domingo, 9 de octubre de 2016

libro: Candy City

En ocasiones hay libros que pasan desapercibidos ante el público. Tal vez sea porque el autor no es muy conocido; la portada no llama la atención a los posibles compradores o que no se le ha dado la suficiente publicidad al mismo por citar algunos ejemplos. Esto se le puede aplicar a la entrada de hoy, una novela que sin duda hubiera merecido mejor suerte. Pero para eso esta el blog, para rescatar aquellas obras que merecen reivindicarse y esta sin duda lo merece. Un viaje a principios del Siglo XX y al crimen organizado que empezaba a dar su primeros pasos en los Estados Unidos. Antes de proseguir, darle las gracias al autor que me hizo llegar un ejemplar para reseñar.

Escrito por Alberto López Aroca, autor que ya apareció aquí hace un par de entradas con su obra Estudio en Esmeralda, y con ilustraciones de Sergio Bleda el libro narrado en primera persona por su protagonista nos cuenta la historia de Jonathan Thompson, un joven hijo de policía al que siempre le ha atraído la vida delictiva. Así entrará a trabajar para el gangster local que lidera la ciudad, James McCulloch, y es propietario de la fábrica de dulces local Jimmy´s Factory. Junto con su mejor amigo Louie, Jonathan dará diversos golpes y asesinatos que poco a poco le irán consolidando como uno de los hombres fuertes del criminal.

Sorpresa más que agradable la que me llevé al leer este libro. Ya desde sus primeras páginas me tenía ganado, debido a que la literatura negra y con gangster de por medio es de mis debilidades tanto en formato de papel como en la gran pantalla. En sus poco más de 200 páginas que pasan en un suspiro, los lectores son testigos de los inicios modestos de nuestro protagonista, hasta su ascenso y posterior caída y posible redención.

Es decir, algo que ya se vio en cintas clásicas noir como Ángeles con caras sucias; Los violentos años 20 o Enemigo público por citar tres ejemplos. Tanto las películas como esta novela seguían las normas de la censura imperantes en el Código Hays, que básicamente decía lo que era bueno para la moral estadounidense de la época y lo que debía aparecer o no en pantalla. Para ampliar la información podéis pinchar en el enlace que hay a continuación: http://hoycinema.abc.es/noticias/20150702/abci-codigo-censura-hays-cine-201507021314.html

El protagonista y la mayoría de personajes que aparecen, salvo un par de excepciones, es un cabrón de tomo y lomo. Es imposible conseguir que te caiga bien casi en ningún momento, si acaso en su tramo final lo consigue ya que inicia su redención, pero ni aún así consigue hacer que sientas algún tipo de simpatía por el personaje.

Alberto rinde un homenaje nada disimulado a estas cintas de gangster, Candy City se puede identificar como Chicago. E incluso el autor cita a uno de los hampones principales de principio de siglo como fue Arnold Rothstein en un momento de la trama. La novela nos habla de las intrigas y de la lucha por el poder, por lo que la violencia, los tiroteos y las muertes están a la orden del día en una ciudad donde la gente honrada no puede hacer nada ante la amenaza que suponen los criminales.

La novela va alternando la narración en presente con los sucesos pasados en la vida de nuestro protagonista, por lo que si bien en un principio puede resultar confuso al final las piezas encajan. Dando como resultado un puzle que retrata uno de los períodos más oscuros de principios de siglo en la historia criminal de los Estados Unidos antes de que llegaran Al Capone y Lucky Luciano y que constituirán el crimen organizado tal y como lo conocemos hoy día.

El autor no rehuye en ningún momento en narrar escenas de violencia no aptas para estómagos sensibles, como la que tiene lugar con una mujer a la que tienen como rehén. Los tiros son otro buen ejemplo, son violentos y casi a quemarropa. A los lectores parece que les salpica la sangre y el olor a pólvora se mete en las fosas nasales.

Capítulo aparte son las ilustraciones en blanco y negro de Bleda que sirven de complemento a la narración que realiza Alberto. Dibujos de trazos simples pero efectivos y que, al igual que el tono dominante del libro, no rehuye en mostrar a los lectores momentos violentos.

