domingo, 19 de abril de 2026

libro: Días de videoclub

Todos los que crecimos en las décadas de los 80/90 deseábamos que llegase el viernes para obtener nuestras dosis semanales de cine, o también para estar enfermos y que nos alquilasen pelis para hacer más llevadera la enfermedad. La entrada de hoy supone un viaje nostálgico a esta época, que no hizo sino aumentar o iniciarnos en el mundo del séptimo arte con diversas producciones. Desde aquí, dar las gracias a la editorial por el ejemplar de cortesía para hacer la reseña de hoy.

Escrito por Juan José Zanoletty y dividido en 11 capítulos, cada uno de ellos dedicado a un aspecto diferente de este mundo, el presente ensayo supone un viaje nostálgico a estos templos cinematográficos que tan buenos ratos nos hicieron pasar y que, por desgracia, ya no volverán.

Escrito en un lenguaje bastante ameno, sin por ello descuidar algún que otro aspecto técnico como cuando habla de los formatos cinematográficos o la guerra que se estableció entre el VHS y el Beta, y que hizo que no pocos, entre los que me incluyo, tuvieran que adquirir el primero a pesar de tener ya una apreciable colección del segundo debido a que la implantación del VHS, pese a tener una peor calidad de imagen, se llevó por delante al Beta.

Como no podía ser de otra forma, al tratarse del videoclub, el autor no puede evitar comentar algunas de las producciones que, por aquella época, eran las más solicitadas e iban acorde a los tiempos que corrían: baste citar como ejemplo las numerosas cintas de forzudos, tal y como los denomina José, que alcanzaron el estatus de estrella que surgieron en la administración Reagan enfrentándose a los comunistas. O los numerosos clones de Bruce Lee, que surgieron a raíz de la muerte del pequeño dragón y querían aprovecharse el éxito del fallecido artista marcial.

También hay espacio para la cintas exploitation, ya fueran italianas o de otros países que, viendo el éxito de taquilla de aquel año, llámese Acorralado, Top Gun o Indiana Jones, intentaron sacar sus propios filmes intentando copiar el estilo. Algunas de ellas con mejor acierto que otras, como por ejemplo Blastfighter, de Lamberto Bava y que copiaba al film de Stallone o Águila de acero, con Louis Gossett Jr. que hizo lo propio con la cinta de Cruise.

Pese a que en la mayoría de los casos no lo lograban, hay que aplaudir su esfuerzo y, porque no decirlo, el currarse unas portadas que invitaban a alquilarlas prometiendo una cosa y que, cuando la poníamos en el video, era algo completamente distinto.

Si bien tuve una sonrisa nostálgica a lo largo del ensayo, la misma se acentuó en el capítulo dedicado al cine para adultos. Todavía me acuerdo de esa sección, que solía estar con cortinas, o apartada de las otras películas, para evitar que los peques entrasen y se dedicasen a cotillear las portadas con chicas ligeras de ropa o leer los títulos que allí se exhibían. 

En un momento del ensayo, José nos cuenta como las productoras, deseosas de seguir ganando dinero a costa del bolsillo de los aficionados al cine, sacaban las famosas "ediciones coleccionista" que supuestamente iban a estar a la venta en un corto período de tiempo, cuando no era así en absoluto. Pero nosotros, siendo todavía incautos en este aspecto, picábamos. O la trampa de Disney que tan pronto te sacaba una cinta infantil con el número 1, que luego pasaba a una de imagen real sin tener nada que ver con el número 2. Pero no importaba, queríamos tener nuestra colección completa pese a que saltase de una a otra sin sentido alguno.

Uno de los aspectos que más llaman la atención, es la cantidad de numerosas portadas de videoclub que, sin duda, nos traerán más de un recuerdo. El que suscribe no pudo evitar exclamar un "ostras" o "jo, que recuerdos" mientras las mismas iban apareciendo en cada una de sus secciones correspondientes. Y es que, José, con buen atino, nos hace viajar a nuestra infancia y adolescencia con la aparición de estas carátulas.

Si hubiera que ponerle una pega, por decir algo, es que se queda corto. El ensayo no llega a las doscientas páginas y uno se queda con ganas de más, incluso de conocer muchas anécdotas de videoclub y que, seguro, le ocurrieron a José ya que era propietario de uno. Sin duda, las tiene que tener de todos los colores, algunas de ellas más divertidas que otras.

