martes, 18 de octubre de 2016

pelicula: Snowden

Héroe para unos y villano para otros la figura de Edward Snowden no deja indiferente a nadie. Su figura ya fue tratada en documental del año 2014 CitizenFour dirigido por Laura Portias. Ahora es el realizador Oliver Stone (Platoon; JFK; Nacido el 4 de Julio), el que ofrece su particular visión sobre este informático de la CIA que divulgó que el gobierno de los Estados Unidos vulneraba el derecho a la intimidad de millones de personas espiando sus llamadas, correos electrónicos o redes sociales.

Con guión y dirección de Oliver Stone y ubicada entre los años 2004 a 2013, la cinta nos cuenta como tras un accidente en su formación como militar en Fort Bragg, Edward Snowden (Jospeh Gordon-Levitt) entra a trabajar para la CIA como informático. Allí conocerá al que será su mentor Corbin O´Brien (Rhys Ifans) e iniciará una relación con Lindsay Mills (Shailene Woodley) a la que conoce por internet. Pero según va conociendo las técnicas que emplea su gobierno para cazar terroristas, menos de acuerdo estará con el mismo al ver como se vulnera el derecho a la privacidad de los ciudadanos del mundo. Esto le llevará a tomar la decisión de hacerlo público y a ponerse en contacto con los periodistas Glenn Greenwald (Zachary Quinto) y Ewan MacAskill (Tom Wilkinson) y con la documentalista Laura Portias (Melissa Leo) en una entrevista en Hong Kong.

Resulta cuanto menos curioso cómo con apenas un par de años de diferencia se han estrenado dos filmes que tratan dos figuras tan polémicas y controvertidas como Julian Assange interpretado por Benedict Cumberbatch en El quinto poder del 2013 dirigida por Bill Condon y ahora Snowden en la cinta de Stone.

La cinta cuenta con un buen ritmo y una hábil dirección de Stone, pese a que este film esté lejos de ser uno de sus mejores trabajos. El acercamiento que realiza el director de Wall Street más que ser un biopic al uso, que lo es, puede calificarse más como un thriller de espías, mundo en el que se mueve Snowden y en el que todo el mundo tiene sus secretos.

Todos los actores están bastante bien destacando Gordon-Levitt, quién realiza una interpretación bastante solvente de Snowden, cuyo parecido físico con el informático es más que evidente. Con este rol Levitt demuestra ser uno de los mejores actores de su generación y parece haberse especializado en dar vida a personajes reales, tras haber hecho lo propio en El desafío, al meterse en la piel de Philippe Petit el equilibrista que cruzó las torres gemelas en 1974.

Además de los actores ya mencionados, en el apartado de secundarios encontramos a Joely Richardson como Janine Gibson jefa del personaje de Quinto; a Timothy Olyphant en el rol del agente de la CIA Geneva que coincide con Snowden en una misión; a Scott Eastwood como Trevor, colega de Snowden en su trabajo en Hawai y a Nicolas Cage, como Hank Forrester otro de sus mentores en la CIA, en un rol bastante controlado al que nos tiene acostumbrados y en donde demuestra el talento que tiene como intérprete.

Uno de los problemas que tiene la cinta es que Stone no juzga las acciones que llevó a cabo Snowden. Se pone de su lado en todo momento, tal vez si hubiera mostrado aspectos oscuros de su personalidad el resultado hubiera resultado más satisfactorio.

Otro de los aspectos en contra es que la figura de Snowden ya fue tratada en el documental antes citado y el hecho de que se siga vivo reduce toda capacidad de sorpresa entre los espectadores.

Pese a los fallos arriba citados, sigue siendo un film interesante y que mantiene la atención del espectador durante sus poco más de dos horas de metraje.

A continuación el trailer:


lunes, 17 de octubre de 2016

teatro: Sister act, el musical

Un año más los alumnos y antiguos alumnos del colegio Diocesano Cardenal Cisneros vuelven a ofrecer una adaptación musical tras haberlo hecho en años anteriores con Seusical, La bella y la bestia; Shrek y Aladdin. En esta ocasión la obra elegida para representar ha sido Sister Act, que protagonizara en la gran pantalla en los años 90 Whoopi Goldberg. Y una vez más lo han vuelto a lograr, consiguiendo que el público asistente se lo pasara en grande con las peripecias de una monja un tanto peculiar.