Una novela que no debéis dejar pasar si os gustan las historias de gangster ambientadas a principios de siglo, muy bien narrada y que te mantiene atrapado desde sus primeras páginas.







sábado, 8 de octubre de 2016

microteatro: Maneras de morir

Después de un tiempo sin poder asistir a una obra de microteatro, ayer tuve la oportunidad de volver a hacerlo gracias a una entrada de cortesía que me hizo llegar el autor del libreto dándole desde aquí las gracias por el detalle. Esta era la primera ocasión que tenía de ver a las actrices principales, y espero que no sea la última, y la tercera vez que veía al protagonista masculino de nuevo en un rol cómico género en el que parece sentirse cómodo.

Con texto de Pedro Pablo Picazo y dirección de Francho Aijón, que a su vez es uno de los actores, la trama nos cuenta como dos atractivas jóvenes Rosa (Rut Santamaría) y Merche (Lisa Shuhaibar) están buscando un compañero de piso, cuando conocen a Víctor (Francho Aijón) al que someten a una pequeña entrevista en su hogar para ver si el muchacho es el elegido. Lejos está el chico de imaginar lo que le espera.

Una vez más el micro demuestra que, con pocos materiales se puede conseguir un resultado bastante satisfactorio. Con una decoración que imita un piso de estudiantes, consistente en una estantería con libros, una mesa baja con tres sillas y una televisión, los espectadores se ven inmersos en una comedia donde el humor negro, con unas gotas de picante, es el motor de la misma.

Las dos intérpretes y los personajes que interpretan son como el día y la noche. Mientras que Rut es la seria y la responsable, Lisa demuestra ser la alocada. Dos personalidades distintas que se complementan. En cuanto a Francho, alterna entre chico tímido con la de ligón de discoteca que en cuanto ve unas faldas va tras ellas.

Los actores tienen buena química entre ellos lo que hace que la obra fluya, sobre todo gracias a un libreto ágil y divertido del autor. Que no tiene nada que ver con otro guión suyo, El cielo espera que era mucho más amable. En Maneras el escritor tiene mucha más mala leche a la hora de describir las situaciones por las que pasa el protagonista que flipa en colores ante la entrevista a la que es sometido.

La obra con una duración de 16 minutos podría haber formado parte del show Alfred Hitchcock presenta, debido a su humor negro y al giro final que tiene. Cada nueva situación a la que se enfrenta el personaje de Francho te hace pensar que todo se trata de una gran broma, y parece preguntarse donde se encuentra la cámara oculta. El libreto me recordó, de manera lejana, a las partes de humor negro y absurdo que introducen los hermanos Coen en muchos de sus trabajos.

La obra se representa todos los viernes de Octubre, por lo que es una buena forma de empezar el fin de semana. Unas risas y luego a continuar la noche empezándola con buen humor. En el siguiente enlace podéis encontrar información para adquirir entradas, no solo de esta obra sino de otras que se encuentran en este momento en el local donde se hacen: http://www.elesconditeatro.com/programaci%C3%B3n/

Como suele ser norma habitual en el blog, una vez acabada la representación pude hacerme una foto con los actores e intercambiar expresiones sobre la obra. Desde aquí agradecerles su atención y amabilidad:




viernes, 7 de octubre de 2016

pelicula: Sing street

El cine y la música son dos medios condenados a entenderse. Cintas clásicas del cine están acompañadas de temas, bien sean instrumentales o con canciones, que ya han quedado asociados para siempre y uno no puede estar sin el otro. Así, Star Wars; Indiana Jones; Regreso al futuro; La profecía; El bueno, el feo y el malo o Doctor Zhivago por citar algunos ejemplos no sonarían igual sin las composiciones de John Williams en los dos primeros casos, Alan Silvestri en el tercero; Jerry Goldsmith en el cuarto; Ennio Morricone en el quinto o Maurice Jarre en el último. De igual forma, Survivor y su Eye of the tiger para Rocky 3; Take my breath away de Berlin para Top Gun o As time goes by de Dooley Wilson para Casablanca son canciones que han quedado grabadas en la memoria del espectador. Y precisamente son las canciones del rock de los ochenta una parte importante en la entrada que hoy analizamos.

Con guión y dirección de John Carney, realizador de Begin Again, la cinta ambientada en el conflictivo Dublin de los años 80 nos cuenta la historia de Connor (Ferdia Walsh-Peelo) al que cambian de colegio, lo que le llevará a conocer de manera fortuita a Raphina (Lucy Boynton) de la que se enamora. Para conquistarla decide formar una banda de rock con sus compañeros.

