ha dicho que se puede producir si las cifras acompañan. Algo que, sin lugar a dudas, se puede producir.

Otra cosa que no me acabó de convencer, es su pareja protagonista. Tanto Zendaya como Chalament carecen de química, algo que, en opinión de quien esto suscribe, es un grave error. Si uno quiere implicarse en la relación de ambos, te tiene que importar lo que les pase a cada uno. Cada vez que comparten plano, y no son pocas las ocasiones en que lo hacen, no hay chispa alguna entre ellos. Parece que se estén diciendo la lista de la compra.

Lo que no hay que negar, es que el realizador canadiense le tiene tomada la medida a la ciencia ficción. Algo que demostró, no solo en la primera parte de Dune, sino también en esa maravilla llamada La llegada y en la más que digna Blade Runner 2049.  El director hace cine blockbuster, si, pero sin por ello ignorar el sello de autor. Una cosa no quita la otra.

Tal y como he dicho unas líneas atrás, el estreno se hizo esperar. Pero, sin duda, va a cumplir las expectativas en ella depositadas. No es una cinta perfecta. Aquellos que hayan leído la obra originar de Herbert, sin duda echarán en falta algún detalle que otro. Algo de lo que no puedo opinar, puesto que aún no he tenido la oportunidad de leerla. Aquí estoy dando mi opinión, de la adaptación de la misma. La cual, me ha parecido bastante notable.

Tal vez, en la siguiente entrega de los Oscar, podamos ver a Dune parte 2, en la categoría de premios técnicos y, quien sabe, si en los apartados de guion adaptado y dirección. De lo que no hay duda, es que no nominarla en las categorías de fotografía o efectos especiales, sería un gran error.

Tanto si os gustó la primera parte, como si sois amantes de la ciencia ficción, esta es una cita cinematográfica que no debéis dejar pasar.

A continuación, el tráiler:



Espero que os haya gustado la entrada de hoy.







miércoles, 28 de febrero de 2024

libro: Monster show

Según decía Lovecraft "la emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo e intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido". Y es que, en eso de hacérselo pasar mal a sus lectores, el maestro de Providence sabía un rato. El ensayo de la entrada de hoy, nos habla de forma amena y bastante completa, de aquellos mitos del terror que, desde hace casi cien años, forman parte tanto del imaginario colectivo, como de la historia del cine.


Escrito por el recientemente fallecido David J. Skal, y publicado hace casi 30 años, el ensayo se ocupa de analizar, no solo las principales figuras del terror de la historia del cine, con Frankenstein y Drácula a la cabeza, sino también de explicar como estos iconos surgieron y la época en la que fueron trasladados a la gran pantalla, con los consiguientes problemas que ello conlleva. 

Si bien ya conocía alguna que otra anécdota de los rodajes, o de sus principales protagonistas, ya sea delante o detrás de las cámaras, la gran mayoría de las que aquí aparecen, me eran del todo desconocidas. Y es que, no hay nada que disfrute más, que el saber más acerca de la historia del séptimo arte, y de como fue adaptándose a los cambios que iba sufriendo la sociedad.

El presente ensayo, consta de catorce capítulos, cada uno de los mismos dedicado a una figura del horror, así como a los diferentes filmes que ya forman parte del  cine. A través de sus páginas, Skal va relatando a los lectores algunos de las cintas clave del terror, tales como Freaks, Drácula, Frankenstein, El hombre lobo o Carrie, por citar algunos de los títulos analizados. 

Resulta bastante curioso, como el autor va enlazando temas como la guerra, la menstruación o la sexualidad, con los títulos arriba citado. Lo hace además, de un modo en el que apenas te das cuenta. Baste citar como ejemplo, cuando se le entrevista a Tom Savini, e hila su experiencia en la guerra de Vietnam, y como se sirvió de la misma para crear los efectos de maquillaje para Zombi, la secuela de La noche de los muertos vivientes, ambas dirigidas por George A. Romero.

