Hoy vuelve a aparecer por el blog, un autor que se caracteriza no solo por crear títulos cuanto menos curiosos de sus obras, sino también por ser un especialista en microrrelatos, cada uno diferente del anterior, sin un nexo en común, pero si con un elemento que une a cada uno de los mismos: el de sorprender a todos aquellos lectores que se acerquen a cualquiera de sus antologías. Cada una diferente de la anterior pero que cumplen con un doble objetivo: el de entretener y hacer que nuestra cabeza haga catacroker en según que historias. Así pues, acompañadme en este pequeño volumen de relatos y veamos que nos depara en su interior.
Con un prólogo a cargo de Jesús Gordillo y con ilustración obra de William E. Fleming, la presente antología obra de Athman M. Charles, escritor que ya ha aparecido por aquí en anteriores ocasiones, consta de 43 microrrelatos, incluyendo poemas, algunos de los cuales ocupan menos de una hoja y otros un par de ellas, por lo que hacer un breve resumen de cada uno de los mismos resulta casi imposible, por lo que, como viene siendo habitual cada vez que tito Ath pasa por aquí, haré una reseña en general de la obra.
Ya nos advierte Jesús en su introducción, que leer a Charles es enfrentarse a un universo, cuanto menos, particular. Algo en lo que coincido plenamente. Cada vez que leo una nueva obra suya, no sé lo que me voy a encontrar. Desde el horror más puro, hasta historias que tocan la patata. Ath no se centra en un género en particular. Como si se tratase de un menú de degustación, el autor nos va ofreciendo una serie de platos para ir probando hasta que encontremos el que más nos guste.
En mi caso fueron unos cuantos, baste citar los ejemplos de Libertad, Roja navidad, Naufragio, Melodía, Sangre y vino o Monedas. En cada uno de ellos, salvo en libertad, el terror está más que presente, sobre todo en el caso de Naufragio, puesto que la historia que cuenta en breves palabras es bastante escalofriante, puesto que es algo que ocurre casi a diario no solo en nuestro país, sobre todo, sino también en cualquier parte del mundo.
Si bien gran parte de las historias transcurren en nuestro mundo, en alguna que otra ocasión viajaremos al espacio exterior, a un mundo postapocalíptico o a épocas en las que seres más antiguos que el hombre campaban a sus anchas, y eran necesarios sacrificios para apaciguar su sed de sangre y, de paso, el tener buenas cosechas.
Ya aviso que para leer esta antología hay que hacerlo con bastante ánimo, ya que en no pocas ocasiones la hostia que nos vamos a llevar al leer el según que historias puede hacer mella en nuestro humor. Creedme, lo digo por experiencia.
Una antología que se lee en un suspiro, ya que apenas llega a las cien páginas, pero que cunde bastante. En no pocas ocasiones tuve que dejar la lectura no porque me aburriera, sino que eran demasiadas hostias seguidas y había que dejar que el ánimo se recuperase.
Si queréis leer relatos breves y que se salgan de lo habitual, no lo dudéis y haceros con este volumen. Por si os entra curiosidad, aquí y aquí podréis leer otras reseñas del autor.
Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

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