La obra dirigida por Miguel Ángel Garrido nos cuenta cómo la vida de la cantante Deloris Van Cartier (María Montiel), da un giro de 180º cuando presencia un asesinato cometido por su amante Curtis (Álvaro Blecua). Para protegerla la policía la esconde en el último lugar donde el villano la buscaría, el convento de Nuestra Señora de los Ángeles. Desde el momento en que llega cambiará la vida de todas sus integrantes, incluida la estricta madre superiora (Sandra Pajares).

Los alumnos del Diocesano han demostrado de nuevo que con mucha ilusión y un presupuesto importante, sacan oro del mismo. Tal y como ocurrió en Aladdin ya reseñada en este blog (http://cinefagia80.blogspot.com.es/2015/04/teatro-aladdin.html)  los decoradose intercambian cuando las luces se han apagado, se realizan de manera rápida con lo que todos los implicados en hacerlo tienen que funcionar con precisión para que se realice de la manera más eficaz posible. Huelga decir que el resultado es más que satisfactorio. De un convento se pasa a una misa, o a un bar, a la guarida del villano o a un dormitorio. Todo ello en cuestión de segundos.

La obra está repleta de humor y de actuaciones musicales, tal y cómo ocurría en el original. Y la adaptación que han hecho a nuestro idioma, con particulares chistes y chascarrillos en castellano a la cultura popular no molestan. Las bromas sobre chistes actuales causan carcajadas en el público,  gracias sobre todo al buen hacer de sus intérpretes y el desparpajo que destilan a lo largo de la representación.

Pero si en Aladdin el genio robaba cada una de las escenas, en esta ocasión la culpable de hacerlo y de llevarse las carcajadas y el cariño del público es la hermana María Lázaro (Sonia Biurrun). Una hermana cascarrabias y que tiene para sí los mejores golpes de humor en toda la trama. Era un papel bombón y la actriz lo ha sabido aprovechar.

Además de los actores antes mencionados, en papeles de importancia encontramos a Pablo Palafox como Eddie Souther, policía enamorado en secreto de Deloris que la esconderá en el convento; Cristina Arranz como María Roberta, la novicia joven que se ganará de forma rápida el corazón de la protagonista con su inocencia; Cristina Armero en el rol de María Patricia, una monja cuanto menos peculiar; Luís Paarup como Monseñor O´Hara, que conoce la verdadera identidad de la falsa monja; Sergio García, Santiago Sánchez y Miguel Bernal como Joey, TJ y Paolo respectivamente, los secuaces de Curtis; a Ricardo Jalvo como Ernie; Agustín Mercado como un taxista y diversas actrices como el coro de monjas que acompañan a nuestra protagonista en el devenir de la historia.

Los números musicales, de buena factura y con interpretación en directo, donde la mayoría de los intérpretes tienen su momento de lucimiento en poniendo a prueba sus dotes vocales, se van alternando con los golpes de humor. Estas actuaciones resultan impresionantes tanto por el vestuario, como la coreografía y la iluminación. El trabajo y el esfuerzo de meses se ha visto recompensado, ya que toda la audiencia se lo pasó en grande en el que fue el segundo pase tras el estreno que tuvo lugar el 15 de Octubre.

Todos los actores consiguen conectar enseguida con la audiencia, derrochando simpatía y buen humor. Buena prueba de ello tiene lugar al final de la obra, cuando un número cómico homenaje a Benny Hill y sus famosas persecuciones se suceden previo al número músical que cierra la obra.

