viernes, 31 de marzo de 2017

libro: La iglesia

La iglesia es el lugar sagrado en el que no solo se ofician ceremonias religiosas, sino donde también la gente acude a orar, buscar consuelo o meditar. Es un espacio que solo alberga el bien, y donde el mal no tiene cabida. Claro que de vez en cuando hay excepciones que confirman la regla, y nos muestran que este recinto divino puede ser capaz de albergar las peores pesadillas y tormentos. Ya en 1989 Michele Soavi nos mostró la parte más oscura de esta zona sacra en la fallida cinta El engendro del diablo. Y ahora Alberto M. Caliani en su nuevo trabajo nos presenta la cara más oscura de este santo espacio.

La trama del libro nos cuenta como en 2005 la iglesia de San Jorge situada en Ceuta es clausurada por la muerte de su párroco en extrañas circunstancias. Ocho años después la diócesis envía al padre Ernesto Larranz a modo de castigo por una agresión a un menor. Antes de que comiencen las obras de restauración, Ernesto y su compañero Felix descubren una cripta secreta en donde encuentran una talla barroca de aspecto aterrador. El hallazgo supondrá el inicio de una serie de fenómenos terroríficos.

Con su tercer trabajo Alberto Caliani vuelve al género de terror, tras los relatos de su antología en solitario No apagues la luz y de colaborar en Historia se escribe con Z, y después de sus incursiones en las novelas de aventuras e histórica con El secreto de boca verde y La conspiración del rey muerto respectivamente. Su regreso al horror no podía haber sido mejor, al ofrecernos una obra que se va volviendo más oscura y terrorífica a medida que los sucesos paranormales e inexplicables se van sucediendo.

La acción de la novela tiene lugar durante 19 días del mes de febrero. A través de sus 13 capítulos más un epílogo, el autor nos va desgranando el día a día de los diversos protagonistas, además de los dos ya mencionados, que se verán envueltos en los eventos terroríficos. Estos personajes son: Juan Antonio arquitecto técnico encargado de la remodelación, Manolo un devoto cristiano que trabaja de banquero, Maite compañera de Juan Antonio, Hidalgo un policía con un don especial, Saíd musulmán que vive cerca de la iglesia y Marisol, hija de Juan Antonio. Todos estos sujetos tendrán un papel de vital importancia según van apareciendo los eventos terroríficos .

El autor nos va introduciendo en el horror poco a poco, nos coge de la mano y nos sirve de guía en este viaje por la oscuridad. Una vez ya estamos metidos dentro nos abandona en este particular viaje al mundo de las tinieblas para que sigamos por nuestra cuenta, especialmente a mitad del libro cuando la atmósfera se va haciendo más opresiva y poco a poco se nos van desvelando los detalles que rodean al misterio de la iglesia.

Dos son los elementos a destacar de la novela: el primero es la construcción de los personajes. Todos ellos tienen aristas, distan mucho de ser perfectos y en los momentos finales han de sacar al héroe que llevan dentro si quieren salir victoriosos de su lucha contra el mal. De esta forma el padre Ernesto se nos revela como alguien con mucho temperamento y que en ocasiones ve cuestionada su fe, Juan Antonio está enamorado de su esposa pero no puede evitar sentirse atraído por Leire la pareja de Maite y Manolo se nos presenta como alguien muy devoto pero con problemas con el alcohol, que se van agravando a medida que los acontecimientos se van sucediendo. Como se puede ver estos protagonistas se nos revelan como seres humanos normales y corrientes, con sus virtudes y sus defectos.

El segundo es como maneja el autor el terror. En un primer momento va creando el suspense necesario, para luego dar rienda suelta a la pesadilla que se esconde dentro de la iglesia. Especialmente en su tercio final cuando el enemigo al que han de hacer frente los protagonistas revela el verdadero alcance de su poder. Es en estos momentos cuando el escritor nos sumerge en un infierno sobre la tierra por la descripción que hace de lo que está sucediendo en el recinto sagrado. Uno puede cerrar los ojos un instante, e imaginarse las imágenes dentro de nuestra cabeza y soñar como pueden lucir en pantalla grande. Es en el final de la obra cuando Alberto pone toda la carne en el asador y nos ofrece una de las conclusiones más bestias dentro del panorama fantástico patrio. No tanto por la sangre sino por la descripción que hace de los acontecimientos.

