martes, 27 de enero de 2026

libro: Hundara la salvaje

No hay duda que el género de espada y brujería, nos ha proporcionado no pocas alegrías a los que somos seguidores de este tipo de aventuras. Ya sea en formato de cómic, largometraje o, como en el caso de la entrada de hoy, literario. Esta no es la primera vez que el personaje aparece por aquí, puesto que ya lo hizo hace la friolera de 9 años, y cuya reseña podréis leer aquí. Así pues, veamos que nuevas aventuras le esperan a esta valerosa guerrera.

Escrito por Miguel Ángel Naharro y con ilustraciones de José Gabriel Espinosa, la trama nos cuenta como Hundara se cruzará de manera fortuita con Ula, guerrera picta, con quien no tardará en unir fuerzas contra un enemigo común que va causando muerte y destrucción por donde quiera que pasa.

Tal y como se puede ver por el argumento, Miguel recorre el ABC de este tipo de literatura. El encuentro casual de dos personas que no tienen nada que ver, pero que no tardarán en hacerse amigos y enfrentarse a una amenaza en común. No es algo novedoso, pero lo importante es como está contado. Y de esto el autor sabe un rato, ya que tiene una querencia especial por este género literario.

Casi desde que comienza su lectura, el autor nos atrapa y ya no nos suelta. Apenas nos concede un momento de respiro, puesto que cuando lo hace es solo para coger impulso y prepararnos para lo que viene a continuación. En no pocas ocasiones a lo largo de sus páginas nos vamos a encontrar con espadazos, hachazos y desmembramientos de todos aquellos enemigos que se cruzan en el camino de Hundara y la compañía que ha formado para enfrentarse a un enemigo que no conoce la piedad.

La historia no solo homenajea a Howard, padre del género, con la aparición de los pictos, enemigos habituales de Conan, sino que también Miguel, como buen aficionado al cine de serie B y de la cultura popular, nos va dejando pequeños guiños, algunos de ellos más evidentes que otros, a películas y series de espada y brujería. Uno de ellos no lo supe ver, puesto que me fui a la literatura más clásica, hasta que, hablando con el autor, me aclaró de donde venían las tres brujas enemigas de nuestros protagonistas.

Sin embargo, si que pude apreciar pequeños homenajes a El guerrero número 13, imposible no hacerlo con la unión de un extranjero con una compañía de guerreros con un origen en común; Indiana Jones en busca del arca perdida o El señor de los anillos: El retorno del rey con esa competición de beber entre Hundara y uno de los guerreros que va a integrar la compañía o Depredador, con la aparición de una criatura cuya descripción coincide bastante con el cazador espacial. E incluso tendremos la aparición de cierto personaje creado por Howard, que resultará ser el hermano de Ula. Prefiero no decirlo para que os sorprendáis, tal y como hice yo.

Si bien a lo largo de sus páginas nos vamos a encontrar, como ya he mencionado, con no pocas escenas de violencia, es en el tercio final cuando Miguel pone toda la carne en el asador y hay momentos en los que nos tendremos que poner un chubasquero, para evitar mancharnos con la cantidad de sangre que se derrama en los instantes finales.

Tanto si sois seguidores del género, como si queréis pasar un rato entretenido en estos días de lluvia, Hundará os va a proporcionar un par de horas de diversión, ya que su extensión es de apenas 200 páginas por lo que, si sois ávidos lectores, os durará un suspiro.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

sábado, 24 de enero de 2026

libro: Atalayas enredadas en un cielo cableado

Hoy vuelve a aparecer por el blog, un autor que se caracteriza no solo por crear títulos cuanto menos curiosos de sus obras, sino también por ser un especialista en microrrelatos, cada uno diferente del anterior, sin un nexo en común, pero si con un elemento que une a cada uno de los mismos: el de sorprender a todos aquellos lectores que se acerquen a cualquiera de sus antologías. Cada una diferente de la anterior pero que cumplen con un doble objetivo: el de entretener y hacer que nuestra cabeza haga catacroker en según que historias. Así pues, acompañadme en este pequeño volumen de relatos y veamos que nos depara en su interior.

Con un prólogo a cargo de Jesús Gordillo y con ilustración obra de  William E. Fleming, la presente antología obra de Athman M. Charles, escritor que ya ha aparecido por aquí en anteriores ocasiones, consta de 43 microrrelatos, incluyendo poemas, algunos de los cuales ocupan menos de una hoja y otros un par de ellas, por lo que hacer un breve resumen de cada uno de los mismos resulta casi imposible, por lo que, como viene siendo habitual cada vez que tito Ath pasa por aquí, haré una reseña en general de la obra.

Ya nos advierte Jesús en su introducción, que leer a Charles es enfrentarse a un universo, cuanto menos, particular. Algo en lo que coincido plenamente. Cada vez que leo una nueva obra suya, no sé lo que me voy a encontrar. Desde el horror más puro, hasta historias que tocan la patata. Ath no se centra en un género en particular. Como si se tratase de un menú de degustación, el autor nos va ofreciendo una serie de platos para ir probando hasta que encontremos el que más nos guste.

