Existen diversos autores que tienen un especial apego a un género literario, ya sea porque han sido el que más han consumido siendo pequeños, porque se sienten cómodos escribiendo en el mismo o, simplemente, porque se divierten creando historias y personajes. Es el caso de la entrada de hoy, en el que un escritor ya habitual del blog, vuelve al género de aventuras en el que ha desarrollado parte de su carrera literaria. Así pues, vamos a embarcarnos en un viaje al siglo XVI para acompañar a los tercios en sus aventuras por terrenos flamencos. ¿Listos? Allá vamos.
Escrito por Pablo Carnicero de la Cámara, la trama nos cuenta como el joven Lope miembro de una galera corsaria, entra en una pelea en tierra lejos está de imaginar lo que el destino le tiene preparado. En su viaje a tierras flamencas conocerá a Manzúa, un bravo miembro de los tercios y ambos viajarán para ponerse al mando de Don Francisco de Bobadilla y formarán parte, de manera indirecta, del milagro de Empel.
Tal y como he escrito en el párrafo que inauguraba la entrada de hoy, que a Pablo le gusta el género de aventuras, y más si están protagonizados por los tercios españoles. Algo que se puede ver en una de sus mejores obras Que vengan cuando quieran, pero también en el género de fantasía donde tiene lugar su saga Inmortal. Pero también en otros casos como en Las crónicas de Dartios, cuya reseña podréis leer aquí o en su variante más pulp como en El secreto de los dedos de Aignes que podréis leer aquí.
Para todos los que hemos leído literatura de aventuras, es imposible no acordarse de dos de los personajes más famosos dentro de este género, como son D'artagnan en el caso de Lope y Alatriste en el caso de Manzúa. Al menos en mi caso. Pero, hablando con Pablo acerca de la novela una vez la hube terminado, me dijo que ambos personajes son un paso más en los protagonistas de las obras de Dumas y Reverte.
Y es que Lope, a diferencia del Iñigo de Reverte, cuando le conocemos ya ha pasado por no pocas peripecias. A medida que la aventura va avanzando, lo hace también el personaje. En no pocas ocasiones le veremos pasar por situaciones peligrosas, de algunas saldrá más indemne que de otras, también conocerá el amor pero, sobre todo, nos demuestra que es alguien que lucha o se mueve principalmente por salvar el honor de su familia, puesto que es un judío converso, y quiere demostrar que la conversión no fue una mera formalidad, algo que ha de demostrar en no pocos instantes. Esta es una de las características que hacen que Lope sea un personaje bastante potente.
En lo que respecta a Manzúa, sería el reverso oscuro de Alatriste. Mientras que el famoso capitán creado por Reverte se mueve por honor y amistad, aquí apenas hay rastro de eso en el caso de Manzúa. Si bien es leal a Bobadilla y sus hombres le siguen hasta las últimas consecuencias, es alguien que ya está de vuelta de todo, que ha visto mucho mundo y ha pasado por multitud de situaciones que le han hecho cambiar su carácter. Es alguien desencantado y que se mueve por instintos, salvando las distancias se podría decir que es un Alatriste crepuscular.
Pablo se reserva diversos momentos de acción, ya sea con enfrentamientos directos, escaramuzas o alguna que otra batalla naval. La forma en la que están narradas es bastante cinematográfica, y los lectores pueden visualizar en su mente esos instantes, alguno de ellos bastante sangrientos todo hay que decirlo, como el que Lope protagoniza en un molino.
Pero, sin duda alguna, la mejor parte es la que tiene lugar cuando ocurre el milagro de Empel, que además es un hecho real. Cuando todo parecía perdido para las tropas, asediadas por los holandeses, tuvo lugar ese famoso instante. Algo que desconocía en absoluto, al menos hasta leer la novela, y que tuve que buscar. Un hecho que me sorprendió, es que la Virgen de la Inmaculada tuvo mucho que ver en esta situación y, por este motivo, es la patrona de la Infantería Española. Como siempre se suele decir, nunca te acostarás sin saber algo nuevo.
Se nota que Pablo ha llevado a cabo una buena labor de documentación, no solo por el tipo de armas o vestuario que llevaban los tercios, sino también por describir los territorios por donde pasaban, y además de cuidar el vocabulario, por lo que no vamos a encontrar expresiones modernas a lo largo de sus páginas. Sus protagonistas hablan tal y como lo hacían las personas en el siglo XVI.
El final del libro, que no voy a desvelar por supuesto, deja la puerta abierta a futuras aventuras de algunos de sus personajes, las cuales serán más que bienvenidas si mantienen el nivel mostrado aquí.
Si os gustan las novelas de aventuras ligeras, no muy extensas, y que os dejen un buen sabor de boca, sin duda la entrada de hoy es una más que aceptable recomendación para pasar de la mejor forma posible las horas más calurosas del día.
Espero que os haya gustado la entrada de hoy.