De vez en cuando uno se topa con una cinta en la que el rock juega una parte esencial dentro de la trama. Esto es lo que ocurre en Sing Street. A través de diversas bandas que fueron importantes en la década de los 80 como Duran Duran; The Cure; A-ha; Spandau Ballet o Motörhead, vemos como sirven de influencia a nuestro protagonista para crear sus canciones y videoclips con los que conquistar el amor de Raphina. Aquí la música juega un papel esencial, y no sirven de mera excusa para ponerlas.

La cinta es la típica historia de chico conoce chica y hará todo lo posible por conquistar su amor. Es decir, nada nuevo bajo el sol ya que es una historia que se ha visto en más de una ocasión en el cine. Se puede decir que es una de las bases sobre la que se asienta la comedia romántica. Pero es de nuevo la forma en la que lo cuentas lo que puede hacer que resulte de mayor o menor interés para la audiencia.

Y es aquí donde Sing Street destaca, sobre todo gracias a unos actores adolescentes en estado de gracia. No resultan los típicos asesinables, ni tampoco clichés andantes como el gracioso, el salido, el gordito etcétera. Aquí cada uno de ellos resulta bastante convincente en su rol y sirven de complemento a las peripecias de nuestro protagonista. Ellos al igual que Connor son los vapuleados e ignorados del colegio, que encuentran en la música una vía de escape y que les sirve para consolidar su amistad.


Dentro del apartado de secundarios hay que destacar la labor de Jack Reynor, que encarna a Brendan el hermano de Connor. Es él el que anima a su hermano a formar la banda y el que le va inculcando su amor por la música rock.  De esta forma Brendan ve en Connor una versión más joven de sí mismo, y de como su hermano pequeño va cumpliendo los sueños que él no pudo cumplir. También podemos ver a Aidan Guillem, Meñique en Juego de tronos, y a Maria Doyle Kennedy, Catalina de Aragón en Los Tudor, como los padres de Connor que se encuentran en proceso de divorcio.

La relación entre ambos protagonistas es muy fluida y ambos se compenetran bien, tienen química no solo entre ellos, sino también cuando Raphina se relaciona con los otros miembros de la banda en el momento de grabar los videoclips. Son precisamente estas piezas musicales, junto con la creación de las canciones que acompañan a los mismos, una de las mejores partes de la cinta. A medida que la banda busca su estilo, van cambiando tanto de música como de forma de vestirse.

La cinta logra el equilibrio perfecto entre comedia y drama, sin que este segundo elemento llegue a resultar empalagoso. Es una película muy simpática que deja con muy buen sabor de boca una vez ha finalizado. Es una de las clásicas feel good movies.

Si os gusta el rock y el cine esta es una cinta que no deberíais dejar pasar.

A continuación el trailer:







jueves, 6 de octubre de 2016

libro: Los caminantes. Aeternum

Los zombis vuelven a aparecer por este blog y de la mano de uno de los escritores que creó una de las sagas más importantes dentro del género patrio. Una vez más Carlos Sisi ha vuelto a conseguir una novela que engancha desde sus primeras páginas, si bien la carga pesimista está más presente en esta nueva aventura de los héroes de Carranque. Así nuestros protagonistas no habrán de enfrentarse no solo una vez más a los muertos vivientes, sino también a aquellos supervivientes que demuestran que en ocasiones pueden llegar a ser más peligrosos que estos seres sobrenaturales.

La trama arranca poco tiempo después de los sucesos de Hades Nebula. La gente está empezando a construir de nuevo la civilización en Barcelona gracias al milagro de la vacuna Esperantum. Pero cuando la misma empieza a perder su efecto, habrán de enfrentarse de nuevo a la amenaza de aquellos que creían sus amigos.

Cuando creíamos que la saga había tocado a su fin, Sisi nos sorprendió con está nueva entrega para alegría de los miles de seguidores de esta serie de libros. Una vez más, nos encontramos con Aranda; José; Dozer; Susana; Isabel o Alba. Personajes a los que hemos llegado a apreciar y hacer un hueco dentro de nuestro corazoncito lector. Supone una alegría saber de ellos de nuevo, pese a que en esta ocasión las pases muy putas en no pocas ocasiones. Sí creíais que antes lo habían pasado mal, esperad a leer esta nueva entrega. Parece que todo lo anterior fue una especie de calentamiento ante lo que les tenía reservado Carlos.

Y si los héroes vuelven, que menos que lo haga su principal némesis el padre Isidro. Pese a que no este físicamente, se le aparecerá a nuestros protagonistas para ir haciendo de las suyas y torturarles psicológicamente mediante visiones. Son en estas partes donde el autor se ceba especialmente con nuestros protagonistas, ya que se encuentran indefensos ante lo que les muestra el cura y provocando una sensación de malestar en los lectores, que comparten las pesadillas de los protagonistas. De nuevo Sisi vuelve a hacer que su villano brille con luz propia.

Esta es una novela en la que los personajes han perdido todo atisbo de heroísmo que tenían en anteriores entregas. Aquí ya se encuentran desentrenados, han dejado de ser las maquinas perfectas de ejecutar zombis. Han rehecho sus vidas y quieren olvidar la pesadilla que vivieron. Por ello, cuando han de hacer frente de nuevo no solo a los muertos vivientes, sino también a los seres humanos que se dedican al pillaje, se encuentran con que han de volver a recordar todo aquello que les salvó la vida en no pocas ocasiones.

El libro gira alrededor de Dozer; Aranda; José, Susana, Alba e Isabel, ellos son los principales protagonistas del libro acompañados por otros personajes, que demostrarán su importancia en la trama a medida que la misma avanza. Cada uno de ellos vivirá su propia aventura, hasta que de nuevo el azar hace que sus caminos vuelvan a cruzarse y ser la familia que eran en un principio. La amistad por tanto, y el amor que existe entre ellos es uno de los principales motores de esta nueva entrega de los caminantes,  que han de sobreponerse al tono triste y sin esperanza que es el tono general que impregna esta entrega.

La novela hacía su parte final tiene dos guiños más que evidentes a Mad Max 2: el guerrero de la carretera y al tercio final de Zombie de George A. Romero. Es aquí donde Sisi pone toda la carne en el asador, mostrándonos escenas de violencia y acción dignas de una superproducción de Hollywood. Tenemos explosiones, destrucción a mansalva y tiros que hace que a los lectores les suba la adrenalina, haciéndoles sacar la misma que habían ido acumulando a lo largo del relato.

El final del libro, que por supuesto no voy a desvelar, lo deja abierto para la futura quinta entrega que está próxima a publicarse y que promete ser, según concluye Aeternum, bastante interesante. Veremos como se resuelve ya que la papeleta que tiene entre manos Carlos no es moco de pavo.


miércoles, 5 de octubre de 2016

teatro: La reina del swing

Cuando uno tiene que citar el género musical en los años cuarenta en nuestro país, lo primero que se le viene a la cabeza es copla o boleros. Al rock aún le quedaba tiempo por aparecer para animar los guateques de nuestros padres, por lo que los jóvenes que querían encontrar algo diferente y que se adecuara a su edad encontraron la solución en el jazz y el swing. Así artistas como Rina Celi, a la que la obra rinde sincero homenaje, Cab Calloway, al que se recuerda por su participación en Granujas a todo ritmo, o Ella Fitzgelard hicieron grande este estilo.

Con dirección, guión e interpretación de Pía Tedesco, y con dirección musical de Néstor Ballesteros, la obra nos cuenta la vida de una cantante de jazz y de como esté género musical cambió su forma de vivir en los años de la posguerra española. Una historia donde el amor, la música y gotas de humor están presentes a lo largo de la misma.

Una de las cosas a destacar es la ambientación de la que hace gala la obra. Nada más entrar uno en la sala se encuentra con los instrumentos musicales básicos a la hora de tocar jazz. Los espectadores se ven transportados de esta forma a los años 40, a los clubs donde está música era interpretada por bandas vestidos de negro y por cantantes vestidas con elegantes vestidos, con los labios rojos como la grana y destilando sensualidad y simpatía a raudales. Algo que se respeta de cabo a rabo por los participantes de esta representación. A los espectadores tan solo les faltaban los cigarrillos y una copa de whisky para estar más integrados en la misma.

Pía se encuentra apoyada en todo momento por una banda compuesta por Joshua Díaz a cargo del clarinete y saxo alto; Pedro Esparza, que toca los saxos soprano y tenor y las flautas travesera y alto; Alejandro Ollero, que se encarga del contrabajo; Jimmi Castro, encargado de tocar la batería y las percusiones y por último Néstor Ballesteros, a cargo del piano y los arreglos.

A lo largo de sus poco más de 75 minutos de duración, la audiencia se emociona, ríe y acompaña en todo momento al relato de la narradora. El jazz y swing le sirven de vía de escape a la situación que vivía nuestro país en aquellos momentos. Es una mujer que no se conforma con lo que había en España en los duros años de la posguerra y pensaba de forma diferente a sus amigas, quería vivir su vida alejada de las normas que tenían que cumplir las mujeres con los hombres que no eran otra que el servilismo para con ellos.

La obra se encuentra apoyada por imágenes que se muestran en una pantalla y que sirven de complemento a lo que nos cuenta la narradora.

La representación se estrenó ayer y la sala estaba llena para disfrutar de la historia de Pía. Uno de los momentos más divertidos de la obra, tuvo lugar cuando los músicos decían Olé y la actriz no podía reprimir las risas ante las ganas con las que sus acompañantes entonaban esta palabra. Pero sobre todo sin lugar a dudas es la gran voz de la actriz que lo dio todo en la primera actuación, interactuando con el público y metiendoselo en el bolsillo desde los primeros instantes.

Esta obra pudo hacerse gracias a la colaboración de la hija de Rina Celi, Mayte Cano, y a la asociación de swing de Madrid cuya página podéis visitar en el siguiente enlace: http://www.madforswing.es/

La obra tan solo estará en cartel hasta el 9 de Octubre, por lo que si os gusta el jazz y el swing, la buena música en directo y una historia que mezcla el drama sin resultar lacrimógena y la comedia dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis. Las entradas se pueden adquirir en el siguiente enlace: http://teatrofernangomez.esmadrid.com/espectaculo/1071/pia-tedesco-ensemble-presenta-%E2%80%9Cla-reina-del-swing%E2%80%9D

Desde aquí dar las gracias al departamento de prensa del teatro que me consiguió una entrada de cortesía para poder disfrutar de la representación.

A modo de despedida, os dejo con uno de los temas más reconocidos de Rina Celi:


martes, 4 de octubre de 2016

comic: ¿Y ahora que?

En el mundo del comic o de la novela gráfica no bebe tan solo de superhéroes; personajes cómicos o fantasía por citar tan solo un par de ejemplos. También lo hace con temas sociales o que han tenido gran importancia histórica, siendo el caso más evidente el de Maus. Así pues, la entrada de hoy está dedicada a al colectivo de la tercera edad que ya fue retratado en papel y posteriormente en pantalla grande en la cinta de animación Arrugas, que adaptaba la obra del mismo nombre. Desde aquí agradecer a la editorial que me hizo llegar un ejemplar de cortesía para poder reseñarlo.



Con guión de Inma Ortega y Santi Selvi, y dibujos de Zarzo y Miguel Delicado el comic nos cuenta como Pablo, un jubilado harto del estilo de vida monótono que lleva decide ponerse a correr pese a la oposición de su familia.

Novela gráfica muy disfrutable que trata un tema social bastante importancia como es el de la tercera edad y de lo que tienen que aportar a la sociedad. Pablo demuestra ser un luchador al enfrentarse a la opinión de todos, no se rinde a la hora de alcanzar su sueño que no es otro que el de sentirse útil y hacer algo para matar el mucho tiempo libre del que dispone.

La novela consigue ser una mezcla entre drama, sin resultar lacrimógeno del todo ni tampoco resultar empalagoso, y comedia, con un humor blanco que no necesita recurrir a palabras soeces, que nos mantiene una sonrisa permanente en la boca debido al carácter afable de su principal protagonista. Un abuelo que pese a su edad aún le quedan ganas de dar guerra.

Pese a su edad Pablo es visto como un chiquillo por su familia cuando les transmite su deseo de ponerse a correr, cuando no lo había hecho antes. El miedo de sus seres queridos es normal, temiendo que pueda pasarle algo debido a sus casi 80 años. En este sentido le cortan las alas, poniendo trabas a algo que le hace especial ilusión y que supone una vía de escape a su rutina diaria.

El comic también nos habla de las relaciones no solo entre Pablo y su familia, sino también con su esposa con la que lleva conviviendo toda su vida y que apenas se conocen. Así pues, pese a que en un primer momento ella se opone poco a poco se van acercando y se conocen más en el tiempo en el que Pablo ha empezado a correr que en los años anteriores.

En su peripecia, Pablo contará con el apoyo de vecinos y de corredores que le animan a seguir adelante y apoyan su decisión, lo que poco a poco irá influenciando en su familia que cambiarán su punto de vista sobre el desafío que se ha planteado su progenitor.

Un comic que deja muy buen sabor de boca, a la vez que nos hace pensar sobre la situación de nuestros mayores y de la situación que viven en las familias. No solo están de canguros, por lo que hay que apoyarles en las decisiones que quieran tomar para aprovechar su tiempo y sentirse útiles. Ya sea correr, bailar sevillanas, aprender un idioma o viajar. La pregunta final, que da título al libro no sirve tan solo para las personas mayores sino también a cualquiera que ha alcanzado un determinado punto en su vida y quiera seguir adelante para cumplir las metas que se ha marcado realizar.

Al final de su lectura uno se queda con un buen sabor de boca, al haber disfrutado de un comic social pero que trata un tema peliagudo con sentido del humor y sin caer en la lágrima fácil. Una lectura sin duda recomendable.

domingo, 2 de octubre de 2016

libro: Títeres de la magia

Hoy de nuevo vuelven a aparecer por este blog dos autoras que ya lo habían hecho de forma previa por aquí. Y una vez más su nuevo trabajo vuelve a estar ubicado en la literatura fantástica. Tal y como ocurrió con su anterior obra Sueños de piedra, bajo el manto de la fantasía esconden algo más, y tocan uno de los temas que apenas se ha tratado en este género literario y que pasaré a explicar en líneas posteriores. Una vez más viajamos al mundo de Marabilia.


Escrito por Iria Parente y Selene Pascual, la acción arranca tres años después de los sucesos descritos en Sueños de piedra. Aquí el protagonista es Hazan, que ya aparecía de forma secundaria en Sueños, que se encuentra en la Torre de Idyll para formarse como nigromante bajo la tutela de Clarence. Cuando la gente empieza a morir envenenada en Marabilia, ambos son enviados para tratar de encontrar una cura. En su aventura no estarán solos, puesto que se les unirán Ariadne, la mejor amiga de Clarence, y Arthamel y Lynne que vuelven a juntarse con Hazan para vivir nuevas peripecias.

Con este libro Iria y Selene vuelven a ofrecer a los lectores un tema social escondido en el género fantástico. Si ya en la primera aventura de Arthamael y compañía ya trataban el tema de la prostitución y la trata de blancas, en Títeres hablan del tema de la homosexualidad entre los personajes de Hazan y Clarence. Algo que apenas se ha tratado en el mundo de fantasía, donde las relaciones entre hombres y mujeres están a la orden del día, por lo que choca y a la vez sorprende encontrar en un mundo tan lleno de testosterona una relación entre personas del mismo sexo.

La relación entre ambos personajes va evolucionando a medida que avanza la trama, a la vez que lo hacen ellos también. Clarence no ha salido de la torre en la que ha vivido toda su vida, y de la que será su director cuando quiera reclamar su derecho a hacerlo. Es un idealista, un soñador, alguien que tiene fe en los buenos sentimientos de las personas y que no duda en poner su vida en peligro si con ello puede ayudar. Hazan por contra ya conoce como es el mundo exterior, sabe que las personas son capaces de lo mejor y de lo peor. Son dos personalidades con una visión del mundo diferente y que se apoyan el uno en el otro.

El libro nos habla de amistad, de confianza, de conceder segundas oportunidades y también del perdón. Pero también hay aventuras, gotas de humor y drama. Todos estos elementos se conjuntan para ofrecer a los lectores un coctel, en ocasiones amargo, que al final de la lectura deja un muy buen sabor de boca.

A lo largo de sus páginas las autoras mezclan las aventuras con otros momentos más tranquilos. Si bien los primeros elementos están espaciados, cuando hacen su aparición consiguen mantener en tensión a los lectores. Baste citar como ejemplo el momento con las sirenas.

Tanto Iria como Selene prefieren hacer hincapié en los personajes, se centran más en la forma en la que interactúan y se relacionan entre ellos. Esta es una de las características que ha acompañado a ambas autoras en los trabajos que han publicado hasta la fecha. Nos ofrecen unos personajes ricos en matices y detalles, con capas que se van descubriendo ante los lectores según avanzan en su aventura. Al final de su viaje, no son los mismos que cuando empezaron. Han evolucionado y cambiado su forma de comportarse y pensar.

Un libro de fantasía con tintes sociales que no deberíais dejar de leer ni por todo el oro de Marabilia.