miércoles, 21 de abril de 2021

libro: Hellraiser. Mitología del lamento.

 Sí a un aficionado al cine del terror, se le pregunta por máximos iconos del mismo, los primeros nombres que se le vienen a la cabeza serán Freddy, Jason, o Michael Myers. Alguno que otro quizá pueda añadir a Leatherface o Chucky. Pero casi ninguno, o muy pocos, citarán a Pinhead, el máximo exponente del piercing y representante máximo de la raza de los cenobitas. En la entrada de hoy, se analizará tanto el libro que dio origen a la saga, como a cada una de las cintas que la componen.


Con prólogo a cargo de Pilar Pedraza y escrito por Sergio Colmenar, el presente ensayo se encarga de analizar de manera bastante amena, y de forma bastante pormenorizada, todo lo que rodea a los personajes imaginados por Clive Barker, una de sus creaciones más famosas, junto con Candyman y los protagonistas de Cabal, que a su vez dieron origen a esa maravilla de cinta llamada Razas de Noche.

Cuando uno lee este tipo de ensayos, espera encontrarse las razones de porque el autor ama la película a la que ha dedicado el libro. Lo que uno no espera encontrarse, es semejante pasión. Sergio ama esta película, algo que se nota desde la introducción, cuando nos cuenta como la descubrió, y el modo en que le voló los sentidos en cuanto le dio al play puesto que no pudo disfrutarla y la dejo grabando. Ojo que la descubrió con tan solo 9 tiernos añitos, edad a la que muchos todavía no han visto de terror. Y eso que ya, tal y como nos confiesa, ya había visto Pesadilla en Elm Street, pero una cosa es enfrentarse a Frreddy, y otra muy distinta en hacerlo a Pinhead. Ante el representante de los cenobitas, el asesino de las cuchillas queda como una hermanita de la caridad.

Si bien he visto las tres primeras cintas y más o menos comparto la opinión del autor con respecto a las mismas, si bien he de revisionarlas, sobre todo la segunda, mantengo un recuerdo más o menos fresco de la primera y la tercera a pesar de que hace mucho de que no las veo, me quedé en la tercera. Una vez leído el ensayo, creo que hice bien. Ya que una vez acabé de leerlo, la sensación que me quedó es que a partir de la cuarta, había buenas ideas, pero no buenos guiones. 

Es decir, los guiones a partir de los que se escribieron las películas iban a ser utilizados para otras películas, y se reciclaron para las nuevas partes de Pinhead y cía. Algo que al autor parece molestarle, puesto que no para de decirlo, sobre todo a raíz de la cuarta cinta, momento en el que si no me equivoco la saga pasó a las manos de Miramax, excepto en las dos últimas partes, sobre las que sería mejor correr un tupido velo, tanto por argumento, como presupuesto. 

Si hay un nombre ligado a Hellraiser, aparte del creador Barker, es del Doug Bradley, que encarnó a Pinhead durante las 8 cintas de la saga. El intérprete inglés aporta su presencia y buen hacer, a un personaje que ya acojona con su presencia, y que no necesita de chistes como Freddy, o de elementos punzantes, como Jason o Myers, para hacer de las suyas y cobrarse víctimas. 

La única pega, por así decirlo, que se le puede poner al libro, es que no incluya entrevistas con Barker o con Bradley. Sin duda, su opinión acerca del devenir de la saga hubiera sido más que interesante. Pero, como he dicho, es algo que se puede perdonar. Ya que el ensayo, tal y como he mencionado hace unas líneas, prefiere centrarse en como se hicieron las películas, y los diferentes procesos de creación que atravesaron hasta el momento de su estreno, algunas de ellas directas a vídeo, sobre todo en el caso de las últimas partes de la saga. 

Pero no solo de películas vive el universo Hellraiser. Desde la tan ansiada, y esperada serie producida por HBO, pasando por cómics, un fallido videojuego, y por supuesto figuras centradas en cenobitas, con Pinhead a la cabeza, algunas de las cuales se nos muestran en el libro y que forman parte de la colección privada del autor, todo vale para saciar el hambre saber más, y completar la creación de Barker.

Algunas de estas figuras, por cierto, son una verdadera pasada. El detalle de las mismas te dejan con la boca abierta. Y eso, naturalmente, es algo que se paga. Tal y como nos confiesa el autor con una de las que forman parte de su colección. 

Algunos de los que se acerquen al libro, tal vez les escandalice el lenguaje demasiado directo por parte del escritor. A mí, no me molestó de forma particular. Incluso me arrancó una sonrisa y una carcajada de vez en cuando, e incluso llegué a decir: "hala que bestia xd", en alguna que otra ocasión, puesto que no me esperaba que soltase esa bestialidad, y menos en un ensayo que, se supone, tiene que ser serio. Pero estamos hablando de Hellraiser, un film que no se caracteriza precisamente por su finura y galantería a la hora de mostrar la violencia.