Tanto si queréis recordar aquellos tiempos, como si queréis saber como nos apañábamos para obtener nuestras dosis semanales de cine, no lo dudéis y haceros con el ensayo. Seguro que no os arrepentiréis en absoluto.

La editorial Yeray está sacando ensayos bastante interesante, no solo los de animación a cargo del propio José, sino también de este tipo por lo que hay que darle una oportunidad y hacerle más publicidad puesto que se lo merece.

domingo, 12 de abril de 2026

libro: Caminos salvajes

Hace unas cuantas entradas, hice la entrada de un libro publicado por la editorial Yeray y ambientado en el Oeste, cuya reseña podéis leer aquí. En la entrada de hoy, volvemos a cabalgar llanuras desérticas y hacer frente a no pocos peligros, pero, a diferencia del otro libro, aquí su autor decide ir por la vertiente más clásica y ofrecer a los lectores un libro cargado de acción y emoción. Desde aquí, dar las gracias a la editorial por el ejemplar de cortesía con el que ha sido posible la entrada de hoy.

Escrito por Jorge Del Río, la trama nos cuenta como a la Nueva Zelanda del siglo XIX llega Emily Thompkins, joven inglesa con la intención de trabajar en una misión. Al llegar conocerá a Roman O'Sulluivan, aventurero irlandés, y a su hermano de sangre maorí Kauri. En el camino a la misión vivirán no pocas peripecias, pero tan solo será el inicio de una aventura para todos ellos ya que harán frente tanto a la amenaza de peligrosos bandidos y al futuro de la nación con el enfrentamiento contra los maoríes.

Dividido en tres partes, el libro supone un gran divertimento. Al poco de empezar, Jorge ya nos atrapa con unos personajes que siguen el ABC de este tipo de historias: la llegada de una joven a un territorio que desconoce, el inicio de un romance con el soldado/pistolero de turno y los enfrentamientos contra las amenazas que van surgiendo. Y no importa, ya que pese a que es un argumento que suele repetirse en no pocas novelas o películas del oeste, es la forma en la que lo cuentas lo que consigue que enganches o no a los lectores.

Tal y como he mencionado en el párrafo anterior, cada una de las partes está dedicada a un aspecto distinto, pese a que cada una de las mismas comparten protagonistas, pero están diferenciadas por el paso del tiempo y nos narran diferentes peripecias. Si se tratase de una película, se podría decir que son el planteamiento, nudo y desenlace respectivamente.

Pese a que la acción de la trama tiene lugar en Nueva Zelanda, esos paisajes se pueden intercambiar por los de Arizona o Utah; los maoríes se pueden intercambiar por cualquier tribu india y los bandidos son iguales tanto en un sitio como en otro. Ambos lugares son igual de inhóspitos y llenos de peligros, así que ha sido un acierto ubicar la acción en esta isla.

Uno de los aciertos del libro es la inclusión de vocabulario maorí, así como algunas de las costumbres de este pueblo. El autor sin duda ha tenido que investigar como se decían algunos de estos vocablos, así como el significado de los mismos y el uso de algunas de sus armas. Como no podía ser de otra forma al hablar de Nueva Zelanda, la inclusión de la haka es algo que veremos en alguna que otra ocasión a lo largo del libro.

Otro de los aspectos a destacar son sus escenas de acción, bastante sangrientas y cargadas de violencia. Baste citar como ejemplo el enfrentamiento final, o la confrontación en un poblado en el que Roman interviene a pesar de que es contrario a la lucha y que quería evitar a toda costa debido a la amistad que le unía con las personas que allí vivían. 

Salvando las distancias, el libro me recordó a una cinta que podría haber sido dirigida por Ford, Hathaway o Hawks, por citar a realizadores clásicos del western. Puesto que su planteamiento, y la forma en la que está contado, comparte no pocos puntos en común con las pelis del oeste que tiran más por las relaciones entre sus protagonistas que por la acción, pese a que la misma haga acto de presencia en no pocas ocasiones, y además en su faceta más violenta. En un par de instantes veremos tiros y peleas que tiran más por Peckinpah o Tarantino, que por los realizadores mencionados.

Los protagonistas principales molan bastante, no solo los principales, sino también un secundario que sabe aprovechar cada una de sus apariciones para llevarse el gato al agua. Éste no es otro que Doyle, un viejo cazarrecompensas con un pasado en común con Roman y que logra ganarse nuestras simpatías desde su primera aparición.