Si estáis interesados en ver la obra, basta con pinchar en el siguiente enlace: http://www.siguenza-guadalajara.org/index.php/diocesis/articulos-de-blog/1502-15-de-octubre-estreno-del-musical-sister-act-en-el-diocesano

A continuación diversas fotos, tanto del número musical final como con algunos de los actores que tuvieron la amabilidad de posar con un servidor:










domingo, 16 de octubre de 2016

pelicula: Inferno (2016)

Por tercera vez, Tom Hanks vuelve a encarnar a Robert Langdon en su tercera aventura cinematográfica en la adaptación de la novela homónima escrita por Dan Brown, que en esta ocasión si he tenido ocasión de leer por lo que nombraré las diferencias entre ambas obras . Y de nuevo, vuelven a coincidir Hanks y Ron Howard, realizador de las anteriores entregas del experto en simbología. En esta ocasión, Langdon tendrá que poner a prueba sus conocimientos sobre Dante y de su obra más conocida "La Divina Comedia".

Cuando el experto en simbología Robert Langdon (Tom Hanks) despierta sin memoria en un hospital de Florencia, será ayudado por la doctora Sienna Brooks (Felicity Jones) a recuperarla. Sobre todo cuando puede ser la pieza clave que salvará a la humanidad de su desaparición debido a un virus creado por el millonario Zobrist (Ben Foster) mientras intentará escapar tanto de la OMS, en la que trabajan su antiguo amor Elizabeth (Sidse Babbet Knudsen) y el pertinaz agente Christoph (Omar Sy) y de la misteriosa asesina Vayentha (Ana Ularu) que trabaja para una organización secreta liderada por Harry Sims (Irrfan Khan).

Una de las cosas a destacar dentro de la cinta es la utilización que hace Howard de las ciudades de Florencia y Venecia que aparecen en la película y que aparecen muy bien rodadas. Hacerlo mal resulta prácticamente imposible y Howard es consciente de ello. Por ello el film resulta una excusa ideal para deleitarse con dos de las ciudades más bellas del país transalpino, además de para mostrarnos algunos de sus museos que entre sus paredes guardan pistas que le serán de gran ayuda al personaje de Hanks a la hora de resolver el misterio, a la vez que le sirven para ir recuperando poco a poco su memoria.

Otra de los elementos a ser nombrados es que aquí se conoce algo más a Langdon, gracias a la relación que tuvo en el pasado con Elizabeth, de lo que pudo haber sido y no fue. En esta cinta se nos muestra a un Langdon más vulnerable en el aspecto emocional que en sus dos anteriores aventuras cinematográficas.

Y el último factor a resaltar es la interpretación que realiza Irrfan Khan (La vida de Pi; Slumdog Millionaire) pasándolo en grande con un papel en el que poco hay que rascar.

El resto de elementos, pues son justitos. No es que sea una película horrible ya que dista mucho de serlo. Es entretenida sin más, tiene una duración correcta de dos horas lo cual se agradece y no se hace pesada en ningún momento.

Uno de los problemas que tiene la cinta es que la química entre Hanks y Jones es inexistente. En ningún momento llegan a tener una conexión como la que si tienen Hanks y Babbet. Y la diferencia de edad no es excusa, es solo un error de casting. Jones es ahora la chica de moda en Hollywood, dentro de poco la veremos encabezando el reparto de Rogue One, así que esperemos que en futuros proyectos pueda dar muestras del talento que demostró en La teoría del todo, rol por el que fue candidata al Oscar.

Dentro de las diferencias que he podido encontrar entre ambas obras, dos son las que más destacan. La primera de ellas tiene que ver con el personaje de Jones, que en la novela usa peluca debido a un trastorno nervioso y aquí se obvia. Cosa que no molesta ya que no tiene nada que aportar a la trama y tampoco es que sea esencial en el devenir de los acontecimientos.

Pero es el final del libro donde cambian las cosas. Conclusión que por supuesto no voy a desvelar para no reventaros ni novela ni película. El final de la obra original es más amargo que en su adaptación a la gran pantalla. Estamos hablando de Hollywood, donde los finales felices suelen estar a la orden del día por lo que no puede acabar igual que como había imaginado Brown.

El guión vuelve a estar adaptado por David Koepp, que ya había trasladado a la gran pantalla Ángeles y demonios. Y es precisamente el guión y en las supuestas sorpresas donde flojea la cinta. Si por algo se ha caracterizado la obra de Dan Brown hasta la fecha es por los giros sorprendentes que introduce en sus libros. Y que una y otra vez parecen repetirse, es como si el escritor no supiera escribir de otra forma. Por lo que los que ya hemos visto tanto Ángeles y demonios como El código Da Vinci, sabemos lo que nos vamos a encontrar.