Pero no solo nos vamos a encontrar con directores o actores, sino también con escritores como Stephen King, quien gracias a una revista especializada en cine de terror, descubrió su amor por los monstruos, además de mandarles uno de sus primeros relatos. Además, estas revistas también publicitaron el lanzamiento de figuras basadas en Drácula o Frankenstein.

Al hablar del terror, el autor no puede dejar pasar la oportunidad de hablar de uno de los monstruos clave del horror de los 90 como es Hannibal Lecter. Y es que, el famoso psiquiatra caníbal encarnado por Anthony Hopkins, tenía que formar parte del presente ensayo, ya que, a diferencia de los seres de carácter sobrenatural, él es real, y puede cometer atrocidades igual, o incluso mayores, a la de sus homónimos fantásticos.

Según iba leyendo, más iba disfrutando. No solo por la narración del autor, sino también por la forma en que lo hacía. Skal parecía ser un tipo genial, de esos con los que te tomas unas cañas y, el tiempo pasa volando al ir desgranando multitud de anécdotas de un tema que apasiona a ambos.

Por si esto fuera poco, el libro se complementa con fotos del rodaje, multitud de fotografías de carteles originales de cine, ya sean de su estreno norteamericano o internacional o instantáneas de aquellas personas que, de una forma u otra han sido citadas a lo largo del volumen.

Tanto si os gustan los ensayos sobre el terror, como si sois apasionados del cine en general, este es un volumen que no deberíais dejar pasar. Su longitud de casi 500 páginas, se pasa en un suspiro.  Una lectura recomendable al 100%.

viernes, 16 de febrero de 2024

película: Ferrari

Hay directores, por los que uno tiene una especial simpatía o debilidad. Ya sea por la forma en la que dirigen, por como cuentan las historias o, simplemente, por que nos gusta y no sabemos explicar del todo bien la razón. En mi caso, son unos cuantos. Uno de ellos, es el realizador de la entrada de hoy. Entre sus títulos se encuentran Heat, El dilema o El último mohicano, por citar los más reconocidos. Por supuesto, me refiero a Michael Mann, quien hace poco estrenó en salas su nueva propuesta, centrada en una parte de la vida del creador de la mítica marca automovilística Ferrari. Así pues, veamos que nos presenta el bueno de Mann.


Dirigida por Michael Mann, que también se encarga del guion junto a Troy Kennedy Martin, adaptando la obra Enzo Ferrari: The Man, The Cars, The Races, The Machine de Brock Yates, la trama nos cuenta como en 1957 Enzo Ferrari, Adam Driver, está obsesionado con ganar la carrera de las mil millas. A la vez que lidia con su vida personal, en la que intenta compatibilizar su vida de casado junto a su esposa Laura, Penélope Cruz, con la de su amante Lina Lardi, Shailene Woodley, madre de su hijo Piero, Giuseppe Festinese.

Además de los intérpretes arriba citados, en el reparto también nos encontramos con Patrick Dempsey, en el rol de Piero Taruffi, piloto de la escudería Ferrari, o Gabriel Leone, dando vida a Alfonso del Portago, otro conductor de la famosa marca de coches.

Apenas sabía nada del argumento, cuando fui a verla. Pero de lo que estaba seguro, era de que me iba a gustar. Mann es un realizador que no suele defraudar. Y aquí, y van unas cuantas veces, vuelve a dar muestras de su talento tras las cámaras. Una vez más, el realizador de Ladrón, vuelve a los hechos reales, como ya hiciera en Ali, o en la ya citada El dilema, para poner en pantalla grande una parte de la vida de una persona clave, no solo en la historia del automovilismo, sino también en los coches de gran cilindrada.

Al tratarse de un film ambientado dentro de la Formula 1, esta tiene una gran importancia en el tercio final de la cinta. Los momentos de la carrera, están rodados con una gran planificación, y los espectadores parecen estar dentro de la carrera. Algo que también se ha podido apreciar, en otras producciones recientes ambientadas dentro del mundo de las carreras, como Rush, que narraba la competición entre Niki Lauda y James Hunt, encarnados respectivamente por Daniel Brühl y Chris Hemsworth, o Le mans 66, que contaba en su reparto con Matt Damon y Christian Bale, dando vida a Carroll Shelby el primero, y Ken Miles el segundo.