Un libro que nos atrapa desde sus primeras páginas y cuya lectura nos mantiene enganchados en todo momento. Por si esto fuera poco la edición en tapa dura incluye, a modo de extra, los relatos que el autor sacó online para ir abriendo boca hasta el lanzamiento de su obra y en los que se nos narraban los hechos acaecidos antes del arranque de la novela y que están relacionados con la iglesia. Si esto fuera un DVD o un Bluray, se podría afirmar sin temor a equivocarse que estas historias serían las escenas eliminadas que se tuvieron que descartar para aligerar el metraje.

Tal y como nos confesó el autor en la presentación de La iglesia, esta sería su segunda novela. Pero tuvo que dejarla aparcada para centrarse en La conspiración del rey muerto. Una vez acabada pudo retomar la obra que había dejado inconclusa. Y a tenor de los resultados el tiempo en barbecho le ha sentado más que bien. Con esta nueva novela Alberto se nos revela como un autor que es capaz de saltar de un género a otro sin problema alguno y que consigue hacer sus obras realmente entretenidas, a pesar del volumen de las mismas.

Una novela imprescindible para los amantes del terror patrio y que nos muestra que aquí también se pueden crear historias de terror sin necesidad de desplazarse a otros países.



jueves, 30 de marzo de 2017

documental: La generación que cambió Hollywood

Los aficionados al cine tienen varios libros de cabecera con los que complementar su pasión por el séptimo arte. Además de las biografías dedicadas a sus actores y/o directores favoritos, monografías sobre fotografía, guión o dirección existe un libro que cualquier seguidor de la gran pantalla no debería dejar pasar. Su título es Moteros tranquilos, toros salvajes escrito por Peter Biskind. En este volumen el autor se dedica a analizar a la generación de realizadores que cambiaron la historia de Hollywood.

Dirigido y guionizado por Kenneth Bowser en 2003, el documental supone la traslación en imágenes del libro de Biskind. Con declaraciones de algunos de los implicados como Peter Bogdanovich, Richard Dreyfuss, Cybill Sheperd, Dennis Hopper o Peter Fonda los espectadores conocerán de primera mano como un grupo de realizadores entre los que se encontraban Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, Steven Spielberg, Sam Peckinpah o George Lucas cambiaron el modo de hacer películas.

Los años finales de los sesenta y la década 70 fueron una época convulsa para el cine estadounidense. La gente ya no acudía a las salas de cine, preferían quedarse en casa viendo la televisión y el entretenimiento gratuito que la misma les proporcionaba. Los estudios, que antaño estaban dominados por los grandes nombres como el de Jack Warner o Darryl F. Zanuck, se veían incapaces de competir contra la pequeña pantalla y las grandes corporaciones no tardarían en hacerse con el control de estos estudios como ocurrió con la Paramount. Las nuevas generaciones de cinéfilos dieron la espalda a Hollywood y pusieron sus ojos en el cine que se hacía en Europa y en directores como Jean Luc Godard o François Truffaut.

A modo de respuesta esta generación de directores provenientes en su mayoría de la UCLA, Universidad de California de Los Ángeles, enseñaron a los estudios que no hacían falta grandes estrellas para atraer a las masas de nuevo a las salas de cine. Tan solo había que escuchar al público, especialmente al adolescente que abarrotaba los autocines. Las cintas que dieron el pistoletazo de salida a esta nueva forma de hacer cine fueron Easy Rider y Bonnie y Clyde, dirigidas por Dennis Hopper y Arthur Penn respectivamente. Estas producciones mostraban escenas violentas, gente drogándose, desnudos o un lenguaje soez que no se había visto hasta entonces. Una muestra más que los tiempos en la meca del cine estaban cambiando, y que Hollywood debía de hacerlo si quería recuperar el esplendor de antaño.

Algunos de los realizadores que llegaron a dominar la década de los setenta, y posteriormente en los ochenta, salieron de la factoría de Roger Corman. Director y productor famoso que se ha caracterizado por no tener un solo fracaso de taquilla en su amplia carrera cinematográfica en cualquiera de las dos facetas mencionadas. De esta forma directores como Francis Ford Coppola o Martin Scorsese realizaron Demencia 13 y El tren de Bertha respectivamente, los cuales les servirían para aprender a rodar de manera rápida y ahorrando costes. Algo que Scorsese puso en práctica a la hora de realizar Malas Calles.

Como no podía tratarse de otra forma al hablar de la década de los 70, el documental hace referencia a los éxitos de taquilla que supusieron Tiburón y La guerra de las galaxias. Ambas producciones  cambiaron la forma de entender el cine hasta el momento de su estreno. Gracias a estos filmes se creó el término blockbuster, producciones cinematográficas con una gran inversión tanto a la hora de realizarlas como en publicidad y productos derivados como camisetas, figuras, juegos de mesa, etcétera.