Soy el primero que se compra los libros de este escritor. Son novelas escritas de forma sencilla, con capítulos cortos y que se leen en un suspiro. Tramas puramente pulp, con capítulos que desembocan en un final que te hace seguir leyendo para saber como continua la historia. Es literatura fast-food para leer en un viaje largo o en la mesilla de noche antes de dormir. No te hacen mejor persona al leerlas, pero al menos entretiene que es lo que uno busca al adquirir este tipo de libros.

A continuación el tráiler:

sábado, 15 de octubre de 2016

libro: Los nombres que jamás serán pronunciados

Hay ocasiones en las que uno posterga la lectura de un libro. Bien sea por que se acumulan, no sabe si lo tiene prestado o porque tal vez su densidad de páginas le echa para atrás en un primer momento. Este es el caso de la entrada de hoy, en el que estos tres factores se dieron la mano. Pero una vez que uno comienza a leerlo queda atrapado entre sus páginas y cautivado por una trama que, pese a ser un thriller, trata un tema que por desgracia hasta hace poco tuvo un gran calado social como fue el de los niños robados y su venta a matrimonios adinerados.

Escrito por Alicia Huerta, siendo este su segundo trabajo tras su debut en el mundo literario con Delirios de persecución, la trama nos cuenta como siendo una adolescente Silvia fue secuestrada junto con Beatriz en el Madrid de finales de los años 60. Lejos está la joven de imaginar el cambio que esto supondría para su vida, que le llevaría a trabajar como espía y a codearse con la alta sociedad de la época, tanto nacional como extranjera.

Este es a grandes rasgos el argumento. Por supuesto que no lo he desvelado del todo para que así los lectores que se acerquen a este libro, se sorprendan con algunas de las sorpresas que la escritora tiene reservadas. Tratar un tema tan peliagudo y que sigue levantando ampollas como es el del robo de niños no parecía un tema fácil de abordar o de tratar en un libro, pero Alicia consigue salir airosa de la situación.

El libro está dividido en dos partes. En la primera de ellas narrada en primera persona por Silvia, la protagonista nos cuenta los sucesos que vivió y que llegan justo hasta el asesinato de Carrero Blanco. Sus primeros pasos como espía, su relación con personas que tendrán su importancia en el devenir de los acontecimientos posteriores narrados en la segunda parte o el cambio de niña a mujer serán tan solo algunas de las partes que aquí serán descritas.

En la segunda, la autora cambia a la tercera persona para continuar la historia tras un salto temporal de un par de décadas. Aquí los interrogantes que no tuvieron respuestas en la primera parte, quedan resueltos y en donde el drama queda un poco por encima del suspense, sin que este se vea superado del todo en el computo global del libro.

La novela es como esas famosas muñecas rusas, las Matrioskas, en el que dentro de una había otra más pequeña. Así es como funciona este libro, con cada nuevo secreto, cada nuevo capítulo, nos adentramos más en la historia hasta llegar al núcleo de la misma.

Alicia hace uso de una narrativa y un lenguaje sencillo, pero a la vez eficaz, que consigue mantener a los lectores en tensión a medida que los acontecimientos se van sucediendo. El retrato que hace de los personajes, en los que en su mayor parte tienen un secreto que ocultar, puede resultar un reflejo de la sociedad española de la época en la que había secretos que era mejor que no fueran desvelados. Y en donde los ricos hacían gala de su poder para hacerse con lo que quisieran, sin que los pobres pudieran hacer nada para impedirlo.

La carga dramática que posee el libro, consigue emocionar sin que llegue a convertirse en empalagoso. Y el suspense, que a partir de un determinado momento se convierte en un whodonit, consigue mantener a los lectores en alerta en espera de cualquier pista que les pueda ayudar a resolver el crimen, pese a que este no sea una parte esencial dentro de la novela y quedando resuelto a pocas páginas del final.