En mi caso fueron unos cuantos, baste citar los ejemplos de Libertad, Roja navidad, Naufragio, Melodía, Sangre y vino o Monedas. En cada uno de ellos, salvo en libertad, el terror está más que presente, sobre todo en el caso de Naufragio, puesto que la historia que cuenta en breves palabras es bastante escalofriante, puesto que es algo que ocurre casi a diario no solo en nuestro país, sobre todo, sino también en cualquier parte del mundo.

Si bien gran parte de las historias transcurren en nuestro mundo, en alguna que otra ocasión viajaremos al espacio exterior, a un mundo postapocalíptico o a épocas en las que seres más antiguos que el hombre campaban a sus anchas, y eran necesarios sacrificios para apaciguar su sed de sangre y, de paso, el tener buenas cosechas.

Ya aviso que para leer esta antología hay que hacerlo con bastante ánimo, ya que en no pocas ocasiones la hostia que nos vamos a llevar al leer el según que historias puede hacer mella en nuestro humor. Creedme, lo digo por experiencia.

Una antología que se lee en un suspiro, ya que apenas llega a las cien páginas, pero que cunde bastante. En no pocas ocasiones tuve que dejar la lectura no porque me aburriera, sino que eran demasiadas hostias seguidas y había que dejar que el ánimo se recuperase.

Si queréis leer relatos breves y que se salgan de lo habitual, no lo dudéis y haceros con este volumen. Por si os entra curiosidad, aquí y aquí podréis leer otras reseñas del autor.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

domingo, 18 de enero de 2026

libro: Sesión continua

La entrada de hoy es un viaje al pasado en toda regla, si se pudiera definir con olores podría decirse que huele a palomitas, kikos e incluso bocadillos de tortilla. El libro que hoy os traigo seguramente os transportará a vuestra infancia, a aquellos cines de barrio que ponían dos películas seguidas a un precio más que razonable y en la podías pasar de ver clásicos del cine a cualquier otro film de menor calidad, pero que eran hechos con un objetivo, el de entretener. Así pues, acompañadme a este viaje nostálgico y cargado de cariño.

Escrito por Anthony Vulcano, el ensayo se encuentra dividido en diversos géneros: bélico, acción, comedia, musical, terror, ciencia ficción o artes marciales por nombrar solo algunos de los que aquí aparecen y algunos de los títulos más característicos que se estrenaron durante la década de los 60/70. De esta forma, títulos tan conocidos como La gran evasión, El coloso en llamas, Operación dragón, Grease, El retorno de Walpurgis o El planeta de los simios por citar algunos ejemplos se dan cita en cada uno de sus apartados correspondientes.

El ensayo es una gozada de principio a fin, no solo por estar escrito en lenguaje bastante ameno, aquí olvidaos de términos cinematográficos complicados o lenguaje técnico. Este libro es leer las opiniones de ese colega loco por el cine que todos tenemos, y que se nos pone a hablar de sus pelis favoritas cuando era niño. He de decir que coincido en la mayoría de filmes que aquí aparecen, ya que también se encuentran dentro de mis favoritos, en cambio con algún que otro ejemplo no tengo la misma opinión que el autor.

Pude descubrir este libro por casualidad, poco antes de reyes de este año. Fue leer la contraportada, cuando decidí hacerme con él. Además que su portada también me llamó la atención, me recordó a aquellos carteles pintados a mano que solían adornar las marquesinas de los cines de Madrid, y que nos anunciaban el gran estreno de la semana. Fue verlo e, inmediatamente, verme transportado a mi infancia cuando iba al cine con mis padres o abuelos y veía esos posters.

Además de ver bajo su particular punto de vista los títulos arriba mencionados, el ensayo también me sirvió para descubrir algún que otro título que desconocía. Al leer la opinión del escritor sobre los mismos, me ha animado a verlos y ver si mi opinión coincide con la suya una vez lo haya hecho.

A lo largo de las páginas nos vamos a encontrar no solo con los carteles de cine originales, sino también con no pocas fotografías, aquellos famosos fotocromos, de algunos de los momentos que íbamos a ver a continuación en la gran pantalla. por lo que sirve de complemento perfecto ante el texto que analiza el film correspondiente.

He de decir que siento cierta envidia, ya que este es el tipo de ensayo que me hubiera gustado escribir alguna vez. Se nota la pasión y el cariño que el autor ha puesto en cada una de las películas que van apareciendo delante de nuestros ojos. A medida que iba leyendo, una sonrisa nostálgica estaba de forma perenne. Ya que, como he dicho, si bien no tuve la oportunidad de ver gran parte de estos títulos en gran pantalla, salvo en forma de reestreno, si que forman parte de mi infancia cinematográfica e incluso alguno que otro los vi con mi padre, por lo que el recuerdo es todavía mejor.

Poco más queda que añadir, ya que, tal y como habéis podido comprobar aquí me está pudiendo la pasión y la nostalgia, algo normal si adquirís el ensayo. Si, como aquí el que suscribe, ya peináis alguna que otra cana, sabréis de lo que estoy hablando. El libro nos transporta a una época en lo que lo único que le pedíamos a una película es que nos entretuviera, nos hiciera viajar a otros mundos y, sobre todo, hacernos pasar un buen rato.

Algo que este libro cumple de sobra. Desde aquí os animo ha haceros con él, si lo hacéis seguro que no os vais a arrepentir de su adquisición.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

sábado, 17 de enero de 2026

película: 28 años después. El templo de huesos

Saludos a todos y bienvenidos un año más. La entrada de hoy es de las que te hacen preguntarte si, de verdad, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Una vez visto el resultado de la cinta de ayer, uno podría decir que sí. Mira que no había visto nada, que no esperaba nada, iba sin expectativas, lo cual fue bueno ya que así el cabreo que tuve cuando acabé de verla fue menor. Así pues, veamos que nuevas peripecias les aguardan a los supervivientes en un mundo devastado por los infectados.


Dirigida por Nia DaCosta y escrita por Alex Garland, la trama arranca poco después de los sucesos de su predecesora, cuya reseña podéis leer aquí, con el doctor Ian Kelson, Ralph Fiennes, entablando una relación de amistad con el infectado alfa, Chi Lewis-Parry, a quién ha bautizado con el nombre de Sansón. Por otra parte Spike, Alfie Williams, ha entrado a formar parte de la banda liderada por Jimmy Cristal, Jack O'Conell, y empieza a entablar una relación de amistad con Kelly, Erin Kellyman, mientras hacen de las suyas en un mundo apocalíptico. Los caminos del doctor y la banda de Jimmy no tardarán en cruzarse.

La cinta empieza bien, parece que esta vez han tomado el camino correcto, pero, bastan varios minutos para darse cuenta que no es así. Parecía que la directora tomaba como referencia parte del argumento de El día de los muertos, de Romero, con el doctor intentando domesticar a un infectado que parece mostrar síntomas de inteligencia. Nada más lejos de la realidad. En lugar de optar por tomar el camino fácil, ver a la banda de Jimmy enfrentándose a las hordas de muertos vivientes, tal y como hacían en el final del anterior film, aquí no vamos a ver nada de eso. En su lugar, tenemos un drama en el que se demuestra que el hombre es el peor monstruo, capaz de las peores atrocidades como nos muestran Jimmy y sus acólitos.

Lo peor no es esto, que tiene un pase, lo que de verdad cabrea es que es aburrida. La trama avanza a trompicones, y tan solo se salvan los momentos en los que Fiennes hace acto de presencia. Toda la amenaza que puede suponer Jimmy se queda en agua de borrajas, y eso que nos lo presentaron de forma espectacular en la conclusión de 28 años después, pero aquí olvidaos de piruetas y demás. Es el típico líder de culto engreído que, cuando toca un enfrentamiento de verdad, no es capaz de estar a la altura de las circunstancias.


Lo mejor de la cinta vuelve a ser, tal y como ocurría en la anterior, Fiennes. El intérprete británico es de lo poco que se puede salvar de esta cinta, aquí sabe aprovechar el protagonismo y mantener la atención de la audiencia cada vez que aparece en pantalla. Suyos son los mejores momentos, baste citar como ejemplo como empieza a construir su relación de amistad con el ya citado Sansón.

Lo peor es el resto, salvo las interpretaciones de Williams y Kellyman que se salvan de la quema. Cuando yo voy a ver una película de zombis, lo que espero encontrarme es a los muertos vivientes haciendo de las suyas, puteando a los protagonistas y haciéndoles pasar las de Caín. No me importa que apenas aparezcan, pero que si tengan una presencia importante en el argumento. Algo que aquí no ocurre ni por asomo. No vamos a ver rastro de ellos salvo en un par de instantes esporádicos, es como ver una película de acción sin emoción o tensión alguna.

Lo único que también merece la pena destacarse es su epílogo, el cuál no voy a desvelar y que, esperemos, promete poner punto y final a la tercera parte de esta saga que, en opinión de quien esto suscribe, era innecesaria. O por lo menos se podía haber hecho de otra forma, las dos primeras películas 28 días después y 28 semanas después sabían encontrar el camino adecuado entre los zombis y el drama. Pero aquí, los muertos vivientes ni están ni se les espera.

Si os gustó la anterior cinta, o si sois seguidores de Fiennes o del género zombi, puede que os guste. El resto, pues no sé si recomiendo verla o no, puesto que os puede aburrir o cabrear, depende de como os pille el día. Yo, desde luego, no la volvería a ver.

A continuación, el tráiler de la entrada de hoy:


Espero que os haya gustado la entrada de hoy.