Tanto si sois fans de la saga, como si os queréis acercar a la misma, este es el mejor libro para hacerlo. La editorial ha vuelto a dar en el clavo a la hora de ofrecer a los aficionados al cine de terror y ensayos, ofreciendo un producto de calidad, tanto a la hora de maquetarlo, como en contenidos, información y fotografías. Un acierto a la hora de regalar ahora que se acerca el día del libro.


jueves, 15 de abril de 2021

entrevista: Ignacio López Vacas

 Tal y cómo ocurrió hace tiempo, hoy de nuevo os ofrecemos una entrevista con un director. En esta ocasión, supone el debut en la dirección de largometrajes de Ignacio López Vacas, que ya había debutado en el campo del cortometraje, con excelentes resultados, y que ahora, en estos tiempos, se ha decido a dar el salto a la gran pantalla. Desde aquí, darle las gracias por su tiempo, atención y amabilidad a la hora de concedernos esta interviú que espero sea de vuestro agrado.

Tu carrera, tanto como guionista y director está muy ligada al fantástico y al terror. ¿De dónde te viene esa querencia al género?

De niño siempre me vi atraído tanto por cine como por literatura en general, pero con el tiempo me di cuenta de que lo más disfrutable es lo que comúnmente se llama “el género” que englobaría el terror y el fantástico como mencionas o también la ciencia ficción y otros. Desde muy joven crecí con los títulos que me iban llegando de una forma u otra y siempre nutriéndome con material de distintas épocas; clásicos, cintas olvidadas, serie B y Z, auténticos taquillazos y blockbusters o independiente. Pienso que no hay que hacer ascos a nada y menos dentro del terror. Considero que es el género que más puede aportar a los diferentes puntos de vista de los realizadores o los textos en los que se basa la obra y a la par el más divertido, por eso con el paso del tiempo fui consumiendo más y más y aunque también adoro la acción, la comedia, los thrillers de mafiosos y otros muchos, el terror, la fantasía y la scifi fue siempre mi elección predilecta.

Rodar en estos tiempos que estamos viviendo, resulta una verdadera odisea. ¿Surgió alguna dificultad a lo largo del rodaje, o estaba todo bastante bien planeado, de forma que no surgiera ningún inconveniente que diera al traste con todo?

Teníamos todo bastante bajo control desde un inicio. Si ya de por sí, en los tiempos anteriores a la pandemia siempre surgen situaciones y complicaciones, ahora imagínate. Asique sabíamos que teníamos que tenerlo todo atado y bien atado y sobre todo cumplir con las medidas sociosanitarias que nos está tocando llevar a cabo en estos tiempos. Siempre ocurren complicaciones en las filmaciones, pero ninguna fue tan grave como para tener que interrumpir o posponer días de trabajo.

En tu salto al largometraje, has contado con algunos actores bastante ligados al fantástico o al terror, incluso con proyección internacional como en los casos de Juan Carlos Vellido, Antonio Mayans o Diana Peñalver. ¿Llegaste a pedirles algún consejo a la hora de rodar?

Trabajando con actores tan profesionales y tan grandes no hace falta. Ellos mismos en determinados momentos te ofrecen elementos interpretativos o te dan su forma de ver la secuencia o al personaje. La verdad que es una maravilla tenerlos en la película y ha sido todo un lujo poder filmar con ellos. Antonio es una leyenda viva al que admiro desde que era un adolescente que ya se ponía al día con la filmografía de Jesús Franco. Diana prácticamente lo mismo, poder recuperar a la Paquita de Braindead de Peter Jackson es algo que como espectador me encantaría ver y como realizador ha sido una gozada. Y Juan Carlos forma parte de una de mis sagas favoritas, Piratas del Caribe. Sólo tengo palabras de agradecimiento por haber podido contar con ellos en mi primera inclusión en el largometraje como director.

Y hablando de Diana Peñalver, una de nuestras scream Queens más famosas gracias a su participación en Braindead, supongo que es inevitable hacerte las siguientes preguntas ¿Le preguntaste por el rodaje y las anécdotas de rodar junto a Peter Jackson? Cuando estaba rodando la cinta ¿Era consciente tanto ella como los otros implicados de que se acabaría convirtiendo en un film de culto? Y, por supuesto, ¿Le pediste que dijera su icónica frase Leonard, tu madre se ha comido a mi perro?