Algo que me sorprendió, fue que en ningún momento tanto Mann como Kennedy, nos quieren presentar a Ferrari como un santo. Ya desde el comienzo, nos lo presentan como alguien adultero, con una actitud bastante fría, y al que parece que solo le importa ganar la carrera de las mil millas. Algo que, como se demostrará más adelante, no es del todo cierto. Y que todo parece ser una coraza, para protegerse de una perdida personal que aún no ha superado.


Driver vuelve a demostrar, una vez más, que es uno de los mejores actores de su generación. Capaz de pasar de grande superproducciones, como la saga Star Wars, a productos menos comerciales como el film de Mann, o sus colaboraciones con Jim Jarmuch. Aquí encarna a un personaje que no llega a ser del todo agradable, salvo en contadas ocasiones.

Otro tanto se podría decir de nuestra Penélope Cruz. Actriz que, de un tiempo a esta parte, parece desarrollar su carrera en Hollywood, donde da muestras de su talento dramático como en la cinta aquí reseñada o El consejero, cinta a reivindicar. Aquí, la galardonada intérprete, da vida a una mujer fuerte, nada dependiente de su marido, y que, en no pocas ocasiones, dará muestra de una fortaleza y voluntad increíbles. Su rol tampoco no es agradable, pero por lo menos se pueden comprender sus acciones.

Si tuviera que destacar dos momentos de la producción, uno sería el de la opera. Instante en el que el montaje tiene una gran importancia. En el momento en que se representa la canción, los personajes principales de la cinta, recuerdan sus momentos felices. Un gran acierto.

El segundo instante es, por supuesto, la carrera de las mil millas. Y, sobre todo, un determinado momento, basado en un hecho real, que hace que te quedes con la boca abierta, por las consecuencias que trae. Tanto para Ferrari, como para el evento en sí. Apenas dura unos minutos, pero los mismos te golpean de forma dura.

Sus poco más de dos horas, no se hacen pesadas en ningún momento. Si tuviera que ponerle algún pero a la producción, es que más minutos no me hubieran venido mal, aunque fuese para explicar, de forma breve, el origen de la carrera y la rivalidad entre Ferrari y sus competidores.

Tanto si sois seguidores del cine de Michael Mann, como si os gusta la Fórmula 1, u os gusta Adam Driver, es una cinta que no deberíais dejar pasar, ya que ha de verse en pantalla grande, para poder disfrutar mejor de la experiencia.

A continuación, el tráiler:


Espero que os haya gustado la entrada de hoy.


jueves, 15 de febrero de 2024

libro: Carne de tu carne

Pasar de escribir relatos, a una novela, no suele ser fácil. Quienes se dedican a ello, han de tener las ideas muy claras, a la hora de trasladar sus ideas al folio en blanco. No es lo mismo hacerlo en pocas páginas, que hacerlo en una extensión más amplia. Por fortuna, la autora que hoy aparece aquí, ha salido airosa de la situación. Desde aquí, dar las gracias a la editorial por hacerme llegar un ejemplar de cortesía, con el que ha sido posible la entrada de hoy.


Escrito por Tamara López, la trama nos cuenta como en la Andalucía de los años 50, la vida de Francisco cambiará al encontrarse con el padre Cristóbal. Toda su vida se tambaleará al escuchar la propuesta del sacerdote, puesto que pondrá en peligro a toda su familia en caso de rechazar el trato.

Después de haberse fogueado en multitud de antologías, ya sea en colaboración o en solitario, como ocurrió aquí, la autora publica su primera obra larga, y esperemos que no sea la última. Para ello, ha elegido el género de terror, con toques sobrenaturales, pero basada en hechos reales. La historia, desde luego, se presta al toque de otro mundo.