Una novela recomendada si os gustan aquellos libros que posean un tema social que es denunciado bajo una premisa de suspense.



jueves, 13 de octubre de 2016

pelicula: El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares

Tim Burton parece que ha vuelto a ser el que era, aunque de forma tímida, en la que es su nueva propuesta cinematográfica. Para ello ha escogido trasladar a la gran pantalla el libro escrito por Ransom Gigg. Novela que no he tenido oportunidad de leer, por lo que de nuevo voy a juzgar la película como tal, no como adaptación.

La película nos cuenta como tras el fallecimiento de su abuelo Abe (Terence Stamp) en extrañas circunstancias, el joven Jacob Portman (Asa Butterfield) decide investigar la verdad sobre su pasado. Para ello viaja a la isla de Caimholm en Gales, donde conocerá a Emma (Ella Purnell) residente en el hogar de Miss Peregrine (Eva Green) para niños peculiares donde viven en un bucle temporal en el año 1943. Allí tratará de proteger a sus pupilos de la amenaza de los llamados huecos, liderados por el terrible Mr. Barron (Samuel L. Jackson).

Interesante cinta con la que Burton parece recuperar parte de la magia que pareció haber perdido, tras habernos regalados filmes tan mágicos como Ed Wood; Big Fish; Sleepy Hollow o Eduardo Manostijeras. Poco a poco parece que Burton está recuperando el tiempo perdido, después de Big Eyes quiere volver a demostrar a los espectadores la razón de porque fue considerado uno de los realizadores a seguir a finales de los años 80. Este no es su mejor trabajo ni de lejos, pero al menos no da vergüenza como Sombras tenebrosas uno de sus peores trabajos sin duda.

El apartado visual y la utilización de los efectos especiales es uno de los platos fuertes de la cinta. Aquí el uso de estos está justificado, para mostrarnos las habilidades de los niños. No están puestos al azar y utilizados porque sí. De esta forma, uno se queda alucinado ante la aparición de los huecos o de la utilización de los poderes del personaje de Emma, al vaciar una sala de agua de un barco hundido al usar su peculiaridad sobre el aire.

Así en este apartado destacar el climax final entre nuestros héroes y los villanos, un homenaje nada disimulado a Jason y los argonautas con efectos especiales de Ray Harryhausen y que los aficionados al cine de aventuras sabrán reconocer enseguida.

El reparto está bien escogido, destacando una bellísima y estupenda Eva Green como la Miss Peregrine del título que nos ofrece una interpretación sobria y ajustada a su papel como mentora. Los jóvenes intérpretes no desentonan, pero el personaje protagonista a cargo de Butterfield resulta soso y sin carisma, cosa que no ocurre con Purnell que logra ser encantadora y robar los planos que comparte con el que fuera protagonista de La invención de Hugo o El juego de Ender.

El villano que interpreta Samuel L. Jackson pese a que en un principio pueda parecer amenazante, al final pierde fuelle por intentar hacerle el gracioso, soltando chistes sin parar y perdiendo así parte del temor que hubiera podido demostrar. Pese a ello, Jackson sale airoso de la situación y sostiene con su carisma un personaje que en manos de otro actor hubiera podido caer en una parodia.

En el apartado de secundarios encontramos a Rupert Everett como un ornitólogo al que nuestro protagonista se encuentra en su aventura en Gales; a Allison Jenney como la psiquiatra de Jacob; Kim Dickens como la madre del personaje de Butterfield o Judi Dench como otra tutora con poderes similares a los de Miss Peregrine.

La influencia que tiene la obra de Riggs de fuentes como Harry Potter o X-Men es más que evidente. No lo oculta en ningún momento, por lo que se puede pensar que tanto la novela como la película es un homenaje a los dos ejemplos arriba citado. A saber: gente con habilidades extraordinarias que se ocultan de una sociedad que teme sus poderes y lo que puedan hacer con ellos y vigilados por un tutor que se ocupa que hagan buen uso de los mismos.

Una cinta entretenida que pasa en suspiro, con algunos errores de continuidad que se podían haber evitado, pero cuyo conjunto final hace que merezca la pena pagar el dinero de la entrada. Esperemos que esto no sea un espejismo y marque el regreso de Burton a una senda que no debió abandonar. Y de paso que el realizador de Batman se de cuenta que hay más actores en Hollywood además de Johnny Depp y Helena Bonham Carter, quienes han venido protagonizando sus últimos films.

