viernes, 26 de junio de 2015

libro: lovecraft mitos de fuenlabrada

Muy buenas a todos. Tal y como ocurrió en la entrada anterior, hoy de nuevo toca reseñar una antología, en la que autores noveles o poco conocidos en su mayoría, se atreven a contarnos su propio punto de vista el universo de uno de los pilares de la literatura de horror moderno, pero ambientado en una ciudad tan poco dada al misterio como es Fuenlabrada. Pero no adelantemos acontecimientos todavía, acompañadme a esta localidad madrileña donde el horror acecha en cualquier esquina. Listos? Allá vamos.






Publicado por la editorial Kelonia, con motivo del Festival de Fantasía de Fuenlabrada, la presente antología consta de 13 relatos, algunos mejores que otros, en el que el autor de Providence es homenajeado por los escritores de este volumen hacía su persona, y el particular universo que supo crear. Y que hizo que pueblos como Innsmuth o figuras como Dagon o Cthulu ya formen parte del vocabulario de aficionados al fantástico de los lectores aficionados al horror alrededor del mundo.

Cómo he mencionado unas líneas más arriba, de nuevo vuelve a cumplirse la ley no escrita dentro de las antologías, de encontrarte con relatos que te gusten más que otros. Y vuelve a pasar en este volumen, por suerte los casos positivos han sido más que los negativos. A continuación paso a decir los relatos y autores, a la vez que expreso mi opinión sobre los mismos.

Por la mano del hombre, escrito por Juan Miguel G. S. Sánchez es el encargado de abrir la antología, en uno de los relatos que más me ha gustado. No solo por la narrativa que utiliza el autor, ágil y directa al grano, sino también porque rinde homenaje a Lovecraft y a En la boca del miedo de Carpenter. Creando un universo en el que ambos se cruzan para llegar a una conclusión muy en la línea en la que ambos autores nos tienen acostumbrados. Sin duda, una verdadera gozada.

El eremita escrito por Marc Sabate Clos, nos narra la creación del pueblo de Fuenlabrada, en la que se vieron implicados ciertas criaturas acuáticas seguidores de Dagon, y en el que los habitantes de la ciudad solo contaron con la ayuda de un eremita que hizo todo lo posible para que el mal no sobrepasara esas tierras. Para ello contó con la ayuda de una cimitarra. Muy buen relato, pero que opta más en su tercio final por la aventura que por el horror, cosa que no molesta en absoluto. De nuevo, bien escrito y narrado y que sin duda supone una interesante aproximación a Lovecraft.

El ojo del cielo escrito por Pedro Aibar Crisóstomo, nos narra la historia de un astrónomo que hace un terrible descubrimiento, que puede tener consecuencias mortales para la humanidad. Muy interesante relato que mezcla la astronomía con el horror, cosa que ya aparecía en Lovecraft con las estrellas que anuncian la llegada de cierto demonio que cuenta con millones de seguidores por todo el mundo. Bien narrado, un relato sencillo y que te deja con buen sabor de boca cuando acabas de leerlo.

Dionisio escrito por Josué Ramos, nos cuenta una historia en la que la música tiene mucha importancia. Coge algo poco explotado dentro del universo de Lovecraft, y lo transmite a los lectores. Desde luego el punto de partida es más que interesante, ya que sin apenas recurrir al horror, si que consigue transmitirnos esa sensación a lo largo de sus páginas, y a hacer que a partir de que lo hayamos leído, miremos de forma distinta a los instrumentos musicales.

Los bailarines del crepúsculo de Leandro A. Kreitz, vuelve a usar la música como elemento terrorífico. Mediante una narración en flashback, nos enteramos de lo que le ha pasado a un músico que ha sufrido un terrible accidente que lo ha dejado en muy malas condiciones. De nuevo, un estilo ágil y que de nuevo hace que lo pensemos dos veces, a la hora de aprender a tocar un instrumento. No vaya a ser que despertemos algo que lleva siglos dormido, y que siga así durante mucho tiempo.