El libro arranca a principios del siglo XX, para posteriormente dar un salto al año 2020. Pese a que en un principio pueda resultar extraño, no lo es en absoluto. Ambos episodios, sirven para presentar al que será el villano principal de la historia, y al hijo del protagonista principal, para luego, trasladar su acción a la Andalucía de finales de los años 50 del siglo pasado, y presentarnos al que será el protagonista principal, Francisco.

La vida de Francisco, como la de muchos españoles de la posguerra, es bastante dura. Con familia numerosa y sin apenas dinero para mantenerla. El paisaje que se le presenta no es nada halagüeño, y la propuesta que le hace el cura, es, cuanto menos tentadora. Pero, teniendo en cuenta la naturaleza del que fuera párroco, el aceptarlo tiene sus consecuencias, al igual que rechazarlo, tal y como comprobará nuestro protagonista en no pocas ocasiones.

Desde luego, que el dilema moral que le plantea el sacerdote al protagonista es, cuanto menos, tentador. Más, teniendo en cuenta la situación de Francisco. Pero, el precio a pagar es demasiado alto. Es aquí, donde entra en acción la voluntad del protagonista. Una fuerza de voluntad a prueba de bombas, a pesar que Cristóbal no se lo ponga nada fácil.

A Tamara, no le hacen falta grandes dosis de sangre o sustos para conseguir asustar a todos aquellos lectores, que se acerquen a esta obra. Tan solo le bastan un par de instantes, sobre todo el primero de ellos, para conseguir impactar. Es en un determinado momento, del todo inesperado, que hace que uno suelte una exclamación de sorpresa ante lo que acaba de pasar.

Se suele decir que un héroe, necesita de un gran villano al que enfrentarse. Y, desde luego, el padre Cristóbal lo es. Ya desde su primera aparición, la autora consigue que no nos caiga bien. Si pensabais que el padre Isidro, némesis de los héroes de Los caminantes de Carlos Sisi era un cabronazo, eso es por que todavía no habéis conocido al padre Cristóbal.

Uno de los aspectos que más me gustó de la obra, fue el diario de nuestro protagonista. Donde, poco a poco, irá desvelando a los lectores la propuesta del sacerdote, y lo que ocurre al rechazar. Son en estos instantes, y en otros posteriores, donde el horror hace acto de presencia, y la novela adquiere tintes sobrenaturales. No sé si fue intención de la autora o no, pero el párroco me recordó al reverendo Henry Kane, el villano principal de Poltergeist 2. Tanto por su presencia, como por aire maligno que desprende.

El libro cuenta con poco más de 100 páginas, por lo que, si como un servidor, sois lectores voraces en un par de horas os lo habréis acabado. Aquí, unas pocas páginas más no le hubieran venido mal, pero, ya sabéis el dicho, lo bueno si breve dos veces bueno.

Pero, lo que realmente llama la atención, es la revelación final de la autora en los agradecimientos. Es el as bajo la manga de Tamara. Por supuesto, no lo voy a desvelar, y prefiero que seáis vosotros, futuros lectores, quienes lo descubráis como hice yo.

Un buen debut novelístico de una autora, que, esperemos, siga ofreciendo buenas historias, tal y como hizo en sus relatos, y como ha hecho en su debut en formato novela.

Si os gustan las historias de fantasmas, con fuerte base real, este es un libro que recomiendo leer.


martes, 6 de febrero de 2024

libro: Ocurrió en Texas. El oscuro linaje de la familia Sawyer

Si a cualquier aficionado al cine de terror, le preguntasen por los tres principales del asesinos del género, lo más seguro es que nombre a Freddy, Jason y Michael Myers. Tal vez alguno cite al protagonista de la entrada de hoy, y que fue el primero de todos ellos, puesto que su película se estrenó antes de la llegada de todos ellos. Armado con su fiel motosierra, ha hecho estragos a lo largo de sus cintas, ya sean secuelas, rebootsremakes. Así pues, veamos que nos depara este libro.