Yo ya conocía a Diana porque la entreviste en un evento retransmitido de forma online hace un par de años y ya allí contó tanto a mi como a los asistentes todo tipo de anécdotas sobre la preproducción, rodaje y postproducción de Braindead. Entre otras cosas contó que, como suele ocurrir, no se es consciente nunca de la repercusión que va a tener un proyecto, de lo que va a dar que hablar o de si se va a convertir en un producto de culto, y Tu madre se ha comido a mi perro no fue una excepción. En cuanto a lo de la frase, no tenía sentido que la dijera por guion, además creo que habría sido profanar demasiado una obra maestra. Me reduje más a un par de pequeños guiños al personaje que veréis cuando la película esté lista.

La figura de la niñera, o canguro, es una de las utilizadas dentro del género de terror, ya sea para cuidar al niño y posteriormente hacer frente al psicópata de turno, como en La noche de Halloween, o para hacer la puñeta como ocurre en La niñera o En la mano que mece la cuna. ¿Por qué crees que se utiliza tanto esta profesión a la hora de hacer producciones de horror?

Es uno de los tópicos sí, pero no es un cliché de los que hacen daño a la vista de tantas veces repetido. Al menos no por ahora, creo. La situación de una chica joven, en una casa sin ningún tipo de seguridad, toda una noche y con la única compañía de un infante que además se va a dormir, es un escenario propicio y delicioso a la hora de crear una historia con tensión. Bien sea como dices para llevar al personaje por el camino de la víctima o para dar una vuelta de tuerca al mecanismo del género y convertirla en villana. En The Nanny´s Night tenía muy claro esto por eso intenté llevar el guion ya no solo con la protagonista, sino con un buen puñado más de personajes que ayudan al desenvolvimiento de la historia. ¿Cuáles son los roles? Eso es algo que aun tendréis que esperar para comprobar

Sin desvelarnos nada de la cinta, ¿Cuál fue el momento más difícil de rodar?

Sin duda, metido en el maletero de un coche con la foquista intentando ver el plano y repetirlo para tener material de sobra. Esas cosas que solo ocurren y te dan los rodajes.

La razón que te llevó a rodar en inglés, ¿Fue con vistas a su venta a los mercados internacionales? ¿Te resultó complicado de escribir?

La razón fue de producción puramente y efectivamente con intención de una mayor distribución en festivales y mercados internacionales e intentar que llegue a el mayor número posible de carteleras de todo el mundo. El guion estaba escrito en español y tras la decisión de filmar en inglés lo que hice fue neutralizarlo todo, sobre todo los diálogos. Después una traductora se encargó de traducirlo y adaptarlo a español.

Según la nota de prensa, a lo largo del film veremos bastante humor negro. ¿Dirías que tu cinta bebe de la ópera prima de Sam Raimi Posesión Infernal, o no tiene nada que ver con la misma?

Opino que los polos opuestos se atraen, y por siempre he sido seguidor de los contrastes más disparatados, véase las imágenes vs. la banda sonora de Holocausto Caníbal o mi fiel fanatismo por la obra de John Green. Uno de ellos es la comedia y el terror, parecen lejanos y contrapuestos, pero se complementan a la perfección. Son géneros muy camaleónicos que se pueden ir complementando con otros e incluso con subgéneros y termina formando un producto genuino. En cuánto a lo de Evil Dead, es evidente que contiene elementos vistos en la obra maestra de Raimi, y podría decirse que sí, es una de las inspiraciones, aunque tal vez de forma muy superficial. Recuerdo que durante el rodaje se habló más de una vez de Posesión Infernal, comentando siempre la proeza que consiguieron aquellos chavales en un bosque durante una semana, sin presupuesto, sin recursos, si eso no es para inspirarse…

A la hora de rodar ¿Tienes como referente a algún director en particular, o prefieres tener tu propio estilo?

Admiras a mucha gente, como bien dices tienes referentes y coges un poco de allí y otro poco de allá. Pero al final creo que hay que tener tu propio estilo. Tu propia marca. El director es el que tiene que dar su visión personal de la historial y el que debe desprender ya no más personalidad a la hora de narrar el relato, sino instaurarle al mismo un halo, un desarrollo y una atmósfera únicos. Siempre puedes alimentarte del trabajo de otros, lo hace todo el mundo, nadie, salvo los Lumiere, es genuino al 100 %, y el que diga lo contrario miente. Pero eso no está reñido con conseguir tu propia impronta en tu trabajo. Hacer un copy & paste no tiene ningún mérito, salvo que seas Bruno Mattei.

Si todo va bien, y nada lo impide ¿Cuándo tienes previsto estrenar la película?

Muy difícil de responder. Tal vez un primer corte podrá verse en el circuito de festivales en menos de un año. Pero estreno como tal, calculo que dentro de bastante más de un año.

En la producción has contado con la ayuda de Panic in frames y Artistic Films, con quienes ya habías trabajado previamente, y ambas ligadas al fantástico ¿Notaste mucho el cambio de una producción modesta a una más grande?