Hablar de la época en la que éstas producciones vieron la luz es hablar también de alcohol, sexo y drogas. Algo a lo que directores como Dennis Hopper o Sam Peckinpah eran adictos, y que el realizador de Grupo Salvaje no escondía en absoluto. Lo que les acabaría pasando factura a ambos en alguna que otra ocasión a lo largo de su carrera.

El único pero que se le puede encontrar al documental es la falta de declaraciones de Spielberg o Lucas. Sin duda hubiera resultado bastante interesante el conocer su opinión acerca de la época en la que empezaron a dar sus primeros pasos en la gran pantalla.

Un documental imprescindible tanto para los amantes del libro de Biskind, como para aquellos que quieran saber más sobre la época en la que el cine cambió. Sus dos horas de duración pasan en un suspiro, gracias a un buen montaje, las declaraciones de los participantes y a la división en diversas partes y que abarcan algunos de los puntos aquí mencionados.

martes, 28 de marzo de 2017

pelicula: Jersey Boys

A lo largo de su carrera el actor y director Clint Eastwood ha tocado la mayoría de los géneros cinematográficos, por lo que el del biopic musical no le es extraño en absoluto. En 1988 estrenó Bird cinta biográfica del saxofonista Charlie "Bird" Parker, y en 2014 llevó a la gran pantalla la historia de cuatro jóvenes de Nueva Jersey que se acabaron convirtiendo en un icóno del rock gracias a canciones como "Sherry, Walk like a man o Big girls don´t cry". Este cuarteto fue Frankie Valli and the Four Seasons.

Dirigida por Clint Eastwood en 2014 y con guión de John Logan y Rick Elice según el libro de Marshall Rickman, la cinta está ambientada en la década de los cincuenta y nos cuenta como Frankie Valli (John Lloyd Young), Bob Gaudio (Erich Bergen), Nick Massi (Michael Lomenda) y Tommy DeVito (Vincent Piazza) son cuatro jóvenes que logran encauzar sus vidas al fundar el grupo The Four Seasons liderado por Valli.
Además de los intérpretes arriba nombrados, en papeles secundarios destacan Christhoper Walken como el mafioso Gyp DeCarlo que ayudará a Valli, Reneé Marino como Mary Delgado primera esposa de Frankie Valli o Joey Russo como el actor Joe Pesci, que en su juventud era amigo de los Four Season.

Cuando un director que cuenta con una amplia carrera a sus espaldas estrena una película, y la misma no acaba de convencer del todo a público y/o crítica enseguida se la tacha como de obra menor. La razón principal de tal etiqueta es que su nueva propuesta no alcanza la calidad o el nivel de otras producciones anteriores. En realidad estas películas no son malas en absoluto, tienen buena factura y están bien interpretadas, pero por alguna razón que no entiendo los críticos más sesudos las califican de esta manera. Como si crear obras maestras o grandes filmes fuera tan fácil como pulsar un botón. El cine fue hecho para entretener, algo de lo que no parecen darse cuenta. Y al menos en mi opinión cualquier "obra menor" de realizadores como Eastwood o Spielberg logra ser más interesante que cualquiera de las que se estrenan en los cines.

Es lo que ocurre en el caso de la entrada de hoy. Cierto que si la comparamos con otras producciones de Eastwood como Sin Perdón o Million Dollar Baby, la cinta resulta perdedora pero no es el horror que algunos críticos afirman. Los números musicales están bien dirigidos, los actores están más que correctos y tanto la ambientación como la historia resultan lo bastante interesantes para mantener a los espectadores entretenidos durante sus casi dos horas y veinte de metraje que pasan en un suspiro. Esto se debe tanto al talento de Eastwood tras las cámaras, como a la labor de sus intérpretes destacando Piazza por encima de todos. Su rol como Tommy DeVito hace que pases de quererle a odiarle en cuestión de segundos siendo uno de los grandes motores del film junto a Young interpretando a Valli. Y por supuesto Walken quien aprovecha sus pocos instantes en pantalla para demostrar que es uno de los grandes robaescenas del cine.

En no pocas ocasiones a lo largo de la película los actores rompen la cuarta pared para dirigirse a los espectadores, tal y como hacía el personaje encarnado por Ray Liotta en Uno de los nuestros o de forma más reciente Ryan Reynolds en Deadpool. De esta forma los protagonistas narran a la audiencia lo que sienten en esos momentos. Baste citar como ejemplo el final de la cinta en el que unos maduros Four Seasons narran a los espectadores cuales son sus sensaciones al volver a juntarse con aquellos que fueron parte importante de su vida al ser introducidos en el Rock and Roll Hall of Fame.