Escrito por Andrés Paredes, que ya apareció por aquí hablando de la saga Psicosis ahora hace lo propio con La matanza de Texas. en un ensayo en el que, a lo largo de diez capítulos analiza cada una de las cintas pertenecientes a esta serie de terror. Donde encontramos una pequeña introducción sobre como encender una motosierra, y dos entrevistas a Marcus Nispel, director del remake de La matanza de Texasdel 2003, y a Edwar Payson, realizador del documental In search of all American Massacre: The lost Texas Chainsaw film y que cuenta con su correspondiente apartado.

El primer capítulo, está dedicada a la figura que inspiró no solo a Cara de cuero, sino también a Norman Bates o Hannibal Lecter. Por supuesto, ya habréis adivinado que me refiero a Ed Gein. Un psicópata de carne y hueso, que hizo de las suyas y cuyos crímenes, a día de hoy, siguen siendo bastante salvajes.

Es a partir del segundo capítulo, y uno de los más extensos del ensayo, donde se empieza a desgranar la génesis de la saga. Y es que, poco podía imaginar Tobe Hooper cuando hizo su film más conocido, además de Poltergeist, que sería no solo el inicio del nacimiento de un icono del terror, como he mencionado en la introducción, sino también el comienzo de una saga que, en mayor o menor medida, ha aterrorizado a generaciones de espectadores a lo largo de las décadas. De lo que no hay duda, es que el rodaje fue un autentico infierno, tanto a lo ajustado del presupuesto, como a las condiciones a las que se vieron expuestos los actores, sobre todo la pobre Marilyn Burns.

En los siguientes apartados, el autor nos irá desgranando de forma amena, las posteriores producciones que siguieron a la original. En el capítulo dedicado a la secuela, otro de los más extensos, Paredes desvela que el hacer la segunda parte, también tuvo su miga. No solo por los múltiples problemas de derechos, sino también por las constantes intromisiones de sus productores. No hay que olvidar que fue la Cannon, la encargada de poner el dinero para que la tardía segunda parte, hecha más de diez años después de la original.

Algo que desconocía por completo, y que me sorprendió leer en un par de capítulos, era que se hicieron una película inacabada, All american massacre, y que ha sido objeto de un documental como he mencionado anteriormente, además de un film en 3d y de dos filmes donde se nos narraba el origen de Cara de cuero, siendo el segundo de 2017 y dirigido por la dupla de directores franceses responsables de Al interior, film no apto para todos los estómagos. Una vez leído el libro, me ha picado la curiosidad y me ha tentado verlo.

Cara de cuero ha ido evolucionando con el paso del tiempo, al mismo tiempo que lo han hecho sus filmes. A cada nueva entrega, sus responsables se encargaban de darle una nueva capa a este psicópata. Algunas de ellas más acertadas que otras, he de decir, una vez leído el ensayo. Pero, si en algo coinciden cada una de las encarnaciones de este personaje, es su fascinación por la motosierra y el martillo.

El problema que tiene una saga tan larga, es que, en no pocas ocasiones, se suelen contradecir una a otra, salvo en el caso de las dos primeras entregas. Y que se dará en las estrenadas a partir de la década de los 2000. Algo que no puedo entender, ya que, a mi modo de ver, no cuesta nada ponerse en contacto con los responsables de la anterior entrega y ponerse de acuerdo con lo que tu vas a contar. De esta forma, a medida que se iban estrenando las nuevas entregas, conocíamos a más miembros de la familia, pero también se nos cambiaba lo que habíamos visto en la predecesora, lo que puede resultar lioso.

Otro problema que he visto una vez acabada su lectura, es que si bien el autor ha hecho un gran esfuerzo a la hora de ver toda la saga, es que no todas merecen la pena el verlas, al menos en opinión de quien esto suscribe. Algunas de ellas parece que se hicieron por hacer, tan solo por no perder los derechos del personaje, y sin importar si el producto final podía resultar más o menos interesante a la audiencia a la que iba dirigido.

Como viene siendo costumbre en los ensayos de Applehead, encontramos multitud de anécdotas y numerosas fotografías, de cada una de las cintas analizadas.

