Ayer se estrenó una de las cintas más esperadas para los seguidores de Santiago Segura, y que supone la vuelta a la gran pantalla de uno de los iconos dentro de la comedia española. Tras un parón de 12 años, el policía más incorrecto de nuestra filmografía regresa para volver a hacer de las suyas con su humor irreverente. Así pues, veamos que nuevas aventuras le esperan al antiguo representante de la ley.
Escrita y dirigida como en las anteriores entregas por Santiago Segura, la trama nos cuenta como José Luis Torrente, Santiago Segura, decide dar el salto a la política lo que le supondrá ganarse la simpatía del pueblo, pero también le pondrá en el punto de mira de otros políticos que no ven con buenos ojos como un recién llegado puede convertirse en el nuevo presidente de España.
Poco más voy a decir del argumento, ya que el desvelar algo más sería reventar las numerosas sorpresas que Segura nos tiene preparadas. De igual forma tampoco voy a desvelar los numerosos cameos, muchos de ellos bastante sorprendentes, que van apareciendo a lo largo del metraje.
Tengo que admitir que me ha sorprendido bastante esta nueva entrega, después que la anterior no me acabase de convencer del todo. El tiempo de espera, sin duda, ha merecido la pena. Segura carga y dispara con bala no solo a los diferentes partidos políticos, sino también a la sociedad de hoy día. No hay colectivo que sea objeto de mofa por parte del realizador. Y es que, hay que agradecer al director que vuelva a hacer gala de ese humor irreverente, que es marca de la casa de esta saga.
Si algo caracteriza a esta sexta parte, es que hace gala de un guion que recuerda, en no pocas ocasiones, a Berlanga. No solo por las situaciones en las que se ven envueltos tanto Torrente como sus acompañantes, sino también porque representa nuestra parte más gamberra, que todos tenemos oculta en mayor o menor medida, y que suelta lo primero que se le pasa por la cabeza sin pensar demasiado en las consecuencias.
También hay que destacar que, en no pocos instantes, Segura hace referencia a acontecimientos de anteriores entregas de la saga, por lo que establece una especie de juego para la audiencia para ver si son capaces de identificar los mismos. Algunos de ellos son más evidentes que otros, por lo que los seguidores del personaje se lo van a pasar pipa intentando identificar los mismos.
La sala donde vi la cinta estaba bastante llena, algo que no veía desde hace mucho tiempo. Y es que Segura suele ser un valor seguro para la taquilla. Baste citar como ejemplo su saga de Padre no hay más que uno, que suelen recaudar bastante. Aquí lo ha vuelto a conseguir, con una campaña de marketing que ha preferido no mostrar nada, para que la gente se sorprenda por lo que no hay poster ni imágenes ni tráilers.
Pero, a pesar del secretismo que tiene el proyecto, no han sido pocos los que han reventado las sorpresas y cameos al poco del estreno. Yo mismo me comí los más importantes, apenas unas horas antes de acceder a verla y cuando otras personas ya la habían visto, por lo que me fastidió bastante saber de antemano lo que iba a ver. Soy el primero que, involuntariamente, ha soltado algún que otro spoiler. Pero hacerlo de forma intencionada, y a sabiendas que puede molestar a mucha gente, es de tener bastante mala idea.
Si os gustaron las anteriores entregas, o si queréis pasar un buen rato con no pocas carcajadas, os recomiendo verla.
Espero que os haya gustado la entrada de hoy.