La cinta nos presenta el inicio, auge y caída de un grupo de amigos que lo tuvieron todo, pero que por diversas circunstancias lo perdieron de igual forma. No resulta complicado establecer un paralelismo entre el film de Eastwood, salvando las distancias, con los dirigidos por Martin Scorsese como la ya mencionada Uno de los nuestros o Casino o Brian DePalma en Scarface que nos narraban la historia de un mafioso que lo tuvo todo y que de igual forma lo perdió por tomar las decisiones incorrectas.

El film nos presenta unos cuantos momentos amargos, quedando los instantes de humor reducidos al mínimo. Lo que Eastwood nos muestra es la cara más triste de las bandas, lo que se oculta detrás del éxito,lo que han dejado atrás y la lucha de egos que se establece entre sus miembros que sobre un escenario han de dejar aparcadas para ofrecer a sus seguidores una gran actuación, a pesar que una vez se bajen del mismo apenas se puedan soportar. Algo que se puede comprobar en la secuencia que transcurre en casa del personaje encarnado por Christhoper Walken, donde todo lo que llevaban callando durante años estalla.

Una película que no pasará a la historia del cine, pero que merece un visionado para mostrar a los espectadores una nueva muestra del talento de Eastwood como realizador y que satisfacerá tanto a los aficionados a los musicales como aquellos que sean seguidores del realizador de Gran Torino.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: la labor de Eastwood tras las cámaras, Walken, Piazza y Young y los números musicales.
Lo peor: que a pesar de su buena factura se le considere una obra menor.
La secuencia: la primera reunión de los Four Season cantando una canción compuesta por Gaudio.
La imagen: Gyp DeCarlo llorando mientras oye interpretar a Valli My mother´s eyes.
El momento: el número musical que supone el punto y final a la cinta.

A continuación el trailer:












domingo, 26 de marzo de 2017

documental: Listen to me Brando

Marlon Brando fue uno de los mejores actores de la historia del cine y uno de los mejores exponentes del método Stalisnavski de interpretación. Para algunos será Stanley Kowalski, para otros el Coronel Kurtz, para los aficionados al cómic será Jor-El, pero para un servidor será siempre Don Vito Corleone. Todos estos personajes y muchos más están presentes en un documental realizado con extractos de sus cintas más famosas, fotografías, entrevistas y sobre todo por la gran cantidad de archivos de audio que sirven de nexo de unión para este reportaje.

Dirigido por Stevan Railey en 2015 y que se ocupa también del guión junto con Peter Ettedgui, el documental supone un acercamiento a la figura de este astro del séptimo arte. Su vida profesional y personal son analizadas con detalle en un reportaje que hará las delicias, tanto de los aficionados al cine como de aquellos seguidores del que fuera protagonista de La ley del silencio.

Con una duración cercana a las dos horas, el documental es una verdadera gozada. Desde que debutara en Hombres, la carrera de Brando supuso una de las más intensas a la par que interesantes del séptimo arte. Provisto de un gran talento a la hora de dar vida a sus personajes, como de una personalidad difícil de controlar ambos elementos dieron como resultado a una figura icónica del séptimo arte.

El principal atractivo del documental reside en que es el propio Brando quien ejerce de narrador de la historia de su vida mediante los numerosos archivos de audio que grabó en vida. Todo lo que los espectadores van a ver y oír es al intérprete hablando de sí mismo, por lo que tan solo vamos a conocer su opinión. Lo que no quita para que aparezcan aquellos aspectos menos amables de su faceta personal: las declaraciones en contra de Coppola, el controvertido rodaje de El último tango en París, la condena en la cárcel de uno de sus hijos y el posterior suicido de su hija tengan cabida en el metraje.


Si bien algunas de las anécdotas que aparecen en el documental me eran conocidas, otras en cambio han sido una sorpresa. Baste citar como ejemplo más claro el nacimiento de su primer hijo: al nacer el intérprete se negó a que su padre viera a su primer nieto debido a la mala relación que existía entre ambos.

Pese a que ya por oír a Brando en versión original ya merece la pena darle una oportunidad, el documental se hubiera visto enriquecido, al menos en mi opinión, si el director hubiera incluido entrevistas u opiniones de aquellas personas que llegaron a coincidir en algún momento con Brando. Conocer otros puntos de vista hubieran enriquecido más si cabe este reportaje.