Tanto si sois fans de la saga, como si queréis saber más acerca de la misma, este es un libro que no deberíais dejar pasar. Una vez más, Applehead vuelve a dar en el clavo a la hora de ofrecer un producto bien cuidado y que satisface la curiosidad de los seguidores de uno de los personajes clave del cine de terror.


viernes, 2 de febrero de 2024

película: Cuando acecha la maldad

El pasado miércoles, por fin pude ver esta cinta, de la que había oído bastantes buenas críticas. Así pues, allí que fui. Y, la verdad, es que lo que me encontré fue un buen film, con un argumento más o menos original, y con unas buenas interpretaciones. Y donde se demuestra que, más allá de los Estados Unidos, Europa o Japón, también hay otros países, en este caso Argentina, que tienen algo que decir dentro de este género.


Escrita y dirigida por Demián Rugna, la trama nos cuenta como en una zona remota de Argentina, dos hermanos Pedro, Ezequiel Rodríguez, y Jaime, Demián Salomón, intentan detener a un hombre poseído por un demonio. Pero, al fallar, desatarán el horror e intentarán impedir que se extienda más allá de las poblaciones cercanas.

He de decir, que no sabía nada sobre el argumento. Tan solo, tal y como he dicho en el párrafo que inauguraba esta entrada, las opiniones sobre el film. Una vez que comenzó la proyección, me gustó como iba avanzando la historia, puesto que los personajes, se comportan tal y como haríamos cualquiera de nosotros ante una situación como esta. 

Aquí no vamos a encontrar héroes, o chicas ligeras de ropa enseñando sus encantos. Lo que nos muestra Rugna, son personas normales y corrientes. Así que no esperéis encontrar los típico clichés, que suelen imperar en este tipo de producciones, y esto sin duda es un gran acierto.

Otro de los aspectos a destacar, es que crea sus propias reglas, a la hora de enfrentarse a estos demonios, quienes tienen el curioso nombre de embichados. En un determinado momento, uno de los personajes secundarios revela las reglas que hay que seguir para hacerles frente. Si bien antes, un personaje secundario revela uno de estos mandamientos, para evitar que el mal se propague.

Los efectos de maquillaje, bastante artesanales, son otro de los puntos a favor de este film. Cuando aparece el poseído, que da origen a todo, uno no puede sino aplaudir a los responsables de haber creado el maquillaje, puesto que da bastante grima. Estos efectos de maquillaje, se trasladarán de forma posterior a las diversas muertes que habrá a lo largo de la producción.

En un par de ocasiones, me pareció apreciar un par de guiños, u homenajes como prefiráis llamarlo, a otras cintas clave dentro del género de terror y que, de una forma u otra, sentaron precedente dentro del mismo. Así, con los demonios, no pude evitar acordarme de Posesión infernal de Sam Raimi. De igual forma, lo mismo me pasó con en los instantes finales con unos niños poseídos, y que me recordó tanto a El pueblo de los malditos, ya sea la original como el remake de John Carpenter como a ¿Quién puede matar a un niño? de Narciso Ibáñez Serrador.

Si algo sorprende del film, es que si bien el tema de posesiones que se salen de madre no es novedoso, si lo hace el modo en el que lo cuenta. Poco le hace falta a este demonio, para hacer de las suyas. Además, si la memoria no me falla, las reglas que plantea Rugna son originales. Ya que apenas dejan margen de maniobra a los protagonistas, para hacer frente a la amenaza que se les viene encima.

Lo que busca Pedro, tanto como un personaje secundario pero esencial para el devenir de los acontecimientos, es la redención. Y, si como es su intención, paran al ser sobrenatural, podrán encontrar el perdón que tanto tiempo llevan buscando. Tal vez, este demonio, sea la encarnación de aquellos errores que han cometido en el pasado, y que ahora vuelve a ajustar las cuentas. Ya que, en ningún momento, se nos cuenta el origen de este enemigo.

Su duración, de poco más de 90 minutos, ayuda. No se va por las ramas con argumentos secundarios, o personajes que no tienen nada de aportar. Desde que empieza, va directa al grano, tal y como hacían los slashers, que tan buenos ratos nos han hecho pasar a los aficionados al terror.

