martes, 25 de diciembre de 2012

película: El gran halcón

Si en la entrada anterior hablábamos de uno de los filmes malditos dentro de la carrera de Schwarzenegger hoy toca hacer lo mismo con otra película que merece ser rescatada y que en su momento fue un sonoro batacazo. Abrochaos los cinturones que arrancamos el Delorean para viajar al pasado.


La película del año 1991 nos cuenta la historia de Eddie Hawkins,un ladón de guante blanco apodado el Halcón, quien tras salir de la cárcel después de cumplir una condena de diez años quiere llevar una vida honrada. Pero el ayudar a un viejo amigo suyo, interpretado por Danny Aiello, le meterá en más problemas de los que le gustaría. Especialmente cuando ha de entrar al Vaticano a robar unos planos de Leonardo Da Vinci.
Este film tiene todos los elementos para haber sido un taquillazo: un prota con carisma; un guión simpático; escenas de acción bien rodadas; buena química entre Willis y la bella Andie Mcdowell; buenos golpes de humor y pese a todo el hostiazo que se dió fue importante. Tal vez parte de la culpa, o no quién sabe, recaiga en su director, Michael Lehman, que hasta la fecha solo había dirigido comedias y no estaba preparado para hacerse cargo de una película con un mayor presupuesto al que estaba acostumbrado.
Hay quién piensa que la razón de su fracaso fue que gente esperaba ver a Willis en plan action hero y aquí hace algo distinto a lo que nos tenía acostumbrados, solo empuña armas hacía el final de la cinta, pero aquí hace más de granuja caradura que lo único que quiere es que le dejen en paz y poder tomar a gusto un capucchino.
La cinta estuvo producida por Joel Silver, lo cuál es otro punto más a su favor, puesto que este productor nos ha regalado algunas de las mejores cintas del género de acción como son los casos de Jungla de Cristal o Arma Letal, tan solo por citar un par de ejemplos de su extensa filmografía.
Otro punto más a su favor recae en el villano de la cinta y que está interpretado por el gran James Coburn, recordado por los aficionados al cine gracias a sus papeles en La gran evasión o Los siete magníficos. Aquí tiene el nombre de George Kaplan, en un guiño al personaje interpretado por Cary Grant en la OBRA MAESTRA de Alfred Hitchcok Con la muerte en los talones.
El film sabe sacar partido de las localizaciones como Nueva York o El vaticano y que resultan bien fotografiados, especialmente hilarante la secuencia de el Vaticano donde El Papa tiene un muy divertido cameo.
Recuerdo el haber visto esta cinta años ha en un cine de verano y me acuerdo que a la gente que la veía se reía, años después cuando la volví a ver y leí reseñas no me podía creer que fuera un fracaso y que ganara tres razzies, he visto producciones peores que esta y que ni siquiera han estado nominadas o han ganado este premio. Tal vez el público de entonces no estuviera preparado para ver ejercer a Willis de cómico, cuando curiosamente su debut en la gran pantalla fue con una comedia junto a Kim Basinger y John Larroquetee, me refiero a Cita a ciegas y los tres fueron dirigidos por el experto en comedias Blake Edwards.
En fin, concluyendo diré que si le daís una oportunidad no os arrepentireís y pasareís un rato la mar de divertido y agradable.
Como viene siendo habítual os dejo con el trailer de la cinta:


Espero que os haya gustado la entrada de hoy. Felices fiestas a todos.


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