Pero lo indicado en el párrafo anterior, es el único lunar que se le puede encontrar a un documental de 10. Este reportaje permite sumergirse a los espectadores y conocer más a una de las figuras clave del séptimo arte. Si bien tiene en su contra unos cuantos fiascos tanto taquilleros como interpretativos, a su favor cuenta con no pocas interpretaciones memorables lo que hace que la balanza se acabe inclinando en favor de lo bueno.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: todo.
Lo peor: nada destacable.
La imagen: Brando derrumbándose ante las cámaras de televisión tras una tragedia personal.
El momento: el inicio del documental con una recreación digital de la cabeza de Brando mientras oímos su voz.
La secuencia: el final del documental que coincide con la muerte del personaje de Marlon Brando en El Padrino.

A continuación el trailer:













jueves, 23 de marzo de 2017

serie: Castle

Hay series en la televisión a las que uno tiene un especial cariño, bien sea por los protagonistas, por su argumento, los escenarios en los que transcurre son algunos elementos o todos los que hace que uno se enganche o no a un determinado show. En mi caso son los dos primeros ejemplos que he citados los que consiguieron que me hiciera adicto a esta ficción televisiva, que durante 8 temporadas alternó el humor con el suspense y que mantuvo enganchados a los espectadores que semana tras semana seguían las aventuras de ambos personajes.

Creada por Andrew W. Marlowe y emitida de 2009 a 2016 y con un total de 173 capítulos, la serie nos contaba como el escritor de novelas de suspense Richard Castle (Nathan Fillion) está en un bloqueo creativo y es reclamado por la policía cuando un criminal recrea los asesinatos de sus novelas. Al colaborar  para probar su inocencia, conocerá a la detective Kate Beckett (Stana Katic) que se acabará convirtiendo en su musa y a la que acompañará mientras resuelven casos juntos. La atracción entre ambos no tardará en aparecer.

Serie que pese a no ser novedosa en absoluto, tenía en su pareja protagonista un gran punto a su favor. La química entre ambos era más que evidente y el carisma que Nathan Fillion desprendía en Firefly, a la que se permite un guiño en la segunda temporada de la serie, aquí queda más que confirmado. Pese a que en ocasiones Castle pueda llegar a ser un poquito infantil, demuestra ser un gran padre y servir de gran ayuda a la policía en no pocas ocasiones a la hora de resolver los casos.

Otro de los elementos que juega a favor de la serie es el plantel de secundarios. Además de los protagonistas principales, nos encontramos con la madre e hija adolescente de Castle, interpretadas por Susan Sullivan y Molly C. Quinn respectivamente, a los detectives Ryan y Esposito, Seamus Dever y Jon Huertas respectivamente, y a la forense Lanie Parish, Tamala Jones. Todos ellos tienen su momento de lucimiento y sirven como contrapunto a los personajes encarnados por Nathan Fillion y Stana Katic.

La serie contaba con capítulos autoconclusivos y se podía seguir sin mayor problema si uno se había perdido el capítulo de esa semana. Y es que la formula que se repetía capítulo tras capítulo era la misma: asesinato, investigación, humor, resolución del mismo y a otra cosa mariposa. Pero como se suele decir, en su sencillez radica su belleza. Otros shows como House, Bones o cualquiera de los CSI tenían un esquema parecido y eran éxitos. El secreto de su popularidad se puede explicar en que son programas que no te hacen pensar mucho, te entretienen y son la excusa ideal para pasar un rato entretenido.

La acción de la serie tenía lugar en Nueva York, pese a que en algunas ocasiones se trasladara a otras localizaciones como Los Ángeles, Washington e incluso una vez los protagonistas cruzaron el charco para resolver un caso en París. Algo ha de tener La Gran Manzana para que haya servido de localización a tantas producciones, ya sea tanto en la pequeña como en la gran pantalla.

A medida que la serie avanzaba también lo hacían sus personajes. Casi desde que comienza la serie, los espectadores tienen claro que los dos protagonistas van a acabar juntos. Mantienen esa relación de "te pincho pero no puedo vivir sin ti" que se había visto en otras producciones como Luz de luna o Bones. Los personajes van evolucionando, según transcurrían las temporadas los protagonistas nos van revelando capas que antes permanecían ocultas.

Ya en la última temporada las tensiones entre ambos protagonistas hicieron que la serie se cancelase y no renovase por una novena temporada. Por lo menos los productores se encargaron de dar un final cerrado y cerrar las tramas que pudieran quedar abiertas. De esta forma dieron una conclusión satisfactoria a un show que, a pesar de su encanto, ya daba síntomas de agotamiento. Algo que quedó claro en la última temporada cuando durante buena parte de la misma, los protagonistas principales apenas compartían planos juntos.