Por supuesto no me olvido de los villanos, que en esta ocasión son una banda de forajidos que ganan gran importancia en el tercio final del libro, pese a que se les nombra con anterioridad no ganan protagonismo salvo en la conclusión, ya que, antes, otros enemigos son los que llevan el peso de ser los antagonistas y de enfrentarse a Roman, Kaori y sus aliados.

En esto el autor acierta, puesto que hay más de un villano en el libro. Lo fácil hubiera sido presentarnos a uno solo, pero Jorge decide, con gran acierto, presentar a los lectores a más de una amenaza para que los protagonistas tengan que hacer frente a los mismos.

La forma en la que está contada la historia es bastante cinematográfica, por lo que en ningún momento nos vamos a aburrir. Pese a su extensión, de casi 400 páginas, en ningún momento nos vamos a aburrir.

Tanto si os gustan las aventuras clásicas del oeste, como si os gustan las historias con protagonistas interesantes y escenas de acción chulas, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

lunes, 6 de abril de 2026

libro: Los dibujos animados de Ub Iwerks

No hay duda que Walt Disney es uno de los estudios que cambiaron la historia del cine de animación, tanto por sus historias como por su técnica. Uno de los culpables de este cambio fue Ub Iwerks, encargado del primer diseño de Mickey Mouse y de otros cortometrajes que hoy forman parte de la historia de este género. La entrada de hoy está dedicada a este artesano. Desde aquí, dar las gracias a la editorial por el ejemplar de cortesía con el que ha sido posible la reseña que estáis a punto de leer.

Escrito por Juan José Zanoletty el presente volumen, como ya hiciera con otras entradas con la animación cuyas reseñas podréis leer aquí o aquí, supone un recorrido por la vida de este artesano, sin cuyo talento hoy la animación, e incluso alguna que otra cinta de imagen real, no podría ser igual.

De los libros que el autor ha dedicado a la animación, en cualquiera de sus facetas, este es el que más me ha gustado. No solo porque nos cuenta las diferentes peripecias por las que paso Iwerks a lo largo de su vida, trabajando para diversos estudios en los que dejó reflejado su talento, sino también porque dichos avances en la historia de la animación fueron de la mano con el cine en imagen real. Baste citar como ejemplo el capítulo dedicado a la introducción del cine sonoro, lo que supuso un avance enorme a la hora de narrar películas.

A lo largo de cada uno de los capítulos, los lectores que se acerquen al presente volumen podrán ir descubriendo los diversos personajes que Iwerks fue creando a lo largo de su carrera, puesto que no solo creó al ratón más famoso del mundo del cine, y que hoy es la imagen de un estudio, sino también a otros como Willie Whopper o Flip the frog. Los cuales desconocía y que, a la hora de terminar el ensayo, me han dado ganas de ver.

De lo que no hay duda, es que Iwerks puso su talento al servicio de los diversos estudios por los que pasó y que hay vida más allá del célebre The Skeleton dance, una de sus creaciones más famosas además de Steamboat Willie. 

Cierto es que, tal y como escribiera el autor en su ensayo Cancelación: los dibujos animados que no puedes ver, hoy parte de los cortometrajes en los que estuvo Iwerks hoy día estarían mal vistos, ya sea por temas sexuales o raciales. Pero también intervino en otros de corte propagandístico para dar a conocer las virtudes de un rifle antitanques, en los que aparecía cierto dictador austríaco caricaturizado y en donde recibe su merecido tres años antes de su destino real.

Algo que me sorprendió descubrir, y que desconocía por completo, fue que Iwerks colaboró con Hitchcock en la realización de los efectos visuales de Los pájaros. Y es que, más allá de ser el pionero en una forma primitiva de la animación en 3D con una forma de animar los fondos animados para que de esta forma se vieran mejor, Iwerks también fue un inventor de otros avances que han supuesto un antes y un después en la tecnología cinematográfica.

En la página final, Zanoletty nos deja con la miel en los labios avanzándonos lo que Iwerks hizo más allá de la animación, por lo que esperemos que, en un futuro, el autor se lance a la escritura de un volumen en el que se detalle su carrera más allá de la animación.

Tanto si os gusta saber más sobre el cine de animación, así como de una de sus figuras claves, no lo dudéis y haceros con el libro. Seguro que no os arrepentiréis.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy.

viernes, 3 de abril de 2026

película: Proyecto salvación

El pasado viernes se estrenó una cinta esperada por los aficionados a la ciencia ficción, un proyecto del que apenas vi ningún avance para llegar lo más ignorante posible para verla. Una vez vista, tan solo tengo que decir que es un muy buen film de este género y que combina bien con otros como son la comedia, el drama y unas gotas de aventura y acción. Todos ellos conforman un buen coctel en el que ninguno de los elementos quedan por encima de los otros. Así pues, veamos que peripecias les aguardan a nuestros protagonistas.

Dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, con un guion a cargo de Drew Goddard que adapta la novela homónima de Andy Weir, cuyo libro The Martian fue adaptado a la gran pantalla por Ridley Scott con Matt Damon como protagonista, la trama nos cuenta como Ryland Grace, Ryan Gosling, se levanta en mitad del espacio sin saber quién es o como ha llegado allí. Mediante flashbacks recordará que hace allí. Su vida cambia cuando, de manera fortuita, contacta con el extraterrestre al que bautiza como Rocky, vpz de James Ortiz, cuya misión para salvar su planeta es la misma que la de de Ryland. Entre ambas razas no tardará en surgir una amistad.

Además de los intérpretes arriba citados, en el reparto también nos encontramos con Sandra Hüller dando vida a Eva Stratt, la superior de Ryland; Ken Leung en el rol de Yao uno de los compañeros de misión de nuestro protagonista o Milana Vayntrub como Olesya otra compañera de misión de Ryland.

Menuda sorpresa más agradable me llevé con este film. No solo por como está dirigido, sino también por sus interpretaciones, con un Gosling que está de dulce, y por alguna que otra secuencia que nos mantendrá con el corazón en vilo.

Desde luego que sus realizadores le tienen cogido el tranquillo al género de evasión, baste recordar otros trabajos suyos como Infiltrados en clase o la cinta de animación La Lego película. Demostrando que son capaces de pasar de un género a otro sin perder su sello de identidad.

Tal y como he dicho antes, Gosling está impresionante. Tengo que destacar un momento del filme en el que se derrumba ante nuestros ojos, es un breve instante pero que tiene bastante fuerza y que, ojalá, consiga ser nominado al Oscar. Lo que no quita para que también tenga otras ocasiones donde nos presenta su faceta más ligera y divertida, demostrando una vez más su vis cómica que ya ha sacado a relucir en otras ocasiones, como en la reivindicable Dos buenos tipos o, más recientemente, en El especialista.

Aquí Gosling nos presenta un personaje con bastantes aristas. Dista mucho de ser un héroe, puesto que lo hace a regañadientes, tal y como vamos a ir descubriendo a medida que avanza el metraje, lo que no quita que, cuando llega el momento, sepa sacar fuerzas de donde no sabía que tenía y lo tendrá que hacer en no pocas ocasiones. 

Pero, si hay un personaje que roba la función, no es otro que Rocky. Su interacción con el personaje de Gosling consigue emocionarnos y divertirnos en no pocos momentos. Desde que aparece, consigue ganarse las simpatías de los espectadores, tanto por la relación que se establece entre ambos como por la ayuda que le brinda a nuestro protagonista y que demuestra ser esencial en no pocas ocasiones.

Pese a su duración, cercana a las tres horas, el film no se hace pesado en ningún momento. Cierto es que en su tercio final puede acabar haciéndose algo lento, sobre todo después de todo lo que han pasado ambos protagonistas y que a lo mejor 15 minutos menos le hubieran venido genial. Pero, visto el resultado final, tampoco es algo de lo que quejarse mucho.

Tal y como he dicho antes, tal vez la mezcla de géneros pueda llegar a confundir a los espectadores puesto que se pasa de uno a otro casi de manera instantánea. Tenemos una sonrisa en la boca cuando, de manera inesperada, la misma se nos queda congelada en el rostro. Esto también puede ser molesto para el público que no le guste que los géneros se mezclen y que en la cinta no se termine de inclinar por uno en concreto, pese a que el dominante sea la ciencia ficción.

Los efectos visuales están bastante chulos, y lucen bastante bien en pantalla. Baste citar como ejemplo el diseño del planeta donde está la clave de la salvación, o el diseño de producción de la nave de Rocky que nos presenta una nave espacial molona.

Una sorpresa más que agradable en la cartelera actual y que está funcionando bastante bien en taquilla. Con un presupuesto de 150 millones ya los ha doblado, a la hora de escribir estas líneas, por lo que se puede hablar de uno de los primeros taquillazos del año.

Tanto si os gusta la ciencia ficción, como si sois seguidores de Gosling o si tan solo queréis pasar un rato entretenido, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis en absoluto.

A continuación el tráiler de la entrada de hoy:


Espero que os haya gustado la entrada de hoy.