Si os gustan las cintas de terror originales, que plantean una historia interesante, y que os mantengan pegados al asiento, este es sin duda vuestra película.

A continuación el tráiler:








miércoles, 31 de enero de 2024

libro: El hombre sin nombre

Algo tienen los asesinos a sueldo, que resultan atractivos al público. Ya sea en el manga, con Golgo 13 a la cabeza; anime, con el citado sicario o el cine, con numerosos casos, con The Killer de John Woo o León: el profesional de Luc Besson por citar dos casos, estos particulares antihéroes, han llamado la atención a lo largo de los años. La entrada de hoy, va precisamente de estos secuaces. Desde aquí, dar las gracias a la editorial, por haberme hecho llegar un ejemplar de cortesía con el que he podido hacer la reseña.


Escrito por Laird Barron, y prólogo a cargo de Rubén Sánchez Trigos, la trama nos cuenta como Nanashi, antiguo alcohólico ahora reconvertido en asesino a sueldo a cargo del clan yakuza Grulla, recibe el encargo de secuestrar a Muzaki, antiguo luchador que esta protegido por el Dragón, clan rival de la Grulla. Lo que en principio parecía un encargo sencillo, pronto se torcerá. Ya que Muzaki esconde un terrible secreto.

Más que interesante novela corta, que al principio bebe del género negro más clásico, para, en sus instantes finales, pegar un giro de 180º y dejar a los lectores con la boca abierta, puesto que nos acerca a un terror más allá de nuestro espacio y tiempo.

Es la primera vez que leo algo de este autor, y espero que no sea la última. Ya que me ha dejado un buen sabor de boca, tanto por el argumento, por como ha descrito a los personajes y las situaciones. Éstas son bastante cotidianas, y, en no pocas ocasiones, los diálogos que entablan los personajes, recuerdan a los escritos por Tarantino. Tanto por el uso de los tacos, como por ser triviales y poder ser hablados por cualquiera de nosotros.

El volumen consta de dos partes, en el primero se nos narra como el jefe del clan encarga a Nanashi, y a otros sicarios, el secuestro del luchador y como el mismo se lleva a cabo. Como llevan le trasladan a un refugio, donde tanto el secuestrado, como el secuestrador, comenzarán a estrechar lazos a pesar de la situación del primero. Pero, al llevar al rehén a un lugar abandonado, un suceso hará que toda la situación cambie, lo que nos lleva a la segunda parte.

Ésta arranca instantes después de lo ocurrido en la primera parte, y se nos cuenta las consecuencias de lo que ha ocurrido, y que nos lleva a una conclusión inesperada, pero que casa con el tono oscuro que predomina en la mayor parte del relato.

El autor sabe como crear situaciones violentas, las cuales no desentonarían en cualquier film de Peckinpah, o del ya citado Tarantino. Son estallidos breves, pero cargados de plomo, agujeros de bala, hachas y cuchillos. Es decir, armamento usado de forma habitual por estos sicarios, y de los que son grandes expertos a la hora de manejarlos.

A pesar de su brevedad, a uno le sabe a poco. No hubiera estado mal más páginas, para conocer algo más del mundo en el que se mueve el protagonista. Pese a ello, Barron nos da unas breves pinceladas sobre los ambientes y personas con las que se relaciona Nanashi.

Como buena obra ambientada en el género yakuza, no esperéis que haya buenas personas. Pueden tener una moral más humana, pero, la mayoría de los personajes que aquí aparecen, se mueven únicamente en su propio beneficio, no les importa para ello traicionar, si con ello consiguen alcanzar su objetivo.

Si os gustan las novelas criminales, que son más de lo que parecen, o, si simplemente, os sentís atraídos por el género yakuza, esta es una obra que no deberíais dejar pasar. Si sois lectores voraces, como un servidor, en un par de horas os la habréis leído, por lo que recomiendo realizar un pequeño parón para que el entretenimiento os dure algo más.