A continuación el trailer:




miércoles, 12 de octubre de 2016

pelicula: Mechanic Resurrection

5 años después de su primera aventura Jason Statham regresa como Arthur Bishop en la secuela de The Mechanic, ya analizada en este blog. Ya sabemos lo que nos vamos a encontrar: buenas secuencias de acción, un metraje que no concede un momento de respiro al espectador y un guión en el que no hay que plantearse los más que evidentes agujeros dentro de su trama. Es una cinta hecha para entretener, ni más ni menos.

Dirigida por Denis Gansel (La ola; Napola) la cinta nos cuenta como Arthur Bishop (Statham) cree haber rehecho su vida en Brasil cuando conoce de forma accidental a Gina (Jessica Alba) que se convierte en su nuevo amor. Pero la felicidad no dura mucho cuando la chica es secuestrada por Crain (Sam Hazeldine) un viejo enemigo de Bishop. Para recuperar a su amor, nuestro protagonista deberá matar a tres personas rodeadas por fuertes medidas de seguridad en diversas partes del mundo, de forma que parezcan accidentes que es la especialidad de Bishop.

De un tiempo a esta parte la productora Millenium Films ( Rambo IV;  trilogía Los mercenarios; Objetivo: la casa blanca y su secuela ) ha querido recoger el testigo dejado por la Cannon. Esto es, productos de acción de usar y tirar con una formula mil veces vista, con unos costes modestos y que resultan rentables gracias al tirón que tienen las estrellas que intervienen en sus filmes y con una duración ajustada que no suele llegar a las dos horas haciendo que pasen en un suspiro. Y desde luego lo que ha conseguido, para alegría de los fans de la extinta productora de Yoram/Globus y desesperación de sus detractores.

La cinta protagonizada por Statham podría haber estado producida por los famosos primos arriba citados. Es una cinta que pese a haber sido hecha en este nuevo siglo, es deudora del cine de acción de serie B de los ochenta.

Además del guión, lleno de agujeros, dos son los principales problemas de esta película. El primero de ellos es Jessica Alba. Qué sí, que está muy buena, que es muy mona, que alegra la vista. Pero es que tiene cero química con Statham, su relación en pantalla no hay quién se la crea. La chica es más sosa que una sopa de piedras.

El segundo gran problema es el villano. No llega a representar nunca una verdadera amenaza para el protagonista, baste como ejemplo el enfrentamiento final en el que recibe más hostias que un tambor en Semana Santa. Es un malo sin carisma, y cuando en un film de acción el malo que es uno de los puntales de este género no mola nada, es que algo falla.

Pero menos mal que está Statham para salvar la película con su carisma, amen de los cameos de Michelle Yeoh (Tigre y dragón; El mañana nunca muere) y de Tommy Lee Jones como Max Adams, uno de los objetivos de Statham. Aquí Jones se lo pasa en grande, consciente del tipo de film en el que está. Pone el piloto automático, extiende la mano para cobrar el cheque y a hacer cosas más serias en las que demostrar su talento como intérprete.

La película parece una de las entregas de Jason Bourne; James Bond o Misión: imposible debido a que transcurre en diversas localizaciones del mundo como Tailandia; Australia; Brasil o Bulgaria. El segundo asesinato, que forma parte del poster internacional de la película, es un homenaje a la cuarta parte de la saga interpretada por Tom Cruise. Cuando Statham ha de reventar una piscina situada en el punto más alto de un edificio.

Las secuencias de acción son correctas y sorprende que un director acostumbrado a productos más serios como Gansel, haya sido capaz de realizar una cinta de evasión 100% disfrutable. Una ocasión para desconectar el cerebro y disfrutar de sus noventa minutos en los que no hay que cuestionarse las fantasmadas que vemos.

