domingo, 21 de junio de 2026

libro: Clasificada "S"

Tras el fallecimiento de Franciso Franco, no tardaron en surgir en nuestro país multitud de producciones que, ya libres de la censura, podían ofrecer a los espectadores todo aquello que se les había prohibido hasta ahora. De esta forma, multitud de cintas de contenido erótico, e incluso pornográfico, empezaron a surgir por doquier. Uno de los artistas que formaron parte de este auge, nos describe el boom que fueron estos filmes. Así pues, veamos que recuerdos y anécdotas forman parte de esta pequeña biografía.

Escrito por Ricard Reguant y su alter ego Richard Vogue, el presente tomo representa un recorrido desde mediados de los 70 hasta los primeros años de los 80, en los que el autor nos narrará de forma divertida, en la mayoría de los casos, y tierna y dramática en otros, lo que supuso formar parte de este género .

Sorpresa más que agradable la que me llevé al leer el libro. Lo tenía en la larga lista de lecturas pendientes, por lo que debido a su extensión, poco más de 200 páginas, decidí darle una oportunidad y, la verdad, es que mereció la pena.

A lo largo de sus páginas, los lectores podrán descubrir algo más acerca de este período que, le pese a quién le pese, ya forma parte de la historia de nuestro cine. Y es que, una vez acabada la censura, ya no hacía falta cruzar los Pirineos para poder disfrutar de aquellas producciones más picantonas, como Emmanuelle, que fue un gran éxito de taquilla.

Pero, tal y como nos recuerda el autor en un determinado pasaje del libro, la censura no solo afectaba a aquellos filmes con una fuerte carga erótica, sino también a otras producciones cargada de violencia. Baste recordar el caso de Mad Max, que, debido a su contenido, fue clasificado con la etiqueta "S" destinada a aquellas películas destinadas al público adulto en su mayoría.

Fue gracias a los realizadores pioneros de este género, que poco a poco empezaron a surgir títulos como setas, algunos de ellos pioneros y recordados por títulos como Sueca bisexual busca semental, No me toques el pito que me irritó o El fontanero, su mujer y otras cosas del meter por nombrar algunos ejemplos.

Gracias a los recuerdos del autor, todos aquellos lectores que se acerquen al presente libro podrán conocer más de cerca algunos de los entresijos que rodeaban a este tipo de producciones. Las cuales se rodaban en un breve espacio de tiempo, con mucha imaginación y bastantes ganas, para poder satisfacer la demanda de los espectadores que buscaban ver bastantes desnudos, y en donde la trama era lo que menos importaba.

Algo que conocía eran las dobles versiones de la mayoría de las películas que se rodaban, siendo las que incluían penetraciones las destinadas al mercado extranjero, más abiertos de mente que nuestro país. Lo que, en ocasiones, era motivo de disgusto para alguno de los artistas que intervinieron en las mismas, como nos recuerda el autor en un determinado pasaje del libro y que envuelve a un actor bastante conocido que, estando en Cannes, fue a ver con su mujer una cinta en la que intervino y el consiguiente disgusto al ver que, lo que había rodado, distaba mucho de ser la versión en la que creía haber actuado.

Si bien las anécdotas divertidas nos van a arrancar, como fue en mi caso, alguna que otra carcajada, sin embargo fue la faceta más tierna e intima del autor lo que más me gustó. Sobre todo una que envuelve a la que fue uno de los amores de su vida, y que, debido a su desordenada vida privada, que le llevó a coquetear con las drogas, hizo que su reencuentro en un film en la que intervino no fuera todo lo dulce que Ricard imaginó en un primer momento.

El principal inconveniente, al menos para el que esto suscribe, es que no pocos nombres, tanto de intérpretes como de realizadores, han sido cambiados para proteger su intimidad. Algo de lo que nos avisa el autor en las primeras páginas del libro. Uno, que es de naturaleza curiosa, no paraba de preguntarse quienes podían ser aquellas personas a las que el escritor hace referencia.

Uno de los aspectos a destacar es que, cada uno de los capítulos, tiene títulos de películas que en nada tiene que ver con el género "S", lo que nos permite conocer la vena más cinéfila del autor. Quien nos narra parte de su vida e infancia en los primeros episodios de forma breve, lo justo para poder conocerle algo más. Una vez acabada su aventura en la época S, Ricard dio el salto al teatro y televisión, géneros que le han deparado no pocas alegrías y en los cuales sigue ganándose la vida.

Como no podía ser de otra forma, y viniendo de Applehead, nos vamos a encontrar con fotos detrás de las cámaras, así como carteles y fotocromos pertenecientes a alguna de las cintas que se nombran en algún momento del libro.

Tanto si queréis saber algo más de esta etapa del cine español, como si sois aficionados al cine, es un ensayo bastante ameno y que, sin duda, os hará pasar un buen rato.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy,

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