Ellos son los máximos productores de la película y sí, ya había trabajado con ellos como director en cortometrajes y en otras facetas en largometrajes, y eso ha hecho que desde el inicio se haya creado un ambiente de confianza máxima y respeto, algo fundamental para llevar a buen puerto una producción. Además, me han dado mucha libertad para trabajar de forma creativa y en el ámbito artístico, algo muy de agradecer y crucial. El salto de la producción lo he notado sobre todo a nivel personal, porque como digo ya había trabajado en películas, pero nunca como director y ya sabía como funcionada una producción de este calibre. Al poder llevar a cabo la dirección y cambiar por primera vez en este campo del cortometraje al largometraje, se nota mucho el cambio porque tienes que ir día a día, sin mirar mucho más allá e ir cumpliendo un plan que en un principio te puede abrumar, pero según se va filmando y vas viendo como encajas las piezas, comprendes que eso forma parte de lo comúnmente llamado “la magia del cine” y es espectacular.

A continuación, os dejamos con una foto del realizador tomada por Victor Lesaint tomada en un momento del rodaje.



jueves, 25 de marzo de 2021

libro: Torrance (Símbolos, números, juegos y notas musicales en el resplandor de Kubrick)

 Dentro del mundo de la cultura en general, no existe término medio. Con determinadas obras, ya sean cinematográficas, literarias, de arte, etcétera hay un problema, lo mismo que pasa con determinados autores. O los amas o los odias. Es lo que ocurre con la entrada de hoy. una cinta que cuenta con tantos detractores como seguidores. Y es que la película de Kubrick, desde el momento de su estreno, cuenta con una legión de seguidores fieles, pero también con un buen número de detractores. En la entrada de hoy, el ensayo intentará atraer para su causa a los opositores al film de Kubrick, a la vez que cargará de razones a sus defensores.


Escrito paor Daniel Pérez Navarro, con prólogo de Nieves Moies y portada e ilustraciones interiores a cargo de Alfred Portátil, el presente ensayo supone un completo recorrido por la cinta de Kubrick, en donde se nos desgrana de manera, bastante detallada por cierto, cada uno de los detalles, que rodean a la polémica cinta. 

Impresionante, no se me ocurre otro adjetivo con el que calificar al presente libro. A lo largo de sus poco más de 300 páginas, el autor nos va desgranando, de manera más que acertada, cada uno de los aspectos que rodean al film de Kubrick. Los que quieran conocer los aspectos más técnicos de la cinta, como el uso de steadycam, etcétera, se llevarán un tremendo chasco. Por contra, todos aquellos que quieran saber más sobre la mitología que rodea a Jack y su familia, saldrán más que satisfechos de la experiencia.

Uno de los aciertos del libro, entre los varios que tiene, es que aquí obvia los fallos que se han resaltado en alguna que otra ocasión, como demuestra el siguiente vídeo sino que se concentra en descubrir a los lectores, todos aquellos aspectos que han permanecido ocultos a pesar de los visionados a los que los fans han dedicado horas.

Ignoro la cantidad de horas o días que el autor habrá dedicado tanto a la escritura del libro, como a visionar una y otra vez la película de Kubrick. Pero de algo estoy seguro, no habrán sido pocas. Esta es una de esas ocasiones, en las que una vez uno ha acabado de leer un libro, le entran ganas de volver a revisionar el film en cuestión con el libro al lado. Ir pausando, e ir fijándose en los detalles que se nos habían pasado por alto. Los cuáles el autor va desgranando poco a poco ante nuestros ojos.

Cuando uno se da cuenta de los detalles que se le habían pasado por alto, se pregunta como no había dado cuenta antes, a pesar de haber visto la película en no pocas ocasiones. Pero para eso está el ensayo. para abrir los ojos a los lectores ante las pequeñas migas que el director ha ido dejando delante de nuestros ojos, y que habían pasado desapercibidas.

Adentrarse a leer este libro, es como hacerlo dentro del laberinto del famoso hotel Overlook. Por fortuna, en esta ocasión contamos con una compañía que no permitirá que nos perdamos, nos da la mano y nos acompañará tanto a la salida, como al centro del mismo. Y es que entrar dentro del presente ensayo, puede llegar a aturdir debido a la cantidad de información que se nos proporciona.

Es precisamente esta cantidad de información, la que nos deja ojiplaticos, la que hace que la mente nos haga catacroker. Esto es debido a que el autor nos muestra una gran cantidad de datos relacionados con la música, los símbolos y números tal como reza el subtítulo de la obra. Y que consiguen que, una vez hemos acabado la lectura, veamos con otros ojos el film.

Pese a que es un libro que se disfruta, no es un libro para todo tipo de público. Con esto quiero decir que, en primer lugar te tiene que gustar la película, o por lo menos sentirse interesado por el tema que trata. De otra forma, aquellos que se acerquen a leerlo abandonarán su lectura por aburrimiento. Por contra, aquellos que disfruten tanto con el tema tratado, como con la cinta, disfrutaran de principio a fin.

La editorial lo ha vuelto a conseguir. Un libro bien cuidado, editado, y con un tema atrayente. No es la primera vez, ni será la última, que un ensayo de este sello aparezca por aquí. Son libros que se disfrutan, y que nos afirman la razón del porqué amamos leer.

miércoles, 24 de marzo de 2021

película: Los traductores

¿Conocéis el famoso chiste de: van un inglés, un francés y un español? Pues algo así es lo que nos vamos a encontrar en la entrada de hoy, solo que sin gota de humor y sí grandes dosis de suspense. Cuando vi esta película no sabía nada de ella, leí su argumento y me llamó la atención. Siendo amante de los thrillers como soy, y de los whodunit (expresión inglesa que significa quién lo hizo), pues no tenía nada que perder, salvo un par de horas. Y desde luego la apuesta salió bien. Pero no adelantemos acontecimientos todavía, veamos que se oculta tan un título como éste.

Dirigida por Régis Soinsard, que se ocupa del guión junto a Daniel Presley y Romain Compingnt, la trama nos cuenta como el editor Eric Angstrom, Lambert Wilsom, reúne a un grupo de traductores de diversas nacionalidades entre los que se encuentran el inglés Alex Goodman, Alex Lawther; la rusa Katerina Anisinova, Olga Kurylenko; el español Javier Casal, Eduardo Noriega; o el italinao Dario Farelli, Riccardo Scamarcio, para que traduzcan el último tomo de una conocida trilogía de bestsellers en un bunker de lujo, y sin contacto con el exterior. Pero cuando las primeras diez páginas salen a la luz, el editor hará todo lo posible por descubrir al traidor.

Más que interesante propuesta, y que funciona bastante bien. A ello ayuda el grupo de actores, entre los que destaca Wilson, haciendo una vez más de cabronazo, y que tan bien se la da. Y por otra parte el guión, que contiene un par de sorpresas que, sin duda, pillarán con el pie cambiado a los espectadores, a pesar de que éstos ya estén acostumbrados a este tipo de producciones.

Pese a que uno intuye a mitad de producción cuál puede ser el giro final, tranquilos que no lo voy a desvelar, no le importa. Puesto que lo importante es ver como se llega a esa resolución, como los guionistas nos van mostrando las piezas hasta que el misterio queda resuelto ante los ojos de la audiencia. Y he de decir que, una vez que todo encaja, el conjunto es más que satisfactorio. Aún así, no es una cinta perfecta, casi ninguna en la historia de cine lo es, por lo que hay que sacarle algún que otro pero.

El principal es, cuando se revela una de las grandes sorpresas de la trama. Pese a que es una secuencia bastante bien resuelta, con guiño más que evidente a French Connection, una vez se nos desvela otro punto de vista, el espectador se pregunta si quién ha destapado la liebre ha jugado con el espectador, con el receptor de la misma, o con ambos. Pero es algo que tampoco molesta demasiado.

Otra cosa que quizá pueda no gustar, es que su final, tal y como he dicho hace unos párrafos se ve venir. Pero esto no es tanto culpa de los guionistas, como de los espectadores. Es decir, hoy día resulta muy complicado, por no decir casi imposible sorprender a la audiencia en lo que a cine de suspense se refiere. El público ya ha visto y leído multitud de thrillers, por lo que sabe, o por lo menos intuye lo que puede pasar. Lo que de verdad importa es como te lo cuentan. Y esto es algo en lo que los guionistas se han esforzado, en crear una trama más o menos innovadora, que sepa atrapar a aquellos que se acerquen a ver su propuesta.


Por lo demás, es una cinta que cumple y que además entretiene. No necesita de grandes efectos especiales. Aquí lo que importa son los personajes, y como se relacionan entre ellos. Además, la cinta nos muestra como actúan las personas bajo una situación que se va volviendo asfixiante por momento, a  medida que el editor ve como la situación se le está yendo de las manos poco a poco.

Otra de las cosas que me gustó de la cinta, fue la química que se establece entre el grupo de traductores, de forma especial entre los personajes de Kurylenko y Goodman. Pese a estar en un sitio en el que el amor no puede surgir debido al stress al que se ven sometidos por el trabajo que desempeñan, ellos encuentran sitio para conectar y ver que, además de su pasión por lo que hacen, también tienen amor por la literatura.

Una propuesta interesante para volver al cine, y más en estos tiempos en los que estamos. Una película adulta, y que, espero dure en cartel. Cuando la vi, estaba yo solo en la sala, lo que fue una verdadera pena.  Por lo que si os gustan los thrillers con giros, y con saber la identidad de quien maneja todo, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis.

A continuación el tráiler:



lunes, 22 de marzo de 2021

teatro: Más frío que aquí

El pasado jueves, tuve la oportunidad de ver esta obra de teatro, de la cual no sabía nada de nada, pero en la cual actuaba Lara de Miguel, a quién tuve la oportunidad de ver en la obra Shock y tenía interés por verla en su nueva obra. Y desde luego que ha merecido la pena, una obra dura, pero a la vez tierna en la que ella, junto con sus compañeros de reparto, nos ofrecen unas actuaciones dramáticas, que les llevan a un nivel físico y mental bastante exigente, y que, sin duda, va a ser una de las grandes sorpresas dentro de la cartelera teatral actual. Un motivo más para acudir a las salas.



Basada en la obra de Laura Wade, adaptada por Miriam Vázquez, que también protagoniza la obra, y dirigida por Óscar Olmeda, que a su vez también la protagoniza, la pieza nos cuenta como Myra, Lara Dibildos, una mujer de mediana edad afronta sus últimos meses de vida debido a un cáncer terminal. Mientras planea su funeral, su familia formada por su marido Alec, Óscar Olmeda, su hija mayor Harriet, Lara de Miguel, y la hija pequeña Jenna, Miriam Vázquez, tendrán que aprender a comunicarse entre ellos y aprender a afrontar el futuro sin la matriarca.

Más que interesante obra, que cuenta con varios puntos a su favor. Uno de ellos son sus actores. Todos ellos rayando a gran altura. He de decir que me sorprendió, y de manera muy favorable la matriarca. Nunca había visto ningún trabajo sobre las tablas de Lara Dibildos, pero su trabajo me ha sorprendido gratamente. Espero que no esta no sea la última obra que vea suya. En cuanto a Óscar y Miriam también era la primera vez que los veía. Óscar está perfecto como marido al que, poco a poco, todo se le va viniendo encima. No sólo se da cuenta de que la mujer con la que ha compartido su vida, no va a estar más a su lado. Sino que también las pequeñas cosas de la casa, como reparar una caldera, ahora se le harán más enormes.

En cuánto a Miriam. es uno de los personajes que sufre una evolución más grande a lo largo de la obra. De ser en principio una chica que solo se preocupa por si misma, poco a poco va evolucionando. Se va acercando a su madre, hermana y padre con los que no guardaba una buena relación. Se podría decir que es la otra gran protagonista de la obra. Prácticamente está en cada una de las escenas de las que se compone la pieza teatral.

Y en cuanto a Lara de Miguel, poco hay que decir. Ya han quedado lejos los tiempos de Compañeros, y se ha ido labrando una sólida carrera en cine, teatro y televisión. En ésta obra está esplendida, y lo da todo desde que entra en escena. Un papel maduro, sobrio y que sin duda le deparará grandes alegrías en un futuro.

Otro de los grandes aciertos es la iluminación, decorado, y la proyección que hay detrás de los actores. Puesto que casi en cada cambio de escena, se nos refleja o bien un cementerio, o bien un bosque. Lugar en el que desea ser enterrada Myra, con un ataúd biodegradable, para así no dañar el medioambiente. Conversación que se dará no solo entre ella y su marido, sino también entre éste y sus hijas, y también entre ellas, que ven como su madre morirá, y quieren hacer realidad su último deseo, pero que a la vez no quieren hacerlo, como si les costará aceptar que en breve desaparecerá de sus vidas para siempre, con tanto por decirse entre ellos, y que aún no se han dicho.


Otro de los aciertos es la selección musical llevada a cabo. Todos los temas, salvo un par, son versiones de temas conocidos por el gran público. Éstas canciones consiguen emocionarnos, puesto que saben tocar la fibra sensible del espectador. Desconozco quién será la cantante de los mismos, pero desde luego sabe poner el sentimiento necesario para que llegue al corazón de audiencia.

Por último, pero no por ello menos importante, es el sentido del humor que aparece. Necesario para poder aligerar en algunos momentos tanta carga dramática. Pero el humor no busca la carcajada, tan solo buscar una sonrisa cómplice por parte del espectador. De otra forma, la obra se haría muy dura de llevar, tanto para los actores como para la audiencia.

Esta obra supone un gran motivo para volver al teatro. Trata el tema de la muerte de un ser querido desde el cariño y respeto. Desconozco si la autora tuvo que pasar por un trago semejante a la hora de poner en pie la obra, pero desde luego que su trabajo es magnífico. Son 90 minutos duros, pero que a la vez nos recuerdan la razón de porque amamos el teatro y la cultura.

 

viernes, 19 de marzo de 2021

libro: Grotespunk. Tres pesadillas de horror extremo

Escribir relatos no resulta sencillo, ya que se trata de contar una historia a los lectores que les enganche, y que les resulte interesante contando para ello con pocas páginas. Por ello, es una forma de relatar que, si se hace bien, como ocurre en el caso de la entrada de hoy, el resultado no podría resultar más satisfactorio. Tres historias donde el horror, el suspense y la mitología se dan la mano para conformar un cóctel que, sin duda, hará las delicias de los lectores más exigentes y que buscan un tipo de literatura de terror que se sale de lo habitual, como ocurre en este caso.


Con prólogo de Andrés Abel, en el que nos hace un pequeño avance de lo que los lectores se van a encontrar, con portada de Albert Monteys e ilustraciones interiores, que son una pasada por cierto a cargo de Creative Commons, el libro está escrito por John Tones y cuenta con un prólogo, en el que una florista un tanto peculiar recibe un encargo, el cual sirve de introducción a las tres historias que nos encontraremos, y cuyo epílogo, con la misma protagonista, sirve de perfecto cierre al volumen. 

A continuación, tal y como viene siendo habitual haré un breve resumen de los relatos y mi opinión acerca de ellos:

- Carne de Omnivagante en la nevera: Blanca, junto con la ayuda de un demonio se dedica a cazar a unos seres celestiales conocidos como Tríadas. Pero en su misión no estará sola, puesto que de forma fortuita conocerá a otra persona embarcada en su misma empresa. Buena forma e interesante de comenzar el volumen, con una protagonista que está lejos de ser una heroína. Está destrozada, y su único objetivo parece ser acabar con estos entes, que parecen surgidos del mismo Dios. A medida que avanza el relato, vamos conociendo más datos sobre éstas criaturas, cuya intención es acabar con la humanidad. Lo que me gustó del relato es como están construidos los personajes, sobre todo en el caso de los dos principales, y por supuesto las escenas sangrientas cuando las mismas tienen lugar.

Otro de sus puntos a favor es que crea una mitología interesante, la cual espero que sea explorada en un futuro por el autor. Si acaso el único pero que se le puede poner es su conclusión, que por supuesto no voy a desvelar. Pero por la forma en que acaba, da pie a futuras aventuras, puesto que finaliza de una forma bastante interesante, lo que te hace querer saber más acerca del futuro de los protagonistas.

- La noche de La Matrona: una pareja de policías, Lola y Quinto, reciben la ayuda de Mercedes, una pitonisa. Pero Lola desconfía de ella, lo que hará que la investigue entrando en su piso, lo que hará que descubra una terrible verdad. Sin duda, el relato que más me gustó de los tres, no solo por su historia, sino también por sus personajes, historia, bastante cercana al thriller con toques de terror, y con ese pequeño homenaje a Expediente X, con esa pareja de policías. 

Y por supuesto con esos instantes finales, madre mía. Es que ya solo por esas páginas finales, el relato ya debería de considerarse dentro de lo mejor de este año, o del año pasado según se mire. Esa conclusión sin duda haría aplaudir al mismísimo King, o incluso el mismo Barker asentiría dando su aprobación.

- Los muertos no existen y los muertos resucitan: Narrado en primera persona por un protagonista anónimo, quien al poco de comenzar el relato confiesa a los lectores su condición de no muerto, nos relata sus peripecias en un mundo postaapocalíptico inundado, donde los monstruos de influencia lovecraftiana es más que evidente, y en donde anda en busca de una venganza que le fue negada en vida.

Relato que bebe bastante de las cintas de la Cannon, y en particular de las protagonizadas por Charles Bronson. Incluso se podría decir que podía haber sido parte de su catálogo perfectamente, ya que tiene las dosis de sangre, acción y con un protagonista marcado por la tragedia, tal y como le pasaba al personaje encarnado por Bronson en la saga de Paul Kersey, que busca vengarse por un suceso violento contra un ser querido.

El pasaje que nos describe el autor es desolador, a la vez que hace una crítica nada velada acerca de los peligros de la burbuja inmobiliaria y la sobreexplotación de edificios en las zonas costeras, y del peligro que los rascacielos y casas correrán cuando suba el nivel del mar, por culpa del calentamiento global, tal y como sucede.

Tres relatos independientes entre sí, pero que se equilibran bastante, ya que si uno no te gusta, o no te acaba de convencer del todo, seguro que el siguiente lo acabará haciendo. Al menos es lo que ocurrió en mi caso. El primer relato no estaba mal, incluso tiene partes bastante interesantes, pero no me acabó de hacer tilín del todo, algo que si consiguió del todo el segundo. En lo que respecta al tercero, supuso el perfecto equilibrio entre los dos anteriroes.

Aquellos que esperen encontrarse aquí con una sucesión de vísceras, sangre y demás se llevarán una ligera decepción. Haberlas haylas, como se suele decir, pero aquí lo que importa es que forman parte de la historia, y la misma se sirve de ellas para que la trama avance. Si las quitamos no pasa nada, y eso es lo que hace que un relato se diferencie de otro, que busca usar la hemoglobina y vísceras como excusa para la historia.

Unas líneas atrás he mencionado a Barker, King y Lovecraft. Y es que el pequeño homenaje que el autor rinde a estos tres escritores clave dentro del la literatura de terror, no es nada casual. Cada uno dentro de su estilo, marcaron un antes y un después a la hora de asustar a los lectores. Por ello, Tones se inspira muy levemente en ellos a la hora de construir cada uno de sus relatos, apenas unas breves pinceladas.

Una vez más, la editorial Applehead da en clavo ofreciéndonos un libro de terror alejado de los ensayos y que, sin duda, satisfará los paladares de aquellos que busquen terror alejado de las fórmulas habituales.

jueves, 11 de febrero de 2021

libro: Luz blanca, calor blanco

 El mundo de los asesinos a sueldo, resulta bastante interesante. Su código de honor, la manera en la que organizan sus golpes, sus contactos, etcétera, son atractivos para el gran público. Buena muestra de ello, son cintas tan interesantes como El silencio de un hombre, The killer, León (el profesional) o Fríamente sin motivos personales son algunas películas que se pueden citar como ejemplo. En la entrada de hoy, vamos a hablar de un limpiador, término con el que se conoce a estas personas, que huye de los estereotipos con los que estamos acostumbrados.


Escrito por Alexis Brito Delgado, y ambientada en 1973 durante una semana, el autor nos cuenta la historia narrada en primera persona de Stark Möhler, apodado el Alemán, que ejerce como asesino a sueldo. A lo largo de 7 días conoceremos su vida, y las diferentes peripecias que le van ocurriendo, así como los personajes con los que se va cruzando.

A diferencia de otros asesinos a sueldo, que tienen un código moral, el protagonista de la entrada de hoy carece del mismo. Es un cabronazo, un hijoputa. No tiene problema alguno en llevarse inocentes por delante, a pesar de que no tengan nada que ver con el encargo que se le ha asignado. A él lo único que le interesa es la misión, caiga quién caiga. No le importa si al cumplir la misma, deja tras de si un reguero de cadáveres.

Novela negra ambientada en 1973, que nos presenta una Nueva York alejada del glamour que conocemos. El autor nos presenta una gran manzana, más cercana a la Taxi Driver, o la de Malas Calles de Scorsese, a la cual se hace mención en un momento de la novela, que a la presentada por Woody Allen o la serie Friends. Esto es, con personajes sórdidos, ambientes sucios, drogas, prostitución, etcétera.

La novela nos presenta a un asesino a sueldo alejado del glamour que conocemos. Es drogadicto, vive en un ambiente poco menos que cochambroso, y únicamente se relaciona con gente de su mismo estrato social. Es un personaje roto, que busca una salida, pero que se encuentra en un callejón sin salida en el que él mismo ha entrado. Y cuando puede salir del mismo, por sus circunstancias, o manera de pensar, no quiere.

La novela está bien escrita, con personajes que se mueven en su mayoría en el ámbito criminal, y aquellos que no se mueven en el mismo, se encuentran en una zona gris. El autor nos presenta una gran manzana más podrida que nunca, con unos protagonistas perdidos en un laberinto de violencia, drogas, maltratos y sexo.

Uno de los aspectos que más me gustó de la novela, amén de su protagonista, es el tono de novela negra que tiene. A mitad del libro se produce un giro, que por supuesto no voy a desvelar, que hará que Stark decida investigar. Pero lo hará a su manera, con plomo y violencia. El personaje no conoce la sutileza, es más, desconoce por completo el significado de la palabra. Tal y como decían en un momento de Wild Wild West: "dispara primero un poco, luego un poco más, y si queda alguien vivo, ya pregunta". Pues bien, ésta cita se podría aplicar al Alemán.

Otro de los aspectos a destacar, son los estallidos de violencia. Están bien medidos y descritos. En ocasiones parecen traspasar las páginas, e impregnar de sangre a los lectores. Baste citar como ejemplo el episodio que discurre en una fábrica, que recuerda de forma bastante poderosa al momento de Robocop

El final del libro, que por supuesto no voy a desvelar, abre las puertas a una posible continuación. La cual no vería mal, puesto que el personaje se brinda a ello. En una nueva localización, con nuevos trabajos y objetivos. Ya que el mundo de los asesinos a sueldo, se presta a que viajen de una localización a otra, para poder cumplir con el objetivo que les han encargado sus encargados.

Si os gustan las novelas negras, con personajes totalmente amorales, y escritas en la mejor tradición del hard boiled, ésta sin duda es vuestra obra. Ya desde el principio el autor nos mete en situación, y hasta que finaliza la misma, nos acompaña por una semana como mudos testigos de las aventuras que le acontecen al Alemán..