A continuación el trailer:





martes, 11 de octubre de 2016

pelicula: La fiesta de las salchichas

Las cintas de animación para adultos no suelen prodigarse mucho en la historia del cine, es un terreno acotado hacía el público infantil/juvenil. Ejemplos que se me vienen a la cabeza son Fritz el gato caliente; South Park; Anomalisa o Heavy Metal son los más conocidos, a los que se les suma ahora la nueva propuesta del duo Seth Rogen/Evan Goldberg junto con la colaboración de Jonah Hill, visto es Moneyball o Infiltrados en clase. Rogen y Goldberg son famosos por su humor irreverente y han decidido probar suerte en la animación, y el resultado no podría haber resultado más desastroso.

Dirigida por Conrad Vernon (Shrek 2; Monstruos contra alienigenas) y Greg Tiernan (colaborador en Fievel y el nuevo mundo o las cinemáticas de God of War) la trama nos cuenta como los alimentos de un supermercado esperan ser los elegidos al ser llevados por los humanos al Paraíso. Pero cuando la salchicha Frank (Seth Rogen) se da cuenta de la realidad tratará de avisar a sus compañeros para que se rebelen contra su destino.

Dos son los problemas que tiene esta cinta. El primero de ellos es su guión, plagado de chistes soeces, tacos por doquier y muchas referencias sexuales. Se puede hacer comedia sin recurrir a estos elementos, o incluirlos pero sin abusar de ellos y hacer que los personajes los utilicen cada dos por tres lo que llega a hastiar a los espectadores. Y es precisamente en el escrito donde hay una segunda lectura, donde los creadores de la historia hacen una crítica al conflicto entre árabes e israelíes,el racismo, la religión, el imponer la voluntad de unos sobre la de otros y el lugar que ocupamos en el mundo, en este caso representados por los alimentos. Todo ello que se le podía haber sacado más jugo, queda oculto por bromas sin gracia alguna y una verborrea incesante por parte de los protagonistas.

Es una comedia tiene que haber gags que hagan reír a carcajadas al espectador o por lo menos mantenerle con una sonrisa en la boca. Aquí por desgracia no hay, tan solo me reí una vez por la utilización de la canción de Meat Loaf  "I´ll do anything for love" y su aparición en pantalla en forma de alimento del que ha tomado su nombre artístico. Un chiste malo pero que me hizo gracia, el resto nada de nada. En la sala donde la vi, la gente apenas se reía. Si en una cinta de humor la gente no se ríe, algo ha fallado.

El segundo problema reside en la animación, siendo muy justita por no decir pobre. En una época donde el cine de animación nos regala joyas como Toy Story 3; Kubo y las dos cuerdas mágicas o La lego película por citar ejemplos, encontrarse con este tipo de películas uno hace que se pregunte en que se han gastado el presupuesto ya que pierde por goleada si se compara con los filmes arriba citados. Y no estamos hablando de un presupuesto modesto, fueron 19 millones, por lo que se lo podrían haber currado un poco más. Pero según he leído los animadores tuvieron problemas a la hora de hacer frente al proyecto, estuvieron explotados, si hubieran tenido más dinero para animar el resultado final que ha llegado a nuestras pantallas hubiera sido sin duda mucho mejor.


Pese a que la cinta dura solo poco más de hora y veinte, este metraje se hace eterno. El ritmo es atropellado, las situaciones y los gags se van acumulando lo que llega a causar confusión en los espectadores. No se toma tiempo para que todo fluya, que haya respiro entre unas cosas y otras para que la audiencia se entere de lo que está pasando en pantalla.

Además de Rogen, encontramos en el reparto a Kristen Wiiig que pone la voz a Brenda, el bollito que quiere ser penetrado por Frank; Edward Norton, como Sammy un bollo bagel judío; James Franco como un fumeta o Salma Hayek doblando a un taco lesbiana (sic).

Una película muy mala, pero no de esas que de tan malas te ríes, aquí ni siquiera eso. Es de lo peor que he visto en la vida, y eso que he visto truños importantes. A la salida del cine deberían estar los hombres de negro para borrarte la memoria, para que la experiencia de haber visto esta cinta se borre de tu memoria. Es un film tan malo que podría ser usado como prueba en juicio, diciendo que sus clientes pueden haber hecho cosas horribles pero al menos no han estado involucrados en el proceso de esta producción.

A continuación el trailer: