sábado, 15 de agosto de 2026

libro: Y caminaron sobre las aguas

Existen diversos autores que tienen un especial apego a un género literario, ya sea porque han sido el que más han consumido siendo pequeños, porque se sienten cómodos escribiendo en el mismo o, simplemente, porque se divierten creando historias y personajes. Es el caso de la entrada de hoy, en el que un escritor ya habitual del blog, vuelve al género de aventuras en el que ha desarrollado parte de su carrera literaria. Así pues, vamos a embarcarnos en un viaje al siglo XVI para acompañar a los tercios en sus aventuras por terrenos flamencos. ¿Listos? Allá vamos.

Escrito por Pablo Carnicero de la Cámara, la trama nos cuenta como el joven Lope miembro de una galera corsaria, entra en una pelea en tierra lejos está de imaginar lo que el destino le tiene preparado. En su viaje a tierras flamencas conocerá a Manzúa, un bravo miembro de los tercios y ambos viajarán para ponerse al mando de Don Francisco de Bobadilla y formarán parte, de manera indirecta, del milagro de Empel.

Tal y como he escrito en el párrafo que inauguraba la entrada de hoy, que a Pablo le gusta el género de aventuras, y más si están protagonizados por los tercios españoles. Algo que se puede ver en una de sus mejores obras Que vengan cuando quieran, pero también en el género de fantasía donde tiene lugar su saga Inmortal. Pero también en otros casos como en Las crónicas de Dartios, cuya reseña podréis leer aquí o en su variante más pulp como en El secreto de los dedos de Aignes que podréis leer aquí.

Para todos los que hemos leído literatura de aventuras, es imposible no acordarse de dos de los personajes más famosos dentro de este género, como son D'artagnan en el caso de Lope y Alatriste en el caso de Manzúa. Al menos en mi caso. Pero, hablando con Pablo acerca de la novela una vez la hube terminado, me dijo que ambos personajes son un paso más en los protagonistas de las obras de Dumas y Reverte.

Y es que Lope, a diferencia del Iñigo de Reverte, cuando le conocemos ya ha pasado por no pocas peripecias. A medida que la aventura va avanzando, lo hace también el personaje. En no pocas ocasiones le veremos pasar por situaciones peligrosas, de algunas saldrá más indemne que de otras, también conocerá el amor pero, sobre todo, nos demuestra que es alguien que lucha o se mueve principalmente por salvar el honor de su familia, puesto que es un judío converso, y quiere demostrar que la conversión no fue una mera formalidad, algo que ha de demostrar en no pocos instantes. Esta es una de las características que hacen que Lope sea un personaje bastante potente. 

En lo que respecta a Manzúa, sería el reverso oscuro de Alatriste. Mientras que el famoso capitán creado por Reverte se mueve por honor y amistad, aquí apenas hay rastro de eso en el caso de Manzúa. Si bien es leal a Bobadilla y sus hombres le siguen hasta las últimas consecuencias, es alguien que ya está de vuelta de todo, que ha visto mucho mundo y ha pasado por multitud de situaciones que le han hecho cambiar su carácter. Es alguien desencantado y que se mueve por instintos, salvando las distancias se podría decir que es un Alatriste crepuscular.

Pablo se reserva diversos momentos de acción, ya sea con enfrentamientos directos, escaramuzas o alguna que otra batalla naval. La forma en la que están narradas es bastante cinematográfica, y los lectores pueden visualizar en su mente esos instantes, alguno de ellos bastante sangrientos todo hay que decirlo, como el que Lope protagoniza en un molino.

Pero, sin duda alguna, la mejor parte es la que tiene lugar cuando ocurre el milagro de Empel, que además es un hecho real. Cuando todo parecía perdido para las tropas, asediadas por los holandeses, tuvo lugar ese famoso instante. Algo que desconocía en absoluto, al menos hasta leer la novela, y que tuve que buscar. Un hecho que me sorprendió, es que la Virgen de la Inmaculada tuvo mucho que ver en esta situación y, por este motivo, es la patrona de la Infantería Española. Como siempre se suele decir, nunca te acostarás sin saber algo nuevo.

Se nota que Pablo ha llevado a cabo una buena labor de documentación, no solo por el tipo de armas o vestuario que llevaban los tercios, sino también por describir los territorios por donde pasaban,  y además de cuidar el vocabulario, por lo que no vamos a encontrar expresiones modernas a lo largo de sus páginas. Sus protagonistas hablan tal y como lo hacían las personas en el siglo XVI.

El final del libro, que no voy a desvelar por supuesto, deja la puerta abierta a futuras aventuras de algunos de sus personajes, las cuales serán más que bienvenidas si mantienen el nivel mostrado aquí.

Si os gustan las novelas de aventuras ligeras, no muy extensas, y que os dejen un buen sabor de boca, sin duda la entrada de hoy es una más que aceptable recomendación para pasar de la mejor forma posible las horas más calurosas del día.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

domingo, 9 de agosto de 2026

libro: Duérmete

Si en la anterior entrada un objeto tan inocente como una pelota roja nos causaba escalofríos, en la de hoy lo hace una nana que todos hemos oído en alguna ocasión. Ya sea porque nos la han cantado a nosotros, la hemos escuchado en cine o televisión o incluso nosotros mismos la hemos entonado para intentar dormir a un bebé. Y es que, la letra de "Duérmete niño, duérmete ya, que viene el coco y se te llevará" le sirve de base a este autor para volver a causarnos no pocos escalofríos. Pero no adelantemos acontecimientos todavía, así pues ver que nuevas maldades se le han ocurrido a este escritor para asustarnos una vez más. ¿Listos? Allá vamos.

Escrito por David Jasso, la trama nos cuenta como Eva, huyendo de su novio maltratador, adquiere una casa en un pueblo abandonado. La primera noche que pasa allí, recibe la visita de Marta, una de las escasas vecinas del lugar, quien le pone en antecedentes sobre lo que allí ocurre al anochecer. Será una noche que ambas no olvidarán.

Libro que transcurre en un día y que juega con los saltos en el tiempo, algo que el propio autor nos avisa antes de comenzar a leer la novela. De esta forma, los capítulos con los números más bajos corresponden al origen de la leyenda que tiene la casa, sin duda los más interesantes, mientras que los que tienen el número más alto transcurren en nuestros días. Pese a estar bien, no tienen la misma fuerza que los otros.

Una vez más Jasso consigue aterrorizarnos con algunos instantes bastante escalofriantes, mientras que con otros consigue enfadarnos, pero también emocionarnos. Consigue jugar con nuestras emociones no pocas veces, ya sea tocándonos la patata con lo que ocurrió la noche en la que comenzó la leyenda oscura en la casa en la que vive Eva, como con las acciones de Luismi, su pareja maltratadora.

La novela entretiene, pero no llega al nivel de otras obras del autor. Algo normal, nadie puede mantener el mismo nivel siempre. No diría que esto es un Jasso menor, ya que no lo hay, pero si que me esperaba partes más terroríficas, que las hay por supuesto como ya he mencionado antes. El punto de partida sin duda era bastante prometedor, tal vez me creé unas expectativas y al acabar me encontré con algo distinto a lo que esperaba.

Aquí no hay un villano como tal, a ver que el personaje de Luismi lo es y punto, pero es que la amenaza que vive en la casa es más trágica que un monstruo en si. La explicación del malo de la obra, bebe bastante de la novela gótica. Ignoro si fue intención de David que esto fuera así o no. Pero es imposible acordarse de las casas victorianas y de los fantasmas que en ella vivían cuando se nos revela el misterio que tiene el nuevo hogar de Eva.

Cuando hablamos de Jasso sabemos que nos vamos a encontrar con momentos violentos, que los hay, y escalofriantes. Uno de ellos es bastante chulo y tiene lugar en los instantes finales de la obra, cuando una de las protagonistas accede al mundo de la amenaza. La forma en la que David nos describe este lugar está muy chulo y parece sacado de alguna de nuestras peores pesadillas.

Como no podía ser de otra forma, David nos muestra una pequeña escena postcréditos, por así decirlo, en donde se nos muestra que, pese a que lo que creíamos en un principio, la pesadilla está lejos de desaparecer. Quien sabe si, en un futuro, el autor vuelve a esta novela en forma de continuación o relato.

Otra de las características de David, es que, al igual que Stephen King, llena sus obras de referencias a otros trabajos suyos. Pequeños huevos de Pascua que nos son revelados cuando hemos acabado la lectura de la misma. Así es el autor aragonés, un pillín al que le gusta jugar con sus lectores habituales, no es la primera vez que lo hace y espero que no sea la última, puesto que siempre es divertido leer sus nuevos trabajos y ver que se nos ha pasado por encima, pese a que haya cosas que nos suenen.

Una buena novela, ideal para leer en las horas más calurosas para poderlas pasar mejor. Sus poco más de 200 páginas conseguirán mantenernos entretenidos unas horas.

Por si esto fuera poco, y a modo de DVD/Blu-ray de extras por así decirlo, el tomo viene con la novela corta Hijos del hielo, uno de los mejores trabajos del autor y cuya reseña podéis leer aquí.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy

martes, 4 de agosto de 2026

libro: Al final de la escalera. Anatomía de una obra maestra

Dentro del cine de terror existen objetos que nos causan escalofríos: el guante de cuchillas de Freddy Krueger; las máscaras de Jason, Ghostface o Michael Myers o, como el caso de la entrada de hoy, una  pelota roja. Este simple juguete ha causado no pocos escalofríos, desde el momento en el que se estrenó la película. La entrada de hoy supone un completo recorrido por esta obra maestra del horror, donde todos los aspectos están analizados al detalle. Así pues, vamos a viajar a una de las casas encantadas más famosas del séptimo arte.


Escrito por Darío Carmona Quintero, el presente ensayo nos desgrana todo acerca de esta famosa producción, pasando por una breve biografía de su realizador, una de las partes que más me gustaron del volumen, y continuando por cada una de las secuencias, analizadas al detalle al igual que las interpretaciones de su reparto.

Algo que desconocía a la hora de comenzar la lectura del libro, es que la cinta tiene una base real, lo que no sabía. Sin duda, aquí se puede aplicar el famoso dicho "la realidad supera a la ficción. Y es que, el caso auténtico protagonizado por el músico Russell Hunter fue una buena base para la ficción, puesto que el relato se prestaba para ello.

En sus poco más de 200 páginas, Darío nos presenta un análisis de este clásico del cine de terror. Desde los movimientos de cámara, hasta como fueron escogidos tanto los actores principales como los secundarios y en las producciones en las que intervinieron, antes y después de actuar en el film de Medak.

Mientras iba avanzando en su lectura, me volvieron a entrar ganas de volver a ver la película. Es lo que ocurre cuando uno lee un ensayo de cine, ya sea analizando una cinta o de un determinado género. Que a medida que uno va sabiendo más sobre lo que va leyendo, al volver a revisar el film en cuestión uno lo ve con otros ojos, e incluso puede empezar a apreciar esos pequeños detalles que los autores, en este caso el autor, del volumen no han pasado por alto.

Se nota que a Darío le encanta este film. No solo por la pasión con la que escribe acerca del mismo, la cual transmite a sus lectores, sino porque no da puntada sin hilo. Baste citar como ejemplo como compara la versión original en inglés con el doblaje, y los sutiles cambios que se producen de una a otra versión. Ya sea en el uso de sonidos, banda sonora o la inclusión o exclusión de alguna palabra.

Como ya he mencionado unos párrafos atrás, el presente volumen comienza con la biografía del director de la cinta, Peter Medak. Pocas páginas le bastan al autor para ofrecer un recorrido completo por la vida del realizador de entre otras La horca depende de la gramática; Doble juego o Species 2 y cuya carrera, de un tiempo a esta parte, se ha centrado más en la televisión donde ha rodado capítulos para series como House; The wire o Breaking bad  por nombrar algunos ejemplos, dejando en cada uno de los mismos su propio sello.

Como no podía ser de otra forma, la secuencia de la pelota roja tenía que aparecer sí o sí, y se nos desvela el secreto de como fue rodada. Ya que, después de muchas tomas Medak no había quedado contento con el resultado, hasta que decidió hacerlo él mismo y salió como quería.

Al final de la escalera marcó un antes y un después dentro del género de terror. No solo por las interpretaciones de los protagonistas, sino también por su banda sonora y, sobre todo, por el uso de un objeto tan inocente como una pelota roja que, a día de hoy, más de 40 años después de su estreno, sigue causando escalofríos.

Como no podía ser de otra forma, tratándose de esta editorial, numerosas fotografías del rodaje, así como diferentes posters de su estreno alrededor del mundo, como los ya famosos fotocromos que solían adornar antiguamente los cines, acompañan y sirven de acompañamiento perfecto a lo que estamos leyendo.

Desde luego que Applehead, con su sello Noche de lobos nos brinda a los aficionados al género fantástico y de terror para conocer más sobre nuestras producciones favoritas, con un uso del lenguaje ameno y comprensible, sin apenas usar vocabulario técnico.

Tanto si sois seguidores de la cinta, como si queréis saber más acerca de la misma, esta es la ocasión perfecta para haceros con el ensayo.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

domingo, 2 de agosto de 2026

película: Spider-man. Brand new day

El pasado miércoles se estrenó, tras una larga espera, la nueva cinta del trepamuros. Y, como se suele decir, ha merecido la pena. Aquí volvemos a encontrarnos con el Spiderman más callejero, balanceándose por los rascacielos de New York y pasando apuros económicos, es decir, el héroe que todos conocemos y amamos. Así pues, veamos que nuevas aventuras le esperan a uno de los superhéroes más queridos, sino el que más, de los comics.


Dirigida por Destin Daniel y escrita por Chris McKenna y Erik Sommers, la trama nos cuenta como 4 años después de los sucesos de Spider-man: No way home, Peter Parker, Tom Holland, se ha convertido en el héroe de Nueva York haciendo que nadie se acuerde de él, pero si de su identidad secreta. Mientras tanto, sus amigos Ned, Jacob Batalon, y MJ, Zendaya, han seguido con sus vidas. Cuando una serie de crímenes ponen en jaque a la ciudad, nuestro héroe se enfrentará a una amenaza como nunca ha visto antes.

Además de los intérpretes arriba citados, en el reparto nos encontramos también con Sadie Sink dando vida a un misterioso personaje relacionado con los crímenes. Permitidme aquí un inciso ya que, pese a que a estas alturas ya se ha revelado la identidad del personaje, aquí no voy a hacerlo para que os sorprendáis. Jon Bernthal como Frank Castle "El Castigador"; Tramell Tillman es William Metzger, el director de Control de daños; Michael Mando regresa como El escorpión; Mark Ruffalo vuelve a encarnar a Hulk y Lisa Colón-Zayas es la capitana Jean DeWolff. Además de un par de cameos inesperados que no conviene desvelar.

Menuda sorpresa me llevé. Tanto por el tono de la cinta, que sabe equilibrar los momentos más ligeros y de acción con los más dramáticos, como por las interpretaciones de sus actores principales. Aquí Holland nos ofrece su mejor actuación del trepamuros, el Spidey que aquí vemos no tiene nada que ver con el que vimos por primera vez en Capitán América: Civil War. El héroe que aquí vemos ha madurado a base del golpes, y ha aprendido a vivir con el dolor de saber que aquellos a quien ama no saben quién es él.

Otro de los aciertos son las relaciones que se establecen entre Spiderman y El Castigador. Ya desde su primera intervención juntos, vemos que disfrutan chinchándose el uno al otro. A pesar de que ambos buscan lo mismo, el detener el crimen con métodos distintos, existe un respeto mutuo como se deja entrever cada vez que coinciden en pantalla. La química entre ambos personajes es de lo mejor del film, lástima que Castle aparezca tan poco, pero, cuando lo hace, sabe aprovechar la ocasión. Lo que demuestra que Bernthal es un robaescenas natural.

También tengo que destacar los vínculos que se establecen por un lado entre Spiderman y el personaje de Sink. Pese a que en un principio chocan, a medida que se van conociendo se dan cuenta que tienen más en común de lo que creían y por otro entre Peter y MJ. Si bien la química entre ambos es más que evidente, vi más creíble la conexión que se establece entre Spiderman con Sink, como ya he mencionado. Ambos son personajes marcados por la tragedia, lo que hace que se comprendan bastante bien.

A lo largo del metraje los que somos seguidores del personaje, nos vamos a encontrar no solo con alguna que otra portada mítica del trepamuros, baste citar como ejemplo la foto que tenéis arriba, sino también con personajes que forman parte de la galería de villanos clásica de Spidey, algunos más importantes que otros. Algo que me sorprendió fue la aparición de Jean DeWolff, una policía que todos recordamos con cariño, sobre todo debido a su trágico final en las historietas. Esperemos que, en futuras entregas del personaje, vuelva a aparecer.

Las escenas de acción molan bastante y están bien repartidas. Están rodadas de forma efectiva y no llegan a marear, incluso el director se permite el mostrarnos las posturas clásicas de Spiderman mientras suelta algún que otro chiste.

Con respecto a una trama secundaria, la evolución del ADN arácnido de Peter, que podía tener más importancia, en realidad se nos revela como algo que, pese a tener algo de peso, se complementa con lo que pasa en el argumento principal.

Como es norma habitual, hay una escena postcréditos que, como es norma habitual, no voy a desvelar, pero que nos anticipa lo que está por llegar. Eso sí, para verla tendréis que tener paciencia puesto que no aparece hasta que han acabado todas las letras de los créditos.

Tanto si sois seguidores del personaje, como si os gustan las cintas de superhéroes, os recomiendo verla, sobre todo acompañada de un refresco y palomitas. Entonces el disfrute será doble.

A continuación el tráiler:


Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

jueves, 23 de julio de 2026

película: La Odisea

El pasado viernes se estrenó una de las producciones más esperadas del año, y que vino rodeada de no pocas polémicas. Ayer tuve la oportunidad de verla, y la verdad es que las controversias no eran para tanto. Una vez vista, solo queda aplaudir a su máximo responsable por ofrecernos una de las cintas que, con toda seguridad, va a acaparar no pocas nominaciones en los futuros Oscar. Así pues, vamos con la reseña.


Dirigida y escrita por Christopher Nolan, que adapta el clásico poema de Homero, la trama nos cuenta como tras la batalla de Troya Odiseo, Matt Damon, hará todo lo posible por volver a Ítaca su hogar donde le esperan su mujer Penélope, Anne Hathaway, y su hijo Telémaco, Tom Holland. Pero los dioses tienen otros planes para él, por lo que su viaje se verá envuelto de peligros y aventuras.

En el reparto también nos encontramos con Zendaya dando vida a la diosa Atenea; Robert Pattinson en el rol de Antinoo uno de los pretendientes de Penélope; John Leguizamo en la piel de Eumeo porquero ciego fiel aliado de Odiseo; Charlize Theron como Calipso, una ninfa que tendrá preso a nuestro protagonista; Jon Bernthal es Menelao, esposo de Helena, interpretada por Lupita Nyong'o que repite papel como Clitemnestra y Elliot Page como Sinón, un soldado griego.

Impresionante, no se me ocurre otra forma de definir al nuevo film de Nolan. Si luce así de bien en pantallas normales de cine, no me quiero imaginar como tiene que ser verla en IMAX. Debe ser espectacular, lástima que no haya pantallas así que me pillasen cerca para poder disfrutar del todo de su nueva propuesta. Pese a ello, se disfruta de igual forma.

No es la primera vez que la historia de Odiseo o Ulises es trasladada a la gran pantalla, incluso ha conocido también sus adaptaciones a la televisión. Pero pocas veces ha sido así de espectacular, algo normal teniendo en cuenta que ha costado la friolera de 250 millones, los cuales ya recaudó en su primer fin de semana, y no creo que se pare aquí sino que poco a poco irá aumentando esa cantidad.

Varios son los aspectos a destacar. Uno de ellos es su reparto, en los que sobresalen Matt Damon y Robert Pattinson. El primero está de dulce, dando vida a un héroe roto, cansado de batallas y que tan solo busca volver a su hogar para poder disfrutar algo de la tan anhelada paz, después de estar 20 años fuera de su patria. Damon demuestra su talento una vez más, en una interpretación que no es de extrañar que sea nominada a los futuros Oscar. 

En cuanto a Pattinson poco más hay que añadir que no se haya dicho ya. Lejos quedan ya los tiempos de Crepúsculo, papel que le dio la fama y que ya hace tiempo que dejó atrás. Sus trabajos posteriores con realizadores como Cronenberg, James Gray, Robert Eggers, Matt Reeves o el propio Nolan han demostrado su versatilidad como intérprete, capaz de pasar a grandes producciones a otras más modestas. Aquí compone a un villano bastante shakesperiano: alguien sibilino, cobarde y que busca una oportunidad para asegurarse la vida, caiga quien caiga.


Las escenas de acción están bastante chulas, baste citar el asalto a Troya, su enfrentamiento con los lestrigones o la lucha final de Odiseo cuando ha demostrado quien es. Nolan no se corta a la hora de mostrar desmembramientos o criaturas devorando a los compañeros de viaje de Ulises. Algo que me sorprendió, puesto que no me esperaba ese nivel de violencia, que normalmente suele verse suavizado.

Y no me olvido de la fotografía, premio que ya está casi asegurado para la película. Los paisajes lucen espectaculares, algo que es una de las señas de identidad del realizador inglés: el buscar el mayor realismo posible, usando efectos prácticos y paisajes naturales. Algo que hay que agradecer ya que Nolan, pese a sus presupuestos, siempre ha buscado hacer un cine clásico.

Dos de mis momentos favoritos de la película son los que transcurren en la isla de Circe, aquellos que conozcáis la historia ya sabéis lo que ocurre y, por supuesto, el que tiene lugar en el reino de los muertos. Un instante bastante terrorífico, filmado de noche y que  está ambientado y fotografiado de forma genial y con un tono que no me esperaba tan oscuro, pero que resulta esencial en el viaje de Odiseo.

Su duración, cercana a las tres horas, pasa volando. Esto se debe a un buen montaje, que, como no podía ser de otra forma tratándose de Nolan va de adelante hacía atrás; a una buena dirección y a una historia que, pese a que la gran mayoría de la audiencia conoce, no se cansa de ver nunca. Es lo que tienen los clásicos, que no suelen defraudar.

Pero no todo es perfecto, ya que pese a ser una buena adaptación, hay detalles que se cambian con respecto a la obra original. Como por ejemplo el enfrentamiento contra Polifemo, que cambia un detalle básico, pero esencial, o el instante en el que los troyanos introducen el famoso caballo en su ciudad ignorando lo que tiene en su interior.

La música tampoco me acabó de convencer del todo. No es que Ludwing Göransson lo haga mal, pero un compositor como Hans Zimmer, por citar el primer ejemplo que me ha venido a la cabeza, le hubiera añadido más tensión y emoción.

Pero es un detalle insignificante, puesto que la suma del resto de elementos hacen que los aspectos positivos superen por paliza a los negativos. 

Con respecto a la polémica suscitada por la decisión de Nolan de escoger a Lupita como Helena, al final es algo que no tiene importancia ninguna. Su rol es testimonial y lo podía haber desempeñado otra actriz; el mismo caso se le puede aplicar a Page. Ambos papeles son correctos, pero los rumores en internet intentaron hacer daño, buscando el fracaso en taquilla, algo que, por fortuna, no parece haber afectado en absoluto.

Tanto si os gusta la mitología, como si sois seguidores de Nolan, os recomiendo ver La Odisea, una de las cintas del año y que nos demuestra que los clásicos, como los rockeros, nunca mueren.

A continuación el tráiler:


Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

viernes, 10 de julio de 2026

libro: Mala gente

Por regla general, en el género literario y cinematográfico de mafia y robos, tanto los espectadores como los lectores suelen apoyar a los malos. Basten citar los ejemplos de Casino, Ocean's eleven o El Padrino por nombrar algunos casos. Queremos que se salgan con la suya, pese a que en la vida real sería todo lo contrario. Pues bien, esto se puede aplicar a la entrada de hoy, un excelente thriller que nos atrapa desde sus primeras páginas y no nos suelta hasta su última página. 

Escrito por Alberto Caliani, la trama nos cuenta como Andrés Santos, apodado El Cónsul, ha mantenido la paz entre las diferentes familias mafiosas que operan en nuestro país. Pero, cuando empieza a sufrir de Alzheimer se convierte en un peligro, ya que puede revelar secretos no deseados. Dos de sus hombres más fieles harán todo lo posible por protegerlo, por lo que no dudarán en empezar un viaje para ponerle a salvo, tanto de los que fueron sus compañeros en el crimen como de la policía.

Mala gente es Alberto Caliani. Un escritor que no para de sorprendernos con cada nuevo libro. Sabe crear argumentos atractivos y que enganchen a los lectores. Prueba de ello es que, ya sea dentro del thriller histórico, como en el normal, nos atrapa con sus historias, giros y personajes. Éstos últimos son, sin duda, lo mejor de sus obras. Nos presenta unos protagonistas que, salvo excepciones, nos caen bien en su mayoría, ya pertenezcan al bando de los héroes como de los antagonistas.

Mala gente son los protagonistas, salvo en dos casos. Son personajes criminales, pero que cuentan con su propio código de honor, tanto entre ellos como en el hombre para el que trabajan. Se mueven en un mundo donde tanto las lealtades, como las traiciones, están a la orden del día. Algo de lo que nuestros protagonistas se darán cuenta a medida que su viaje vaya avanzando.

Mala gente es la enfermedad del Alzheimer. A la que Alberto se refiere, en no pocas ocasiones y con toda la razón del mundo, como el cabrón alemán. Ojalá que algún día, y por lo que parece ser puede que llegue antes de lo que pensamos, se invente una cura a esta maldición que afecta a miles de personas a lo largo del mundo, y que se ceba tanto como con los que la sufren de manera directa, como los que lo hacen de manera indirecta al ver como sus seres queridos se van apagando poco a poco.

Una de las señas de identidad de Alberto es que, en la mayoría de sus obras, suelen aparecer personajes que luego, en mayor o menor medida, vuelven a hacerlo en otras novelas. Que es lo que ocurre en la entrada de hoy, donde uno de los protagonistas principales apareció de manera esporádica en El cazador de libros, cuya reseña podéis leer aquí. Lo que allí fue una breve aparición que nos mostraba el potencial del personaje, aquí se confirma.

Pese a que la historia gire en torno a los tres protagonistas principales, también nos vamos a encontrar con un buen puñado de secundarios que nos llaman la atención. Dos de ellos son los que se llevan la palma, y ambos son femeninos. El primero es Belén, la hija de El Cónsul, una cabrona de padre y muy señor mío, un villano al que da gusto odiar. Y esto es algo que, tal y como decía Manolito Gafotas "lo saben hasta los chinos de Rusia" Alberto sabe hacer como nadie. Nos presenta a unos antagonistas a los que uno desea lo peor, cuando el destino les llega, uno no puede sino alegrarse más que un cochino en el barro.

El segundo es Marieta, una guardaespaldas bastante eficaz y que, con cada aparición, se convierte una secundaria de lujo. Es un personaje tan letal como bello, y que tiene para si algunos de los mejores momentos en donde pone a prueba sus habilidades sin apenas despeinarse. Esperemos que, en un futuro, Alberto se decida y le de su propio libro.

A lo largo de su viaje, y salvo raras excepciones, los protagonistas apenas conocerán la paz, puesto que no pueden dejar de viajar y seguir adelante si no quieren que, aquellos que le sigan la pista, den con ellos y den al traste con su misión principal. Pero, son precisamente estos momentos tranquilos, los que nos llegan a emocionar, sobre todo a uno de los viajeros que acompañan al Cónsul y cuya identidad prefiero no revelar, para que os llevéis la sorpresa. Este personaje llega a sacar lo mejor de un criminal, que ha sido capaz de lo peor, pero que ahora, al verse afectado por el Alzheimer se encuentra indefenso ante el avance de la enfermedad.

No hay duda que Alberto sabe como entretener a sus lectores. Sus libros son bastante adictivos, a ello ayudan no solo un lenguaje bastante cinematográfico, sino también por saber alternar comedia, drama y acción sin que ninguno de los elementos llegue a predominar sobre los otros.

Aquí el autor ceutí vuelve a dar muestras, una vez más, de su talento a la hora de desarrollar situaciones y personajes que, pese a ser el ABC del thriller de acción, sabe engancharnos. Ya que en menor o mayor medida hemos leído o visto tramas parecidas. Pero, como suelo decir, es la forma en la que lo cuentas lo que hace que nos entretengamos o no. Algo de lo que Alberto sabe un rato.

Si queréis una lectura que os divierta durante un par de horas, y sobre todo ahora que viene más calor, no lo dudéis y haceros con Mala gente. Seguro que no os vais arrepentir en absoluto.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

domingo, 5 de julio de 2026

película: La muerte de Robin Hood

El pasado viernes se estrenó esta cinta de la que apenas sabía nada, ni había visto ningún tráiler. Pero teniendo en cuenta que el personaje es un clásico en el cine de aventuras, y que su protagonista principal me cae bastante bien no perdía nada por darle una oportunidad. Fue un acierto, una sorpresa bastante agradable y que nos demuestra, una vez más, el talento del actor. 

Escrita y dirigida por Michael Sarnoski, la trama nos cuenta como tras ser herido en una batalla Robin Hood, Hugh Jackman, es llevado por Little John, Bill Skarsgard, a un monasterio para ser curado por la hermana Brigid, Jodie Comer. Allí tendrá tiempo para recapacitar sobre los pecados que ha cometido a lo largo de su vida.

En el reparto también nos encontramos con Murray Bartlett en el rol de El leproso, una especie de jardinero del lugar y con Faith Delaney dando vida a Margaret, la hija de Little John.

Ya desde el comienzo de la cinta vemos que el Robin Hood que interpreta Jackman, está lejos del saltarín aventurero de Errol Flynn. No tiene reparos en matar a una niña, o en masacrar a todo aquel que se le pone por delante. De hecho, hasta su llegada al citado monasterio, parte de la cinta transcurre de noche, indicando la oscuridad en la que vive el personaje. Una vez es trasladado allí, la luz hace acto de presencia, indicando el camino de la redención que está a punto de comenzar.

Los primeros minutos de la cinta son bastante violentos, algo que no me esperaba en absoluto. En estos instantes veremos amputaciones, flechas clavándose en la carne, cuchillos clavados.... Nada que ver con el Robin Hood al que estábamos acostumbrados. Algo normal ya que se nos presenta a un Hood crepuscular, ya sin apenas motivos para seguir viviendo y que, como dice en un par de ocasiones, su leyenda no fue como la conocemos.

La cinta tiene en sus intérpretes su principal baza. Hablar a estas alturas del talento de Jackman es algo innecesario. El australiano vuelve a demostrar que, cuando se le da un rol dramático e interesante, es un más que decente actor. Baste recordarlo en Los miserables o Prisioneros. Pero también nos ha demostrado su vis cómica en otras producciones como Las ovejas detectives por lo que puede pasar de un rol a otro sin apenas esfuerzo, pero mucha gente lo sigue asociando a su rol de Lobezno ya que ha sido el papel que le dio a conocer.

La otra gran interpretación la lleva a cabo Jodie Comer. La intérprete británica vuelve a ofrecer una actuación bastante dramática, un género en el que se ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Baste recordar sus roles en El último duelo o The bikeriders: la ley del asfalto. Aquí nos presenta a un personaje que quiere dejar su pasado atrás ayudando a los demás.

Delaney, como Margaret, es otro de los intérpretes a destacar. La joven actriz nos demuestra su talento en una buena actuación, en los instantes en los que coincide con Jackman y Comer les aguanta el tipo a pesar de su juventud y no resulta cargante, lo que sin duda es un punto a su favor. Ahora queda esperar a que, en el futuro, nos siga brindando buenas actuaciones.

Desde el momento en que Hood empieza a recuperarse de sus heridas, comenzará su relación con los personajes de Brigid y El Leproso, quienes le demostrarán que se puede encontrar redención a pesar de los pecados que hayas cometido. Poco a poco Hood irá sanando, no solo físicamente sino también espiritualmente.

El título no ofrece lugar a dudas, por lo que sabemos ya como va a terminar la película. La muerte está rodada de forma poética y estableciendo una relación entre lo que le queda de vida a Hood y la flecha que lanza Margaret, como si el destino del famoso forajido estuviera unido a la flecha. Cuando una se libera, él también lo hace.

Una sorpresa bastante agradable en la cartelera actual y que recomiendo ver. Cuando fui a verla éramos pocos en la sala, por lo que, o mucho me equivoco, o va a durar nada y menos en cartel. Por lo que os animo a verla mientras todavía esté en la gran pantalla. Si lo hacéis, seguro que no os vais a arrepentir.

A continuación el tráiler:


Espero que os haya gustado la entrada de hoy.