Bookcrossing de Aitor Solar, no me acabó de convencer. No es que esté mal escrito, pero la trama que nos cuenta no es nueva en absoluto. No me importa que recurras a algo que hemos visto mil veces, pero si lo haces, hazlo de una forma que sea algo novedosa o que aporte algo al género.

La herencia Aretxaga escrito por Ma Astrid, relato sencillo en el que la brujería y Lovecraft se dan de la mano, para ofrecernos un relato sencillo y eficaz pero bien narrado. La trama nos cuenta lo que ocurre cuando una joven se traslada a vivir a una casa herencia de su tía.

El bibliófilo de Alejandro Morales Mariaca, nos cuenta la búsqueda de un experto en libros de cierto volumen extraño. El autor mezcla a Reverte y a Lovecraft, dos escritores de no tienen nada que ver, y que aquí se dan la mano para ofrecernos un relato, que está bien narrado pero cuya conclusión es demasiado precipitada, como si Alejandro tuviera prisa por acabar el relato y nos deja con la miel en los labios, ya que si tuviera un par de páginas más, algunas dudas hubieran quedado resueltas.

El reflejo de Pepe Gallego es otro de los relatos que no me acabó de convencer. Resulta bastante confuso y extraño. Pese a estar bien escrito, a uno le crea la sensación que si se hubiese ido menos por las ramas, y hubiera ido más directo a la acción, la confusión hubiera sido menor. A ello no ayuda una conclusión que se ha visto más de una vez en relatos de horror. La trama nos cuenta el viaje que inicia un joven al despertarse de su cama.

La bestia sobre el capitel escrito por Diego Freire Cameselle. Un aventurero busca la forma de acabar con los primigenios, pese a lo que ello suponga. Este es otro relato que no me acabó de llenar, el punto de partida es bueno, así como la historia, pero no se porqué no me terminó de convencer. Tal vez con una segunda lectura cambie de opinión.

La calamidad de Miguel Huertas, me gustó ya que une la literatura negra con Lovecraft, en un relato donde un detective se encontrará con el horror al iniciar una investigación. Si ambos géneros me gustan por separado, al hacerlos juntos me tienen ganado. En este no puedo ser imparcial del todo, ya que me puede más el fanatismo que la objetividad. Aún así, bien escrito y narrado.

La herencia de Dahut escrito por Armando Valdemar , supone todo un descubrimiento. Relato sencillo pero que tiene chicha, nos cuenta la desaparición de una acaudalada joven, y la búsqueda por parte de sus familiares. Sin desvelar nada más, solo decir que su tercio final hace que se te pongan los pelos como escarpias, debido a las situaciones que nos describe el autor, y que esperamos siga dándonos alegrías, puesto que se le ve con futuro.

El millar de retoños escrito por Carlos J. Lluch cierra la antología. Mezcla el universo de Constantine con Lovecraft, y cuya conclusión te pilla por sorpresa. Con este relato Lluch se confirma como uno de los autores más en forma y a seguir dentro de la literatura de género patrio.

Y por supuesto no me olvido de mencionar las excelentes ilustraciones que acompañan la presente antología. Simplemente impresionantes, hace que te quedes con la boca abierta ya que molan bastante, y saben captar la esencia del autor de Providence. Los autores que se encargan de ilustrar el volumen son Pablo Uría; Espi; Hugo Salais; Pablo Ramos; Boris Ramírez; Fran Galán; Jorge Romero y Jorge Hidalgo.

Si os gusta el universo ambientado en la literatura de Lovecraft, no lo dudéis y haceros con la presente antología. Merece mucho la pena, tal y como nos tiene acostumbrados Kelonia, una editorial que mima las ediciones que saca. Si queréis haceros con el libro, o con otros de su catálogo, nada como visitar su web en el siguiente enlace: http://kelonia-editorial.com/Web/ 

Espero que os haya gustado la entrada de hoy. 

3 comentarios:

  1. Muchas gracias por la reseña. Espero que salvo por el detalle del final precipitado, el resto de mi relato te haya agradado.
    Saludos.

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