En definitiva es una serie que no pasará a la historia de los mejores shows de la historia de la televisión, pero que al menos cumple con creces el objetivo para el que fue creada y es el de entretener al espectador. Si os gustan las series policíacas con un toque diferente, no lo dudéis y dadle una oportunidad a Castle. Seguro que no os arrepentiréis.

A continuación la intro:

miércoles, 22 de marzo de 2017

documental: Descubriendo a John Cazale

Dentro del mundo del cine hay actores que han pasado por derecho propio a formar parte de su historia pese a tener una carrera corta. El primer nombre que se le viene a la gente a la cabeza es James Dean, pero luego hay otro actor que pese a intervenir en tan solo 5 películas siempre será recordado por el rol de Fredo Corleone y que le hizo saltar al estrellato. Una carrera compuesta por tan solo cinco títulos, pero todos ellos nominados a premios de la academia ya sea en la categoría de mejor película o mejor actor. Un record que hasta ahora no ha sido superado por ningún otro intérprete.

Documental de 2009 dirigido por Richard Shepard y producido por la HBO, lo que añade un plus de calidad, el reportaje con una duración de 40 minutos permite a los espectadores conocer algo más sobre la figura de este actor y que será recordado por los espectadores más cinéfilos como Fredo Corleone en las dos cintas de El Padrino. A pesar que también destacó en roles secundarios en El cazador, Tarde de perros y La conversación.

Más que interesante documental que cuenta con testimonios tanto de intérpretes que trabajaron con el fallecido actor, como Al Pacino, Robert De Niro, Gene Hackman o la que fue su pareja Meryl Streep, como de directores como Francis Ford Coppola y Sydney Lumet que le dirigieron en las dos primeras partes de El padrino y La conversación en el caso del primero, y Tarde de Perros en el caso del segundo y de actores que se declaran seguidores del fallecido artista como Sam Rockwell, Philip Seymur Hoffman o Steve Buscemi.

Con una duración cercana a los 40 minutos es un documental que sabe a poco. Además de algunas de las escenas más famosas de los filmes en los que intervino, el reportaje se complementa con fotografías, tanto personales como de obras de teatro en las que actuó y donde fue galardonado como Actuación distinguida o The Indian Wants the Bronx. En la segunda coincidiría por primera vez con Al Pacino, que sería su compañero de reparto en 3 de las cinco cintas en las que participó.

Si hay algo en lo que todos los entrevistados coinciden acerca de las actuaciones de Cazale, es como podía transmitir tanto con tan solo un gesto o una mirada. Algo que queda reforzado con la secuencia o el  momento en cuestión al que hacen referencia. De esta forma el espectador puede darse cuenta de detalles que se le pasaron cuando vio la actuación del fallecido intérprete por primera vez.

Uno de los momentos más emocionantes del documental es cuando Meryl Streep recuerda su relación con el fallecido actor y de como, a pesar de su enfermedad, fue capaz de concluir su participación en El cazador en la que sería su obra póstuma. Cuando empezó a rodar la galardonada cinta de Michael Cimino, ya estaba enfermo de cáncer de pulmón y las compañías de seguros no se arriesgaron a pagar los costes en caso de que no pudiera completar sus escenas a tiempo, y tener que cambiar de actor a mitad de rodaje con el gasto que ello conllevaba. Su compañero de reparto Robert De Niro se encargó de cubrir los costes y afortunadamente Cazale pudo hacer todas sus escenas. Pero por desgracia no pudo llegar a ver terminada la película, puesto que falleció poco después de haber hecho todas sus escenas.

Es una verdadera pena que este intérprete falleciera a la prematura edad de 42 años, seguro que todavía le quedaban por ofrecer a los espectadores buenos papeles. Algo que se puede comprobar en las cintas ya mencionadas, en donde a pesar de ofrecer grandes actuaciones no vio recompensada su labor con ninguna nominación en la categoría de actor secundario.

Un documental imprescindible para acercarse y conocer más acerca de la figura de John Cazale. A modo de curiosidad el título original es I knew it was you, frase pronunciada en El Padrino II por Michael Corleone a su hermano Fredo y que marcará el destino del personaje.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: Todo.
Lo peor: la escasa duración del documental.
La imagen: Meryl Streep emocionada recordando su relación con Cazale.
El momento: Steve Buscemi recordando su participación en un capítulo de Los Simpson y de como el personaje que le acompaña guarda un parecido más que razonable con el papel encarnado por John Cazale en Tarde de perros.

A continuación el trailer:













domingo, 19 de marzo de 2017

libro: Aquel extraño hombre alto

Dentro del género de terror, ya sea literario o cinematográfico, parece estar todo inventado. Los autores, guionistas o directores suelen volver una y otra vez a los mismos temas recurrentes, como zombis, vampiros o psicópatas por citar unos ejemplos, pero aportando un nuevo punto de vista. Por ello es grato encontrarse con un tipo de monstruo que no había sido explorado o adaptado de forma previa. Es lo que ocurre con aquel extraño hombre alto, creación de Iván Ruso y que se compone tan solo de ramas y raíces secas pero que es capaz de provocar pesadillas y masacres a todo aquel que se cruza en su camino. Adentrémonos en sus dominios para saber más acerca de este ser, cuyos orígenes nunca quedan del todo claros.

Con un prólogo a cargo de Javier Martos que también se ocupa del epílogo y de coordinar las historias, y una introducción de Iván Ruso que se encarga de las ilustraciones interiores, la presente antología consta de 13 relatos en la que diversos autores nos dan su propia visión de la creación de Iván Ruso. Como suele ser norma habitual dentro del blog haré un breve resumen de cada uno de los relatos sin desvelar demasiados detalles importantes de la trama:

- Aquel extraño hombre alto a cargo de Juan De Dios Garduño y Pablo García Naranjo: cuando el periodista Doug Noonan llega a la población de Wounded Knee para hacer un reportaje, lejos está de imaginar la pesadilla que está a punto de vivir. Dos buenos autores de terror unen sus fuerzas para abrir fuego en este primer relato de la antología. Una historia que se va volviendo más terrorífica a medida que uno avanza en su lectura.

- Myth Buster de Antonio Sánchez Vázquez: un programa de telerrealidad sobre monstruos se desplaza a Pine Shadow Falls para investigar acerca de la leyenda de aquel extraño hombre alto. Pero en algunas ocasiones hay historias que no merecen ser descubiertas. Segundo relato en donde el autor no ha escatimado en las dosis de sangre, sobre todo en su parte final cuando los miembros del equipo se encuentren frente a frente con el mito al que han ido a investigar.

- Pequeña Rebeca por Sara Oliveira Ávila: narrado en primera persona, un padre vuelve a ver una sesión grabada en vídeo de su hija Rebeca con un psicólogo, en donde la pequeña narra sucesos violentos en los que ha intervenido aquel extraño hombre alto. Y como se solía decir en el 1,2,3 hasta aquí puedo leer. Un buen relato cargado de misterio que gira hacia el terror en sus instantes finales, y que mantiene enganchado a los lectores desde los primeros párrafos.

- La partida de Álvaro de la Riva: la nave Asarania VII se dispone a abandonar una tierra desértica en busca de un futuro mejor en el planeta Esqueria. Pero antes de despegar Matías Guerra, oficial de mantenimiento de la nave, sale a buscar un coco. Y de nuevo poco más puedo decir para no desvelar las sorpresas que hay en la historia. Acertada mezcla de ciencia ficción y terror en donde el aquel extraño hombre alto hace de las suyas en un futuro lejano. Aquí se nos narra un posible origen del hombre alto y la conclusión queda abierta a nuevas aventuras de este ser sobrenatural.

- Algo sobrevivió de Ed Kürten: cuando Frank se presenta voluntario para la operación Ogigia para volver a repoblar la tierra, no se imagina la pesadilla que está a punto de vivir con su familia y en la que el extraño hombre alto tendrá un papel determinante. Otra vez más la ciencia ficción y el terror vuelven a unir sus fuerzas para ofrecernos un relato que se va volviendo más opresivo y sangriento a medida que el mismo llega a su conclusión.

- En un claro del bosque por Sergio Llamas: a través de un flashback un hombre recuerda como su hijo se suicidó debido a su encuentro con el hombre alto, y las circunstancias que le llevaron a conocer a Max en el funeral de su hijo fallecido. Las cuales les llevaran a investigar al extraño hombre alto en el bosque donde este ser mora. Buen relato en donde la cordura de protagonista se verá puesta a prueba y cuyo climax en la autocaravana resulta bastante opresivo.

- El hijo bastardo del bosque por Juanma Nova García: la historia tiene lugar en el año 1817 en Francia, Pierre es un niño que se ve acosado por las pesadillas del extraño hombre alto, lejos está de imaginar que el motivo de sus malos sueños puede ser más real de lo que el cree. De nuevo otro relato en el que se nos explica otro origen de este ser sobrenatural y que recuerda a los cuentos de hadas pero en su faceta más oscura, con un tono acorde al de la presente antología.

- Lo que se oculta en cada corazón de Bea Magaña: relato ambientado en los años 20 en la localidad de Ichart, donde Paul Garnier va en busca de trabajo tras haber sido testigo de una masacre en un bar. Este hecho hará que su camino se cruce de manera fortuita con el hombre alto. Relato bastante curioso y que se aleja de la estela de misterio y terror que hasta la aparición de esta historia, marcaban el tono de la presente antología.

- Ramas dulces por Rain Cross: en el pueblo de East Mills Jake Jenkins es interrogado por los oficiales de policía Madison Smith y Alfred Rollins, acerca de la desaparición de su hermano Timothy y que guarda relación con la leyenda del hombre alto. Relato que supone un acercamiento por parte de la autora a la leyenda del Slenderman, pero que también recuerda al reverso oscuro de la parte final del flautista de Hamelin. Historia ambientada en una única localización y que nos muestra que los niños no son tan inocentes como uno puede creer.

- Santa Tola de la montaña de Cristina Béjar: Clara es la hija de Rosario una madre soltera que va a ganarse la vida a Gran Bretaña, quedando la niña al cuidado de su abuela Amalia que la deja en un convento para que las monjas se  hagan cargo de su educación. Los sucesos extraños no tardan en sucederse coincidiendo con la llegada de la pequeña al lugar. De nuevo nos encontramos con un relato en el que los niños vuelven a cobrar protagonismo y cuyo final resulta sorprendente. Conclusión en la que la autora da rienda suelta a su vena más sádica y que pilla por sorpresa a los lectores, en una historia cuya atmósfera se va volviendo más opresiva a medida que se acerca el fin.

- Madrigueras extrañas por Miguel Chamizo: ambientada en Maine en dos épocas. En 1979 los hermanos Bruce y Steve están de acampada con su padre Bruce, quien les cuenta la historia del grupo de rock Run White Rabbit Run que grabó un disco con una canción maldita. Al poco de concluir la historia desaparece de manera misteriosa. En 1985 los hermanos han crecido y forman un grupo de rock con Adrian, amigo de Bruce que ha conseguido el disco maldito lo que traerá funestas consecuencias. De nuevo un relato que juega más con el misterio que con el terror, y que consigue atrapar a los lectores desde las primeras páginas, en una historia que no consigue llegar al nivel de las otras historias de la antología pero que resulta entretenida.

- El asesino del extraño hombre alto de Tony Jiménez: Rick se dirige a una cabaña abandonada en la que pasó parte de su vida para intentar cazar al extraño hombre alto, causante de su tragedia familiar.  Relato que tira más por la acción, no es complicado ver en Rick a un Charles Bronson o Liam Nesson en busca de venganza por la perdida de un ser querido, que por el terror y misterio que es la tónica dominante en los relatos, tal y como ocurre en el relato de Bea Magaña. Un relato que va ganando velocidad a medida que se acerca la conclusión, la cual queda abierta a la interpretación que los lectores hagan de la misma.

- Hierba de verano, gusano de invierno por Toluuuu: en el Himalaya Nitram y su hijo Mandas se dedican a recolectar el hongo Yarsagumba para ganarse la vida. Lo que no imaginan son las consecuencias que ello traerá, cuando en su camino se cruce el extraño hombre alto. Relato que no se asemeja a ninguno de los anteriores de la presente antología, al presentarnos al hombre alto más como una especie de héroe que como el villano. La historia supone un buen broche de oro a una antología que nos presenta un nuevo monstruo y que esperemos no tarden en ver la luz nuevos relatos con él de protagonista.

El epílogo a cargo de Javier Martos nos presenta algunas de las historias como si fueran reales, y lo que hemos estado leyendo son los testimonios de los autores que han cruzado su camino con el hombre alto.

Que algunos de los relatos estén ambientados en Maine no resulta extraño, puesto que esta localización ha servido para que Stephen King enmarque gran parte de sus novelas. Así los escritores que participan en la presente antología, rinden su particular homenaje al maestro del suspense al localizar en estos lugares sus historias.

Las ilustraciones que acompañan a la antología son impresionantes, ya sean las que aparecen al cierre de las historias realizadas en blanco y negro como las que ponen punto y final al volumen a pleno color, con una paleta de naranjas, amarillos y rojos, nos muestran al hombre alto en todo su esplendor y los lugares donde habita.

Si os gustan las antologías de terror que se salen de lo habitual y realizada por autores patrios, no lo dudéis y haceros con ella. Seguro que no os vais a arrepentir.